De acuerdo con ASPIC Instituto Gastronómico, la pasta es un alimento que combina la tradición, paciencia y pasión. Al momento de cocinarla, se trata de una receta rápida y eficiente en la cocina. Usualmente, preparar pasta es lo ideal para cuando no tienes mucho tiempo para cocinar, pues puedes preparar todos los componentes unos días antes y combinarlos el día que la quieras comer.
La mayoría de las pastas requieren solo de 8 a 12 minutos para cocinarse en agua hirviendo, dependiendo del tipo. Este proceso es simple y permite preparar una base para múltiples recetas sin mayor complicación.
¿Por qué elegir pasta con pollo?
Prepara esta riquísima pasta con pollo y brócoli, ¡rápida, fácil y rendidora! Es un platillo completo y hasta saludable, pues mezcla diversos ingredientes que no solo funcionan, sino que se complementan. Si combinamos dos de los ingredientes más exitosos que son la pasta y el pollo, seguro que sale bien. Esta pasta cremosa con pollo es la receta perfecta para una cena de día de semana o para un almuerzo rápido incluso. El resultado es sabroso, cremoso y se va a volver en tu receta favorita de pasta.
Ingredientes clave para una versión saludable
- Verduras frescas: Las espinacas y brócoli son ideales gracias a su contenido de fibra, antioxidantes, y vitaminas A y C, que apoyan la salud visual e inmunológica. Incorporarlas crudas o ligeramente cocidas con la pasta conserva sus nutrientes.
- Tomates o zucchini: En forma de salsas o asados, añaden sabores naturales y un aporte bajo en calorías.
- Proteínas magras: El pollo a la parrilla o pescado como salmón o atún proporcionan proteínas de alta calidad.
- Alternativas ligeras: Respecto a la nata que podéis ver, no es nata, es leche evaporada que es mucho más ligera y puede usarse en la salsa.
Receta Detallada: Pasta con Pollo y Brócoli
Ingredientes para la preparación con brócoli
- 2 pechugas de pollo sin piel y sin hueso
- 500 gramos de pasta (espirales u otra al gusto)
- ½ cabeza de brócoli
- Caldo de pollo (o agua para cocer el pollo)
- ½ cucharada de sal (y sal al gusto para el agua de la pasta)
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- Pimienta al gusto
- 1 cucharadita de hojuelas de chile (opcional)
- Queso parmesano para espolvorear (opcional)
- 2 cucharaditas de perejil finamente picado (opcional)
Preparación Paso a Paso
- Cocina 2 pechugas de pollo sin piel y sin hueso en agua por 20 minutos o hasta que estén bien cocidas; retira las pechugas y desmenúzalas.
- Hierve el caldo de pollo, agrega ½ cucharada de sal.
- Añade al caldo los 500 gramos de pasta y ½ cabeza de brócoli cortada en floretes; retira el brócoli después de 5 minutos y quita la pasta cuando esté al dente.
- Reserva una taza del caldo de cocción de la pasta y drena el resto.
- Agrega 1 cucharada de mantequilla y 1 cucharadita de aceite de oliva a la olla seca donde se cocinó la pasta y, una vez caliente, añade el pollo desmenuzado, el brócoli y la pasta; adiciona media taza del agua de cocción.
- Ahora agrega 1 cucharadita de cebolla en polvo, ½ cucharadita de ajo en polvo y sazona con sal y pimienta al gusto; cocina por cinco minutos a fuego medio.
- Opcionalmente, adiciona 1 cucharadita de hojuelas de chile.
- Sirve esta deliciosa pasta saludable con pollo y brócoli; espolvorea queso parmesano y 2 cucharaditas de perejil finamente picado por encima.

Consejos para una Pasta con Pollo Perfecta y Saludable
Preparación eficiente
- Ten todos tus ingredientes listos antes de comenzar la receta porque se hace bastante rápido.
- Cocina el brócoli en agua hirviendo con abundante sal por 3 minutos. Retíralos a un bowl con agua y hielo para detener la cocción. Resérvalos.
- Cocina la pasta en agua con sal hasta que esté bien al dente (va a cocinarse un poco más en la sartén luego). Trata de coincidir el sacar la pasta del agua con el momento en el que debes agregarlo a la sartén. Si la pasta está lista antes, retírala y mézclala con un poco de aceite para que no se pegue.
Cocción del pollo
Para esta pasta cremosa con pollo, vamos a empezar por el pollo. Cocinamos el pollo por completo en una sartén con aceite de oliva, logrando que se ponga doradito. Luego vamos a retirar el pollo de la sartén y ahí mismo cocinamos la cebolla y el ajo para aprovechar el sabor que dejó el pollo en la sartén.
- La pechuga de pollo la cortamos de manera horizontal de manera que tenemos dos porciones delgadas que se cocinan de manera más pareja en la sartén.
- Este pollo lo marinamos en limón, orégano, sal y pimienta. Idealmente, por lo menos dale 5 minutos mientras picas la cebolla, rallas el ajo y preparas el resto de ingredientes, o hasta 2 horas.
- Para que quede doradito, precalienta tu sartén bien a temperatura media-alta antes de agregar el pollo. Dado que el pollo es delgado, no tiene mucho tiempo para dorarse para evitar que se seque. Lo vas a cocinar por aproximadamente 3 minutos por lado y eso debería ser suficiente.
- Ten en cuenta que no debes mover mucho el pollo para que pueda dorarse contra la sartén. Luego, lo vas a retirar de la sartén y cortarlo en tiras.
- Pollo dorado: Lograr que tu pollo quede dorado y jugoso es clave. Precalentar la sartén es muy importante.
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La salsa
Para espesar ligeramente la salsa de la pasta salteada con pollo usé un poquito de Maizena. Un poco es más que suficiente y espesa ligeramente la salsa para que se adhiera a la pasta y se vea brillante. Recuerda que tienes que mezclar la Maizena con los otros ingredientes antes de agregarla a la sartén.
La salsa se espesa con un roux, que es una mezcla de mantequilla y harina. Para que la pasta quede cremosa y también sabrosa, usamos un poco de caldo de pollo y crema de leche (o su alternativa más ligera, como leche evaporada).
Luego, en la misma sartén donde cocinaste el pollo, baja la temperatura a media y agrega más aceite si fuera necesario junto con la cebolla y orégano. Saltea la cebolla hasta que huela dulce y esté ligeramente dorada. Agrega el ajo y saltéalo por 30 segundos a 1 minuto mezclando constantemente, no dejes que se queme. Agrega la mantequilla y la harina y mezcla. Retira la sartén del fuego y agrega el caldo o agua de a pocos, mezclando entre cada poco. Al inicio va a formar una pasta espesa que se va a ir soltando a medida que agregues más líquido. Asegúrate de usar el líquido para raspar los pedacitos dorados que pueda tener la base de la sartén. Regresa la sartén al fuego medio, agrega la crema (o leche evaporada) y queso parmesano y mezcla para incorporar todo. Deja que la mezcla hierva y corrige el nivel de sal y pimienta.
Para terminar, agrega la pasta a la salsa junto con un poco de agua de cocción de la pasta y también el pollo.
Ingredientes de calidad
- Sazonar el agua de la cocción: Siempre agrega abundante sal al agua de la cocción de tu pasta.
- Buen queso parmesano: El queso parmesano nos ayuda a unir la salsa pero también agrega sabor. Usar una buena calidad de queso parmesano, o mejor aún, Grana Padano o Parmigiano Reggiano va a llevar tu plato a otro nivel.
- Usar caldo de pollo: Puedes usar caldo de pollo o agua para hacer la salsa. El caldo de pollo añade un sabor más profundo.
Servir y acompañar
Personalmente suelo usarlo siempre como plato único, pero podemos meterle alguna ensalada de primero o algún entrante ligero como unas gambas a la plancha, una ensalada mixta o una ensalada de salmón ahumado o ensalada de aguacate. Al ser algo pesado lo mejor es plato único con una pieza de fruta al final o un entrante ligero. Puedes acompañar con pan y con la ensalada que más te guste.

Aspectos Nutricionales de una Pasta con Pollo a la Crema
Una porción de pasta con pollo y salsa cremosa puede aportar aproximadamente:
- Energía: 525.7 kcal
- Carbohidratos: 77.8 g
- Proteína: 29.4 g
- Grasas: 10 g
- Fibra: 4 g
- Grasas saturadas: 3.1 g
- Sodio: 648.3 mg
- Azúcares: 3.1 g
Consejos para Guardar y Reutilizar
Esta pasta cremosa con pollo nos invita a prepararla para un almuerzo fácil o para la cena. Y si eres como yo, amas la oportunidad de cocinar más porciones y guardarlas para otra ocasión en la semana. Para la parte que vas a refrigerar para otro día, agrégale más agua o caldo. Esto es porque cuando se enfría se va a espesar. Con más líquido vas a tener una salsa que se va a ver más líquida pero se recalienta a la perfección cuando llegue el momento. Puedes mantener esta receta refrigerada por hasta 5 días.