Historia y Gastronomía de Parrilladas Mi Viejo en Bogotá

El restaurante Mi Viejo, una parrilla argentina, tiene una historia arraigada en Bogotá, que se remonta a 1998. Antes de su apertura, el argentino Carlos Gutiérrez, su fundador, se dedicaba a la importación de alfajores.

Los Orígenes de Mi Viejo y la Parrilla Argentina en Colombia

Carlos Gutiérrez llegó a Bogotá en los años 90 y se sorprendió por la idea que el público colombiano tenía de las carnes. Le dijeron que la mejor carne se vendía en Chía. Al visitar esos lugares, observó las famas de bandera roja en la puerta y el tronco y el hacha a la vista, lo que indicaba la creencia de que la mejor carne era la del animal recién sacrificado. Sin embargo, Gutiérrez sostenía que era "al revés".

Esta experiencia lo llevó a decidirse por traer carne argentina al país. La necesidad de un espacio para exhibir y educar sobre las ventajas de la carne madurada y los distintos puntos de cocción, lo impulsó a abrir Mi Viejo en 1998. Este restaurante se identificaba con un esbozo de la imagen de Gardel y se ubicó inicialmente en La Candelaria.

Fachada o logo del restaurante Mi Viejo, destacando su origen argentino

La Evolución del Comensal Bogotano

Gutiérrez ha sido testigo de la transformación de la cultura gastronómica bogotana a lo largo de 21 años en La Candelaria. Al inicio, el restaurante ofrecía un plato del día que incluía una copa de vino, pero pocos la aceptaban, prefiriendo jugos o cerveza. Hoy en día, los comensales preguntan por tipos específicos de vino, como el "malbec", y consultan por los términos de la carne. En los comienzos, la carne se pedía mayormente "bien asada".

El fundador relata que en algún momento tuvo que indicar a sus empleados, como Jimmy Ochoa, que en la parrilla de Mi Viejo solo se asaría la carne "hasta tres cuartos". Actualmente, algunos clientes incluso solicitan la carne en "término azul", donde "tenés que calentar más el plato que la carne".

La Mudanza y Renovación en La Macarena

Después de 21 años en su ubicación original en La Candelaria, Mi Viejo emprendió una nueva etapa. La mudanza se dio porque la obra del Teatro Colón afectó significativamente el tránsito y la afluencia de público en esa zona. El restaurante se trasladó a La Macarena, a un espacio que antes ocupaban dos locales y que fue remodelado para la ocasión.

La nueva sede de Mi Viejo ofrece una parrilla ampliada y una barra más grande, pensada para el disfrute de quienes visitan el lugar solos. Además, esta ubicación presenta la ventaja de poder abrir en horario nocturno, algo que no funcionaba adecuadamente en el lado anterior debido a la poca afluencia de gente en la cuadra a ciertas horas.

Interior del restaurante Mi Viejo en La Macarena, mostrando la parrilla ampliada y la barra

La Esencia del Menú: Auténticos Cortes Argentinos

A pesar de la mudanza, la esencia de la carne de Mi Viejo y sus sabores clásicos de parrilla argentina se mantienen casi intactos. El menú se acompaña de cuatro opciones básicas: ensalada, papa frita, puré o papa chips. Aunque ocasionalmente se introduce algún plato nuevo, la parrilla, sin "mucho adorno", continúa atrayendo al público.

Carlos Gutiérrez, quien al principio era el parrillero principal, formó a otros para delegar la labor. Su parrillero, Fernando Gil, cuenta con 20 años de experiencia en Mi Viejo. El menú ofrece diversos cortes, como bife de chorizo y medio bife de chorizo, punta de anca y media punta, lomo y medio lomo, disponibles en versiones nacional y argentina.

Gutiérrez explica que la idea colombiana de pedir "churrasco" como un corte específico es errónea, ya que para los argentinos es un genérico para cualquier trozo de carne a la parrilla. Aclara que el bife de chorizo es lo que en Colombia se conoce como "chata", llamado así porque el gordo superior se contrae en la parrilla, dándole una forma curva similar a un chorizo. También menciona el "bife angosto" y el ojo de bife, una parte interna de la chata con un "gordo por dentro". El tratamiento de las carnes, sin adornos pero con gran sabor, es una fortaleza de Mi Viejo.

Foto de un bife de chorizo en su punto, servido en el restaurante Mi Viejo

Mi Viejo: Un Escenario Histórico y Político

Mi Viejo ha trascendido su rol de restaurante para convertirse en un escenario de encuentros importantes. Dada su proximidad al Congreso, el Palacio de Justicia, la Alcaldía, ministerios y el Banco de la República, se consolidó como un punto de reunión para personalidades de la vida nacional y el poder.

Una anécdota destacada es la de la bandera de Colombia que cuelga en el restaurante. En 2001, el entonces presidente Andrés Pastrana era un cliente asiduo. Gutiérrez le expresó su deseo de tener una bandera con historia. Camilo Gómez, acompañante del presidente, gestionó la entrega de una bandera que, según se relató, fue la última en ondear en el batallón Cazadores al inicio de las conversaciones de paz de Pastrana.

Otra historia relata cómo el congresista Juan Fernando Velasco, tras una conversación con Gutiérrez sobre el derecho al voto de los extranjeros residentes en el país, impulsó una ley que otorga este derecho a quienes tienen más de cinco años de residencia. Una copia enmarcada de dicha ley, con dedicatoria, adorna las paredes del nuevo Mi Viejo.

El restaurante también fue testigo de eventos como la "cocción" del "plan Muisca de la Dian" y la redacción del comunicado del Gobierno sobre la noticia del fallecimiento de Consuelo Araújo Noguera, 'la Cacica'. Empleados como Éver Mejía, que forman parte de la "familia" de Mi Viejo desde sus inicios, confirman estos hechos. Según ellos, en el lugar "se escucha, pero no se repite", y sabían de antemano sobre cambios ministeriales o nombramientos de funcionarios importantes.

Conversando en "Mi Viejo San Juan"

Información Adicional: Ubicación y Horarios

El restaurante Mi Viejo se encuentra en la Calle 26C n.°4-42. En su nueva etapa, ha establecido un horario de atención habitual de 12 m. a 10 p. m. Se recomienda consultar los horarios específicos para festividades.

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