La conexión entre el célebre músico Sergio “Tilo” González y la música de Víctor Jara, junto a la Orquesta y Coro Sinfónico Usach, conforma una «parrilla» musical de profunda resonancia. Aunque los lazos con la orquesta son más recientes, datando de su primera colaboración en 2018 y habiendo interpretado su música en varias ocasiones, la relación de González con el legado de Víctor Jara es de larga data, habiéndolo homenajeado cada cierto tiempo. Primero con Congreso, que participó en el compilado Tributo a Víctor Jara (1998) y retomó su versión de “Angelita Huenuman” en La loca sin zapatos (2001).

El Proyecto "Víctor Jara, un canto libre"
El proyecto “Víctor Jara, un canto libre” se realizó por primera vez en 2023, cuando se conmemoraron 50 años del homicidio de Víctor Jara y el golpe de Estado. Esta iniciativa, que ahora se presentará en un contexto distinto, busca escuchar a Víctor de nuevo: varias canciones juntas con sus textos, sus melodías y lo que realmente dicen. La intención es volver a esa mirada de Víctor, abarcando desde lo frágil hasta lo contestatario de su obra. El repertorio incluye tanto las canciones más emblemáticas como otras menos conocidas, ofreciendo una perspectiva diversa de su legado.
Arreglos de Sergio “Tilo” González: Una Orquesta Latinoamericana
Sergio “Tilo” González, el músico nacido en Quilpué, ha sido el encargado de los arreglos musicales para este proyecto. Aun así, se explaya en su trabajo a partir de las composiciones originales: “Traté de no apartarme mucho de lo popular. Los arreglos no utilizan muchas técnicas europeas, sino que juegan un poquito con los colores de las maderas y la cuerda y también hay elementos de percusión que generalmente no están presentes en una orquesta”. Aquí, la orquestación está pensada no como la guitarra de las canciones originales, sino que hay introducciones nuevas y algunos interludios. Es como una orquesta latinoamericana, “no con ese palo de europeísmo”.
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Repertorio y Criterios de Selección
El repertorio para el concierto tiene algunas novedades, ya que no son las más típicas que se han escuchado en otros arreglos u otras agrupaciones. Por ejemplo, está “Herminda de la Victoria”, que es hermosísima, o “En el río Mapocho”. Por supuesto, también están las emblemáticas, como “Luchín” y “Te recuerdo Amanda”. Se espera que el concierto tenga la virtud de mostrar otro tipo de canciones no tan populares de Víctor. González también eligió canciones quizás sensibles, como “Herminda de la Victoria”, que es tremenda, con un verso maravilloso, y se trató de respetar su atmósfera. “En el río Mapocho” es lo mismo, habla de la gente que vive bajo el río, lo mal y lo bien que lo pasan, porque también tiene esa parte de comunidad entre ellos, sin dejar de ser un tremendo desastre que tengamos gente viviendo en el Mapocho. Este arreglo tiene ambas cosas, el dramatismo y esta parte media divertida, que es algo que va apareciendo desde el texto.
Para “Luchín” se utilizó un coro de niños y es muy distinta a la versión original, pero son riesgos que se corren. Según González, sería “bastante poco creativo si copio todo lo de Víctor”. De las cinco canciones que se incorporan esta vez, cuatro son del disco La población (1972). Esto se debe a que ese disco es un testimonio fiel de la época y de los trabajos que hacía Víctor Jara, de ir a cantar a poblaciones, de estar con la gente. Le pareció necesario volver a poner eso en relieve. La única que no es de ese disco es “El aparecido”, que también es muy emblemática porque tiene una historia y una consecuencia con lo que él pensaba y lo que era. Es una hermosa canción y tiene un domicilio bien definido. La sugerencia fue de partir introduciendo a la gente en la sensibilidad de Víctor.
Sensibilidad y Potencia en la Orquestación
Las dos primeras canciones tienen menos potencia, por llamarlo así, en su orquestación; son mucho más frágiles. La intención es adentrarse de a poco en su mundo. González no está por el aplauso fácil para canciones muy conocidas o con mucha fuerza, con la orquesta grande, etc. Sin embargo, en el momento adecuado, “ahí está toda la parrilla”, con todo el coro cantando y la orquesta con más brillo. Todas estas piezas serán interpretadas por la Orquesta y el Coro Sinfónico Usach, junto a los solistas Catalina Plaza (Catalina y Las Bordonas de Oro) y Diego Huberman (El Árbol de Diego) y el Coro Mawünko, dirigido por Cecilia Barrientos y formado por 30 niños y niñas.