Norberto «Pappo» Napolitano: el ícono del rock y su pasión por la parrilla

Norberto “Pappo” Napolitano es, sin lugar a dudas, una de las figuras más influyentes de la música argentina. Considerado por pares, prensa y público como uno de los guitarristas más destacados de la historia del rock nacional, fue un pionero en géneros como el blues, el hard rock y el heavy metal. Sin embargo, su leyenda trasciende la música: Pappo fue un personaje de contrastes, un hombre que supo habitar tanto el Madison Square Garden como los bodegones y parrillas de barrio, donde su pasión por el asado se convirtió en parte fundamental de su identidad.

Foto de archivo de Pappo con su guitarra y su icónica vestimenta de cuero.

El «Carpo» parrillero: anécdotas de un mito

Pappo no solo era un fanático del rock y de los automóviles Chevrolet, sino un ferviente adorador del asado. El ex arquero y locutor Norberto “Ruso” Verea relató una de las historias más curiosas sobre esta faceta del músico:

«A mediados de los 80, yo tenía una parrilla llamada "Choripalandia". Un día nos falta el parrillero y en medio de la locura de atender todo, cae Pappo, que solía venir de vez en cuando. Nos saluda y le cuento: “No vino el parrillero”. Enseguida se saca la remera y me pregunta: ¿cómo están haciendo los chorizos? ¿están marcados? ¿de qué tamaño son las fetas de vacío?. El tipo, con sus pantalones de cuero, hizo de parrillero toda la noche».

La anécdota continúa con el carácter distintivo del «Carpo»: «A eso de la una de la mañana, llegan tres pibes del Docke. Piden tres choris y un litro de vino. Pappo, que estaba escuchando la escena, se acerca y dice: “Sí, soy Pappo ¿qué te pasa, pelotudo?”».

Ilustración estilo sketch de un asador preparando chorizos a la parrilla.

Otras facetas de un personaje singular

La personalidad de Pappo era una mezcla de ángel y demonio, capaz de gestos inesperados. Charly García relató un episodio donde un joven intentó corregir la pronunciación de Pappo sobre un disco. El guitarrista, lejos de molestarse, le dio cincuenta pesos y le lanzó una frase memorable: “Es para el hospital, pibe”.

Su relación con la comida y la vida cotidiana también dejó otras historias. Su hijo, Luciano Napolitano, recuerda una ocasión en un estudio de grabación donde, al encontrar un rincón especial de la parrilla con mollejas, Pappo las tomó y, en un gesto casi salvaje, las ofreció a los presentes diciendo: “Coman, cachorros”. Por otro lado, anécdotas menos glamorosas sobre su paso por la noche porteña muestran a un músico que vivía sin vueltas, marcando su propio camino sin importar las apariencias.

Trayectoria musical: del blues al heavy metal

La carrera de Pappo fue vasta y fundamental. Tras sus inicios en bandas como Los Abuelos de la Nada y Los Gatos, donde su sonido comenzó a adquirir un tinte más pesado, consolidó su proyecto más importante: Pappo's Blues. Fundada en 1970, esta banda fue el vehículo de clásicos como «Algo ha cambiado» y «Sucio y Desprolijo».

A lo largo de los años, su búsqueda musical lo llevó a transitar diversos senderos:

  • Años 70: Formación de Pappo's Blues y el proyecto Aeroblus.
  • Años 80: Fundación de Riff, grupo histórico del heavy metal argentino.
  • Etapa solista: Colaboraciones constantes y edición de numerosos volúmenes que cimentaron su legado.
Línea de tiempo esquemática con los hitos de las bandas de Pappo (Pappo's Blues, Aeroblus, Riff).

Pappo falleció en 2005, dejando un legado que va mucho más allá de las cuerdas de su guitarra. Fue, como él mismo definía, un músico que buscaba la tranquilidad lejos de quienes solo se fijaban en las apariencias. Su historia, entre chorizos, cueros, rutas y blues, sigue siendo una pieza esencial de la cultura popular argentina.

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