La Aldea Nöel es un lugar lleno de criaturas mágicas, cada una con una personalidad y un rol único. Desde los valientes duendes hasta los fieles compañeros animales, todos contribuyen a mantener viva la alegría y la magia de la Navidad.
La familia de Corazón de Cacao
El universo de la aldea gira en torno a la dulce perrita Corazón de Cacao. Ella, junto a su amado Goldy -el perro fiel y guardián de la magia dorada de los duendes-, han formado una alegre y numerosa familia. Goldy destaca por ser perspicaz y capaz de notar situaciones que pasan inadvertidas para los demás.
La descendencia de esta pareja es el corazón de las travesuras en la aldea:
- Bombones Cherry y Blanco: Son bombones dulces y graciosos, expertos en realizar travesuras sin ser vistos.
- Crème y Caramel: Los integrantes más jóvenes de la familia. Crème es una cachorrita que sabe muy bien cómo dejar la crema, una habilidad que, combinada con la ayuda de su hermano Caramel, los convierte en una pareja sumamente divertida.

Otros habitantes destacados de la Aldea Nöel
Además de la familia de cachorros, otros personajes cumplen funciones vitales en este mundo mágico:
Duendes aventureros y talentosos
- El duende del corazón rojo: Es el más travieso de los duendes, protagonista de apasionadas aventuras. Es el principal y más antiguo colaborador de Papá Noel, respetado y querido en toda Aldea Nöel. Sus travesuras logran generar nuevos lazos de amistad, convirtiéndose en el mejor amigo de Colorito.
- El duende cómico: Siempre es un buen momento para reír con este personaje, quien posee un gran talento escénico y habilidad para contar chistes, hacer malabares o representar situaciones cómicas.
- La pastelera: Es la traviesa pastelera del Polo Norte, famosa por su creatividad en el uso de ingredientes y por el banquete de galletas de jengibre y bastoncitos de dulces que ofrece en el recorrido del tren boreal.
- La duende conífera: Única en el bosque de los Pinos Mágicos por su brillante pelo rosado, protege la magia de los abetos para que entreguen compañía, paz y felicidad a los niños.
Compañeros inseparables y otros seres
La amistad y la guía son fundamentales en la aldea. El ciervo Kari es un aprendiz joven y atolondrado que, con mucha espontaneidad, vive infinitas aventuras. Siempre va acompañado por su consejero Buh, quien lo cuida mientras le enseña todo lo que debe saber para volar el trineo de Papá Noel.
Por otro lado, la muñeca de nieve, mamá de Hó y Borë, destaca como experta surfista de la nevizca Nöel, realizando grandes piruetas para entretener a sus traviesos copos.