¿Buscas un pan de trigo sarraceno esponjoso, semi-integral (65% trigo sarraceno) y rico en nutrientes pero suave de sabor? ¡Pues sigue leyendo! La harina de trigo sarraceno tiene cualidades fantásticas para la panificación, aunque su sabor intenso no agrada a todos.
A lo largo de innumerables panes elaborados con harina de trigo sarraceno, siempre surge algún detalle a mejorar. Cambiar ingredientes, añadir harinas o crear variantes es parte del proceso. El reto actual es simplificar las recetas, reduciendo el número de ingredientes y facilitando la preparación, especialmente para aquellos que, como yo, no disponen de infinita paciencia para pesar más de 10 componentes.
El principal desafío de la harina de trigo sarraceno es que tiende a dar migas muy cerradas y un sabor muy intenso que no siempre es bien recibido. El objetivo de esta receta es conseguir un pan con volumen y sabor agradable, recurriendo a la mínima cantidad de almidón u otra harina que corrija estos inconvenientes.

El Secreto del Volumen y el Sabor
Se sigue experimentando con trigo sarraceno al 100% y sin goma xantana, pensando en quienes lo solicitan. Para mejorar el volumen del pan, se ha recurrido al uso de almidón. Si bien el trigo sarraceno proporciona buena miga, esta es muy tupida. Por ello, se ha elegido el almidón de tapioca, conocido por aportar migas alveoladas y cortezas finas y crujientes.
Para corregir el sabor, se han añadido semillas de girasol molidas. El horneado prolongado contribuye a obtener un sabor tostado malteado verdaderamente rico.

Preparación del Pan de Trigo Sarraceno
Ingredientes y Mezcla Inicial
Activa la levadura con una pequeña cantidad de agua tibia previamente pesada. En un recipiente grande, mezcla la harina, el almidón, el psyllium, la sal y el azúcar. Añade la levadura activada, el resto del agua y el aceite.
Amasado y Reposo
Una vez que la xantana esté integrada, pasa la masa a una superficie de trabajo limpia. Amasa durante unos 5 a 10 minutos sin añadir harina adicional. Forma una bola con la masa y déjala reposar dentro de un banetón o un molde rectangular de bizcocho cubierto con un paño espolvoreado con harina.

Horneado
Cuando el horno esté caliente, saca la bandeja de hornear y cierra la puerta. Introduce el pan en el horno a altura media. Vierte medio vaso de agua en la bandeja que habías colocado en el fondo y cierra la puerta inmediatamente. Hornea durante 1 hora con calor desde abajo, o 1 hora y cuarto si deseas una corteza más tostada.
Apaga el horno y deja el pan dentro durante 10 minutos más con la puerta cerrada. Finalmente, saca el pan y déjalo enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortarlo.
Variante Rápida de Bollitos
Activación de la Levadura
En un vaso con agua a temperatura ambiente, disuelve una cucharada de levadura y revuelve. Pasados diez minutos, cuando la levadura haya reaccionado y formado burbujas, viértela en el hueco hecho en la harina. Añade 15 gotas de stevia encima.
Primer Levado
La masa debe tener una consistencia homogénea. Enharina un bol u olla y deja reposar la masa durante una hora, o más si es posible, hasta que duplique su tamaño.

Formado y Horneado de Bollitos
Forma los bollitos y déjalos reposar durante 10 minutos en una bandeja de horno enharinada. Hornea los bollitos a 200ºC durante aproximadamente 15 minutos, o hasta que doren. El resultado serán bollitos gorditos, esponjosos y deliciosos, perfectos para untar y disfrutar en cualquier momento del día.
Estos bollitos se conservan bien durante varios días, manteniendo su esponjosidad.