Las palomitas de maíz, también conocidas como popcorn o cabritas, son un aperitivo popular con una rica historia y una presencia cultural significativa. Este snack, que hoy en día es casi indispensable en cines y eventos, tiene orígenes mucho más antiguos y se extendió desde América Latina a todo el mundo.

Terminología y Nombres Regionales
El término «palomita de maíz» -diminutivo de paloma- se emplea, según el Diccionario de la lengua española, para designar la «roseta de maíz tostado». Sinónimos de esta expresión son «roseta», «cotufa», «pororó» y «ancua».
Este aperitivo recibe distintos nombres según el país o incluso una región específica dentro de Hispanoamérica y España, reflejando la diversidad cultural y lingüística presente en estas áreas.
Variantes de nombres en América Latina y España
- Palomitas (España, México, Colombia)
- Cabritas (Chile)
- Pororó (Argentina, Paraguay, Uruguay)
- Canchita (Perú)
- Popcorn (influencia anglosajona, uso extendido)
- Cotufas (Venezuela, Islas Canarias)
- Rosetas (Cuba, Puerto Rico)
- Crispetas (Colombia)
- Floredas (Guatemala)
- Maíz pira (Colombia)
- Pipocas (Bolivia, Brasil)
- Poporopos (Guatemala)
- Gallitos (Panamá)
Origen e Historia Antigua
Las riquísimas cabritas, como las conocemos en Chile, fueron un confite que tiene su origen no en Estados Unidos, Europa, u otro lejano destino. Fue acá mismo en Latinoamérica, y hace muchos años que nació la costumbre de inflar maíz.
Si bien hoy en día las cabritas, palomitas, pululu o popcorn son un acompañante casi indispensable en los cines y paseos infantiles, pocos saben que su origen es prehispánico y ha acompañado la dieta de nuestros antepasados durante siglos.
El maíz en las culturas precolombinas
El maíz es un cultivo que fue domesticado en nuestro continente milenios atrás, extendiéndose de Mesoamérica a los Andes. La presencia del maíz en el mundo andino es muy antigua y fue el alimento principal de todos los estados y sociedades complejas que existieron en la región en tiempos prehispánicos.
Los Incas, Chimú, Tiwanaku, Wari, Moche y Nazca, entre otros pueblos, desarrollaron sus economías en torno al maíz. Incluso en centros urbanos tan antiguos como Caral, el cual data del 3000 a.C. en la costa de Perú, ya hay evidencia de su cultivo.
En la costa norte del Perú, la evidencia fósil señala que el cultivo de maíz ya existía hacia el año 4700 a. C., y que el uso de granos reventados se documenta desde hace al menos un milenio. En tumbas de las culturas precerámica fueron encontrados granos de maíz que estallaron cuando fueron calentados en laboratorio, lo que confirmó que ya se conocía y aprovechaba esta propiedad hace más de seis milenios.
En la llamada Cueva del Murciélago, en lo que hoy es Nuevo México, arqueólogos descubrieron mazorcas minúsculas -algunas del tamaño de la uña del pulgar- que datan de alrededor de 3600 a. C. Se trata de uno de los registros más antiguos del maíz reventador en Norteamérica.

Usos simbólicos y nutricionales
El maíz es un alimento nutritivo y muy versátil. Más allá de su consumo en estado fresco, el maíz puede conservarse seco por mucho tiempo. También puede molerse para hacer harina, fermentarse para hacer brebajes alcohólicos como la chicha, y tostarse para que se infle y se convierta en las famosas «cabritas».
El maíz reventado no solo se consumía como alimento en la Mesoamérica y Sudamérica precolombinas, sino que también desempeñaba una función simbólica y ornamental. Los aztecas, por ejemplo, elaboraban collares y tocados con maíz reventado que utilizaban en ceremonias religiosas dedicadas a sus dioses, como Tláloc, deidad de la lluvia.

Descubrimientos arqueológicos en Chile
En el norte de Chile, nuestros antepasados prehispánicos también consumieron el maíz tostado a modo de cabritas, las cuales son idénticas a las actuales. En el año 1932, el arqueólogo Ricardo Latcham, quien era también director de nuestro Museo, se llevó una gran sorpresa mientras excavaba unas sepulturas preincaicas en Quillagua.
Este pululu o cabritas prehispánicas se ha conservado en nuestro museo en sus vasijas originales que las contienen. Se puede apreciar su forma y color casi inalterado por los siglos, en donde la vasija con asa de mayor tamaño aún conserva el hollín exterior de cuando fue puesta al fuego para tostar el maíz.
La palomita de maíz en la era moderna
Tras la llegada de los españoles al continente, algunos cronistas españoles, entre los que se encuentra Bernardino de Sahagún, documentaron el consumo de maíz reventado entre los pueblos originarios de América. Sin embargo, en Europa, el maíz no alcanzó la popularidad que tenía en América, ya que, tras su introducción a finales del siglo XV, no se integró plenamente en la dieta, en la que continuaban predominando cereales como el trigo.
En 1612, exploradores franceses que viajaban por la región de los Grandes Lagos observaron que los pueblos iroqueses ya reventaban maíz utilizando vasijas de arcilla y arena caliente.
La invención de la máquina de palomitas
Con el paso del tiempo, y especialmente durante el siglo XIX, el maíz reventado comenzó a popularizarse fuera de las comunidades indígenas como comida callejera en Estados Unidos, especialmente en ferias, mercados y espectáculos públicos.
En 1885, Charles Cretors, un empresario de Chicago, patentó la primera máquina comercial de hacer maíz reventado accionada por vapor. Este aparato permitía una producción continua, uniforme y de mejor sabor, gracias a que podía añadir condimentos mientras reventaba el grano.
La presentación oficial de la máquina de Cretors ante un público numeroso se dio en la «Exposición Mundial Colombina de Chicago en 1893». Allí, el maíz reventado se consolidó como un producto de consumo popular, asociado a la experiencia de espectáculos públicos.
Las palomitas en el cine y la cultura popular
Durante las primeras décadas del siglo XX, la palomita de maíz era un refrigerio frecuente en circos, carnavales y espectáculos callejeros, pero todavía no se vendía dentro de las salas de cine. En ese momento, los teatros intentaban mantener una imagen de «alta cultura» y evitaban permitir comida en sus instalaciones.
La crisis económica de la Gran Depresión transformó por completo la relación de la palomita de maíz con el cine. Debido a su bajo costo de producción y alto margen de ganancia, se convirtió en una fuente crucial de ingresos para los cines, que empezaron a permitir e incluso promover su venta interna. Empresarios como Julia Braden, en Kansas City, y Samuel M. Goldstein, en Los Ángeles, son ejemplos de pioneros que instalaron puestos de palomitas en sus cines.
¿Por Qué Comemos PALOMITAS en el CINE? La Historia del Popcorn y las Películas
Durante la Segunda Guerra Mundial, el racionamiento de azúcar limitó la producción de dulces, lo que impulsó aún más el consumo de la palomita de maíz como opción económica y disponible. Con la popularización de la televisión en los hogares, la asistencia al cine disminuyó, pero la palomita de maíz mantuvo su posición como símbolo de la experiencia cinematográfica.
En la década de 1980, la palomita de maíz ya estaba completamente arraigada en la cultura de las cadenas de cine en todo el mundo.
Curiosidades y aspectos técnicos
En 1981-1982, en la URSS, con el fin de aumentar la eficiencia de la absorción de nutrientes, se desarrolló un dispositivo para la irradiación infrarroja de granos forrajeros (convirtiendo el grano en un análogo de las palomitas de maíz), que comenzó a funcionar en la región de Lipetsk.
La palomita de maíz suele consumirse con sal y mantequilla, o bien en versiones acarameladas. Dado que los granos pueden proyectarse durante el proceso de expansión, es común utilizar recipientes con tapa.
Como ocurre con otros granos de cereales, cada grano de maíz apto para reventar contiene una cantidad específica de humedad en su endospermo, el cual está compuesto en hasta un 90 % por almidón. Esta explosión invierte el grano de adentro hacia afuera y expone el endospermo.
Las Palomitas de Maíz en Concepción
El Sindicato de Palomitas número 1 de Concepción celebró sus 20 años realizando una degustación especial en la plaza Independencia penquista. Como ya es tradición, los palomeros celebraron su cumpleaños regalando palomitas de maíz a la comunidad, como una manera de retribuir la preferencia de sus productos a lo largo de los años.
En una de estas celebraciones, se regalaron más de 2 mil paquetes en la plaza. El lugar exacto no siempre está confirmado con anticipación, pero los asistentes tienen la oportunidad de observar los carros de los palomeros que se instalan en la plaza y acercarse para disfrutar de este popular snack.

Popcorn City en Concepción
Popcorn City, ubicado en Calle Mendoza 535, Módulo 1088, Los Ángeles, LATAM 4440000, ofrece una variedad de palomitas y otros productos. Los clientes pueden disfrutar de opciones como:
- Clásicas Dulces
- Clásicas Saladas
- Mantequilla Saladas
- Mantequilla Dulce
- Chocolate
- Cookies and Cream
- Merken
- Bebidas en lata
- Aguas y Bebidas Botella
Las entregas de Popcorn City en Concepción están disponibles a través de la app de Uber Eats. Los clientes pueden verificar la disponibilidad ingresando su dirección y hacer un pedido en línea, ya sea a través de la aplicación o el sitio web de Uber Eats. El horario de atención es todos los días de 11:30 a 19:30.