Conocemos como tortugas o quelonios al orden Testudines. Estos animales son el reptil más antiguo que existe en el planeta y su anatomía es única: su columna vertebral y sus costillas están soldadas, formando un caparazón muy fuerte que protege todo su cuerpo y sus órganos vitales de los depredadores.
En muchas culturas, las tortugas son el símbolo del guerrero, pero también de la paciencia, la sabiduría y la longevidad. Esto se debe a su lentitud y precaución, cualidades que les permiten alcanzar una vida muy larga; de hecho, algunas especies pueden llegar a vivir más de 100 años. Sin embargo, para alcanzar tal edad, estos curiosos animales tienen que alimentarse muy bien, ya que su salud dependerá directamente del tipo de nutrición y cuidados que reciban.

Clasificación de las tortugas según su hábitat y dieta
La alimentación de una tortuga es diferente dependiendo de la especie, de si son de agua o de tierra, y también de su etapa de desarrollo. Podemos dividirlas principalmente en tres grandes grupos: marinas, de agua dulce y terrestres.
Tortugas de mar (Chelonoidea)
Existen 7 especies de tortugas de mar que forman la superfamilia de los quelonoideos. Su alimentación depende de cada especie, del alimento disponible y de sus enormes migraciones. Se dividen en tres tipos según su dieta:
- Tortugas de mar carnívoras: Comen invertebrados marinos como esponjas, medusas, crustáceos o equinodermos. Dentro de este grupo encontramos a la tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la tortuga lora o golfina (Lepidochelys kempii) y la tortuga plana (Natator depressus). De manera ocasional, pueden comer algunas algas.
- Tortugas de mar herbívoras: La tortuga verde (Chelonia mydas) es el único quelonio marino herbívoro. Cuando son adultas, estas tortugas se alimentan exclusivamente de algas y plantas marinas, aunque suelen comer animales invertebrados cuando son juveniles.
- Tortugas de mar omnívoras: Son más oportunistas y su alimentación depende de lo que haya disponible, incluyendo algas, plantas, invertebrados e, incluso, peces.
Tortugas de río y agua dulce
Las tortugas de río viven asociadas a fuentes de agua dulce, como ríos, lagos o pantanos, aunque algunas pueden habitar en aguas algo saladas como estuarios. La mayor parte de las tortugas de agua es carnívora, aunque complementan su dieta con pequeñas cantidades de vegetales.
Cuando son pequeñas, consumen animales minúsculos como larvas de insectos (mosquitos, efímeras, libélulas) y pequeños moluscos. A medida que crecen, incorporan animales más grandes como peces e incluso anfibios. Al llegar al estado adulto, suelen incluir algas, hojas y semillas, que pueden suponer hasta un 15% de su consumo.
Un caso particular es la conocida tortuga de Florida (Trachemis scripta), un reptil muy oportunista que se adapta bien a cualquier alimentación y que a menudo se convierte en una especie exótica invasora. Por otro lado, existen especies casi puramente herbívoras como el terecay (Podocnemis unifilis), cuyo alimento favorito son las semillas de plantas leguminosas.
Las tortugas de Florida en peligro
La alimentación de las tortugas terrestres (Testudinidae)
Las tortugas terrestres se han adaptado a vivir fuera del agua y son animales especializados en esconderse. La mayoría de ellas son herbívoras generalistas, consumiendo hojas, tallos, raíces y frutos. Es el caso de la tortuga mediterránea (Testudo hermanni) o las tortugas gigantes de Galápagos (Chelonoidis spp.).
Proporciones nutricionales recomendadas
Para las tortugas que viven en hogares, los especialistas recomiendan las siguientes proporciones según el género:
| Género/Tipo | Verduras de hoja verde | Otras verduras | Frutas o Flores | Proteína Animal |
|---|---|---|---|---|
| Testudo (Vegetarianas) | 70% | 20% | 10% | 0% |
| Geochelone | 90% | 10% | 0% | 0% |
| Terrapene (Omnívoras) | 70% | 0% | 10% | 20% |
Dentro de los vegetales frescos, suelen comer lechugas, acelgas, escarola, endivias, rúcula, canónigos, col y hojas de nabo. Como extra, aceptan plantas como el trébol, diente de león o alfalfa fresca.
Diferencias en la dieta según la edad
La edad es un factor decisivo en la forma de comer. En líneas generales, la mayor parte de las tortugas son fundamentalmente carnívoras en su infancia y juventud debido a su gran necesidad de proteínas para el crecimiento.
Las tortugas bebés de agua suelen comer una vez al día, alimentándose de pequeños peces, mariscos, crustáceos y larvas. Al hacerse adultas, su metabolismo cambia, disminuye la frecuencia de comidas a dos o tres veces por semana y se vuelven omnívoras, incorporando frutas y vegetales como manzana, pera o tomate.

Nutrientes esenciales: Calcio y Vitaminas
Para que una tortuga mantenga un caparazón fuerte y un sistema inmune sano, tres componentes son fundamentales: proteínas, calcio y agua.
- Calcio y Fósforo: Son esenciales para fortalecer el caparazón. Se recomienda que los alimentos tengan una proporción 2:1 de calcio y fósforo. En cautiverio, es común el uso de hueso de sepia o suplementos específicos.
- Vitamina A: Esencial para evitar problemas de visión. Se encuentra en zanahorias, calabaza y verduras de hoja oscura.
- Vitamina D3: Necesaria para metabolizar el calcio. Las tortugas la obtienen de la luz natural, por lo que deben tomar el sol al menos 30 minutos varias veces por semana o estar bajo una bombilla UV entre 8 y 10 horas.
Alimentos prohibidos y riesgos de salud
La sobrealimentación es uno de los problemas más habituales en cautiverio, provocando obesidad y deformaciones en el caparazón. Además, existen alimentos que nunca deben ofrecerse:
Para tortugas acuáticas
Evita alimentos procesados de origen animal como salchichas, jamón serrano o york. También están desaconsejadas las coles, espinacas, quesos, pan, cereales y galletas.
Para tortugas terrestres
No se deben ofrecer legumbres (arroz, lentejas, garbanzos), azúcares refinados, ni hortalizas ricas en azúcares como el plátano o los dátiles en exceso. Los champiñones y setas resultan de difícil digestión. En especies puramente vegetarianas, la proteína animal puede causar daños graves en el hígado y riñones.

Estado de conservación y legalidad
Las tortugas son uno de los grupos más amenazados del mundo. Actualmente, casi un centenar de las más de 240 especies existentes corren riesgo de extinguirse debido al cambio climático, la destrucción de su hábitat y el comercio ilegal. España es el país de Europa con mayor riqueza de quelonios, contando con 9 especies, todas ellas protegidas. Es importante recordar que el comercio de ejemplares en libertad está prohibido y, si se posee uno, se debe contar con la autorización correspondiente de las autoridades medioambientales.
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