Después de una buena comida patagónica, siempre hay espacio para algo dulce. El sur de Chile y Argentina es una despensa llena de sabores únicos, donde la gastronomía no solo nutre el cuerpo, sino que también conecta con una forma de vida que respeta la naturaleza y valora lo simple. En Coyhaique, por ejemplo, las tortas fritas son parte del día a día, acompañadas con mate y buena conversación, un bocado que puede ser tanto salado como dulcemente reconfortante.

Restaurante Coirón: Nostalgia y Vanguardia en la Pastelería Patagónica
En la Patagonia chilena, los viajeros podrán sorprenderse con productos gourmet únicos, arraigados en la tradición local o nacidos de la innovación e ingenio de sus habitantes. Dentro de esta riqueza culinaria, la línea de postres del Restaurante Coirón se distingue por su propuesta.
"Queremos llevarte a recordar emociones, a un lugar en el cual ya estuviste y fuiste muy feliz", con esas palabras, Christopher Mardones, maestro de pastelería del Restaurante Coirón, define la propuesta culinaria de los postres que se ofrecen cada temporada. Este destino gastronómico, visitado por comensales de todo el mundo, ofrece un amplio surtido de variedades, sensaciones y colores, enmarcado en un concepto que remite a la nostalgia, a los dulces sabores que nos transportan a cuando éramos niños y que añorábamos que llegara ese postre que nuestros abuelos o nuestros padres preparaban con tanto cariño.
Christopher Mardones, con un prometedor futuro en la pastelería y amplia experiencia en este tipo de servicio, relata que la idea principal para la oferta era incluir la cultura magallánica, la gaucha y la austral, en una única experiencia. Mardones explica que la cultura chilena es diversa en su amplia geografía, y que los cocineros que trabajan aquí son fieles representantes de distintas zonas del territorio chileno, lo que enriquece el concepto culinario con diversas visiones y virtudes.
Una de las bases de las preparaciones del restaurante es respetar una tradición del uso de materias primas nobles, alejados de los ingredientes con conservantes, preservantes y otros agregados artificiales. Asimismo, se confía mucho en la oferta de proveedores locales, para entregar una identidad rica en lo mejor de la región. Esto conecta el servicio en un ciclo de alimentos ricos en nutrientes, frescos y sabores únicos.

"La Oveja": Innovación con Raíces Patagónicas
Uno de los postres emblemáticos de la temporada es "La Oveja", una mousse helada de queso de oveja, con manzanas caramelizadas y miel fermentada. Mardones cuenta que este postre es una novedad en la carta, que ha sido preparado y mejorado en distintas versiones y que finalmente ha llegado a Coirón en una forma perfecta tanto en presentación, como en sabor, degustación y experiencia.
El Krustel: Un Dulce con Historia Familiar
Y si de tradiciones se trata, no podemos dejar de mencionar el "Krustel", el que se sirve con helado de limón. Para que puedas imaginarlo, estamos hablando de una masa frita dulce crocante, formando arcos de forma precisa para anidar en su interior esta deliciosa mezcla helada en su base. Este postre tiene un gran significado para la familia que ha construido el Hotel Las Torres Patagonia, quienes fueron los que trajeron la receta a este lugar, y por eso la siguen realizando.

Picarones: La Versión Patagónica de un Clásico Chileno
Otro de los postres que vale la pena mencionar son los picarones, un postre tradicional que se prepara en varios lugares a lo largo de Chile, una masa aromatizada con limón, naranja y zapallo. Por lo general, se come caliente con una salsa de chancaca. En el Restaurante Coirón, a este clásico se le dio un agregado especial: helado de chancaca y una teja de quinoa.
"A lo largo de Chile, este postre se prepara de distintas maneras, entonces fue un desafío dar con la identidad que queríamos entregarle. Pero, lo tratamos de preparar sin perder sus propiedades y virtudes clásicas", cierra Mardones.
Ingredientes Frescos y Locales: El Corazón de los Postres de Coirón
Los postres del restaurante utilizan ingredientes de proximidad, como los ruibarbos extraídos de la huerta regenerativa ubicada a pasos del restaurante. Al entrar a Coirón, es posible ver un pequeño huerto donde crecen algunos ruibarbos, algunos presentes desde hace más de dos décadas. Por otro lado, el helado de tomillo está aromatizado con tomillos frescos que también provienen de la huerta, asegurando un sabor auténtico y de temporada.
Otros Postres Emblemáticos de la Región Patagónica
Más allá de las propuestas de restaurantes específicos, la Patagonia ofrece otros dulces que son parte de su herencia culinaria.
El Dulce de Calafate y Ruibarbo
Originario de la ciudad de Punta Arenas, el dulce de calafate y ruibarbo es un bocado deliciosamente relajante preparado con frutos de la zona y recetas influenciadas de los inmigrantes croatas, quienes aportaron nuevas técnicas y sabores a la repostería local.

La Torta Galesa: Un Legado de los Colonos
La famosa torta galesa o negra fue inventada por los colonos galeses que llegaron en 1865 al valle inferior del río Chubut. Hay muchas variantes en la receta, pero todas comparten la virtud de ser ideales para reponer energías. Tanto para travesías largas como para tardes muy frías, estas tortas enseguida reconfortan, siendo un símbolo de la pastelería patagónica con historia.

Una Invitación a Endulzar el Viaje
Si vuelves al hotel luego de un largo día en los senderos, no dudes en consultar la carta de postres y endulzar tu jornada con los nostálgicos y deliciosos sabores del Restaurante Coirón, o explorando las delicias que la vasta geografía patagónica tiene para ofrecer en cada rincón.