La mermelada de naranjas chinas, también conocidas como kumquats, es una delicia versátil y diferente a las mermeladas tradicionales de cítricos. Este fruto, emparentado con los cítricos, ofrece una experiencia única al consumirse con piel, la cual es completamente comestible y, en algunas variedades, resulta menos amarga que la parte interna.

¿Qué son las Naranjas Chinas o Kumquats?
Los kumquats son originarios de China, aunque su cultivo se ha extendido por diversas partes del mundo. Se trata de un fruto emparentado con los cítricos que se come con piel, a diferencia de otras naranjas. En algunas variedades de kumquat, la piel es más dulce y suave, mientras que la parte interna puede ser más amarga, llevando a la práctica de comer solo la piel y desechar su interior.
El kumquat, conocido también como kinoto o quinoto, se cultiva habitualmente mediante injertos realizados sobre naranjos o pomelos. Son más pequeños que las naranjas comunes, con una piel más fina y lisa.
Propiedades y Beneficios del Kumquat
El kumquat no solo es delicioso, sino que también aporta importantes beneficios para la salud. Se trata de un cítrico rico en fibra, una excelente fuente de vitamina C y contiene ácido fólico. Estas propiedades lo hacen un alimento ideal, especialmente recomendado si estás embarazada, para combatir la anemia y es muy beneficioso para personas diabéticas.
Usos Culinarios de la Mermelada de Kumquat
La mermelada de kumquat es una preparación muy versátil que se puede disfrutar de múltiples maneras. Resulta perfecta para acompañar patés, untar en tostadas o bizcochos. También es ideal para endulzar un yogur, servir junto a un asado de carne, o para crear aperitivos originales. Su sabor particular la convierte en un complemento excelente para postres como tartas de queso o panna cottas.
MERMELADA DE NARANJA KUMQUAT, DELICIOSA Y FÁCIL DE HACER
Receta de Mermelada Casera de Kumquat
Preparar mermelada casera de kumquat es un proceso sencillo que permite disfrutar de su sabor único y ajustar la receta al gusto personal. A continuación, se presenta un método detallado.
Ingredientes
- 500 g de kumquats limpios
- 250-300 g de azúcar (ajustar al gusto, se recomienda una cantidad menor si no se prefiere muy dulce)
- 30 g de zumo de limón (aproximadamente el zumo de medio limón pequeño)
- 300 g de agua (opcional, para una cocción más suave)
Preparación Paso a Paso
Preparación del Fruto
- Lavar los kumquats: Lava los kumquats cuidadosamente, retirando cualquier pedúnculo si lo tuvieran.
- Cortar y retirar pepitas: Corta los kumquats por la mitad horizontalmente o en rodajas finas. Con la ayuda de un cuchillo, extrae las pepitas con cuidado. Si alguna se te pasa, no te preocupes, se puede retirar fácilmente al extender la mermelada. Durante la manipulación, recoge el jugo que se pueda desprender del fruto.
- Definir la textura: Puedes elegir el aspecto final de tu mermelada. Algunas personas prefieren cortar las dos mitades en juliana después de quitar las pepitas para obtener trozos en la mermelada. Otros prefieren triturar la fruta con el azúcar para una consistencia más homogénea, evitando que quede muy líquida.
Cocción de la Mermelada
Existen diferentes métodos para cocinar la mermelada, ya sea en una olla tradicional o utilizando un procesador de alimentos tipo Thermomix.
Método Tradicional (Olla)
- Combinar ingredientes: En un cazo u olla, pon los kumquats cortados, el jugo recolectado, el azúcar y el zumo de limón. Si utilizas agua, añádela también.
- Cocción inicial: Mezcla bien y lleva a fuego medio-alto. Una vez que la mezcla comience a hervir, baja el fuego al mínimo.
- Cocción lenta: Deja cocer a fuego suave durante unos 30-45 minutos, moviendo continuamente para integrar el contenido y evitar que se pegue, especialmente cuando el líquido espese. Ten precaución, ya que al hervir, la mezcla puede salpicar.
- Verificar textura: Comprueba la textura. Si deseas una mermelada más espesa, puedes cocinarla unos minutos adicionales. Una vez terminada la cocción, puedes batir la mermelada en la misma olla con una batidora de mano para conseguir una consistencia más fina si lo deseas.
Método con Procesador de Alimentos (ej. Thermomix)
- Triturar: Pon la fruta preparada junto con el azúcar en el vaso del procesador y tritura, por ejemplo, 10 segundos a velocidad 5. Si prefieres una textura más fina, repite la operación. Para una opción con trozos, puedes cortar la fruta en velocidad 5 durante 5 segundos.
- Cocinar: Programa la cocción, por ejemplo, 30 minutos a 100ºC y velocidad 1. Es recomendable colocar el cestillo encima de la tapa en lugar del cubilete para permitir que evapore el exceso de líquido.
- Ajustar espesor: Si deseas una mermelada más espesa, programa unos cinco minutos adicionales a temperatura Varoma y velocidad 1.
Esterilización y Conservación
Para asegurar una conservación prolongada de la mermelada, es crucial esterilizar correctamente los botes.
- Esterilizar los botes: Lava bien los botes de cristal y sus tapas. Pon una olla a hervir con agua e introduce los botes destapados y sus tapas. Deja hervir durante unos 15 minutos. Retira con unas pinzas con cuidado de no quemarte y deja reposar boca abajo sobre un paño de cocina limpio sin tocarlos. También puedes esterilizar los botes en el recipiente Varoma mientras se hace la mermelada si utilizas un procesador de alimentos.
- Llenar los botes: Llena los botes al máximo con la mermelada caliente, sin que rebosen.
- Hacer el vacío: Tapa los botes apretando la tapa por el centro para que haga el vacío. Coloca los botes boca abajo sobre un paño hasta que se enfríen por completo.
- Almacenamiento: Una vez fríos, la mermelada puede conservarse en la despensa sin necesidad de refrigeración durante meses (hasta 6 meses). Cuando abras un bote, sí es importante mantenerlo en el frigorífico. Si vas a consumir la mermelada próximamente, no es necesario hacer conserva al vacío; simplemente guárdala en la nevera.

Consejos y Variaciones
- Puntos de dulzor: La cantidad de azúcar puede ajustarse al gusto personal. Una proporción de 50-60% de azúcar respecto al peso de la fruta es común para una mermelada menos dulce y con el punto ideal.
- Personalización de sabor: Puedes personalizar esta mermelada casera añadiendo otros ingredientes. El jengibre combina fenomenal; una cucharadita de jengibre en polvo sería suficiente. La canela o el cardamomo también le van muy bien, o puedes innovar con tus propias combinaciones.