Mermelada de Mora Casera: Receta Completa Paso a Paso

Dulce, ácida y llena de sabor: la mermelada de mora es ideal para untar en tus panes, galletas o agregar a tus postres favoritos. ¡Un toque de sabor en cada bocado! Aprender a prepararla en casa es un proceso gratificante que te permitirá disfrutar de su sabor natural y sus beneficios. Esta receta detallada te guiará desde la preparación de las moras hasta su conservación.

Moras frescas en un bol

Ingredientes

Para preparar una deliciosa mermelada de mora casera, necesitarás los siguientes componentes:

  • Moras: 500 gramos de moras frescas o congeladas. Si utilizas moras congeladas, descongélalas antes de usarlas.
  • Azúcar: 250 a 300 gramos. La cantidad de azúcar puede ajustarse a tu gusto, pero si pones menos, se conservará durante menos tiempo. Tradicionalmente, se usa la misma cantidad de fruta que de azúcar, pero es común usar la mitad o menos. Se puede usar azúcar de caña integral como alternativa más saludable.
  • Jugo de Limón: 2 cucharadas o el zumo de un limón mediano. El limón no solo potencia el sabor de las frutas, sino que su ácido ayuda a la conservación, previniendo el crecimiento de microorganismos.
  • Ralladura de Limón: 1 cucharadita (opcional, para intensificar el sabor).
  • Agua: 100-150 ml (solo si utilizas moras silvestres o si la fruta tiene poco jugo inicialmente, para facilitar la cocción).
  • Manzana mediana: 1 unidad (opcional, para aportar pectina y espesar la mermelada).

Utensilios Necesarios

  • Olla grande o tartera de base ancha
  • Cuchara de cocina o espátula de silicona
  • Frascos de cristal con tapa metálica
  • Batidora (opcional, para una textura fina)
  • Pasapurés, colador o chino (opcional, para eliminar semillas)

Preparación de la Mermelada de Mora Paso a Paso

Paso 1: Preparación de las Moras y Mezcla Inicial

Lava muy bien las moras, eliminando cualquier tallo, hojas o suciedad. Escúrrelas. Si usas moras congeladas, asegúrate de que estén completamente descongeladas. Coloca las moras lavadas en una olla grande. Si utilizas moras silvestres o de bajo contenido de jugo, puedes añadir 100-150 ml de agua para facilitar la cocción. Espolvorea el azúcar sobre las moras, distribuyéndolo bien. Añade el jugo de limón y la ralladura de limón (si la usas). Remueve bien para combinar todos los ingredientes.

Olla con moras y azúcar antes de cocer

Paso 2: Cocción y Espesamiento

Coloca la olla a fuego medio-alto. Lleva la mezcla a ebullición, revolviendo ocasionalmente para que el azúcar se disuelva y las moras liberen sus jugos. Una vez que empiece a hervir, reduce el fuego a bajo y cocina a fuego lento durante unos 20-25 minutos. Durante este tiempo, puedes ir aplastando algunas moras con la cuchara o un tenedor para liberar más jugo y lograr la consistencia deseada. Remueve de vez en cuando para evitar que la mermelada se pegue al fondo de la olla.

Paso 3: Prueba de Consistencia

Para comprobar si la mermelada ha alcanzado el punto de gelificación, realiza la prueba del plato frío. Coloca una pequeña cantidad de mermelada en un plato que haya estado previamente en el congelador (durante unos 5 minutos). Espera medio minuto para que se enfríe un poco la mermelada. Con un dedo, atraviesa la mermelada en el plato, haciendo una raya. Si la mermelada permanece separada y no se une, significa que ya está en su punto. Si aún está muy líquida, continúa cociendo a fuego bajo, revolviendo, hasta que espese.

Prueba del plato para mermelada

Paso 4: Ajuste de la Textura (Opcional)

Dependiendo de tus preferencias, puedes ajustar la textura de la mermelada:

  • Con trozos: Si te gusta la mermelada con trocitos de fruta, déjala tal cual está después de la cocción.
  • Sin trozos: Si prefieres una mermelada más fina y suave, tritura la mezcla con una batidora de mano directamente en la olla.
  • Sin semillas: Si no quieres encontrarte las semillas de las moras, que pueden ser molestas para algunos, pasa la mermelada cocida y aún caliente por un pasapurés, un colador o un chino. Este proceso requiere paciencia, presionando con una cuchara para extraer toda la pulpa.

Conservación y Almacenamiento

La correcta conservación es clave para disfrutar de tu mermelada casera durante más tiempo. El azúcar, el limón y la pectina (si se añade o se usa una fruta con pectina como la manzana) actúan como conservantes naturales.

Esterilización de los Frascos

Este es un paso fundamental para prolongar la vida útil de tu mermelada y garantizar su seguridad. Asegúrate de usar frascos de vidrio con tapa metálica en buen estado (sin óxido ni abolladuras).

  • Método Clásico (Agua Hirviendo): Lava bien los frascos y las tapas con agua caliente y detergente. Sumerge completamente los frascos y las tapas en una olla grande con agua hirviendo durante 10-15 minutos. Escúrrelos bien y colócalos boca abajo sobre un paño de cocina limpio hasta que se sequen.
  • Método Alternativo (Horno): Precalienta el horno a 120°C. Coloca los frascos limpios (sin las tapas) dentro del horno durante 20 minutos. Las tapas se pueden hervir por separado.

Envasado y Sellado al Vacío

Cuando la mermelada esté lista y aún caliente, vierte cuidadosamente en los frascos esterilizados, llenándolos casi hasta el borde, dejando un espacio de 1-2 cm libres. Cierra bien los frascos. Para crear un vacío y asegurar la conservación a largo plazo, coloca los frascos cerrados en una olla grande, cubriéndolos con agua hasta casi la tapa. Deja que hiervan durante al menos 15 minutos. Luego, saca los frascos de la olla y colócalos boca abajo sobre una superficie limpia hasta que se enfríen completamente. Una vez fríos, comprueba que ningún frasco pierde líquido, lo que indicaría un mal sellado.

Mermelada de mora casera en frascos recién hechos

Almacenamiento

Una vez que los frascos estén completamente fríos y el sellado al vacío sea correcto, guárdalos en un lugar fresco, oscuro y seco. De esta manera, tu mermelada casera puede durar hasta un año. Si has hecho poca cantidad y planeas consumirla en pocos días (5-7 días), no es necesario hacer el proceso de vacío; simplemente vierte la mermelada caliente en un bote limpio, deja enfriar a temperatura ambiente y luego guárdala en la nevera.

Trucos y Consejos Adicionales

  • Mermelada muy líquida: Si después de cocinar y hacer la prueba del plato, la mermelada sigue estando demasiado líquida, continúa cociendo a fuego bajo, removiendo constantemente, hasta que espese.
  • Aromatizar: Para dar un toque especial, puedes añadir un toque de canela, unas hojas de menta o incluso una ramita de romero durante la cocción.
  • Moras congeladas: Esta receta funciona perfectamente tanto con moras frescas como congeladas.
  • Cantidad de azúcar: Ajusta la cantidad de azúcar según la dulzura de las moras y tu preferencia personal. Ten en cuenta que el azúcar también actúa como conservante.

Sobre las Moras

Las moras son pequeños frutos, similares pero de distintas especies, que crecen en árboles y en arbustos, llamados moreras y zarzamoras (Rubus ulmifolius), respectivamente. Son bayas como los arándanos, las frambuesas y las fresas.

Temporada y Recolección

La temporada de las moras silvestres va de junio a septiembre, estando en su punto álgido entre agosto y principios de septiembre. Puedes encontrarlas fácilmente en los claros de los bosques y márgenes de caminos. Es importante recoger solo las moras de color negro o morado oscuro, que son las que están maduras. Ten cuidado con las espinas de los arbustos, ya que es fácil pincharse. Es una fruta bastante frágil que suele durar de 3 a 5 días después de su recolección antes de estropearse.

CULTIVO DE ZARZAMORA🍇

Propiedades Nutricionales

Las moras destacan por su gran aporte en Vitamina C (solo 125 gramos cubren el 34% de las necesidades diarias), siendo altamente antioxidantes. Contienen una gran cantidad de polifenoles (antocianinas) que les confieren propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas. Tienen un alto contenido en agua (88%), son bajas en calorías (41 kcal por 100g), y son una buena fuente de minerales como potasio, hierro, calcio y fósforo. Aunque aportan bastante fibra (soluble e insoluble), carecen de pectina de forma natural, lo que a veces requiere la adición de manzana o pectina comercial para espesar la mermelada.

Formas de Consumo y Otros Usos

La mora se puede comer directamente al natural, aunque previamente se debe lavar muy bien. También están muy ricas con yogur, en batidos, en helados, en tartas o como topping en bowls, crêpes, gofres o tortitas. Son perfectas para el desayuno y una delicia en helados, siendo también habituales en ensaladas de verano.

Mermelada de mora casera en tostada

Cómo Limpiar Manchas de Mora

Por si te manchas las manos, dedos, uñas o la ropa al recoger o preparar moras, la solución es hacer leche agria. Pon en un cuenco un vaso de leche junto al zumo de medio limón y remueve bien. Sumerge las manos o la zona manchada durante 1-2 minutos y luego lava normalmente.

tags: #mermelada #de #mora #casera #como #conar