La merluza es uno de los pescados más representativos de la gastronomía, apreciado por su carne magra, casi sin espinas y de muy fácil digestión. Aporta proteínas de alto valor biológico y un contenido muy bajo en grasa. Además, la merluza es una excelente fuente de minerales esenciales como el hierro, el fósforo y el selenio, y contiene vitaminas del grupo B. Los romanos ya apreciaban la merluza para preparar salazones y sofisticadas recetas para sus grandes banquetes.
En este artículo, exploraremos los beneficios de la merluza para el organismo y cómo prepararla de forma deliciosa y saludable, prestando especial atención a su idoneidad para el consumo infantil.

Características Generales de la Merluza
A primera vista, la merluza destaca por su silueta alargada, fina y elegante. Su cuerpo es ligeramente cilíndrico y tiene una cabeza grande y aplanada por la parte superior, con una boca amplia que alberga dientes curvos y afilados. El color de su piel presenta un tono grisáceo o azulado en el lomo, más claro en los laterales, y un vientre de un blanco plateado brillante.
La especie más habitual en muchos mercados es la merluza europea (Merluccius merluccius), pero existen otras variedades con características particulares.
Variedades de Merluza
- Merluza argentina: Tiene una piel algo más dorada y una cabeza más pequeña.
- Merluza negra: Proveniente de zonas africanas, es más oscura y compacta.
- Merluzas del Cabo: Originarias de Sudáfrica, son más grandes y de tonos plateados con reflejos marrones.
La merluza es un pescado de fondo que suele encontrarse entre los 300 y 400 metros de profundidad, habitando en océanos como el Atlántico, Mediterráneo y Pacífico. Su comportamiento es activo y voraz, alimentándose principalmente de peces más pequeños, calamares y crustáceos. Las merluzas más jóvenes prefieren presas más pequeñas, como quisquillas y zooplancton.
La Merluza en Chile
En Chile, la merluza es un recurso marino de gran importancia. Históricamente, la merluza común (Merluccius gayi gayi), popularmente conocida como “la pescada”, ha sido una de las especies más consumidas. Este pez demersal habita en las profundidades del mar, entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos. Su tamaño promedio es de 35 centímetros, aunque las hembras suelen ser más grandes. Es un depredador bentónico que se alimenta de calamares, crustáceos y otras merluzas de menor tamaño.
La explotación industrial de la merluza en Chile comenzó en la segunda mitad del siglo XX. Antiguamente, se extraía para hacer harina de pescado, pero tras una crisis económica, se reconoció su alto valor nutricional para el consumo humano directo, convirtiéndose en un plato típico de la cocina marina chilena.

Métodos de Pesca y Sostenibilidad
Existen varios métodos de pesca de la merluza, con importantes diferencias en calidad y sostenibilidad:
- Merluza de arrastre: Capturada con grandes redes que barren el fondo marino. Es eficiente en cantidad pero poco selectiva.
- Pesca de volanta: Utiliza redes fijas, resultando menos agresivas.
- Merluza de pincho o palangre: Capturada de forma artesanal con anzuelo, una a una. Es la más valorada por su calidad.
La sostenibilidad de la pesca de merluza no depende solo del arte de pesca, sino también del respeto a las tallas mínimas de captura, la regulación de zonas y temporadas, y el control en lonja para asegurar la trazabilidad y calidad del producto.
Actualmente, el mal manejo del recurso en algunas zonas ha llevado a la merluza común a un estado de sobreexplotación. La ciudadanía está cada vez más consciente de esta crisis, impulsando la necesidad de una gestión más rigurosa y una mayor fiscalización para frenar la pesca ilegal y asegurar la preservación de la especie.
Valor Nutricional y Beneficios para Niños
La merluza es un pescado blanco muy equilibrado desde el punto de vista nutricional, lo que la hace ideal para la dieta de los niños. Por cada 100 g, aporta aproximadamente 64 kcal, 11,9 g de proteínas y solo 1,8 g de grasas, sin azúcares ni fibra.
Nutrientes Clave y sus Beneficios
- Proteínas de alto valor biológico: Esenciales para el crecimiento y desarrollo muscular de los niños.
- Bajo contenido en grasa: Menos del 3%, lo que facilita su digestión, ideal para estómagos sensibles.
- Omega-3: A pesar de ser un pescado blanco, contiene ácidos grasos omega-3, beneficiosos para el desarrollo cerebral y la salud cardiovascular.
- Vitaminas del grupo B (B1, B3, B6, B12): Ayudan al metabolismo energético y al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.
- Minerales esenciales:
- Selenio: Actúa como antioxidante, protegiendo las células del daño oxidativo.
- Fósforo: Clave para la salud ósea y dental, interviene en la producción de energía.
- Hierro: Contribuye a prevenir la anemia.
- Yodo: Importante para la función tiroidea.
- Bajos niveles de mercurio: La merluza se encuentra entre los pescados con menos mercurio, lo que la hace muy recomendable para niños y mujeres embarazadas.
Gracias a su sabor suave, su textura blanda y su fácil digestión, la merluza gusta a toda la familia y es un alimento perfecto para introducir en la alimentación infantil desde temprana edad.

Cortes de la Merluza y Usos en Cocina para Niños
La merluza es uno de los pescados más versátiles en cocina. De una sola pieza se pueden obtener cortes distintos, cada uno con usos culinarios que se adaptan a las preferencias infantiles:
- Lomos: La parte más apreciada. Tienen una carne limpia y firme, ideales para preparaciones a la plancha, al horno o en papillote, donde la merluza se cocina de forma suave y mantiene toda su jugosidad.
- Rodajas: Se obtienen de la parte central e incluyen la espina. Perfectas para guisos tradicionales o recetas con salsas, resisten bien cocciones más largas sin deshacerse.
- Cola: Una parte más estrecha pero sabrosa, funciona bien en asados al horno.
- Lomos sin piel y sin espinas: Son la opción más segura y práctica para los niños pequeños.
Recetas Sencillas y Saludables para Niños
La merluza no solo destaca por su bajo contenido en grasa, sino también por lo fácil que resulta de preparar en una gran variedad de recetas saludables y atractivas para los más pequeños:
- Merluza al vapor: La opción más sencilla y digestiva. Con apenas 10 minutos de cocción al vapor, se consigue una merluza tierna y ligera. Se puede acompañar con unas gotas de aceite de oliva y limón.
- Merluza a la plancha: Rápida y ligera. Solo se necesitan unas gotas de aceite de oliva y una buena sartén. Los niños suelen disfrutar de los filetes finos y crujientes.
- Merluza al horno: Una de las formas más sanas y nutritivas. Se puede hornear con verduras cortadas finamente (zanahoria, calabacín) que se ablandan y se vuelven apetecibles para los niños.
- Merluza en papillote: Cocinada dentro de papel vegetal o de aluminio, la merluza se cuece con su propio jugo y el de los ingredientes que la acompañan, conservando todos sus nutrientes y sabor.
- Crocquetas de merluza: Un clásico que encanta a los niños. Se preparan con la carne desmenuzada de la merluza cocida, mezclada con una bechamel suave y luego rebozadas y fritas (o hechas al horno para una versión más ligera).
- Merluza en salsa verde suave: Una versión simplificada con menos ajo y perejil fresco, para que el sabor sea más delicado.
Antes de cocinar, es importante garantizar que se está comprando una merluza fresca y bien conservada. En qué fijarse:
- Ojos: Deben ser convexos, transparentes y con brillo.
- Branquias: Deben ser rojas y húmedas.
- Piel: Debe ser brillante y firme, con escamas adheridas.
- Carne: Debe ser firme, elástica y de olor fresco y agradable.