La interacción entre los lobos marinos y la actividad pesquera es un tema de creciente preocupación en varias comunidades costeras, generando un

Estudio sobre la interacción entre lobos marinos y pescadores
Un estudio del Centro ANID, Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL), publicado en la revista Scientific Reports, abordó la relación entre los pescadores artesanales y los lobos marinos. Este estudio se centró en la interacción con el salmón Chinook, una especie exótica invasora, y los lobos marinos, una especie nativa, desde una perspectiva biológica y social. El objetivo principal fue
Metodología del estudio
Para la investigación, se realizó observación directa en 22 embarcaciones de pesca con 33 lances a bordo durante los dos meses de remonte del salmón Chinook en el estuario del río Toltén.
Factores que contribuyen a la interacción
El lobo marino sudamericano tiene una dieta bastante variable y de fácil adaptación. La relación tensa entre los pescadores de la Barra y los lobos marinos se debe no solo a las pérdidas económicas, sino también a la percepción de los daños que ocasionan estos mamíferos. Es fundamental comprender que esta percepción negativa debe entenderse dentro de un contexto en el que la naturaleza ha sido cambiada y alterada drásticamente.
- El salmón Chinook colonizó un nuevo hábitat.
- Los pescadores aprendieron a pescar esta nueva especie.
- Los lobos marinos también se adaptaron a esta nueva fuente de alimento.
Por otra parte, los lobos marinos aprendieron que la presencia de embarcaciones significa presencia de alimento, en este caso salmón Chinook. Actualmente, el procesamiento de la captura elimina algunos residuos en el río, lo que atrae a los lobos marinos. Los investigadores proponen generar propuestas de gobernanza participativas con la comunidad, como cambiar prácticas de pesca para modificar el comportamiento de los lobos marinos.
Preocupación en la caleta de San Andrés, Pisco
En la caleta San Andrés, en Pisco, Perú, los pescadores artesanales han alertado sobre una inusual presencia de lobos marinos en el muelle. Esta situación inquieta a la comunidad pesquera, ya que la presencia de lobos marinos en las inmediaciones del muelle artesanal José Olaya Balandra representa una
Interacciones y daños reportados
Los trabajadores aseguran que estos animales, que pueden superar los 200 kilogramos de peso, se acercan de manera constante tanto al terminal pesquero como a las embarcaciones, dificultando la recolección y resguardo de los productos obtenidos en cada jornada.
Plan piloto para evitar daño del lobo marino a la pesca artesanal
Daños durante la extracción de pota
La situación se ha intensificado durante la extracción de especies como la pota. Los lobos marinos no solo nadan cerca de las embarcaciones, sino que en ocasiones se suben a bordo con fuerza y toman parte del pescado recién capturado. Un pescador explicó que “es un riesgo, porque prácticamente deterioran todo lo que es la red”, detallando que los animales actúan en grupo, forzando a los trabajadores a permanecer alertas en todo momento para evitar perder su cosecha.
Daños en alta mar
El impacto se extiende más allá de la descarga de los productos en el muelle. Durante las faenas en alta mar, los lobos marinos suelen acercarse y manipular las redes de pesca, logrando sacar pescado pero también dañando el equipo en el proceso. Los pescadores relatan que basta la aproximación de uno de estos animales para provocar que una red, herramienta esencial para su labor, quede inutilizada en cuestión de minutos. “Cuando te embiste, jala el pescado, lo sacan, pero se malogan la red, tratan de malograr la red”, indicó un trabajador de la zona.
Solicitud de apoyo a las autoridades
Ante la magnitud del problema, los pescadores de Pisco han dirigido un llamado urgente a las autoridades del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR). Solicitan la intervención del ente competente para que se analice la situación e implementen medidas que permitan
¿Por qué los lobos marinos buscan alimento cerca del muelle?
Este comportamiento, reportado con mayor frecuencia en varias comunidades costeras, se relaciona con
Desinformación sobre la población de lobos marinos y sus hábitos alimenticios
Según el Instituto del Mar del Perú, en el año 1953 existían alrededor de 7 mil lobos marinos de diferentes especies, mientras que en el 2019 superaron los 130 mil. La flota industrial realiza sus actividades a 8 kilómetros de la costa desde hace más de 30 años (a partir de la milla 5) y en absoluta armonía con sus ecosistemas.
Dieta de los lobos marinos
No es cierto que los lobos marinos solo coman anchoveta. El Fenómeno del Niño afecta la disponibilidad de la anchoveta, algo recurrente en los últimos años; sin embargo, beneficia la presencia de otros recursos. Así, los lobos marinos y las demás especies, tienen diversas opciones para alimentarse de otros recursos. El Lobo Marino Común (LMC) es una especie que se distribuye a lo largo del Pacífico, desde bahía Zorritos (Perú) hasta las islas Diego Ramírez (Chile), presenta una longevidad de 16 años para las hembras y de 18 años para los machos. El último censo de la especie (2019) señala que hay unos 138 mil individuos a lo largo de Chile.
Percepción de sobrepoblación en Chile
Las autoridades pesqueras chilenas han planteado que el lobo marino es una plaga o que, al menos, existe una sobrepoblación de la especie, lo que está afectando muchísimas actividades y hábitats. El principal problema es que para ellos no existe una especie marina depredadora como ocurre en otros países del mundo.
Impacto en el sector artesanal chileno
En el sector artesanal, el diagnóstico es similar. Desde la Federación Regional de Pescadores Artesanales de la Región del Biobío (Ferepa Biobío) manifiestan que la situación de la interacción del lobo marino con la pesca ha llegado a una

Periodo reproductivo y disponibilidad de alimento
La Dra. Aravena señaló que, a pesar de estar protegida, la especie de lobos marino “es una población que no tiende a crecer, sino que tiende a mantenerse o disminuir incluso”. La académica de la Facultad de Veterinaria UdeC complementó que la especie marina “no está quedando con peces”. Durante diciembre, enero y febrero, es el pico de la época reproductiva y en esa zona tienen una de las loberías más importantes del Centro Sur de América, la de Cobquecura. Para el lobo marino es mucho más fresco conseguir peces nadando en el mar que estar robando los que están a medio morir en la pesca. Esto lo hacen porque hay poca cantidad de peces, una razón es la sobrecaptura que han hecho los mismos pescadores, tanto locales como industriales, que han generado mermas importantes en la cantidad de peces en el ecosistema.