Un mapa de riesgos es una herramienta visual y gráfica que permite identificar, evaluar y gestionar las amenazas que pueden afectar a una organización o proyecto. En el sector de la acuicultura, y específicamente en la salmonicultura, esta herramienta es fundamental para garantizar la continuidad operativa, la sostenibilidad ambiental y el éxito comercial a largo plazo.

Gestión de riesgos climáticos y biológicos
El grupo de trabajo especializado en la materia ha centrado esfuerzos en elaborar mapas de riesgos ante el cambio climático para los sistemas acuícolas en Chile, abarcando desde la región del Biobío hasta Magallanes. La evaluación del riesgo se define como una función que depende de tres factores críticos:
- Amenazas: Futuras tendencias hidro-climáticas, como el aumento de temperatura del agua, mayor radiación y disminución de precipitaciones.
- Exposición: Niveles de producción reportados en las unidades de cultivo.
- Sensibilidad: Tipo de cobertura de suelo presente en las cuencas que abastecen a las pisciculturas.
Cadenas de impacto en la producción
Los mapas permiten visualizar la cadena de riesgo ante escenarios críticos. Por ejemplo, se analiza la pérdida de biomasa en fase de engorda debido al incremento de Florecimientos Algales Nocivos (FAN) y al aumento de parasitismo derivados de alteraciones climáticas. Estos mapas describen cómo la disminución de precipitaciones afecta directamente la salinidad y, por ende, la salud de los peces.

Riesgos regulatorios y operativos
La industria salmonera enfrenta riesgos multifactoriales que van más allá de lo ambiental:
| Categoría de Riesgo | Descripción |
|---|---|
| Regulatorios | Fiscalización de instituciones como Sernapesca o Subpesca y cambios legales en concesiones. |
| Laborales | Accidentes en actividades marítimas, alta rotación de personal y posibles conflictos sindicales. |
| Financieros y Operativos | Riesgos por impagos internacionales y necesidad de seguros de interrupción de negocio. |
Estrategias de prevención y aseguramiento
Ante la inestabilidad social, el cambio climático y las amenazas emergentes (como los ciberataques), las empresas deben evaluar si sus coberturas son suficientes. La evolución de los seguros -pasando de pólizas básicas de mortalidad a seguros paramétricos y coberturas especializadas- ha fortalecido la resiliencia del sector.
Es crucial mantener actualizadas las sumas aseguradas, revisar las exclusiones de las pólizas e integrar seguros específicos, como los ciberseguros o coberturas por responsabilidad medioambiental, para asegurar la continuidad productiva.
Seguros Paramétricos
Metodología para elaborar un mapa de riesgos
La creación de un mapa de riesgos debe ser un trabajo colaborativo que involucre a expertos de cada área. El proceso recomendado incluye los siguientes pasos:
- Definición y análisis: Establecer qué constituye un riesgo y realizar un análisis cuantitativo y cualitativo.
- Identificación: Cada área debe analizar procesos para detectar riesgos inherentes.
- Valoración: Evaluar la frecuencia de ocurrencia y el impacto (interno o externo).
- Clasificación: Clasificar los riesgos en alto (rojo), medio (amarillo) y bajo (verde).
El uso de tecnología, como el software de gestión de riesgos, es vital para evitar los errores asociados a procesos manuales o estáticos. Un mapa que no se actualiza regularmente pierde su utilidad estratégica, por lo que la automatización y el seguimiento constante son los pilares de una prevención efectiva.