Mantequilla y margarina: El dictamen de la OMS sobre grasas trans

La discusión sobre qué opción es más saludable entre la mantequilla y la margarina ha sido un tema constante en la nutrición. Históricamente, la mantequilla, un producto básico durante siglos, fue en muchos hogares reemplazada por la margarina a mediados del siglo XX. Este cambio se debió a la creencia de que todas las grasas eran perjudiciales, especialmente las grasas saturadas presentes en la mantequilla, que se consideraba debían ser reemplazadas por grasas poliinsaturadas, abundantes en la margarina de esa época.

comparación nutricional de mantequilla y margarina

Sin embargo, la percepción ha evolucionado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido directrices claras, especialmente en relación con las grasas trans producidas industrialmente, que han sido un punto crucial en este debate. La OMS ha instado a los gobiernos a implementar el conjunto de medidas REPLACE para eliminar estas grasas trans del suministro mundial de alimentos, destacando que su ingesta causa más de 500.000 muertes anuales por enfermedades cardiovasculares.

Definición y elaboración de mantequilla y margarina

La mantequilla: Tradición y origen natural

La mantequilla es una grasa animal cuya elaboración se ha mantenido prácticamente inalterada por siglos. Se obtiene al calentar la leche y batir la nata para separar la grasa sólida del suero. Posteriormente, la crema se enfría, se bate y se extrae el suero de mantequilla. En ocasiones, se le añade sal. Este alimento es rico en grasas saturadas y colesterol, pero también aporta vitaminas liposolubles como A, D, E y K2, así como ácido butírico, un ácido graso de cadena corta beneficioso para la microbiota, especialmente si proviene de animales alimentados con pasto.

La margarina: Innovación y evolución industrial

La margarina, por otro lado, es un producto industrial de origen más reciente, concebido a finales del siglo XIX como una alternativa económica a la mantequilla. Se produce batiendo aceites vegetales con agua hasta formar un producto sólido, al que se le añaden emulsionantes, conservantes, aromas y colorantes para asemejar su aspecto a la mantequilla. Su historia está marcada por la evolución en su composición, especialmente en lo que respecta a las grasas trans.

proceso de elaboración de margarina

El problema de las grasas trans y la postura de la OMS

Las grasas trans producidas industrialmente se encuentran en grasas vegetales endurecidas, como la margarina y la mantequilla clarificada (ghee), y son comunes en productos horneados, snacks y alimentos fritos. Los fabricantes las utilizaban por su mayor vida útil. Sin embargo, investigaciones han demostrado que una dieta alta en grasas trans eleva el colesterol LDL ("malo") y reduce el HDL ("bueno"), aumentando significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas.

La OMS recomienda que la ingesta total de grasas trans se limite a menos del 1% del aporte energético total, lo que equivale a menos de 2,2 gramos al día en una dieta de 2.000 calorías. La alimentación con alto contenido de grasas trans aumenta el riesgo de cardiopatías en un 21% y el riesgo de muerte en un 28%. En 2018, la OMS hizo un llamado global para eliminar estas grasas del suministro alimentario, una meta prioritaria de su plan estratégico 2019-2023.

Noticias del Corazón: "Grasas trans, salud educativa e hipertrofia cardíaca"

Iniciativas globales para la eliminación de grasas trans

La iniciativa REPLACE de la OMS abarca seis áreas de acción estratégica para asegurar la eliminación pronta, completa y sostenida de las grasas trans producidas industrialmente. Varios países de ingresos altos, como Dinamarca (el primero en 2004) y ciudades como Nueva York (hace diez años), han logrado prácticamente eliminar estas grasas mediante límites legales o prohibiciones a los aceites parcialmente hidrogenados. En América Latina, Argentina, Chile, Colombia y Ecuador han establecido límites de mejores prácticas, y desde la declaración de 2009 de una "América Libre de Grasas Trans", ocho países en América del Sur han promulgado el etiquetado obligatorio. El Embajador Mundial de la OMS para Enfermedades no Transmisibles, Michael Bloomberg, afirmó que la prohibición de las grasas trans en Nueva York ayudó a reducir los infartos sin afectar el sabor o el costo de los alimentos.

Mantequilla vs. Margarina: Análisis nutricional y consideraciones actuales

Evolución de la margarina y su contenido de grasas trans

Durante décadas, la margarina fue considerada la alternativa más económica a la mantequilla. Sin embargo, la investigación biomédica comenzó a vincular las grasas trans con enfermedades cardiovasculares, lo que llevó a un cambio significativo en la industria. Las margarinas modernas han sido reformuladas para contener muy pocas o ninguna grasa trans industrial. En 2019, la Unión Europea estableció un máximo de 2 gramos de grasas trans por cada 100 gramos de grasa en los alimentos, excluyendo las de origen animal. Esto significa que las margarinas actuales en los supermercados rara vez contienen cantidades significativas de grasas trans industriales.

Grasas trans naturales vs. industriales: ¿Existe una diferencia?

Un punto clave en el debate es la distinción entre las grasas trans industriales y las presentes de forma natural en productos animales (como la mantequilla, leche o carne de rumiantes). La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha señalado que la evidencia disponible indica que los ácidos grasos trans de origen rumiante tienen efectos adversos sobre los lípidos sanguíneos similares a los de origen industrial cuando se consumen en cantidades equivalentes. La OMS, en un informe de 2023, reafirmó que no hay evidencias que respalden una distinción clara entre grasas trans industriales y rumiantes en términos de salud. Por lo tanto, no hay una base sólida para considerar que las grasas trans rumiantes son inocuas por ser naturales.

Aunque muchos estudios observacionales no encuentran una relación clara entre grasas trans rumiantes y eventos cardiovasculares, esto puede deberse a las pequeñas cantidades consumidas actualmente. Sin embargo, no implica que estén exentas de peligro. Con la legislación reduciendo las grasas trans industriales casi a cero, una parte relevante de las grasas trans residuales en la dieta provienen ahora de lácteos y carnes. Es importante destacar que es complicado o imposible separar completamente estas grasas trans de origen animal de la matriz alimentaria con los métodos de producción actuales.

Aporte calórico y perfil nutricional comparado

En términos calóricos, la mantequilla (717-770 kcal por 100g) suele tener un valor energético ligeramente superior al de la margarina (500-600 kcal por 100g), aunque existen versiones "light" de ambos que reducen estas cifras al incorporar más agua y almidones. Nutricionalmente, la mantequilla aporta vitaminas liposolubles y ácido butírico. La margarina, si bien carece de grasas saturadas y colesterol de forma natural, puede fortificarse con vitaminas y su perfil lipídico es más favorable si se elabora con aceites de calidad y sin aditivos.

tabla comparativa de mantequilla y margarina

Recomendaciones dietéticas y prácticas

Elección según el patrón dietético

La elección entre mantequilla y margarina depende del patrón dietético y las necesidades individuales. Las margarinas actuales, reformuladas y con bajo contenido de grasas trans, pueden ser una alternativa válida. Sin embargo, no todas las margarinas son iguales; es crucial leer las etiquetas. La Asociación Americana del Corazón (AHA) ha recomendado limitar las grasas trans a alrededor del 1% de la energía total y preferir margarinas con aceite vegetal líquido como ingrediente principal, así como las presentaciones untables en lugar de las barras sólidas.

Si bien la mantequilla es tradicional en repostería por su sabor lácteo, para untar la margarina reformulada puede ser más práctica. En dietas veganas, la margarina es una alternativa común. Expertos sugieren que, si bien la mantequilla tiene grasas saturadas, las margarinas modernas con bajos niveles de grasas trans pueden tener un perfil más saludable para el corazón, siempre y cuando se elijan opciones de calidad. Otros alimentos untables saludables incluyen cremas de frutos secos o aguacate.

Impacto del consumo en la salud

La OMS recomienda limitar la ingesta de grasas trans a menos del 1% de la energía total, destacando que el objetivo ideal es acercarse a cero, evitando alimentos que las contengan. Si la dieta incluye lácteos grasos, mantequilla o carnes con frecuencia, se puede estar sumando una cantidad significativa de grasas trans sin ser consciente de ello. No se trata de "demonizar" alimentos, sino de comprender el efecto acumulativo de la dieta global.

Noticias del Corazón: "Grasas trans, salud educativa e hipertrofia cardíaca"

La evidencia sugiere que una dieta con alto contenido de grasas trans hechas por el hombre aumenta el colesterol LDL "malo" y reduce el HDL "bueno", lo que eleva el riesgo de enfermedades cardíacas. Algunas pautas para cocinar de forma más saludable incluyen usar aceite de oliva o de canola en lugar de mantequilla o margarina sólida. Es importante prestar atención al tipo de grasas consumidas, priorizando las de origen vegetal y evitando las de origen animal o las presentes en productos ultraprocesados.

Preguntas frecuentes

¿La margarina tiene grasas trans?

Las margarinas actuales han sido reformuladas y aportan muy poca o ninguna grasa trans, especialmente en regiones con regulaciones estrictas. Sin embargo, es vital revisar el etiquetado.

¿Son peores las grasas trans industriales que las rumiantes de origen animal?

Varios informes y la OMS indican que las grasas trans rumiantes tienen efectos similares sobre los lípidos sanguíneos y no hay evidencia sólida que respalde una diferencia clara con las grasas trans industriales en cuanto al riesgo coronario en cantidades equivalentes. El mensaje prudente es minimizar las grasas trans en general.

¿Qué debería usar para untar: margarina o mantequilla?

Depende del patrón dietético. La margarina reformulada puede ser conveniente si implica una reducción de grasas trans y saturadas. Alternativas como crema de frutos secos o aguacate también son excelentes opciones.

¿Tengo que eliminar por completo lácteos y carnes debido a su contenido en grasas trans?

La recomendación general es minimizar la ingesta de grasas trans. La decisión individual puede variar según el estado de salud y el patrón dietético general, siendo aconsejable consultar a un profesional sanitario.

En resumen, la clave está en la moderación y en elegir opciones lo más naturales posible, leyendo siempre el etiquetado y optando por grasas de calidad. El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, enfatiza la importancia de proteger la salud de los niños de ingredientes dañinos, promoviendo sistemas alimentarios más saludables para las generaciones futuras.

tags: #mantequilla #o #margarina #oms