La mayonesa o mahonesa es una de las salsas frías más populares y utilizadas en muchos países alrededor del mundo. Su versatilidad y sabor la han convertido en un acompañamiento habitual en infinidad de platos internacionales. Originaria de Menorca, una de las Islas Baleares, su primera referencia documentada data de 1750. A lo largo de la historia, esta salsa viajó primero a España, luego a Francia y, prontamente, a buena parte de Europa. Ya en el siglo XX, y con la ayuda de su fabricación industrial, la mayonesa se convirtió en una salsa prácticamente universal, consumida en todo el mundo. En países como Chile, su consumo está tan extendido que las opciones a la hora de prepararla, comprarla y usarla en la cocina son más que variadas.

¿Qué es la Mayonesa? Una Emulsión Culinaria
La mayonesa es, técnicamente, una emulsión. Esto significa que es una mezcla estable de dos líquidos que, de forma normal, son inmiscibles, es decir, no se mezclan entre sí. Si se colocan aceite y agua en un recipiente, sus moléculas se mantienen separadas; al intentar agitarlas, el aceite se dispersa momentáneamente en el agua, pero en cuanto el movimiento cesa, las moléculas del aceite se reagrupan hasta separarse por completo.
En el contexto de la mayonesa, los líquidos son el aceite y el agua, la cual se encuentra en un 80% de la composición del huevo. El resto del huevo está formado por proteínas de altísima calidad y lípidos (grasas). Para lograr esta mezcla homogénea y estable, se necesita un tercer elemento que funcione como un agente emulsificante. En la mayonesa casera, el ingrediente estrella es la yema de huevo, que contiene lecitina.

El Papel de la Lecitina
La lecitina es una sustancia con una capacidad única para estabilizar o emulsionar la mezcla de aceite y agua. Posee dos extremos: uno que es capaz de unirse a las moléculas de agua (hidrofílico) y otro que se une a las de aceite (lipofílico o hidrofóbico), impidiendo que estas se separen. Las sustancias con esta capacidad se denominan emulgentes o emulsionantes.
Al batir las yemas de huevo, las gotas de aceite se rompen en dimensiones menores y quedan en suspensión dentro de la proteína. Técnicamente, la mayonesa es una emulsión de materias grasas con proteínas, en la que el 80% de su composición en volumen es aceite. En los procesos industriales, a menudo se añaden emulsificantes adicionales, también llamados surfactantes, para asegurar la estabilidad.
Seguridad Alimentaria y el Huevo Crudo en la Mayonesa
La mayonesa, especialmente la casera elaborada con huevo crudo, es uno de los productos que más problemas de seguridad alimentaria puede generar si no se maneja correctamente. La principal preocupación es la bacteria Salmonella.
Riesgos y Prevención con Huevos Frescos
La Salmonella vive en el intestino de las aves, por lo que suele encontrarse en la cáscara del huevo, no en su interior. Para minimizar los riesgos al usar huevos crudos en la mayonesa, es crucial seguir estas pautas:
- Elección de materias primas: Utilice huevos procedentes de la industria alimentaria, que cumplen con estrictos controles sanitarios. No use huevos caseros sin conocer su procedencia y manejo.
- No lavar los huevos: Lavar los huevos es una práctica de alto riesgo, ya que puede arrastrar microorganismos de la cáscara al interior a través de los poros.
- Refrigeración: Refrigérelos separados del resto de productos. En las neveras suelen tener un sitio destinado para ellos, generalmente en la puerta. Si no caben ahí, guárdelos en un tupper o ensaladera alta para evitar el contacto de la cáscara con otros alimentos o envases, ya que es en la cáscara donde puede haber microorganismos.

Regulaciones Industriales
En la industria alimentaria, la legislación es muy estricta debido al alto número de infecciones relacionadas con productos que llevan huevo crudo. En España, por ejemplo, el R.D. 1254/1991, de 2 de agosto, prohíbe el uso de huevo crudo para elaborar mayonesa o cualquier otro producto con huevo que no se cocine garantizando una temperatura en el centro del producto de 75ºC. Por ello, la mayonesa industrial debe comprarse hecha o utilizar huevo pasteurizado. Esto asegura la inocuidad del producto.
Conservación de la Mayonesa Casera
A diferencia de la mayonesa industrial, que contiene conservantes, la mayonesa casera dura poco, con un máximo de una semana en refrigeración. Es imperativo mantenerla siempre refrigerada y desechar la que no se haya usado en uno o dos días, para evitar la proliferación de bacterias.
Historia y Etimología: El Debate del Origen de la Mayonesa
El origen de la mayonesa ha sido objeto de disputa entre eruditos desde comienzos del siglo XX, generando numerosos debates sobre su procedencia y el origen de su nombre. Aunque se la considera una salsa francesa, ya que la primera receta publicada proviene del chef Marie-Antoine Carême, hay evidencias que apuntan a raíces mediterráneas más antiguas.

Precursores Medievales
En Francia, desde la Edad Media, se elaboraba una salsa llamada remoulade, que consistía en emulsionar aceite, vinagre, sal y hierbas aromáticas con mostaza. Una receta de remoulade aparece en Le Viandier, escrito en el año 1300, y algunas versiones incluían alcaparras y anchoas.
Si nos remontamos al siglo XIV, el libro de gastronomía medieval conocido como Llibre de Sent Soví, menciona la ayada ("ajada") como un condimento no emulsionado a base de ajos picados, mezclados con caldo de carne o de pescado y espesado con migas de pan. Esta salsa se utilizaba para condimentar cerdo asado o anguilas y aparece de forma similar en textos italianos de la época, denominándola agliata o agliata blanca.
En el mismo Llibre de Sent Soví, se describe el almodrote (o almodroch) en el capítulo CXXXI, una salsa mezcla de ajos crudos, queso y agua, que podía incluir huevo duro, aceite y especias. Esta salsa sobrevive hoy con el nombre de ajoqueso y en la cocina de las Islas Canarias como almogrote. Otras salsas medievales eran el juvert (a base de perejil y vinagre, con añadiduras de pan tostado, avellanas, nueces y yemas de huevo) y el alidem (huevos enteros o yemas batidas con agraz o caldos).
La Leyenda de Mahón y Richelieu
Hasta hace poco, se creía que la mayonesa no era conocida antes de 1756. Sin embargo, en un manuscrito de 1750, Art de la Cuina, llibre cuina menorquina del s. XVIII, de Fra Francesc Roger, aparece una salsa llamada "aioli bo" en 19 recetas, la cual se piensa que podría ser un precursor, aunque su nombre sugiere que contenía ajo.
La leyenda más popular vincula el origen de la mayonesa a la invasión francesa de la isla de Menorca en 1756. Se cuenta que el 18 de abril de 1756, el Mariscal Richelieu y sus allegados, tras atacar el Fuerte de San Felipe de Mahón, tuvieron la ocasión de probar la salsa all-i-oli. Fascinados, copiaron la receta y la llevaron a Francia. Allí, por cuestión de gusto, le quitaron el ajo y al resultado lo denominaron mahonnaise (de Mahón). Se dice que el cocinero del duque de Richelieu la creó para celebrar la victoria sobre los británicos en el puerto de Mahón, dándole el nombre en honor al pueblo. La disputa entre historiadores se centra en si esta salsa precursora era anterior o una simple improvisación de un cocinero.
Lo cierto es que los textos medievales, incluyendo el Llibre de Sent Soví, no hablan de salsas emulsionadas en el sentido moderno. Algunos autores, por el contrario, afirman que la salsa se inventó directamente durante la ocupación francesa de Mahón al mezclar aceite con huevos.
La Historia de la Mayonesa-Cocinando Historia
Evolución del Nombre y el Debate Lingüístico
Tras la conquista de Mahón, la salsa aparece en Francia. La primera referencia de la palabra mayonnaise data de 1804, y para 1806, las menciones a la salsa eran ya abundantes. El alioli es considerado un posible precursor de la mayonesa.
La denominación "mayonesa" llegó a los cocineros españoles desde Francia en el siglo XIX, un periodo de evidente afrancesamiento de la cocina. La palabra "mayonesa" prevaleció en los tratados culinarios de la época, aunque existieron otras denominaciones como "salsa mayonosa" o "salsa bayonesa". Teodoro Bardají Mas, en 1928, publicó un folleto titulado "La Salsa Mahonesa" en defensa de esta denominación.
El debate resurgió con el escritor catalán Josep Pla, quien defendió el uso de la palabra "mayonesa" en varios artículos, fundamentándose en los escritos de Pedro Ballester. Sin embargo, Camilo José Cela, tras una controversia con Ángel Muro sobre un poema atribuido erróneamente a "Lancelot", demostró que dicho poema era de Achille Ozanne (1890) y recomendó el uso de "mahonesa" en castellano (y "maonesa" en catalán).
Casi todos los estudios etimológicos posteriores coinciden en que el término "mayonesa" es una corrupción del nombre original "mahonnaise", derivada de Mahón. Lingüistas franceses como Emile Littré, Raoul Mortier (Dictionnaire Encyclopedique Quillet), Paul Augé (Larousse du XX ème Siècle) y Albert Dauzat (Dictionnaire Etymologique) apoyan esta teoría. Armand Lebault señaló que es "sorprendente que el término no aparezca hasta el siglo XIX". El sonido "y" para romper el diptongo podría ser un populismo francés que luego se extendió a las traducciones.
En España, los conocedores de la ciudad de Mahón mantuvieron el nombre original "mahonesa", mientras que en otras culturas, especialmente en América, la salsa llegó directamente con la palabra alterada: "mayonesa". Curiosamente, ninguna de las dos acepciones aparece en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española de 1732.
En el mundo anglosajón, se cree que la salsa es de origen francés. Algunos autores afirman que se denomina así por su inventor, un General MacMahon, una creencia muy arraigada en Irlanda. Otros defienden que "mayonnaise" es una corrupción inglesa de "mahonnaise", siendo la primera mención en literatura anglosajona en 1840 por William Makepeace Thackeray.
En Latinoamérica, es popularmente considerada una salsa introducida desde Estados Unidos, aunque en países como Argentina, debido a la inmigración italiana y española, se conoce su origen y su elaboración casera aún subsiste. Hoy sabemos que la mayonesa es antiquísima, coexistiendo desde siglos con el alioli, y que en el Mediterráneo fue considerada la salsa de los ricos (por llevar huevo), mientras que los pobres se contentaban con el alioli, que no lo lleva.
Mayonesa Casera: El Arte de Emulsionar en Casa
Preparar mayonesa casera es un proceso gratificante que permite controlar los ingredientes y obtener una salsa de sabor superior. Aunque requiere atención a ciertos detalles, no es difícil de lograr.
Ingredientes Esenciales
Para hacer una mayonesa casera tradicional, únicamente se necesitan tres ingredientes principales:
- Aceite vegetal: El componente principal de la emulsión.
- Yemas de huevo: El agente emulsificante clave gracias a su contenido de lecitina.
- Vinagre o zumo de limón: Aporta acidez y ayuda a estabilizar la emulsión, además de realzar el sabor.
Si se intenta mezclar solo aceite y vinagre (o agua), se separarán. La yema de huevo es el ingrediente estrella que permite integrar estos elementos para crear la deliciosa salsa.

Pautas de Preparación
Aunque la mayonesa casera solo requiere unos pocos ingredientes, seguir el orden y la técnica adecuados es crucial:
- Separar las yemas: Para preparar la mayonesa en casa, usualmente solo se necesitan las yemas de uno o dos huevos, no las claras. Hay varios métodos para separarlas:
- Usando la cáscara: Parta el huevo en dos y, con cuidado, pase la yema de una mitad a otra varias veces, dejando caer la clara.
- Usando un embudo: Coloque un embudo sobre un vaso o bol y quiebre el huevo. Deje que la clara se deslice por el agujero mientras mueve el embudo para retener la yema.
- Con una botella plástica: Apriete un poco la botella y úsela para succionar la yema, luego suéltela sobre un plato limpio.
Algunos especialistas catalanes reivindican el uso de huevo entero (yema y clara) para sus mayonesas, junto al aceite de oliva.
- Preparación del batido: Coloque las yemas de huevo en un bol mediano, preferiblemente pesado y sobre un paño de cocina para evitar que se resbale. Esto es importante, ya que necesitará ambas manos. Con un batidor de mano (especialmente para principiantes) o una cuchara de madera, empiece a batir las yemas. Los autores anglosajones suelen especificar el número de yemas (de «dos», «tres» o «cuatro»).
- Incorporación del aceite: Sin dejar de batir, añada el aceite vegetal muy lentamente, casi gota a gota al principio. Este es el paso fundamental y donde muchas personas se equivocan. A medida que el aceite se incorpora a la yema, podrá aumentar ligeramente la velocidad de adición. Batir constantemente por varios minutos puede ser agotador; la mejor técnica es mover la muñeca y, si se cansa, alternar con movimientos de brazo para asegurar una mezcla correcta. La cantidad de aceite suele ser intuitiva, según el gusto y la densidad deseada (más aceite para mayonesas más espesas).
- Adición de acidez y sal: Cuando la mezcla adquiera una textura deseada y un color amarillo, deje de batir y añada el zumo de limón o vinagre, y sal al gusto. Continúe batiendo hasta obtener el color claro característico de la mayonesa. Los más experimentados a veces colocan el huevo entero, el vinagre o limón, la sal y un par de dedos de aceite directamente en el vaso antes de empezar a batir con una batidora de brazo. Cuando el volumen de mayonesa sea considerable, deberán subir y bajar lentamente el brazo de la batidora para incorporar bien el aceite de la parte superior.
La Historia de la Mayonesa-Cocinando Historia
Consejos para una Mayonesa Perfecta
Para asegurar el éxito al preparar mayonesa casera, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Temperatura de los ingredientes: Es fundamental que todos los ingredientes estén a la misma temperatura, idealmente cercana a los 20 °C. Si los huevos están en la nevera, sáquelos unos minutos antes para que se atemperen. Es más fácil tener éxito con huevos no muy fríos.
- Orden correcto: Siempre se baten primero los huevos, luego se añade el aceite lentamente, y finalmente el vinagre o limón y la sal.
- Tipo de aceite: Se recomiendan aceites ligeros y neutros, como el de girasol, que no tienen un aroma o sabor sobresaliente. Si se usa aceite de oliva fuerte, como la variedad picual, la mayonesa puede resultar amarga o demasiado intensa. Para un toque mediterráneo, se puede usar una mezcla de aceite de girasol y un aceite de oliva virgen suave (arbequina, empeltre, cornicabra). Fuera del área mediterránea, donde el aceite de oliva es escaso, se recurre a otros aceites vegetales o de maíz. La mezcla de aceites es fundamental para conseguir un buen sabor.
- Emulsionantes adicionales: La mostaza es un emulsionante habitual, rica en mucílago, que puede incrementar las probabilidades de éxito. Se añade con la yema y se mezcla antes de incorporar el aceite.
¿Cómo Arreglar una Mayonesa Cortada?
Es común que, al principio, la mayonesa casera se "corte", es decir, que los ingredientes no se integren correctamente y se obtenga una especie de masa líquida con el aceite separado. Aunque es frustrante, no hay que preocuparse, ya que existen métodos para recuperarla.
Mayonesa Industrial y Alternativas Sin Huevo
Si la preparación casera no es una opción, el mercado ofrece una gran variedad de mayonesas ya preparadas. Sin embargo, existen diferencias notables entre la mayonesa casera y la industrial.
Características de la Mayonesa Industrial
Aunque el aspecto de la mayonesa industrial es similar al casero, su sabor tiende a ser más cítrico, incluso dulzón, y a menudo carece de la suavidad de la emulsión fresca. Esto se debe a que estos productos no son solo huevos, aceite y sal, sino una mezcla de estos elementos con otros aliños, harinas, conservantes y colorantes que dan lugar a un "cuasi sucedáneo".
Las ventajas de la mayonesa industrial son su conveniencia (siempre lista para usar) y su larga durabilidad en el refrigerador, que puede ser de meses, a diferencia de los pocos días de la casera. La oferta de marcas, estilos y precios es amplia, y la elección personal dependerá del gusto, aunque un consejo es que las que vienen en bolsa suelen tener una textura más cremosa que las de frasco.
En lugares donde la mayonesa no forma parte de la cocina tradicional, como Estados Unidos, las versiones industriales rara vez contienen aceite de oliva y a menudo usan huevina, yemas en polvo u otras proteínas lácteas en lugar de huevo fresco. En la cocina francesa, donde se usan aceites más insípidos como el de colza, se aromatiza con mostaza, que también facilita la emulsión.

Variantes y Sabores
El mercado de mayonesas industriales ofrece una gran cantidad de variantes, más allá de las normales o reducidas en calorías. Hay versiones mezcladas con diversos sabores como:
- Jugo de limón
- Ajo
- Aceite de palta (aguacate)
- Aceitunas moradas
- Merkén
- Chile chipotle
- Ciboulette
- Incluso queso
Aunque estas variantes pueden ser interesantes, algunos expertos consideran que disminuyen la calidad de la mayonesa y terminan tapando los sabores originales. En su opinión, es preferible elegir bien un acompañamiento y preparar la mayonesa de manera tradicional.
Alternativas Sin Huevo: Lactonesa y Mayonesas Veganas
Hace algunas décadas, la idea de una mayonesa sin huevo era impensable. Sin embargo, la innovación culinaria ha dado lugar a interesantes alternativas:
- Lactonesa: Apareció hace más de diez años y es una emulsión a base de leche, aceite y algunos aliños. Logra una textura similar a la mayonesa tradicional, aunque su sabor es distinto. Se ha posicionado en algunos locales de sándwiches, pero no llegó masivamente al comercio minorista.
- Mayonesas veganas: Surgieron hace aproximadamente un lustro y están preparadas sin huevo ni leche, haciéndolas compatibles con dietas veganas y vegetarianas estrictas. Sus ingredientes varían según la marca, pero suelen mezclar aceite, vinagre, jugo de limón, aliños, soya y otros ingredientes que le agregan sustancia y cuerpo, como almidón de maíz o puré de legumbres. El resultado es idéntico en color y textura a las mayonesas industriales, y su sabor es bastante cercano, aunque levemente más ácido. Si bien están lejos de la mayonesa manual con huevo fresco, son una excelente opción para quienes evitan productos animales.

Usos Culinarios de la Mayonesa
La mayonesa es una salsa fría con un amplísimo uso en la cocina. Es claramente asociada a todo tipo de sándwiches, donde radica su uso más masivo y constante. Pero su versatilidad la lleva a acompañar innumerables preparaciones, desde las más simples hasta las más elaboradas.

Aplicaciones en la Cocina Cotidiana
- Ensaladas: La mayonesa es fundamental en la famosa ensalada rusa (con papas y verduras). También combina maravillosamente con preparaciones que incluyen atún, aguacate, lechuga, pepino, cebolla, tomate o apio.
- Pastas: Más allá del tipo de pasta, la mayonesa es una base excelente para salsas o un complemento ideal para platos de pasta con atún o mariscos.
- Wraps y sándwiches: Aporta una sensación cremosa y un sabor exquisito, ideal para combinar con jamones, verduras y pollo en snacks o almuerzos ligeros.
- Papas: Untar papas fritas con mayonesa es un clásico. También se puede usar en papas al horno, rellenas y gratinadas.
- Acompañamientos simples: Realza el sabor de espárragos o alcachofas.
Salsas Derivadas de la Mayonesa
Si se añaden ingredientes complementarios a una mayonesa base, se puede obtener una alta gama de variadas salsas derivadas como la andaluza, italiana, tártara, verde, cambridge, india, etcétera. En algunas ocasiones se añade nata montada para modificar la textura final, o edulcorantes (como azúcar) para ajustar el sabor.
En el recetario tradicional, hay preparaciones que necesitan de la mayonesa como base o ingrediente principal:
- Salsa Tártara: Una salsa clásica hecha con mayonesa, pepinillos, zanahoria encurtidos, alcaparras y mostaza fuerte.
Receta de Salsa Tártara
- 1 taza de mayonesa
- 1 taza de pepinillos y zanahoria encurtidos (finamente picados)
- ¼ taza de alcaparras (finamente picadas)
- 1 cucharada de mostaza fuerte
Instrucciones: Corte los pepinillos y la zanahoria en cuadros lo más pequeños posible. Agréguelos a un bol junto a las alcaparras. Vierta encima la mayonesa y la mostaza. Revuelva bien hasta obtener una salsa homogénea.
- Salsa al Olivo: Una preparación deliciosa con aceitunas, mayonesa y un toque de acidez.
Receta de Salsa al Olivo
- 1 taza de mayonesa
- ½ taza de aceitunas moradas descarozadas
- 1 cucharada de yogur natural
- ½ limón (su jugo)
- Sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva al gusto
Instrucciones: En el vaso de una minipimer, coloque las aceitunas con la mayonesa, el yogur, el jugo de medio limón, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Procese hasta obtener una salsa suave.
- Pastas elaboradas: Como las pastas de ave con pimiento o de huevo molido, que se mezclan con mayonesa.
- Platos tradicionales chilenos: Las paltas rellenas (york, reina y cardenal) requieren una mayonesa de calidad.
Para estas preparaciones, siempre que sea posible, se recomienda usar mayonesa hecha con huevo, aceite y sal al momento de cocinar. De lo contrario, las opciones industriales pueden ser un buen sustituto.