Las mallas rejilla se utilizan predominantemente para el envasado de alimentos frescos, especialmente verduras y frutas. Su diseño transpirable permite que los productos "respiren" mejor en comparación con las bolsas de plástico convencionales, lo que ayuda a prevenir la formación de humedad, la germinación prematura y la putrefacción del contenido.

Materiales y Sostenibilidad
En la actualidad, las mallas de plástico fabricadas a partir de materias primas renovables están ganando terreno. Un ejemplo destacado es el material Bio-Flex® F 2110, especialmente adecuado para la producción de mallas compostables debido a su gran dureza y buena resistencia. Este material, al igual que el granulado de PEAD biobasado, se produce a partir de la caña de azúcar en lugar de petróleo. Posee propiedades mecánicas idénticas al polietileno de alta densidad de origen fósil, lo que permite su procesamiento de la misma manera. La utilización de estos materiales no solo ahorra recursos finitos, sino que también contribuye a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Por otro lado, las mallas de PE verde, aunque no son compostables, son 100% reciclables. Estos materiales ofrecen una protección óptima durante la producción, la logística interna y el almacenamiento de diversos productos, extendiendo su uso más allá de las clásicas mallas hortofrutícolas y aplicándose en mangas de protección en red para otros sectores.
Tipos de Sacos de Malla y sus Características
Los sacos de malla son un tipo de embalaje de plástico empleado para almacenar productos hortofrutícolas. Son ligeros, resistentes y, con un uso adecuado, reutilizables. Su diseño transpirable los convierte en ideales para mantener los productos frescos en perfectas condiciones, evitando la condensación que podría afectar su calidad. Son una opción perfecta para productores de cítricos, cebollas, patatas y frutos secos.
El diseño de estos sacos suele incluir un cordel de plástico en la parte superior, que facilita su cierre al tirar de ambos extremos y su transporte.
Existen diferentes tipos de sacos de malla, clasificados según el trenzado de la rejilla:
- Mallas tejidas de polietileno: Ideales para envasar y transportar cítricos (naranjas, limones, mandarinas), patatas, cebollas y otros alimentos de mayor tamaño. También son aptas para almacenar frutos secos, madera y otros materiales.
- Mallas polymesh: Se caracterizan por un trenzado en forma de rombo, con una apertura de malla más amplia. Son perfectas para el almacenaje de frutas y verduras, utilizándose frecuentemente para naranjas y pimientos.
- Mallas raschel: La red de la malla se dispone en forma triangular. Al igual que las polymesh, se emplean para frutas y verduras, especialmente para patatas y tubérculos, ya que su malla más compacta evita la entrada de suciedad.
- Mallas extruidas: Presentan un diseño de red con formato cuadrado y un trenzado más basto. Son recomendables para alimentos húmedos como marisco o caracoles, y también pueden emplearse para guardar madera y leña.

Usos Alternativos y Reutilización de las Mallas
Las mallas rejilla, antes de ser recicladas, pueden tener una segunda vida gracias a las características de su material:
- Red para rejas de terrazas: Cortando el saco y atándolo a las rejas, se puede crear una cubierta protectora del exterior.
- Estropajos: El material es similar a los filamentos de los estropajos convencionales. Enrollando el saco, haciendo dobleces y atándolo, se puede obtener un estropajo casero.
- Pequeñas bolsas para ropa: Cortando el saco verticalmente y extrayendo partes horizontales, se pueden crear pequeñas bolsas para organizar la ropa dentro de maletas o bolsas de deporte. Las asas del saco original pueden servir para cerrar estas nuevas bolsas.
- Colador o escurridor: Si la malla cubre lo suficiente, puede utilizarse como rejilla en desagües de cocina, para que las esponjas suelten el agua en el baño, o para escurrir utensilios de cocina.
Alternativas a los Sacos de Malla Tradicionales
Una alternativa a los sacos de malla tradicionales son las bobinas de mallas extruidas. Este tipo de red es ideal para combinar con bandejas o cestas de frutas, hortalizas o embutidos. Son una solución eficaz para líneas de envasado automatizado con enmalladoras, así como para producciones menores o envasado manual.
Estas mallas se encuentran disponibles en una variedad de colores, incluyendo rojo, blanco, violeta, verde (claro y oscuro), azul, naranja y amarillo. Si bien su corte óptimo requiere maquinaria especializada, es posible cortar la longitud deseada de la bobina manualmente y anudar los extremos.