Las machas a la parmesana son un plato icónico de la gastronomía chilena, creado por el chef Edoardo Melotti Ferrari, un cocinero de origen italiano. Inspirado por la riqueza de los mariscos chilenos y la influencia de la cocina italiana, Melotti Ferrari fusionó magistralmente las machas, moluscos bivalvos muy característicos de la costa chilena, con queso parmesano, vino blanco y mantequilla. El resultado es una preparación gratinada al horno que rápidamente se convirtió en un clásico.
Las machas son un tipo de molusco muy abundante tanto en Chile como en Perú, y constituyen uno de los frutos de mar más apreciados y empleados en la cocina. Si bien existen diversas recetas que se pueden elaborar con este producto, las machas a la parmesana destacan por su sencillez en la preparación y su exquisito sabor.

Ingredientes y Preparación
Para preparar unas deliciosas machas a la parmesana, el primer paso fundamental es la limpieza exhaustiva del marisco. Es esencial limpiar las machas bajo el agua corriente, asegurándose de retirar cualquier resto de arena o impurezas que puedan contener.
Una vez limpias, se procede a la preparación individual de cada macha. En el interior de cada concha, se colocan uno o dos cubitos de mantequilla, ajustando la cantidad según el tamaño de la macha.
Incorporación de la Cebolla y la Crema
Para añadir una capa adicional de sabor y complejidad a la receta tradicional, se incorpora la cebolla. La cebolla rosada se pica finamente en cubos pequeños, lo que permitirá que se integre suavemente en la preparación y aporte un toque dulce y aromático.
El siguiente paso crucial en la elaboración es la adición de la crema. Se incorpora la crema a la sartén, creando una base untuosa que envolverá las machas y los demás ingredientes, preparando el escenario para el gratinado final.

Gratinado y Servicio
Para finalizar la preparación de este sencillo pero elegante plato, se espolvorea generosamente el queso parmesano sobre la mezcla de machas, cebolla y crema. Posteriormente, la preparación se introduce en el horno precalentado.
El horno debe mantenerse a una temperatura de 200 ºC, y la cocción suele durar aproximadamente 15 minutos. El objetivo es lograr que el queso se dore y gratine a la perfección, creando una costra apetitosa.
Una vez que el queso esté bien gratinado y burbujeante, se retira la preparación del horno. Las machas a la parmesana con cebolla y crema se sirven inmediatamente, asegurando que el comensal disfrute de su textura y sabor en su punto óptimo. Sin duda, es una delicia que invita a ser probada y disfrutada.