Macarrones en Salsa Blanca: Una Guía Completa

Saber hacer salsa blanca, también conocida como salsa bechamel, es una habilidad súper útil en la cocina. Sirve para muchas preparaciones clásicas como lasañas, salsas para pasta, soufflés y gratinados. La pasta es uno de esos platos que suelen gustar a todo el mundo y es, además, un producto muy agradecido, ya que siempre está sabroso, independientemente de las técnicas que se empleen para su cocinado. Hoy te queremos hablar de la salsa blanca, una propuesta deliciosa y fácil de elaborar para aquellos amantes de la gastronomía que no tengan mucha experiencia. Una buena salsa blanca es la encargada de darle un sabor único y maravilloso a los macarrones con queso.

Ingredientes básicos para salsa bechamel: mantequilla, harina, leche, nuez moscada

¿Qué es la Salsa Blanca (Béchamel)?

La salsa blanca clásica tiene tres ingredientes básicos: harina, mantequilla y leche. La mantequilla se puede cambiar por aceite si se prefiere. Para la leche, se puede usar el tipo que se quiera; si se usa leche entera o fresca, quedará más cremosa que si se usa leche descremada, pero funcionará igual. También es posible usar leche vegetal. Es importante considerar que cada receta pide un espesor distinto en la salsa blanca, adaptándose a la preparación final.

Claves para una Salsa Blanca Perfecta

Evitar los Grumos

Lo que más les asusta a las personas cuando hacen salsa blanca son los grumos. Para que no salgan grumos es importante echar la leche al «roux» (mezcla de harina y mantequilla) fuera del fuego. Se debe ir añadiendo la leche de a pocos hasta que se haya usado toda. Es mejor que la harina se vaya incorporando poco a poco para que se ligue bien con la mantequilla y no queden grumos. No hay que olvidarse de remover constantemente la mezcla, así quedará una pasta completamente homogénea y con una textura cremosa. Una vez que se tenga esta pasta cremosa, se vierte la leche. Igual que con la harina, es fundamental ir añadiendo la leche poco a poco a la mezcla. La clave está en hacer nuevamente una textura cremosa, fina, suave y sin grumos. Se debe remover la mezcla con una cuchara durante todo el proceso, hasta que todo quede bien ligado y esta empiece a hervir y a espesar.

Bechamel de Maicena ¡rápida y sin grumos!

Potenciar el Sabor

La salsa blanca clásica pide que primero se dé sabor a la leche con algunos ingredientes, como un "tecito" de especias o vegetales. Esto hace que sepa más que a leche y es súper rico. No es necesario hacerlo si es parte de una preparación con otros sabores, como en el soufflé de coliflor, por ejemplo.

Consejos para su Conservación

Es bueno hacer la salsa blanca en el momento en el que se va a usar, ya que a medida que pasa el tiempo va cambiando la textura de la salsa y tiende a formar una capa dura encima. Para conservarla, se debe cubrir con algo tocando la superficie de la salsa. De esa manera no se forma la capita dura de encima. Para ello, algunas personas usan telitas de algodón con cera de abejas en lugar de film transparente.

Preparación Paso a Paso de la Salsa Blanca

Ingredientes Básicos

  • Mantequilla
  • Harina de trigo
  • Leche (entera, descremada o vegetal)
  • Nuez moscada (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto

Paso 1: Dar Sabor a la Leche (Opcional)

Si se desea potenciar el sabor de la salsa, se pueden poner todos los ingredientes para saborizar la leche (como laurel, cebolla, clavo) en una ollita a fuego bajo. Desde que rompe un hervor ligero, se debe dejar por 10 minutos. Es importante mover de rato en rato para que la leche no se pegue y queme. Luego, pasar los contenidos por un colador y quedarse solo con la leche saborizada.

Paso 2: Elaboración del Roux

Lo primero que se debe hacer es poner dos cucharadas de mantequilla en una olla al fuego para que se derrita. Cuando la mantequilla se haya derretido, incorporar la harina de trigo. Es mejor que se vaya añadiendo poco a poco para que se ligue bien con la mantequilla y no queden grumos. Dejar que la mezcla se cocine por 1 minuto, mezclando todo el tiempo con un batidor de mano. Esta mezcla se llama "roux" (pronunciado "rú") en francés.

Imagen del roux listo en una olla

Paso 3: Incorporar la Leche y Espesar

Sacar la ollita del fuego y agregar un chorrito de leche. Mezclar con el batidor de mano; al inicio, se formará una masa. Agregar toda la leche poco a poco, mezclando entre cada chorrito hasta que la mezcla esté suelta. Poner la mezcla a fuego medio y dejar que rompa hervor. Mientras eso pasa, mezclar todo el tiempo con un batidor de mano. Desde que rompe hervor, dejar que hierva por un minuto. Tras verter la leche, la mezcla empezará a hervir y a espesar.

Paso 4: Sazonar

Una vez la salsa haya espesado, es el momento de retirar la cazuela del fuego y añadir la sal y la pimienta. La cantidad dependerá del gusto personal y del punto de sabor que se quiera darle a la receta. Si gusta la nuez moscada, ahora es el momento de poner la cantidad deseada. Terminar agregando un poco de nuez moscada.

Salsa bechamel cremosa y sin grumos, lista para usar

Los Macarrones y su Historia

La palabra macarrón tiene origen en la palabra italiana maccheroni. La etimología de maccheroni nos lleva a la palabra griega makaria, que era un plato de cebada y avena. Por otra parte, el macarrón es un tipo de pasta elaborado con agua, harina de trigo y a veces con huevo, que suele tener forma de tubo alargado, conocidos comúnmente como plumas.

Preparando Macarrones con Salsa Blanca

Para esta deliciosa combinación, primero hay que precalentar una olla profunda con suficiente agua para cocinar los macarrones. Dejar que rompa hervor y agregar la sal al gusto para luego cocinar por unos minutos, colar y reservar. El chef Carlos Espinal nos propone una receta de macarrones con queso y salsa blanca, una preparación fácil y rápida de elaborar. Después de mezclar los macarrones con la salsa blanca, se puede agregar queso rallado, mezclar muy bien y salpimentar al gusto para un resultado exquisito.

Plato de macarrones con salsa blanca y queso gratinado

Salsa Blanca vs. Salsa Alfredo: ¿Cuál es la Diferencia?

Aunque muchos la confundan con la salsa Alfredo, es importante destacar que se trata de dos recetas completamente distintas. La salsa blanca (o bechamel) se basa en un roux (mantequilla y harina) con leche, mientras que la salsa Alfredo tradicionalmente se elabora con mantequilla, nata (crema de leche) y queso Parmigiano-Reggiano, sin utilizar harina como espesante.

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