A pesar de su presencia estelar en la mesa, el marisco sigue siendo un gran desconocido. Aunque percebes, bogavantes, almejas, sepias y gambas no parezcan tener mucho más en común que su origen, todos forman parte de una misma parentela: la gran variedad de mariscos. Estos seres marinos, tan curiosos como deliciosos, constituyen un grupo diverso que merece ser explorado para comprender sus propiedades y cómo incluirlos en una dieta equilibrada.

¿Qué es exactamente el marisco?
Si nos atenemos a la etimología, la palabra significa «el que pertenece al mar». Según la Enciclopedia Larousse Gastronomique, el marisco es el nombre con el que se denomina a cualquier animal marino invertebrado comestible. Aunque en este colectivo abundan los individuos con concha y cáscara -a veces casi una armadura-, también se incluyen seres con tentáculos y espinas. Su característica fundamental es que todos son invertebrados.
Clasificación de los mariscos
Para poner orden en el mundo marino, que apenas conocemos en un 9%, los mariscos se dividen principalmente en tres grandes grupos, cada uno con características únicas:
- Crustáceos: La cáscara o caparazón es su rasgo más distintivo. Aquí encontramos especies como bogavante, buey de mar, camarón, cangrejo, carabinero, centollo, cigala, gamba, langosta, langostino, nécora, percebe y santiaguiño. Su clasificación interna suele depender del número de patas.
- Moluscos: Es una de las familias más curiosas. Se distinguen los bivalvos (con dos piezas o valvas, como almejas o berberechos) y los cefalópodos (como el pulpo, calamar y sepia, que tienen la concha en su interior).
- Equinodermos: Son animales complejos a menudo dotados de espinas. El ejemplo más popular es el erizo de mar, aunque también existen los pepinos de mar.

El pulpo: ¿pescado o marisco?
Es común la duda sobre si el pulpo es un pescado o un marisco. Al ser un animal marino, invertebrado y comestible, tiene su lugar asegurado entre los mariscos. Específicamente, pertenece a la familia de los moluscos cefalópodos. Se diferencian de otros miembros como la sepia o el calamar por el número de extremidades: los pulpos son octópodos (ocho patas), mientras que sus parientes decápodos tienen diez.
Valor nutricional y beneficios para la salud
El marisco es un pilar de la dieta mediterránea debido a su excelente perfil nutricional. Sus propiedades son similares entre sí, destacando por ser una fuente de proteínas de alto valor biológico, con todos los aminoácidos esenciales.
| Componente | Características |
|---|---|
| Proteínas | Aproximadamente 15-20% del peso; alto valor biológico. |
| Grasas | Muy bajo contenido (aprox. 2%), principalmente ácidos grasos omega-3. |
| Minerales | Ricos en yodo, calcio, sodio, fósforo, potasio y magnesio. |
| Vitaminas | Destacan las del grupo A, B (ácido fólico) y E (antioxidante). |
Los ácidos grasos omega-3 presentes en los mariscos son grandes aliados del corazón, ya que ayudan a disminuir la formación de coágulos y reducen el colesterol LDL. Además, al tener un bajo nivel calórico y alto poder saciante, son alimentos idóneos para quienes buscan mantener un peso saludable.
Consideraciones para el consumo seguro
Para disfrutar de estos frutos del mar, es vital seguir ciertas pautas de seguridad:
- Cocción: Se recomienda consumir el marisco cocinado a más de 65ºC para reducir el riesgo de intoxicaciones bacterianas o parasitarias.
- Moderación: Aunque la mayoría solo aporta ventajas, algunos crustáceos pueden contener niveles elevados de colesterol en sus cabezas, por lo que se recomienda un consumo moderado.
- Grupos sensibles: Embarazadas, niños y ancianos deben prestar especial atención a la procedencia y calidad del marisco, consultando siempre recomendaciones oficiales de salud.