Los mariscos, un componente esencial de la dieta mediterránea, son reconocidos por su alto valor nutricional. Se trata de alimentos con bajo contenido calórico y en grasas, destacando por ser una fuente importante de nutrientes esenciales y por su gran densidad nutricional. Integrar mariscos en la alimentación diaria contribuye a una dieta saludable y equilibrada, ofreciendo una variedad de beneficios para la salud.

Composición General y Aporte Nutricional de los Mariscos
En su composición, los mariscos están constituidos por aproximadamente un 80% de agua. Esto, combinado con su bajo contenido en grasa, los convierte en una opción ideal para una alimentación consciente. Aunque el valor biológico específico puede variar según la especie, la mayoría de los mariscos ofrecen un perfil nutricional muy favorable.
Proteínas de Alto Valor Biológico
Los mariscos son una excelente fuente de proteínas, con un contenido que va del 14% a más del 20% en ciertos crustáceos. Esta proteína es de elevado valor biológico, al igual que la de otros alimentos de origen animal, y presenta un perfil de aminoácidos esenciales muy parecido, lo que los hace ideales para la población general.
Grasas Saludables y Ácidos Grasos Omega-3
Estos alimentos tienen un bajo contenido en grasa, generalmente por debajo del 3%, aunque puede oscilar del 0,1% al 8% según la especie. La mayoría de estas grasas son ácidos grasos poliinsaturados, entre los que se encuentran los valiosos ácidos grasos omega-3 (docosahexanoico o DHA y eicosapentanoico o EPA), conocidos por sus múltiples beneficios para la salud cardiovascular. El pescado azul, por ejemplo, tiene más calorías, pero también es una buena fuente de estos ácidos grasos.
Los ácidos grasos omega-3 son conocidos por proporcionar una serie de beneficios para la salud, incluyendo la mejora de la coagulación sanguínea y la constricción de vasos, la reducción de la inflamación de los tejidos, el alivio de la artritis reumatoide, y la disminución de la depresión y el deterioro mental en individuos mayores.
Aporte de Minerales y Vitaminas
En cuanto a los minerales, es notable el aporte de yodo, fósforo, selenio y calcio en los mariscos. Además, son ricos en sodio, potasio, magnesio y zinc, y proporcionan vitaminas del grupo B. Una ración de consumo equivalente a 100 gramos netos puede ayudar a alcanzar la cantidad diaria recomendada de yodo, especialmente en quisquillas y langostinos.

Clasificación y Perfil Nutricional de los Mariscos
Los mariscos se clasifican principalmente en moluscos y crustáceos.
- Moluscos: En la mayor parte de los casos, están cubiertos con una concha o caparazón y su cuerpo es blando. Se distinguen:
- Univalvos: con una sola valva, como los caracoles de mar.
- Bivalvos: con dos valvas, como almejas, mejillones, ostras.
- Cefalópodos: sin valvas externas, como el calamar, la sepia o el pulpo, cuya concha se encuentra en su interior.
- Crustáceos: Engloban a gambas, langostinos, bogavante, cigala, langosta, cangrejos, quisquillas, entre otros.
Crustáceos: Gambas, Langostinos y Otros
El valor nutricional de las gambas y langostinos, así como el de otros crustáceos de la familia, los convierte en un buen alimento para la población general. "Gambas y langostinos pueden formar parte de una dieta saludable por su bajo contenido en grasa y alto en proteínas", señala una dietista-nutricionista y doctora en Farmacia. La mayoría de los crustáceos tienen una composición nutricional similar a la de gambas y langostinos, incluyendo cangrejos, bogavantes y quisquillas.
La cantidad de grasa de las quisquillas y los bogavantes es muy baja, oscilando entre 0,6 y 2 gramos por cada 100 gramos. En los cangrejos, es algo mayor, en torno a los 5 gramos por cada 100 gramos.

Precauciones y Consideraciones en el Consumo de Mariscos
Aunque los mariscos son nutritivos, su consumo debe ser moderado y adaptado a cada persona, considerando ciertas precauciones.
El Cadmio en la Cabeza de los Crustáceos
La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) recomienda "limitar, en la medida de lo posible, el consumo de la carne oscura de los crustáceos, localizada en la cabeza, con el objetivo de reducir la exposición al cadmio". Este metal carece de función biológica en nuestro organismo y, aunque no se absorbe demasiado en la digestión, se acumula lentamente en el riñón y el hígado durante 10-30 años, pudiendo causar disfunciones que alteran la mineralización de los huesos.
En España (y en otras partes de Europa) existe la costumbre de consumir, además de la parte blanca de los crustáceos, otras partes de su cuerpo, como la cabeza de las gambas, langostinos, cigalas, y el cuerpo de los crustáceos de tipo cangrejo, cuyos niveles de cadmio pueden ser altos.
Colesterol y Purinas: Ácido Úrico
Dos precauciones principales se deben considerar en cuanto al consumo de crustáceos. La primera hace referencia al colesterol, cuyo contenido puede ser notable en algunos mariscos. La otra, a su alto contenido en purinas, que, junto al colesterol, puede aumentar el ácido úrico en sangre, con los consecuentes problemas de gota. Por ello, se recomienda un consumo moderado de marisco, sobre todo de crustáceos y cefalópodos.
Alergias a Crustáceos
Las alergias a alimentos no ofrecen tregua, y los crustáceos no son una excepción. Hay que retirarlos plenamente de la dieta si existe alergia. La tropomiosina es un alérgeno habitual en los crustáceos, y "una clase potencialmente nueva de alérgenos de crustáceos son las arginina-quinasas".
Manipulación y Seguridad Alimentaria
El consumo de marisco puede conllevar distintos riesgos higiénico-sanitarios, ya que existe la posibilidad de que sean vehículo de microorganismos, toxinas y parásitos. Por tanto, es crucial extremar las precauciones durante su manipulación y preparación para evitar estos riesgos.
Recomendaciones para el consumo seguro de pescados y mariscos.
Recomendaciones de Consumo
La ingesta recomendada de pescados (blancos y azules) y mariscos en personas sanas es de 3-4 raciones a la semana, siendo el tamaño de ración entre 125-150 gramos de peso neto. Esta cantidad permite aprovechar todas sus propiedades, ya sean frescos o congelados, garantizando un equilibrio nutricional.
Beneficios Cardiovasculares y Densidad Nutricional
El consumo regular de mariscos se ha relacionado con numerosas ventajas cardiovasculares, como la reducción del riesgo de muerte cardíaca, la mejora de las propiedades eléctricas del corazón, la optimización de los niveles de colesterol y una menor propensión a problemas de coagulación.
Los mariscos, con su bajo contenido en carbohidratos, alto en proteínas y grasas saludables, junto con su aporte de vitaminas y minerales, son una excelente opción nutricional. La "tabla nutricional de los mariscos" muestra cómo estos alimentos suelen ser bajos en calorías y altos en proteínas, lo que les confiere una gran densidad nutricional. Si te fijas en la tabla nutricional, podrás conocer la cantidad exacta de nutrientes y calorías que tus mariscos favoritos contienen.
Nota Importante sobre la Información Nutricional
Tenga en cuenta que algunos alimentos pueden no ser adecuados para algunas personas y se recomienda buscar asesoramiento médico o de un especialista en nutrición antes de comenzar cualquier régimen dietético o esfuerzo por modificar el peso. La información proporcionada se presenta de buena fe y se cree que es correcta, pero toda la información, incluidos los valores nutricionales, debe ser utilizada bajo su propio riesgo.