El rock más zanjonero de la provincia cumple tres décadas de existencia. Los Alfajores de la Pampa Seca debe ser una de las bandas más queridas del rock vernáculo. Subidos a su estilo que ellos mismos denominaron 'zanjonero', han recorrido en sus tres décadas "más de 1500 recitales", calcula a ojo uno de ellos. Esta legendaria pero vigente banda celebra los 30 años de su primer disco y lo hará con un potente espectáculo con destacados músicos invitados. "Sería casi imposible mencionar todo lo que nos ha dejado la banda en 35 años. Creo que lo mejor que le puede pasar a alguien en la vida es lograr hacer lo que le gusta", explicó Roberto "Negro" Fiat, integrante de esta legendaria banda.

Orígenes y El Misterio del Nombre
Para entender a esta banda zanjonera hay que remontarse 30 años atrás e instalarse en una siesta potente del barrio Peluqueros de Las Heras. Roberto Fiat y Sergio Bonelli, en sus inicios, tenían un cuarteto y fueron llamados a tocar en una iglesia. Bonelli rememora: "El tema fue cuando el presentador nos preguntó cómo se llamaba la banda. Al nombre lo había llevado yo a los ensayos pero no era oficial ni contaba con mucho consenso. El caso fue que dijimos que, por ese domingo -enfatiza-, nos llamaríamos Los Alfajores de la Pampa Seca." La banda se formó a fines del año 1989, en la provincia de Mendoza. "¡No vayas a preguntar por qué le pusimos ese nombre a la banda!", se atajan los integrantes, pero concluyen con rapidez: "Es que en 1989, cuando empezamos, había una idea general en las bandas de ponerle un poco de glamour a los grupos con términos en inglés: era como que quedaba bien". La banda creó un estilo propio al que llamaron “rock zanjonero”. El nombre aludía a los zanjones de riego mendocinos y el arraigo con sus raíces.
La Formación: ADN Zanjonero y Nuevas Generaciones
En el trío Carlos Casciani-Bonelli-Fiat, "nacimos sin bajista, como falla de origen", está el ADN alfajorístico. En las tres décadas desfilaron Gerardo, Lucero, Ariel Farías y Flavio Barrientos entre otros bajistas. En la actualidad, su formación es Roberto Fiat (guitarra y voz), Sergio Bonelli (guitarra y voz), Carlos Casciani (batería) y Paula Casciani (bajo y coros), hija de Carlos. En este 2023, el presente de la agrupación tiene una integrante femenina, Paula Casciani, y fue con su llegada que decidieron cambiar el nombre de la banda. "Siempre fuimos Los Alfajores de la Pampa Seca, pero nos pareció que correspondía el les como una forma de incluir esta presencia femenina. Todos estamos deconstruyéndonos y sabemos que puede no gustar este cambio de nombre, pero lo que a nosotros sí nos gusta es marcar que a estos varones se sumó una gran artista femenina", explica la banda. Paula merece un párrafo aparte: lejos de sentirse intimidada por la trayectoria de sus compañeros, "se lleva puesto todos los aplausos", e incluso una dramaturga bromeó que "ha pasado a ser el motor de la banda, o el pulmotor de los viejos estos".
Discografía: El Sonido de la Pampa Seca
Los Alfajores de la Pampa Seca han editado cinco discos en sus más de 30 años de carrera. Su discografía incluye:
- La banda del garage (1993)
- Tarros con malvones (1997)
- Diez años vivos (2000)
- 20 años... ¡ya es algo! (DVD grabado en vivo, 2009)
- Por un gol (álbum más reciente)
En mayo de 1993, un grupo de "muchachotes habitantes de la Mendoza surcada por zanjones se disponía a grabar su primer disco en formato cassette, llamada La banda del garage (usando para este nombre la 'g' en lugar de la 'j'). El estudio de grabación estaba ubicado en un subsuelo de la calle Pedro Molina de Ciudad y, luego de 36 horas, repartidas en varios días, se realizó el trabajo junto al técnico de grabación Pablo Moreno. El disco La banda del garage tiene 11 canciones, compuestas entre Sergio Bonelli (voz y guitarra) y Roberto Fiat (voz y guitarra) y arregladas por la banda.
Hitos, Colaboraciones y Reconocimientos
Desde el comienzo lograron buena repercusión a raíz de sus presentaciones en vivo. En 1991 obtuvieron el Premio Diario Los Andes como la mejor banda en el rubro Música Contemporánea. Al año siguiente, cumplieron 100 actuaciones en vivo y se presentaron junto a Juan Carlos Baglietto. En septiembre del 1996 consiguieron desembarcar en Buenos Aires, con diversas actuaciones en Capital. Y, para el verano del 1997, grabaron en Guaymallén su segundo trabajo discográfico titulado Tarros con malvones. En el 1998 viajaron a Chile para participar en un Festival en Santiago. Han compartido escenario con referentes del rock nacional como Vox Dei, Pappo, Los Ratones Paranoicos, Celeste Carballo y Memphis La Blusera, incluyendo el recordado show con Pappo en el Teatro Independencia en 1999, que atesoran como el más querido. Miguel Cantilo la ha considerado como la mejor banda anual, allá por el '96, cuando comenzaban a asomar con sus canciones por escenarios de Buenos Aires. Han recorrido muchas veces el interior de la provincia, del país y han cruzado fronteras.
Roberto Fiat comparte una de las mejores anécdotas: "Una vez me prestaron un terreno con pileta en la zona de La Primavera, Guaymallén, en pleno verano. Fui con mi familia y se me ocurrió hacer un toque con la banda. Como el lugar no era de fácil acceso, se me ocurrió poner un cartelito que decía 'Aquí, Alfajores', y lo puse en la tranquera de la finca. Termino de hacerlo y pasa un chango en bicicleta: '¿a cuánto los alfajores, don?', me preguntó".

Filosofía y Resistencia en el Rock
Los Alfajores coinciden en que en algún momento de la vida de un artista asoma la idea de que lo que se conoce como éxito está cerca. Los músicos prefieren llamar a esa situación "pegarla", siendo conocido y reconocido para vivir de la música. "En un sentido puede ser una frustración y creo que es 'la' frustración de todas las bandas. Pero a nosotros nos agarró grande esa posibilidad. Entre los tres teníamos seis hijos. Teníamos vidas armadas", saca cuentas Fiat. El hecho de ser sobrevivientes de las últimas décadas del rock local les permite mirar todo en perspectiva. "En nuestros comienzos no había lugares para tocar, había que convencer al dueño para que nos dejara; diez años después sí hubo pubs, más avidez del público: nosotros llegamos a tener dos shows por fin de semana", cuenta Fiat. Para Casciani hoy es más complicado que antes eso de tocar: "primero, hay pocos sitios, y segundo que con la crisis actual muchos dejan lado el gasto de ver una banda".
La banda tomó un descanso en 2002 y, luego de cinco años de ausencia, en el año 2007 reaparecieron y participaron en el MendoRock (festival de rock de Mendoza). "Estamos felices porque 30 años desde el primer disco y seguir vigentes, no hay tantas bandas incluso a nivel nacional que continúen unidas. Nosotros mutamos en distintos aspectos claro, pero lo que no mutó es la esencia de la banda. Estos años hemos permanecido vigentes, activos, y absolutamente fieles a aquel rock zanjonero, claro que sin perder arreglos o tendencias que solamente mejoran en la calidad, pero la génesis sigue intacta”, dice Carlos Casciani.
Celebración de Aniversario y Vigencia
La sala arrastra el frío no muy intenso que viene de afuera. Es de noche y en pleno barrio Bombal, Los Alfajores de la Pampa Seca preparan uno de sus últimos ensayos para el recital "Yo los vi tocar", que presentaron en el Teatro Independencia. El ensayo pactado a las 22 comienza puntual. "Calculamos que tenemos más de 1500 toques", coinciden. "Hemos tocado regularmente; nunca bien", vuelven a coincidir con humor.
El Teatro Independencia se colmó de la exquisita mezcla de generaciones que nacieron con el vinilo bajo el brazo y otras que buscan Mama Blues en Spotify. Se apagan las luces y los celulares para recibir a la clásica barba de Carlos Casciani, que observa la admiración del público detrás de la bata. Pañuelo azul de gala (sí, el de siempre) para la ocasión sobre la cabeza del Negro Fiat. Negro y peronista. Y un increíble vozarrón blusero. La voz de Paula Casciani es la perfección en estas pampas. Al rock, el blues y las baladas se van sumando cual dosis craneadas por especialistas de la atracción, los talentos invitados al escenario: Miguel Greco y su contrabajo llevaron la batuta del cuarteto de cuerdas que lucieron Gabriela Guembe, Vichi Palero y Víctor Silione. Dos horas de cumpleaños no bastaron para que cada invitado que subiera al escenario desplegara su delicioso maridaje y quedaran demostradas las infinitas posibilidades que esta banda criada entre tarros y malvones aún tiene. Por eso el público pidió otra y, por la sencilla razón de ser fieles al estilo, Los Alfajores de la Pampa Seca demostraron que con el tiempo se hace carne lo vivido. Según Roberto Fiat, para saborear este rock entre tarros y malvones hay que tener paladar "Negro".
Actualmente, Los Alfajores, tras editar su nuevo trabajo, Por un gol, se encuentran realizando shows de difusión y presentando nuevos arreglos de sus ya legendarios temas. Es una banda que, por trayectoria y calidad, todavía tiene en la columna del "debe" el hecho de ser un poco más reconocidos a nivel nacional.