Historia y origen de las empanadas: un legado culinario universal

Las empanadas, esos deliciosos bocados rellenos que hoy disfrutamos en todo el mundo, tienen una historia rica y fascinante que se remonta a siglos atrás. Aunque se encuentran en todo tipo de lugares si uno viaja por América Latina, su punto en común es la herencia europea, matizada por influencias árabes y africanas.

Mapa conceptual que muestra la expansión de las masas rellenas desde Persia hasta el resto del mundo.

Orígenes antiguos: de Persia a la Edad Media

El origen del concepto de empanada se remonta a la costumbre de rellenar panes con viandas o vegetales que los pastores y viajeros llevaban para consumirlos en el campo. Las primeras referencias se encuentran en la antigua Persia, siglos antes de Cristo. Con la expansión del Imperio Persa, estas masas se extendieron hacia la India y Grecia. Durante la Edad Media, los viajeros necesitaban alimentos que fueran fáciles de transportar y que pudieran conservarse durante varios días; las empanadas resultaron ser la solución perfecta, protegiendo la carne dentro de una masa consistente.

Durante la invasión musulmana de la Península Ibérica en el siglo VIII, los árabes introdujeron estas técnicas en España y Portugal. Posteriormente, durante la época colonial, los conquistadores españoles llevaron esta tradición al continente americano, donde cada región comenzó a adaptarlas a sus ingredientes locales.

Variaciones regionales en América Latina

Región/País Características Principales Ingredientes Típicos
Argentina Diversidad provincial, repulgue distintivo Carne cortada a cuchillo, huevo, aceitunas, papa
Chile Símbolo patrio, masa de harina de trigo Pino (carne y cebolla), huevo duro, aceituna
Colombia Tradición callejera y familiar Papa, carne, arroz, ají, masa de maíz o trigo
Venezuela Masa de maíz, a menudo fritas Cazón, carne deshebrada, queso, chigüire

Argentina: identidad y tradición

En Argentina, la empanada es un emblema cultural. Se cree que llegó de la mano de los inmigrantes españoles, pero evolucionó con variedades como la empanada tucumana (carne cortada a cuchillo), la salteña (con papa) y las catamarqueñas (con pasas de uva). En el siglo XX, la venta callejera se dividió: los españoles ofrecían el producto fresco pero frío, mientras que los italianos del sur las vendían calientes.

Chile: el corazón del "pino"

En Chile, el relleno característico es el pino, cuya palabra proviene del mapudungún pirru (picadillo). Es un símbolo de las Fiestas Patrias, donde la tradición dicta acompañarlas con un buen vino. La masa suele ser de harina de trigo, aunque existen versiones como el pequén, elaborado solo con cebolla y jugo de carne.

México y el legado de los "pastes"

En el estado de Hidalgo, la historia tomó un giro particular tras la llegada de los ingleses, quienes introdujeron el pasty, que mutó al nombre de paste. Según el Museo del Paste, este pueblo fue fundamental para la comercialización de la empanada en México a partir de 1882.

Técnicas de preparación y cocción

Existen dos formas principales de cocinar empanadas: al horno y fritas. Mientras que la fritura en aceite o grasa es común en la región andina y para empanadas de maíz, el horneado es preferido para versiones más saludables o rellenos complejos. La masa también varía significativamente: harina de trigo, maíz, plátano verde o incluso yuca son bases comunes según el país.

FABRICACIÓN DE HORNO DE BARRO TRADICIONAL DE PERERUELA DE SAYAGO / ALFARERÍA JOSÉ LUIS REDONDO

Un fenómeno global

El nombre proviene del verbo «empanar», que significa encerrar algo en masa para cocerlo. Esta técnica es universal: desde el dumpling chino, la gyoza japonesa y el pirozhki ruso, hasta la samosa india. Las empanadas han trascendido fronteras, convirtiéndose en un símbolo de creatividad culinaria y patrimonio alimentario en cada hogar que las prepara.

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