Desarrollar una rutina de alimentación para un bebé de 7 a 8 meses es fundamental para alcanzar hitos importantes en su crecimiento y desarrollo. A esta edad, los bebés se preparan para incorporar alimentos sólidos a su dieta mientras la leche materna o de fórmula sigue siendo la base de su nutrición.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes de vida, complementada con alimentos sólidos hasta, idealmente, los 24 meses. Cuando la leche materna deja de ser suficiente para atender las necesidades nutricionales del lactante, es necesario añadir alimentos complementarios a su dieta. La OMS define la alimentación complementaria como todo aquel alimento líquido o sólido diferente de la leche materna que se introduce en la dieta del niño(a), incluyendo las fórmulas lácteas infantiles.

Indicadores de Preparación del Bebé para Alimentos Sólidos
El momento ideal para comenzar la alimentación complementaria es cuando la familia pueda dedicarle el tiempo necesario con tranquilidad. Para saber si tu bebé está listo para comer sólidos, hay que observar dos señales clave: el control de la cabeza y los movimientos específicos relacionados con la alimentación.
- Control de cabeza y cuello: Para comer alimentos sólidos, los bebés necesitan tener un buen control de la cabeza y del cuello y deben ser capaces de sentarse erguidos.
- Reflejo de extrusión: Si el bebé se traga los alimentos cuando se los mete en la boca o los empuja con la lengua hacia fuera, significa que aún conserva el reflejo natural de sacar la lengua para expulsar alimentos de la boca. Se debe esperar hasta que desaparezca este reflejo (por lo general, cuando los bebés tienen entre 4 y 6 meses).
- Interés por los alimentos: Los bebés que miran fijamente la comida, la alcanzan, la agarran y abren la boca están preparados para probar los alimentos sólidos.
Entre los 7 y los 8 meses de edad, las necesidades nutricionales de los bebés superan la capacidad del suministro de leche. Si el médico de su hijo da el visto bueno para empezar a darle alimentos sólidos, pero el bebé parece frustrarse o no muestra interés, se recomienda esperar unos días antes de volver a intentarlo.
El Rol de la Leche Materna o Fórmula a los 7 Meses
Los bebés de entre siete y ocho meses necesitan leche materna o fórmula infantil como principal fuente de nutrición, repartida en tres a cinco tomas al día. Si bien la leche sigue siendo la fuente principal, durante este periodo deben introducirse alimentos sólidos en su dieta.
La ingesta diaria recomendada de leche para un bebé de esta edad es de 24 a 32 onzas, distribuidas en 3 a 5 tomas, de 6 a 8 onzas cada una. Aunque el bebé esté explorando los alimentos sólidos, la leche sigue siendo esencial para que obtenga los nutrientes necesarios para su crecimiento. Con el tiempo, consumirá menos leche, pero por ahora sigue siendo la base de su alimentación. La leche materna y/o la leche de fórmula seguirán cubriendo las necesidades nutricionales de su pequeño mientras va aprendiendo a ingerir sólidos, pero a partir de los 6 meses de edad, los bebés necesitan la nutrición añadida (como el contenido en hierro y zinc) que ofrecen los sólidos.
Fórmulas Lácteas Infantiles como Alternativa
Ante la imposibilidad de continuar con la lactancia materna (LM) o si esta es insuficiente, la alimentación láctea artificial es una alternativa. Lo más recomendado en este caso es una fórmula de inicio adaptada, la cual cubre los requerimientos nutricionales de lactantes sanos y nacidos a término durante los 12 primeros meses de vida. Esta debe ser indicada por el pediatra a cargo.
Métodos de Introducción de Sólidos
El proceso de introducción de alimentos sólidos en la dieta del bebé puede seguir diferentes enfoques:
- Método Tradicional: Se inicia con purés cocinados, modificando la textura a medida que el bebé crece. En este modelo, los padres guían la alimentación a partir de la cuchara. Empieza con purés finos y, a medida que el bebé se sienta más cómodo comiendo alimentos sólidos, ve introduciendo purés más espesos, alimentos triturados y, por último, trozos pequeños de alimentos blandos y fáciles de coger con los dedos.
- Método Baby-Led Weaning (BLW) y/o Baby Led Introduction to Solids (BLISS): Consiste en ofrecer alimentos en trozos blandos que puedan ser comidos con las manos desde los inicios. El método BLW se asocia a una mayor duración de la lactancia materna exclusiva, mayor participación en las comidas familiares, mayor regulación en la sensación de saciedad y menos trabajo al alimentar a los lactantes. También existe una tendencia a un mayor consumo de verduras con este método, ya que la exposición temprana y frecuente a los sabores amargos puede aumentar una mayor aceptación de estos sabores cuando los bebés son mayores.
Los purés de carne ricos en hierro, combinados con legumbres y cereales, proporcionan nutrientes necesarios, como el hierro y el zinc, para el desarrollo del bebé. Entre los 7 y 8 meses se deben ir modificando gradualmente la consistencia de los alimentos, pasando de blandos a picados y trozos sólidos. Se recomienda no retrasar el inicio de esta práctica más allá de los 10 meses, incluso si el niño no presenta erupción dentaria. Durante este periodo, el bebé desarrolla las habilidades de deglución y masticación.

Alimentos Recomendados y su Introducción
Durante este periodo, alimenta a tu hijo con leche materna o de fórmula hasta cuatro veces al día. En las primeras fases de la alimentación complementaria, los bebés necesitan una o dos comidas sólidas al día, con porciones de puré de entre 2-3 cucharadas.
Tipos de Alimentos a Introducir
- Carnes: Una cucharada de carne, al menos una vez al día (carne de res, pollo, cerdo, cordero, hígado o menudos, desgrasados). Además de las anteriores, se puede ofrecer pescado, por lo menos una vez a la semana.
- Verduras: Zapallo, calabaza, zanahoria, zapallitos, brócoli, habas frescas. Se pueden administrar cualquier tipo de verdura con la excepción de las espinacas, las acelgas y el brócoli debido a su alto contenido en nitratos. Hervir las verduras con poca agua y sin sal, acompañándolas de alimentos proteicos.
- Frutas: Cualquier fruta de estación, en trozos o rallada. Se deben excluir la frutilla y el kiwi. Empezar con pequeñas cantidades de manzana, pera, plátano y naranja, y a partir de aquí ir añadiendo otras frutas progresivamente y observando la reacción del niño. Inicialmente la fruta debe ser triturada, pero a medida que el niño muestre interés se pueden dar pequeños trozos.
- Leguminosas: Porotos, lentejas, garbanzos, pelados o pasados por colador.
- Cereales: Se recomienda incluir cereales a partir de los 6 meses de vida, incluso aquellos que contienen gluten (trigo, avena, centeno y cebada), aún en niños(as) con antecedentes familiares de primer grado de enfermedad celíaca. Se pueden administrar papillas de cereales con gluten hechas con leche o hacer que el niño empiece a comer pan si tiene interés.
- Huevos: Pueden administrarse con la verdura. La cantidad recomendada es de 30g de carne/pescado o un huevo pequeño.
- Alimentos para comer con las manos (Finger Foods): Las partes blandas de la palta y del plátano, así como los arbolitos de brócoli al vapor, son los primeros alimentos que se pueden ofrecer al bebé para que coma con las manos. Ofrecer nuevas texturas y variedades de sabores combinadas con alimentos que se puedan comer con las manos ayuda al bebé a seguir desarrollándose en esta etapa.
Alimentos a Evitar
Es crucial evitar ciertos alimentos durante esta etapa para garantizar la seguridad y la salud del bebé:
- Miel: No ofrecer miel hasta después de que el bebé cumpla 1 año, ya que puede causar botulismo infantil.
- Leche de vaca o bebidas de soja: No ofrecer como sustituto de la leche materna o fórmula hasta que el bebé supere los 12 meses de edad. La leche de vaca sin modificaciones es inadecuada para lactantes menores de un año debido a su concentración excesiva de proteínas, calcio, fósforo y sodio, y a su deficiencia en ácidos grasos esenciales, vitamina C, E y D. Sin embargo, se puede ofrecer yogur o queso, siempre que estén pasteurizados.
- Alimentos de alto contenido en sodio: Evitarlos completamente.
- Sal y azúcar: La papilla nunca debe contener sal, y el puré de frutas no debe tener adición de azúcar o miel. El motivo es que no los necesitan; la sal y el azúcar que el organismo requiere ya están contenidos en los alimentos. Además, el bebé desarrolla las papilas gustativas entre los 6 y los 24 meses.
- Alimentos con riesgo de atragantamiento: Todos los alimentos que son fáciles de causar atragantamientos y asfixias por aspiración en los bebés, como perritos calientes, zanahorias crudas, uvas enteras, palomitas de maíz y frutos secos.
- Cereales u otros alimentos en el biberón: No añadir cereales u otros alimentos al biberón del bebé, ya que esto podría llevar a un aumento excesivo de peso.
- Jugo de frutas: No se debe dar jugo a bebés menores de 12 meses de edad.
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Consideraciones Importantes
Higiene y Preparación
Preparar la comida de tu bebé es la mejor forma de asegurarse de que disfrute de purés frescos y nutritivos. La comida casera es siempre la mejor opción, ya que no contiene colorantes, conservantes, edulcorantes ni aditivos, y se sabe lo que contiene y cómo ha sido preparada. Para conservar los nutrientes de los alimentos del bebé, cocínelos de maneras que retengan la mayoría de las vitaminas y minerales, como al vapor o al horno, en vez de hervirlos (método en el que se pierden muchos nutrientes). Congele las porciones que no vaya a consumir de inmediato.
Es esencial la limpieza y desinfección de los biberones, las piezas del sacaleches y la vajilla del bebé en cada uso. Lave bien sus manos con agua y jabón y séquelas. Lave todos los utensilios que vaya a usar con agua y detergente. Hierva todos los utensilios durante 5 minutos o use un esterilizador si es la primera vez que los usará; de lo contrario, este paso es opcional.
Si utiliza papillas que se venden en frascos, coloque el alimento en un bol antes de dárselo al bebé. No alimente al bebé directamente desde el frasco; las bacterias procedentes de su boca podrían contaminar el alimento que quedara en el frasco. Si guarda en la nevera frascos abiertos de papillas infantiles, es mejor deshacerse de cualquier resto al cabo de uno o dos días.
Introducción de Nuevos Alimentos y Alergias
Presenta al bebé nuevas variedades de alimentos poco a poco para ayudarlo a descubrir diferentes sabores y lo que realmente le gusta comer. Pruebe un alimento cada vez y espere varios días antes de probar con un alimento nuevo. Esto permitirá identificar aquellos alimentos a los que el bebé podría ser alérgico.
Los alimentos que tienen más probabilidades de causar alergias (cacahuetes, huevos, leche de vaca, marisco, frutos secos, trigo y soja) pueden introducirse desde el principio. Esperar a introducirlos no previene las alergias. Si le preocupan las alergias alimentarias, hable con el médico de su hijo, especialmente si hay antecedentes familiares de alergias, alergias alimentarias o afecciones relacionadas con la alergia, como el eccema o el asma. Los bebés con eccema grave o alergia al huevo tienen más probabilidades de ser alérgicos a los cacahuetes. Pida ayuda inmediata si su hijo presenta una reacción alérgica grave, como urticaria, babeo, resuello, sibilancias o problemas para respirar. Si su hijo tiene cualquier tipo de reacción a un alimento en concreto, no se lo vuelva a ofrecer otra vez hasta que haya hablado con su médico.
Agua y Utensilios
Desde el inicio de la incorporación de otros alimentos distintos a la leche, se debe comenzar el consumo de agua. Empieza a ofrecerle pequeñas cantidades de agua (de dos a tres onzas al día) en un vaso de entrenamiento durante o después de las comidas. Alrededor de los 6 meses, es una buena edad para introducir la taza. Tal vez necesite probar con varias tazas distintas hasta encontrar la que le vaya bien a su bebé. Pruebe con agua al principio para evitar ensuciar.
La mamadera solo se debe utilizar en ausencia de lactancia materna y debe promoverse como recipiente exclusivo de la fórmula láctea. Se debe retirar paulatinamente a partir del 7° mes de vida y por completo al año, fomentando la utilización del vaso convencional. El uso prolongado de mamadera y chupetes provoca anomalías dentomaxilares.
Suplementación de Vitamina D
Se recomienda suplementar con Vitamina D 400 U diarias a todos los lactantes durante el primer año de vida, ya que no hay evidencia suficiente aún para decidir una recomendación acerca de la magnitud de tiempo y condiciones para la exposición al sol del niño pequeño. La vitamina D es esencial para la formación normal de huesos y dientes, y su deficiencia provoca raquitismo en niños.
Dietas Vegetarianas
Si por convicción los padres instauran una alimentación vegetariana en el lactante, esta debe ser asesorada por un profesional de la salud calificado, y vigilar estrechamente el crecimiento y neurodesarrollo del bebé. Estas dietas aportan un alto contenido de fibra, generan una saciedad temprana y pueden condicionar la disponibilidad de micronutrientes, así como de energía y ácidos grasos.
En niños menores de 2 años existe controversia acerca de si deben recibir o no dietas vegetarianas estrictas por el insuficiente aporte de energía y el riesgo de carencia de vitamina B12, riboflavina y vitamina D, hierro, zinc y calcio. Esto se ve compensado cuando la dieta incluye lácteos y huevo. Si opta por este tipo de alimentación, siempre debe ir asesorado por un profesional de la salud calificado.
Ritmo y Cantidad de las Comidas
Observa en todo momento las señales de hambre y saciedad de tu pequeño. En esta etapa se aumentarán la cantidad, la variedad y la consistencia de la alimentación. El niño deberá recibir almuerzo y cena. Fíjese en los signos que indican que su hijo tiene hambre o está satisfecho: un niño que está satisfecho succionará del pecho o del biberón con menos entusiasmo, dejará de succionar o se apartará. Con los alimentos sólidos, el bebé se apartará, se negará a abrir la boca o escupirá la comida cuando esté satisfecho.
A los 7 meses pueden comer aproximadamente de 30 a 90g de puré o papilla en cada comida, lo que equivale más o menos al tamaño del puño del bebé. Seamos sinceros, los bebés deciden cuánto quieren y cuándo lo quieren. No hay una regla absoluta sobre qué, cuándo y cuánto comer; este menú es solo un ejemplo, no es obligatorio que su bebé coma todas las veces que está indicado. Cada bebé tiene su ritmo, algunos son más glotones y otros aún no están muy interesados por la comida.
Convierte las comidas en momentos tranquilos y sin presiones para que tu bebé pueda disfrutar nutriendo su cuerpo mientras explora nuevos alimentos. Deja que tu bebé manipule la comida, aunque se ensucie. Si se niega a tragar el puré o papilla que le ofreces, respeta su negativa. Nunca grites o le obligues, pero no dudes en ofrecerle el mismo alimento unos días después. Recuerda usar alimentos frescos y de calidad.

Ejemplos de Preparaciones Caseras
La comida casera es la mejor forma de asegurar la frescura y los nutrientes. A continuación, algunas ideas:
Puré de Carne y Verduras
Ingredientes (1 porción):
- 1 cda de posta picada
- ½ papa pequeña
- 1 cda rasa de arroz
- 1 hoja de acelga pequeña
- 1 trozo de zapallo camote (del porte de una caja de fósforo)
- 1 trozo de zanahoria (del porte de una caja de fósforo)
- 1 cdta de aceite de canola
Preparación:
- Lavar prolijamente las verduras y retirar las partes deterioradas.
- En una olla con agua sin sal, poner a cocer la carne, las papas y el arroz. Luego incorporar las verduras. Si lo deseas, puedes cocinar aparte las verduras al vapor.
- Poner todos los ingredientes en la juguera o mini-pimer, procesar y dar consistencia de puré, utilizando la misma agua de cocción.
- Medir la porción en una taza según indicaciones e incorporar el aceite crudo. Mezclar antes de servir.
*En caso de necesitar calentar la papilla, hacerlo a baño maría o al vapor.
Puré de Pollo y Espinacas
Ingredientes (1 porción):
- 1 cda de pechuga de pollo
- 1 cda de fideos
- 4 hojas pequeñas de espinaca
- 1 ramillete de brócoli
- 1 cdta de aceite de canola
Preparación:
- Lavar prolijamente las verduras y retirar las partes deterioradas.
- En una olla con agua sin sal, poner a cocer el pollo, luego incorporar el brócoli y los fideos. Al final, las hojas de espinacas. Si lo deseas, puedes cocinar aparte las verduras al vapor.
- Poner todos los ingredientes en la juguera o mini-pimer, procesar y dar consistencia de puré, utilizando la misma agua de cocción.
- Medir la porción en una taza, según indicaciones e incorporar el aceite crudo. Mezclar antes de servir.
*En caso de necesitar calentar la papilla, hacerlo a baño maría o al vapor.
Puré de Pavo, Zanahoria y Arroz
Ingredientes (1 porción):
- 1 cda de pechuga de pavo
- 1 cda de arroz
- ¼ tomate pequeño
- ¼ zanahoria pequeña
- 1 cdta de aceite de canola
Preparación:
- Lavar prolijamente las verduras y retirar las partes deterioradas.
- Pelar la zanahoria y el tomate, luego cortar en cubos.
- En una olla con agua sin sal, poner a cocer el pavo, luego incorporar la zanahoria y el arroz; finalmente incorporar el tomate. Si lo deseas, puedes cocinar aparte las verduras al vapor.
- Poner todos los ingredientes en la juguera o mini-pimer, procesar y dar consistencia de puré, utilizando la misma agua de cocción.
- Medir la porción en una taza, según indicaciones e incorporar el aceite crudo. Mezclar antes de servir.
*En caso de necesitar calentar la papilla, hacerlo a baño maría o al vapor.
Puré de Plátano y Palta
Ingredientes (1 porción):
- ¼ plátano pequeño
- ¼ palta pequeña
Preparación:
- Lavar prolijamente el plátano, pelarlo y cortar en trozos.
- Lavar prolijamente la palta, pelarla y sacar el carozo. Triturar ambos ingredientes juntos.
Recetas para comer con las manos (Finger Foods)
Croquetas de Arroz y Verduras
Ingredientes (8 unidades):
- 4 tazas de arroz cocido sin sal frío
- 2 huevos
- ½ cebolla (se puede sustituir por cualquier verdura)
- 6 cdas de harina de trigo (se puede sustituir por cualquier tipo de harina)
Preparación:
- Mezclar en un recipiente el arroz cocido frío con los huevos batidos.
- Añadir la cebolla picada en cubos y la harina. Formar pequeñas croquetas y cocinar a la plancha o al horno.
Albóndigas de Pollo y Palta
Ingredientes (8-10 unidades):
- 2 pechugas de pollo
- 1 palta
- ½ taza de tomates
Preparación:
- Picar las pechugas de pollo y cocinar sin sal. Luego triturarlas en una procesadora o mini-pimer. También se puede utilizar carne picada finamente.
- Partir los tomates y palta en cubos pequeños. Mezclar todos los ingredientes y formar pequeñas albóndigas.
Muffins de Papa y Champiñones
Ingredientes (8 unidades):
- 4 papas
- ½ cebolla picada
- 1 taza de champiñones
- ½ taza de bebida de arroz sin endulzar
- 2 huevos
- Aceite de oliva o canola a gusto
Preparación:
- Precalentar el horno a 180°C.
- Pelar y cortar las papas en cubos. Ponerlas a cocer sin sal.
- Picar finamente la cebolla y en un sartén antiadherente dorarla con un poco de agua. Añadir los champiñones picados en cubos y saltear unos 5 minutos.
- Colar las papas, escurrir bien y hacer un puré con un chorrito de aceite de oliva o canola.
- Mezclar el puré con la cebolla, los champiñones, la bebida de arroz y los huevos. Verter en moldes de muffins y hornear hasta que estén dorados.