Las sopaipillas son un ícono de la gastronomía en varias regiones de América Latina, siendo especialmente aclamadas en Chile. Estas masas fritas, elaboradas generalmente con harina, puré de zapallo hervido o asado, sal, agua y manteca, son una preparación popular y versátil. Sin embargo, los ingredientes que las conforman, e incluso la forma en la que se corta la masa, pueden variar significativamente dependiendo de la zona geográfica. A pesar de su extendida popularidad, pocos conocen su origen exacto y la historia detrás de su nombre y consumo, un hecho sorprendente dado su arraigo cultural.

¿Qué son las Sopaipillas? Descripción y Variaciones Regionales
La sopaipilla es un tipo de fritura, a menudo descrita como pan frito, hecha a partir de una masa de harina de trigo. Su cocción se realiza en aceite o manteca de cerdo, dando como resultado una textura característica. La masa se elabora principalmente con harina de trigo y puede ser tanto dulce como salada, lo que contribuye a su gran diversidad.
Diversidad de Ingredientes y Formas
Existen diversas formas de preparar sopaipillas, y los ingredientes de la receta tienen muchas variantes regionales. Algunas versiones llevan puré de zapallo, mientras que otras omiten por completo este ingrediente. Incluso, en cuanto a su forma no existe un consenso claro: aunque suelen ser circulares, en algunos lugares les hacen un orificio justo en el medio o les dan forma romboidal.
- En el sur de Chile, por ejemplo, se le adiciona puré de papas a la masa o se cocinan tan solo con harina, agua y manteca.
- Las sopaipillas sin zapallo o pan frito, son bien sureñas.
- En la Patagonia, se hacen con grasa de cordero, solo con harina, levadura si hay, agua y sal, y se acompañan con pebre.
- Las sopaipillas mapuches, conocidas como Yiwin Kofke, también son sin zapallo, con levadura, manteca, harina, agua tibia, aceite y sal.
- En el archipiélago de Chiloé, la «sopaipilla» es una masa dulce de forma romboidal que lleva huevo y levadura y se fríe en aceite o manteca, tradicionalmente durante los reitimientos. Se consume junto con carne y milcaos en el lloco o se usa como merienda, acompañada con miel o mermelada. Esta variante se asemeja a los calzones rotos, pero su masa no contiene ralladura de limón y es más esponjosa. También se le da el nombre de «sopaipilla» a las versiones planas romboidales y saladas que son acompañamiento de las parrilladas y a una variante de estas, cuya masa contiene papas cocidas.
La variedad se extiende a los métodos de fritura y los aceites utilizados, los cuales darán como resultado distintas sopaipillas o sopaipas, como hasta la década de los 70 las llamaban algunos “antiguos” en el campo chileno. La esencia de la receta es ser una masa de agua y harina frita. Esta diversidad es una clara muestra de que "no existen recetas ‘puras’, sino la suma de saberes y haceres".
Cómo hacer SOPAIPILLAS CHILENAS SIN ZAPALLO (sureñas) 🇨🇱👨🏽🍳
Origen y Dispersión Geográfica de las Sopaipillas
A pesar de su fuerte asociación con la cultura chilena, las sopaipillas están lejos de ser un producto 100% chileno. Su historia se remonta a un origen más antiguo y diverso.
Etimología y Raíces Históricas
De acuerdo con el historiador Eugenio Pereira Salas, en su libro “Apuntes para la historia de la cocina chilena”, la palabra sopaipilla deriva de “sopaipa”, la cual tiene un origen entre árabe y español. Las sopaipillas, en estricto rigor, no son chilenas; son una receta árabe que llegó a América con los españoles cerca del siglo XVIII. Este origen árabe fue crucial para su dispersión.

Nombres y Variantes en Latinoamérica y el Mundo
Sin importar su origen, esta preparación no solo se consume en Chile, sino también en otros países que son parte de lo que comúnmente se conoce como América Latina. Por ello, dependiendo de la zona, recibe diferentes nombres, aunque en el fondo se trata del mismo producto. "El origen es el mismo y las preparaciones van resultando de las culturas que se apropian de las recetas, las reversionan y adaptan a su realidad."
- Es denominada sopaipilla en Chile y en el sur de Bolivia (Tupiza y Tarija).
- En la zona occidental de Bolivia (La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba) se conoce como buñuelo.
- En la región argentina de Cuyo, más precisamente en Mendoza y San Juan, también se llama sopaipilla (en gran parte de Argentina se le conoce como torta frita). En Mendoza, incluso, existen celebraciones en su nombre.
- En Perú, se consumen en los mercados espolvoreadas con azúcar.
- En Argentina, las tortas fritas suelen acompañarse con mate.
Existen distintas recetas y versiones en Latinoamérica, las que responden a las diversas geografías y situaciones de consumo. Incluso, en el estado de Nuevo México, en el suroeste de Estados Unidos, la sopaipilla es una preparación típica.
La Sopaipilla en la Cultura Chilena
En Chile, el consumo de sopaipillas se ha transformado en una tradición profundamente arraigada. Curiosamente, siempre que comienza a llover en la ciudad, un antojo irrefrenable por comer sopaipillas nace, un fenómeno tan extendido que incluso se han llevado a cabo estudios al respecto, donde un 74% de los chilenos declaró consumir sopaipillas.

Tradiciones de Consumo y Aderezos
La estacionalidad también define las formas de consumo. En lugares apartados, donde no existe la venta de pan, las tortillas, churrascas y sopaipillas se elaboran en cada casa. Tradicionalmente, son preparadas y consumidas en invierno, especialmente durante los días lluviosos del austral, lo que explica por qué su venta callejera corresponde a dicha estación. Las sopaipillas se venden en las calles de las ciudades chilenas a un bajo precio, y los carros que las ofrecen las fríen a la vista del público, permitiendo a cada persona agregar el aderezo que desee.
La preparación con chancaca, un tipo de azúcar sin refinar, es propia chilena y casera. Todavía hay lugares bien tradicionales donde se encuentra, como el Café Villa Real o Las Lanzas.
Variantes de Consumo en Chile:
- Las sopaipillas tradicionales de Santiago llevan zapallo precocido como ingrediente principal.
- Al sur de Chile, la receta tradicional de sopaipilla es sin zapallo.
- Por su sabor neutral, pueden ser consumidas dulces o saladas:
- Las dulces van untadas en salsa de chancaca (aromatizada con canela y cáscara de naranja) y son llamadas «sopaipillas pasadas».
- Otra forma tradicional de consumirla es en «las once», rociadas con azúcar flor.
- Las saladas suelen ser acompañadas con mostaza, ketchup, pebre y menos frecuentemente con manjar, palta o queso.

En verano, las sopaipillas forman parte del acompañamiento en asados y comidas, donde se consumen con pebre. Existen sopaipillas sin zapallo que se adquieren en supermercados, panaderías y puestos callejeros. El zapallo original de las sopaipillas caseras ha sido, en ocasiones, reemplazado por un colorante amarillo para el comercio callejero, donde empresas las producen en grandes cantidades con forma de círculo geométrico.
Contexto Histórico y Social del Consumo
De acuerdo con algunos relatos orales, en el pasado era bastante común que los gauchos, residentes de las amplias llanuras de Argentina, Paraguay y Uruguay, prepararan la masa con el agua que juntaban de las lluvias. En el invierno, los campesinos chilenos a principios del siglo pasado consumían habitualmente mate, café de higo, poco té y menos café instantáneo, lo que sitúa las sopaipillas en un contexto de alimentos básicos y reconfortantes de la época.

El 10 de julio se celebra el Día Nacional de la Sopaipilla en Chile, reconociendo a este plato como un ícono de la gastronomía nacional, presente todo el año en las mesas chilenas.