Estar embarazada y en periodo de lactancia puede generar preocupaciones constantes sobre qué alimentos y sustancias son seguros para consumir. Es fundamental comprender las diferencias y los riesgos asociados con diversas especias, hierbas y otros productos, ya que la nutrición durante estas etapas es crucial para el desarrollo del bebé y la salud de la madre.
Para aclarar, la diferencia entre una especia y una hierba es que las hierbas deben tener una parte de hoja verde y se utilizan principalmente para aromatizar. También se utilizan como guarnición en cocina o ensaladas. Las especias, por otro lado, provienen de una variedad de cosas, como raíces secas, nueces, frutas y verduras secas, o incluso de la corteza. Algunas especias se utilizan para aromatizar, mientras que otras se utilizan como conservantes de alimentos o para dar color a los alimentos.
Si usted usa estas hierbas y especias de vez en cuando como aromatizantes en sus alimentos y bebidas, está bien. En general, con muchas especias y hierbas, usar un poco para darle sabor a la comida no suele tener ningún aumento de riesgo conocido durante el embarazo o la lactancia. Sin embargo, a menudo no se recomienda utilizar el producto en forma de té o como suplemento oral.
La Vainilla: Un Aroma en el Punto de Mira
La esencia de vainilla es un ingrediente común en la repostería y en diversas preparaciones culinarias, utilizada para dar sabor a dulces como galletas. Al igual que otras esencias y saborizantes, su uso moderado como aromatizante en alimentos y bebidas generalmente se considera seguro durante el embarazo y la lactancia.
No obstante, la recomendación general para la mayoría de las especias y hierbas es evitar su consumo en grandes cantidades, en forma de té o como suplementos orales, debido a la falta de datos concluyentes sobre su seguridad en estas dosis elevadas durante el embarazo y la lactancia.
Especias y Hierbas: Precauciones y Beneficios Específicos
Explicaremos la conveniencia del consumo de las especias y hierbas que utilizamos frecuentemente para aderezar y aliñar nuestros alimentos y bebidas durante el embarazo y la lactancia. La mayor duda surge porque cuando vamos a buscar información acerca de si el consumo de una determinada hierba o especia es adecuado, encontramos informaciones muy contradictorias. Así, podemos encontrar que una determinada hierba unos expertos la recomiendan y otros la contraindican. En primer lugar, no hay una evidencia científica significativa, debido a la falta de estudios clínicos y a la dificultad en la homogeneización de los datos disponibles, debido al tiempo de uso de las mismas y las dosis consumidas.
No debemos restarle importancia a la potencia que pueden tener las plantas en cuanto a sus efectos. De hecho, de ellas han surgido la mayoría de los medicamentos que ha utilizado la humanidad, así como multitud de venenos. El consumo moderado de especias durante el embarazo y la lactancia puede ser beneficioso si sabemos elegir las más adecuadas, ya que nos pueden aportar beneficios sin dañar nuestra salud.

Hierbas y Especias de Uso Moderado o con Precaución
- Semillas de amapola: Las semillas de amapola provienen de la planta de amapola y a menudo se usan en alimentos como bagels, pasteles, tortas y aderezos para ensaladas. No se sabe que comer pequeñas cantidades de vez en cuando como parte de un plato de comida o un artículo horneado sea un riesgo durante el embarazo o la lactancia. Sin embargo, la superficie exterior de la semilla de amapola contiene pequeñas cantidades de morfina y otros opiáceos como la codeína. Cuando se usan semillas de amapola para hacer té, las drogas pueden filtrarse en el agua cuando las semillas se remojan, lo cual debe evitarse.
- Nuez moscada: La nuez moscada es una especia molida que proviene de la semilla de un árbol de hojas oscuras perenne. Comer un poco de nuez moscada como especia en los alimentos no tiene ningún riesgo aumentado conocido durante el embarazo o la lactancia. Pero los altos niveles de nuez moscada también se pueden usar como droga recreativa, ya que contiene miristicina, que tiene efectos alucinógenos que alteran la mente. Además, en el pasado, la nuez moscada se usaba en la medicina popular para inducir el aborto. Por lo tanto, debe evitarse en dosis elevadas.
- Menta: El uso de menta es una pregunta común durante el embarazo y la lactancia. Los altos niveles de exposición a la menta durante el embarazo pueden ser un riesgo, ya que pueden relajar los músculos del útero y aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Se debe tener precaución con su uso frecuente o en grandes cantidades.
- Romero: Las pequeñas "agujas" de hoja perenne se utilizan para cocinar. La preocupación surge cuando se ingieren grandes cantidades de romero, que pueden estimular la menstruación y aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Por esta razón, no se recomienda el uso de romero con fines medicinales o con frecuencia en la piel durante el embarazo, ya que también contiene alcanfor. Sin embargo, en algunas culturas, su consumo culinario ha sido frecuente sin complicaciones, lo que sugiere que las dosis habitualmente utilizadas en cocina son seguras.
- Ajo: Aunque el ajo se usa ampliamente como hierba y especia, en realidad es un tubérculo. Es rico en vitaminas B6 y C y también en calcio, por lo que a menudo se toma como un suplemento oral. Sin embargo, tomar altos niveles de ajo puede aumentar el riesgo de sangrado, ya que el ajo contiene aliína, que actúa como un anticoagulante. Durante el embarazo, esto puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Se recomienda evitar altos niveles de ajo durante el embarazo. Incluso no se recomienda el uso tópico de ajo en la piel, ya que puede causar dermatitis y quemaduras. Durante la lactancia, comer ajo puede cambiar el sabor de la leche y es posible que a los bebés no les guste.
- Comino, Orégano, Canela, Albahaca y Salvia: A dosis altas son estimulantes uterinos, por lo que su consumo debe ser moderado.
- Cayena y Pimienta: Si bien son condimentos comunes, las dosis altas de estos picantes también pueden ser estimulantes.
Hierbas y Especias Consideradas Seguras o Beneficiosas en Dosis Culinarias
- Perejil: Muy utilizado en cocina. Posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, entre otras. No se ha demostrado tóxico para el embarazo a las dosis habitualmente utilizadas.
- Jengibre: Posee propiedades digestivas y antiinflamatorias. Es antiemético y recomendable sobre todo durante la primera mitad del embarazo, ya que ayuda al alivio de las náuseas y molestias digestivas tan características del primer trimestre.
- Laurel: Se utilizan las hojas del arbusto, y es muy habitual su uso como complemento culinario. Es una hierba con beneficios digestivos, antiséptica y antiinflamatoria.
- Tomillo: Fuente de antioxidantes y vitaminas (como hierro, manganeso, calcio y fibra). Recomendado para aliviar los dolores que suelen aparecer en la primera mitad del embarazo y beneficioso en catarros e infecciones respiratorias.
- Hierbabuena: Sus propiedades han sido descritas como espasmolítica en dispepsia, colon irritable y flatulencia. Se considera segura en las dosis habitualmente utilizadas como complemento culinario, tanto en el embarazo como en la lactancia.
ALIMENTACIÓN EN EL PRIMER TRIMESTRE DE EMBARAZO | Dieta primer trimestre embarazo
Alimentos a Evitar o Limitar Durante el Embarazo y la Lactancia
Durante el embarazo, el sistema inmune de la madre se "relaja" para favorecer las demandas del feto, lo que aumenta el riesgo de intoxicación alimentaria. Las complicaciones por alimentación en el embarazo pueden ser, entre otras, listeria y salmonellosis, las que durante la gestación son más graves. Es crucial una alimentación adecuada para el intenso crecimiento y desarrollo del feto.
Sustancias y Productos Restringidos
- Alcohol: No existen pruebas que indiquen que consumir alcohol sea seguro durante el embarazo. Para mayor seguridad, no beba nada de alcohol, ya que es un veneno para el bebé, capaz de cruzar la placenta e interferir en el desarrollo de su cerebro, afectar su inteligencia a largo plazo y provocar malformaciones. Beber alcohol durante el embarazo lleva a un mayor riesgo para aborto espontáneo y muerte fetal intraútero, y puede derivar en el síndrome alcohólico fetal. Durante la lactancia, actualmente no se conoce una cantidad segura de consumo de alcohol. Una lactancia programada debe tener en cuenta el tiempo necesario para eliminar completamente el alcohol de la leche materna para garantizar que el bebé no está expuesto al alcohol, ya que este puede dañar su desarrollo.
- Tabaco: Fumar puede producir daños genéticos en el feto: afecta a la formación de los pulmones, de los riñones, del corazón y a los sistemas neurológicos, y la gran mayoría de los daños son irreversibles. Durante la lactancia, la nicotina se absorbe a través de las mucosas, y los lactantes están altamente expuestos al geobiótico a través de la leche que consumen cuando su madre es fumadora.
- Cafeína: La cafeína puede pasar al bebé, pero los efectos que tiene en este no están claros. Para mayor seguridad, el profesional de atención médica podría indicarle que no consuma cafeína durante el embarazo, o que limite el consumo a menos de 200 miligramos (mg) al día (unos 2 cafés), aunque para madres de bebés prematuros sería preferible un menor consumo. Durante la lactancia, el consumo moderado de cafeína de 300-500 mg/día podría ser un nivel seguro de ingesta para la mayoría de las madres. El té es una alternativa con menor contenido de cafeína.
- Azúcar y derivados: Su consumo está correlacionado con el sobrepeso durante el embarazo. Además, incrementa el riesgo de diabetes gestacional o predispone al bebé a tener asma, entre otros trastornos. Son igualmente perjudiciales los derivados del azúcar como el jarabe de glucosa, jarabe de fructosa, sirope de ágave, dextrosa, etc.
Alimentos con Riesgo de Contaminación Bacteriana
Para acabar con las bacterias problemáticas, la mejor solución es cocinar los alimentos. Las medidas de higiene han hecho que los casos de contagio por bacterias durante el embarazo sean poco frecuentes, pero no merece la pena arriesgar.
- Carnes, aves y huevos poco cocidos: No coma alimentos crudos o poco hechos como carnes, fiambres (a menos que hayan estado previamente congelados), pescados o huevos. Cocine bien todas las carnes y la carne de aves antes de comer, asegurándose mediante un termómetro para carne. Cocine los perritos calientes y las carnes hasta que estén tan calientes que echen vapor, o evítelos por completo. No coma patés ni productos de carne para untar que se guarden en el refrigerador (las versiones enlatadas y no perecederas son seguras). Cocine los huevos hasta que las yemas y las claras estén duras. No consuma alimentos que puedan estar elaborados con huevos crudos o parcialmente cocidos, como el ponche casero de huevo, la masa cruda, el tiramisú, la salsa holandesa casera, el aderezo casero para ensalada César o el helado casero. Evite las mayonesas caseras. No coma ensaladas preparadas con carne o con mariscos.
- Mariscos crudos o poco cocidos: Evite el pescado y los mariscos crudos, como el sushi, el sashimi, el ceviche, y las ostras, las vieiras o las almejas crudas. El marisco, las ostras, los mejillones, las almejas y demás derivados que estén crudos o poco cocidos o que no hayan estado previamente congelados deben evitarse. No coma mariscos crudos refrigerados etiquetados como estilo nova, lox, kipper, ahumados o cecina (está bien comer mariscos ahumados si son de una cazuela o de otro plato cocinado; las versiones enlatadas y no perecederas también son seguras). Cocine bien los mariscos (pescado a 63°C hasta que se desmenuce, camarones/langostas/vieiras hasta que estén blancos, almejas/mejillones/ostras hasta que se abran).
- Productos lácteos no pasteurizados: Evite los lácteos no pasteurizados. No coma ni beba nada que contenga leche que no haya pasado por un proceso de pasteurización. Evite los quesos blandos, como el brie, el feta y el queso azul, a menos que la etiqueta indique que están pasteurizados o elaborados con leche pasteurizada.
- Jugos y sidras no pasteurizados: No beba jugos o sidra que no estén pasteurizados.
- Frutas y verduras sin lavar: Para eliminar las bacterias dañinas, lave bien todas las frutas y verduras crudas.
- Brotes crudos: No coma brotes crudos, como los de alfalfa, trébol, rábano y judía mungo (soja verde), ya que podrían tener bacterias nocivas. Asegúrese de cocer completamente los brotes.
Pescados con Alto Contenido de Mercurio
Los mariscos pueden ser una gran fuente de proteínas y ácidos grasos omega-3, que favorecen el desarrollo del cerebro y de los ojos del bebé. Sin embargo, algunos pescados y mariscos contienen niveles de mercurio que pueden ser peligrosos, ya que demasiado mercurio podría dañar el sistema nervioso en desarrollo del bebé. Cuanto más grande y viejo sea el pescado, posiblemente más mercurio contenga.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos indica que no debe comer lo siguiente durante el embarazo:
- Atún patudo
- Caballa gigante
- Marlin
- Reloj anaranjado
- Pez espada
- Tiburón
- Blanquillo
Algunos tipos de mariscos contienen poco mercurio. Las personas embarazadas pueden comer de 8 a 12 onzas (224 a 336 gramos) de marisco a la semana, lo que equivale a 2 o 3 porciones. Estos son algunos de los pescados considerados seguros:
- Anchoas
- Lubina negra
- Bagre
- Bacalao
- Trucha de agua dulce
- Arenque
- Atún enlatado bajo en calorías
- Ostras
- Abadejo
- Salmón
- Sardinas
- Sábalo
- Camarones
- Lenguado del Atlántico
- Tilapia
- Pescado blanco

Otros Alimentos con Precaución
- Cereales refinados: El consumo de cereales refinados está relacionado con deficiencias nutricionales y problemas de salud. Si bien los carbohidratos son necesarios en el embarazo, se pueden obtener de alimentos con mayor densidad nutricional como tubérculos, legumbres y frutas. Si se opta por cereales, la evidencia es rotunda en cuanto a evitar los refinados, siendo opciones con perfiles nutricionales aceptables la avena o el arroz. La fibra fermentable, esencial para la microbiota intestinal, se encuentra en tubérculos y hortalizas cocidas (patatas, zanahorias, boniatos), así como en calabacín, kale, coles de Bruselas, bananas y legumbres, mientras que los azúcares y carbohidratos refinados la afectan negativamente.
- Soja: La soja, especialmente en productos no fermentados, contiene antinutrientes que pueden dificultar la absorción de nutrientes y causar problemas en el desarrollo de órganos reproductores del feto, además de inhibir enzimas cruciales y la absorción de yodo (cuya falta se relaciona con deficiencias mentales). Sin embargo, los antinutrientes de la soja y otras legumbres se reducen significativamente con el procesado, como el remojo o la fermentación. La mayoría de los productos de soja para consumo humano en la Unión Europea no son transgénicos. Si bien la soja tiene beneficios nutricionales (proteínas y Omega-3), sus potenciales riesgos hacen desaconsejable su consumo habitual en formas no fermentadas. Idealmente, se recomienda consumir productos de soja fermentados como el miso, el natto, la salsa de soja o el tempeh.
- Algas: El consumo de algas ha aumentado debido a sus propiedades (potencial anticáncer y antiinflamatorio). El motivo de precaución es su contenido en yodo, ya que un consumo excesivo puede ser perjudicial. Una ración de Wakame puede acercarse o sobrepasar los 500 ug/día si se consumen otros productos con yodo. Si no se pueden evitar, una buena opción es cocinarlas, ya que pierden gran parte del yodo. Sin embargo, se recomienda priorizar productos ricos en yodo como pescados, mariscos y lácteos (no orgánicos).
Productos de Uso Doméstico
Limpieza y Pintura
Hay algunos productos de limpieza doméstica que son seguros durante el embarazo, mientras que hay otros que no lo son. Según la organización March of Dimes, el amoniaco y el cloro pueden causar náuseas en las mujeres embarazadas debido a su olor, pero no son tóxicos. Es importante leer la etiqueta de cualquier producto antes de usarlo. Si su uso durante el embarazo no fuera seguro, la etiqueta debería indicar que es tóxico. Averigüe no solo si es seguro que usted lo use, sino si es seguro que usted esté cerca mientras lo esté usando otra persona.
Se recomienda que otra persona pinte la habitación del bebé. Y no ayude, bajo ningún concepto, a quitar la pintura de su casa si esta se construyó antes de 1978, ya que podría contener plomo. Aunque muchas pinturas actuales se consideran más seguras que las del pasado, sigue siendo una buena idea que otra persona se encargue de pintar.
Consideraciones sobre Dietas Vegetarianas y Veganas
Si está amamantando y lleva una alimentación de tipo vegetariana o vegana, no olvide suplementar la vitamina B12, ya que es esencial. Es importante destacar que las dietas veganas, si están bien planificadas, son perfectamente saludables durante todas las etapas de la vida, incluido el embarazo, y pueden presentar beneficios para la salud (menos cáncer, enfermedades coronarias y diabetes tipo 2). Para cualquier duda, se recomienda acudir a un nutricionista formado en veganismo. Las bebidas vegetales (de avena, etc.) son seguras si son sin azúcar y, en caso de contener ingredientes como Alga Chondrus Crispus, su uso como emulgente en pequeñas cantidades no suele ser problemático. Los edamames (vainas de soja congeladas y cocidas) son seguros si se preparan bien, y el marisco en conserva también es seguro si ha sido cocinado. Las gyozas de pollo, si están bien cocidas, no presentan problema.
Además, las fuentes vegetales pueden proporcionar omega-3 (nueces, semillas de lino, chía o aceite de lino) y proteínas de calidad que contienen todos los aminoácidos esenciales (como la propia soja, garbanzos o alubias). Con una alimentación variada, se pueden obtener todos los aminoácidos necesarios sin depender de productos animales.
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