El bienestar animal en la acuicultura ha cobrado una relevancia creciente en los últimos años, tanto para los consumidores como para las autoridades de diversos países. Esta importancia se ha intensificado debido a la relación directa entre las situaciones de estrés y el posterior deterioro del sistema inmunitario de los peces en cultivo, lo que incrementa las tasas de infección por patógenos. El estrés también inhibe el apetito, afectando negativamente la productividad del cultivo.
La respuesta al estrés en los peces se manifiesta a través de una serie de respuestas fisiológicas. La respuesta primaria implica la activación de centros nerviosos, particularmente en el área preóptica y el hipotálamo, tras la percepción del estrés a través de los sistemas sensoriales. Esto resulta en una rápida activación del sistema nervioso simpático, que libera catecolaminas (adrenalina, noradrenalina y dopamina) a la sangre. Paralelamente, se activa el eje hipotalámico-hipofisario-interrenal (HPI), que, a través de la hormona liberadora de corticotropina (CRF) y la hormona adrenocorticotropa (ACTH), estimula la liberación de cortisol al torrente sanguíneo. Los elevados niveles de catecolaminas y cortisol son indicadores de la respuesta primaria al estrés, preparando al animal para evadir o reducir el impacto del agente estresante.
Los indicadores primarios más utilizados para evaluar el estrés son las hormonas del estrés: catecolaminas y corticosteroides plasmáticos. El cortisol es un marcador más extendido que las catecolaminas debido a su liberación más lenta. Entre los indicadores secundarios se encuentran los niveles plasmáticos de glucosa, lactato y ciertos iones. Los indicadores terciarios, utilizados para evaluar el estrés en poblaciones, incluyen índices de condición general o ingesta de alimento.
La duración e intensidad de las respuestas al estrés en los peces dependen de la severidad del agente estresante, la especie y la duración de la exposición. El estrés agudo, como el asociado a biometrías o vacunaciones, requiere minimizar tanto la intensidad como la duración para una recuperación más rápida. El estrés crónico, por otro lado, representa un problema mayor, ya que la respuesta fisiológica pierde su valor adaptativo y puede volverse perjudicial, manifestándose en las respuestas terciarias.
La detección de la amenaza por parte del pez ocurre a través de sus sistemas sensoriales. El sistema nervioso central integra esta información y organiza una respuesta fisiológica y conductual. Estudios recientes sugieren que el cerebro de los peces es capaz de evaluar el estrés de distinta severidad y elaborar respuestas de intensidad variable. Aunque los mecanismos exactos que utilizan los peces para graduar la intensidad de la respuesta no se conocen completamente, se sabe que neurotransmisores como la serotonina y la dopamina participan en estos procesos.
Estrategias para Reducir el Efecto del Estrés en Acuicultura
Diversas estrategias se están evaluando para mitigar el impacto de los agentes estresantes en el cultivo de peces. Se ha experimentado con el uso de sustancias que actúan en las vías cerebrales que regulan las respuestas al estrés. El L-triptófano, precursor de la serotonina, y la melatonina, una hormona que regula los ritmos biológicos, han mostrado cierto éxito en la reducción del estrés en diferentes especies de peces. Estos tratamientos se enfocan principalmente en reducir los efectos de estresores de tipo agudo.
En el caso del estrés crónico, se investigan otras estrategias, especialmente en salmónidos y otras especies como la dorada y la lubina. Se busca desarrollar líneas de peces más resistentes al estrés mediante la selección de individuos con comportamientos proactivos, que responden de forma más activa a las amenazas, son más agresivos y dominantes, y resisten mejor el estrés. La investigación de las bases genéticas de estas diferencias conductuales podría permitir una mejor selección de peces adaptados a las condiciones de cultivo.

Jerarquías de Dominancia y su Impacto
La defensa del territorio y el establecimiento de jerarquías de dominancia son características comunes en muchas especies de peces y pueden ser fuentes importantes de estrés social. El tamaño del cuerpo es uno de los factores principales que influyen en la dominancia, pero no es el único. Estudios recientes sugieren que la exploración espacial y la territorialidad juegan un papel crucial en el establecimiento de estas jerarquías, afectando la fisiología del estrés subyacente.
La acuicultura moderna busca comprender y mejorar las prácticas de crianza para mitigar los efectos negativos del estrés y preservar la calidad del producto final. La identificación temprana de problemas críticos puede derivar en una mejor producción, ya que los peces con bajos niveles de estrés y un sistema inmunológico robusto presentan menor mortalidad y morbilidad, y mayor capacidad para adaptarse a cambios ambientales.
La domesticación del salmón, por ejemplo, es un proceso relativamente reciente, iniciado en Escocia en el siglo XIX y en Noruega en el siglo XX. La complejidad del ciclo de vida de los salmónidos, donde la osmorregulación es un factor crítico para su supervivencia, subraya la importancia del bienestar animal.
El enriquecimiento ambiental, que incluye la imitación de hábitats silvestres más complejos, fomenta la expresión de comportamientos naturales y se considera una medida clave para promover una vida que valga la pena vivir para los peces. La adición de enriquecimiento en los tanques de cultivo, que a menudo son ambientes homogéneos, ha ganado reconocimiento como un enfoque prometedor para mitigar los efectos adversos del cautiverio, como el estrés inducido por el hacinamiento o el transporte.

Las experiencias de la vida temprana tienen efectos duraderos en el comportamiento y la fisiología de los peces, influyendo en el desarrollo de comportamientos naturales adaptativos. Investigaciones con salmón del Atlántico juvenil han demostrado que el enriquecimiento ambiental en etapas tempranas mejora el bienestar, medido a través de indicadores morfológicos, fisiológicos y conductuales.
Estudio de Comunidades de Peces Demersales en el Golfo de California
Un estudio realizado en el Golfo de California analizó la abundancia, dominancia y diversidad de la comunidad de peces demersales en profundidades de 90 a 540 metros. Se identificaron 71 especies pertenecientes a 35 familias. Las especies dominantes incluyeron Caelorinchus scaphopsis, Merluccius productus, Pleuronichthys verticals, Sebastes spinorbis, Microlephidium verecundum, Lepophidium prorates y Lophiodes spilurus.
La comunidad de peces del talud continental se conformó de dos grupos diferenciados: uno en la zona de 90 a 270 metros, caracterizado por valores moderados a altos de diversidad y riqueza específica con dominancia compartida entre varias especies, y otro en aguas más profundas, formado por especies típicas de profundidad con baja diversidad y dominancia ejercida por pocas especies. Se infiere que las variables ambientales juegan un papel importante en la conformación de esta estructura comunitaria.
Los diagramas de temperatura-salinidad (T-S) indicaron la presencia de la masa de agua del Golfo de California y, por debajo de ella, la masa de agua sub-superficial del Pacífico. La temperatura y el oxígeno disuelto disminuyeron gradualmente con la profundidad, alcanzando 7°C y 0.1 ml·l⁻¹ a 540 metros, respectivamente. La diversidad, medida por el índice de Shannon (H'), presentó valores medios (entre 0.8 y 2.2 bits/ind) y tendió a disminuir con la profundidad. La equidad (J') fue alta en los primeros estratos, pero disminuyó significativamente en los estratos más profundos (450-540m), indicando una alta dominancia de pocas especies.

Jerarquías de Dominancia en Diversas Especies
Las jerarquías de dominancia fueron descritas por primera vez hace un siglo en pollos por el zoólogo noruego Thorleif Schjelderup-Ebbe, quien acuñó el término "orden jerárquico". Desde entonces, investigadores han examinado las complejidades del conflicto y la competencia en especies tan diversas como primates, ballenas, aves e insectos. La investigación sobre jerarquías de dominancia continúa cautivando a los científicos por lo que revelan sobre el comportamiento animal.
En el pez moteado neozelandés (paketi), se ha observado que el cambio de sexo de hembra a macho ocurre rápidamente tras la retirada de un pez dominante del grupo. Los peces de rango inferior aprovechan el vacío de poder e imponen comportamientos dominantes, como "acometidas" agresivas. Los peces dominantes de mayor tamaño son más propensos a cambiar de sexo, y cuando las jerarquías sociales se alteran, los peces menos dominantes pueden modificar su comportamiento para aprovechar nuevas oportunidades.
Los peces moteados forman jerarquías de dominancia lineales basadas en el tamaño, donde los individuos más grandes dominan a los más pequeños. El análisis de la red de toma de decisiones sociales en el cerebro de estos peces reveló diferencias significativas en los peces que alcanzaron posiciones dominantes en comparación con los de otros rangos. La agresión, la territorialidad y el tamaño corporal son factores clave en el establecimiento de la dominancia en diversas especies de peces.
En algunas especies, como los cíclidos africanos, los peces señalan su dominio adoptando colores vivos al ascender de rango. Los monos machos, como los mandriles, también presentan colores de piel relacionados con sus hormonas. El análisis comparativo de datos de dominancia en 135 especies diferentes ha simplificado los estudios comparativos en este campo.
En el caso de los periquitos, no se encontró una fuerte correlación entre el tamaño y la dominancia, sugiriendo que el reconocimiento de rivales, el recuerdo de peleas pasadas y la formación de un modelo mental del rango son cruciales. Esta estrategia puede reflejar un alto nivel de cognición.
La política también juega un papel en las jerarquías de dominancia de algunas especies, como los babuinos y las hienas, que forman coaliciones para mantener su estatus. La agresividad puede permitir ascender en la jerarquía, pero mantener el rango requiere más que solo agresión; la vigilancia constante es necesaria para evitar que otros tomen el control.
REINO ANIMALIA 🐻 (Definición, Características y Clasificación)
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