La evaluación de proyectos es una disciplina crítica para la sostenibilidad empresarial. Con frecuencia, observamos que el criterio de aceptación o reconocimiento del atractivo de los proyectos es la rentabilidad que estos producen sobre la inversión que realizan los inversionistas. Si bien la aplicación de este criterio puede coincidir con que el proyecto produjo en el tiempo los resultados operativos esperados -en términos de ventas, costos y gastos de administración-, no significa que su aplicación sea útil en todos los casos.

Análisis de la viabilidad financiera
La viabilidad financiera de un proyecto apunta a determinar si, con los flujos de caja que este producirá, podrán atenderse los pagos de intereses y el abono a capital de la deuda que se contrate para financiarlo. Una cosa es que la utilidad operativa del proyecto cubra el pago de intereses y otra, muy distinta, que el flujo de caja de este permita atender el abono al capital de la deuda contratada.
Supongamos el ejemplo de un proyecto cuyos dueños deciden financiarlo 100% con endeudamiento bancario. Si el proyecto cubre el pago de intereses y produce utilidad neta, la rentabilidad del patrimonio de los dueños sería técnicamente indeterminada o infinita, ya que ellos no invirtieron capital propio. Sin embargo, esto ignora el riesgo operativo: imaginemos que el crédito se contrata a tres años, pero la proyección muestra que los flujos de caja sólo podrán pagar esa deuda en ocho años. Dependiendo de la magnitud del proyecto, emprender en estas condiciones podría poner en riesgo la continuidad de la operación de la empresa en su conjunto.
Análisis de la viabilidad económica
La otra arista se relaciona con la rentabilidad del proyecto en sí mismo, la cual es diferente a la de los socios o propietarios. También denominada Tasa Interna de Retorno (TIR), esta debe ser superior al costo de oportunidad del capital que se invierte en el mismo, independientemente de cómo se financie. Este costo de oportunidad es necesariamente superior al costo de la deuda y toma como punto de referencia la rentabilidad que se podría obtener en inversiones de riesgo comparable.
| Criterio | Definición |
|---|---|
| Viabilidad Económica | TIR superior al costo de oportunidad del capital. |
| Viabilidad Financiera | Capacidad de atender el servicio de la deuda (intereses y capital). |
Supongamos que la rentabilidad mínima esperada en un negocio, como el de la caña de azúcar, es del 15% después de impuestos, y tenemos la opción de emprender un proyecto cuya rentabilidad fuera del 10%. Desde la perspectiva económica, el proyecto no debería emprenderse, pues no produciría un incremento en el patrimonio de los socios superior al valor de la inversión realizada. A esto se le denomina análisis de viabilidad económica.
Consideraciones finales sobre la inversión
Los proyectos deben reflejar tanto viabilidad económica como viabilidad financiera para ser considerados exitosos. Es económicamente viable cuando su TIR es superior al costo de oportunidad del capital invertido, y financieramente factible cuando puede atender sin contratiempos el servicio a la deuda. Todo lo anterior debe contemplar una última consideración: el período de recuperación de la inversión, el cual debe estar en total armonía con el tipo de activos en los que se invierte.