Hernia Umbilical: Causas, Síntomas y Tratamiento de un Bulto Bajo el Ombligo

La hernia umbilical, también conocida como hernia en el ombligo, es la hernia de pared abdominal más frecuente. Se caracteriza por la salida de contenido intrabdominal, recubierto de membrana peritoneal, a través de un orificio en la pared abdominal, específicamente en la zona del ombligo.

¿Qué es una Hernia Umbilical?

El ombligo es el punto de inserción del cordón umbilical durante la fase embrionaria. Tras el nacimiento, este orificio generalmente se cierra de forma natural. Una hernia umbilical ocurre cuando una parte del intestino o tejido abdominal sobresale a través de esta abertura en la pared muscular cerca del ombligo, creando una protuberancia o bulto perceptible.

Ilustración anatómica mostrando la salida de tejido a través del anillo umbilical en una hernia umbilical.

Causas de la Hernia Umbilical

La formación de una hernia umbilical se debe a la persistencia de una abertura en la pared abdominal o a la aparición de una debilidad en la misma. Las causas pueden variar:

En Bebés y Niños

  • Durante el embarazo, el cordón umbilical atraviesa una pequeña abertura en los músculos abdominales del bebé. Si esta abertura, conocida como anillo umbilical, no se cierra completamente poco después del nacimiento, puede permitir que el intestino se proyecte hacia afuera.
  • Las hernias umbilicales son más comunes en recién nacidos y lactantes, afectando aproximadamente al 20% de los bebés. Son especialmente frecuentes en bebés prematuros y con bajo peso al nacer.

En Adultos

  • La presión abdominal excesiva es un factor contribuyente importante en adultos. Esto puede deberse a:
    • Realización de esfuerzos físicos intensos sin el cuidado adecuado.
    • Levantar objetos pesados de forma excesiva.
    • Tos prolongada.
    • Obesidad.
    • Embarazos múltiples (en mujeres).
    • Ascitis (exceso de líquido en el abdomen).
  • Las hernias incisionales, que surgen a raíz de intervenciones quirúrgicas previas en la zona abdominal, también pueden ser una causa.

Es importante destacar que levantar demasiado peso o realizar esfuerzos excesivos pueden hacer que una hernia sea más evidente, pero no son la causa de su formación inicial; la causa subyacente es la debilidad o apertura en la pared abdominal.

Síntomas de la Hernia Umbilical

El principal signo de una hernia umbilical es la aparición de un bulto visible bajo la piel en la zona del ombligo o alrededor de él. Este bulto puede:

  • Ser más evidente cuando el bebé llora, tose o realiza algún esfuerzo.
  • Reducirse o desaparecer cuando el bebé se relaja o se acuesta boca arriba.
  • Aumentar de tamaño con el tiempo o con el esfuerzo.

En los bebés, las hernias umbilicales generalmente no causan dolor. Sin embargo, en adultos, una hernia umbilical puede provocar molestias abdominales, especialmente al realizar esfuerzos.

Diagnóstico de la Hernia Umbilical

El diagnóstico de una hernia umbilical se basa principalmente en la exploración física. Los médicos observan y palpan el bulto o hinchazón que se proyecta hacia fuera en la zona del ombligo. En la mayoría de los casos, los signos y síntomas son lo suficientemente evidentes como para no requerir pruebas adicionales.

En algunas situaciones, especialmente si el contenido de la hernia no es palpable o para confirmar el diagnóstico, se puede recurrir a pruebas como la ecografía.

Un médico puede intentar reducir la hernia, es decir, masajear suavemente el bulto para que regrese a su lugar dentro del abdomen. Si esto es posible, la hernia se denomina "reducible", lo que indica que el intestino no está atascado (encarcelado) en la abertura.

Médico examinando un bulto en la zona del ombligo de un bebé.

Complicaciones de una Hernia Umbilical No Tratada

Aunque muchas hernias umbilicales, especialmente en niños, se cierran solas, una hernia no tratada puede llevar a complicaciones graves:

  • Incarceración (o encarcelamiento): Ocurre cuando el tejido que ha salido por el orificio de la hernia no se puede reintroducir en el abdomen. Esto puede causar una obstrucción intestinal si el contenido afectado es intestino.
  • Estrangulación: Es una complicación grave de la incarceración. Si el suministro de sangre al asa intestinal atrapada se interrumpe por completo, el tejido puede gangrenarse en pocas horas. Esto puede llevar a la ruptura del intestino, peritonitis (inflamación e infección de la cavidad abdominal), shock y, si no se trata, puede ser mortal.

Por este motivo, es crucial no ignorar una hernia umbilical, especialmente si presenta dolor, sensibilidad o si el bulto se vuelve duro y no reducible.

Tratamiento de la Hernia Umbilical

El tratamiento de la hernia umbilical varía según la edad del paciente y la gravedad de la condición:

En Bebés y Niños

La mayoría de las hernias umbilicales en niños son leves y tienden a cerrarse por sí solas entre los 2 y 5 años de edad, sin necesidad de tratamiento médico. Los médicos suelen optar por observar la evolución.

En casos donde la hernia es muy grande, no se cierra para cuando el niño tiene 2 años, o si se producen complicaciones como la incarceración, se puede considerar la cirugía.

En Adultos

El tratamiento de la hernia umbilical en adultos es casi siempre quirúrgico. Las hernias en adultos tienen menos probabilidades de cerrarse espontáneamente y presentan un mayor riesgo de complicaciones.

Opciones Quirúrgicas

  • Herniorrafia: En casos donde el orificio de la hernia mide menos de 1,5-2 cm de diámetro, algunos cirujanos prefieren suturar directamente el orificio para cerrarlo.
  • Hernioplastia: Es la cirugía más común y definitiva. Se realiza una incisión en la zona de la hernia, se reintroduce el tejido herniado en el abdomen y se repara el defecto de la pared abdominal, a menudo utilizando una malla quirúrgica para reforzar la zona y prevenir recurrencias. La cirugía suele durar entre 30 y 40 minutos.

En situaciones de incarceración o estrangulación, la cirugía se realiza de urgencia.

¿Cuándo Consultar al Médico?

Se debe consultar al médico si:

  • Se sospecha la presencia de una hernia umbilical en un bebé o niño.
  • Se detecta un bulto cerca del ombligo en un adulto.
  • La hernia aumenta de tamaño, parece haberse hinchado o está dura.
  • La piel que cubre la hernia está roja o más oscura de lo normal.
  • Se experimenta dolor o sensibilidad en la zona de la hernia.
  • Se presentan náuseas, vómitos, o dificultad para eliminar gases (posibles signos de incarceración o estrangulación).

Si se presenta una protuberancia pulsátil en el abdomen acompañada de dolor abdominal intenso, se debe buscar atención médica de emergencia, ya que podría ser un signo de ruptura de un aneurisma aórtico.

Reparación laparoscópica de hernia inguinal

tags: #inflamacion #como #poroto #abajo #del #ombligo