La técnica del sándwich es un concepto versátil que se aplica en diversos ámbitos, desde la psicología y la comunicación interpersonal hasta el estilismo de moda. Su esencia radica en la estructura de un sándwich: un mensaje central, a menudo crítico o desafiante, es flanqueado por dos elementos positivos, suavizando así su impacto y facilitando su recepción.
¿Qué es la Técnica del Sándwich en Comunicación?
En el contexto de la comunicación, la técnica del sándwich se basa en conseguir un cambio de conducta mediante una crítica constructiva. Antes de lanzar un mensaje negativo, se debe suavizar ese momento con un elogio y terminar con un mensaje positivo. Su objetivo principal es lograr un cambio de comportamiento haciendo que los individuos reflexionen sobre la conducta inadecuada sin generar una actitud defensiva.
Fundamentos de la Asertividad
La asertividad es una habilidad social fundamental que consiste en la capacidad de autoafirmarnos, respetándonos a nosotros mismos y, a la vez, respetando a los demás. Se materializa en la expresión de nuestros sentimientos, necesidades y opiniones desde el respeto. Transmitir aquello que deseamos y opinamos con naturalidad y fluidez no siempre es un reto fácil, y, de hecho, en ocasiones, pueden surgir conflictos, desencuentros y malentendidos. Tan inadecuada puede resultar una comunicación agresiva como una incapacidad para expresar aquello que pensamos y sentimos. En ambas situaciones, no nos estaremos comportando de forma asertiva. La técnica del sándwich nos ayuda a entrenar estas habilidades de comunicación.
El objetivo principal de esta técnica consiste en conseguir expresar lo que sentimos, lo que necesitamos, lo que queremos, sin herir ni dañar a nuestro interlocutor, y, a su vez, minimizar nuestro “miedo” al rechazo por expresar aquello que pensamos y sentimos.
Aplicaciones de la Técnica del Sándwich
Podemos recurrir a esta técnica en diversas situaciones:
- Cuando tengamos dificultades para expresar una negativa.
- Si sentimos dificultad a la hora de expresar una crítica.
- Si queremos solicitar un cambio de conducta a otra persona.
- Si poseemos formas de comunicación inadecuadas y queremos generar calidez en nuestras conversaciones.
- Si vamos a negar un favor.
- Si tenemos que expresar una opinión contraria al resto.
- Si tenemos que pedir un favor.

Pasos para la Aplicación de la Técnica del Sándwich
La técnica consiste en expresar nuestra crítica, opinión o negación, intercalándola con dos proposiciones positivas antes y después. La puesta en práctica es muy sencilla y presenta la crítica de manera constructiva, explicando la preocupación o el área de mejora de manera clara y específica.
Paso 1: El Elogio Sincero o Empatía
Vamos a empatizar con la persona a la que nos dirigimos, poniéndonos en su lugar, haciéndole entender que comprendemos su opinión, situación o sus razones. En este primer paso, nuestro objetivo es lograr que la persona adopte una predisposición positiva a la escucha, suavizando el momento. Un elogio sincero ayuda a suavizar la situación antes de hacer saber la necesidad de un cambio de conducta, debe ser corto y sincero, que el niño (o interlocutor) pueda entender.
Ejemplo: “Comprendo que hoy has tenido un mal día, y siento que las cosas no hayan salido como esperabas en tu trabajo.” O para un niño: “Ya sabes que te quiero mucho”, “tienes muchos amigos…”.
Paso 2: La Petición de Cambio o Crítica Constructiva
Después del elogio, es el momento ideal para plantear la necesidad de que cambie de actitud o conducta. En este momento vamos a transmitir el mensaje que queremos hacer llegar de forma concisa y clara.
Ejemplo: “Sin embargo, no me gusta cómo hoy me has hablado, no considero que sean las formas correctas, te pido, por favor, que me hables en un tono más respetuoso.” O para un niño: "Sin embargo, te pido que recojas tus juguetes para que no nos tropecemos."
Paso 3: El Mensaje Positivo y de Confianza
Finalizamos expresando un mensaje positivo, con palabras de ánimo y confianza. Se debe terminar siempre con un mensaje positivo; por eso, después de pedir el cambio de conducta, se debe terminar agradeciendo algo, utilizando el “aunque” o expresando confianza en el futuro.
Ejemplo: “Sé que lo vas a tener en cuenta y tratarás de que no se repita, confío en ti, estoy aquí para ayudarte a sobrellevar este momento, hablarnos con respeto fortalece nuestra relación.” O para un niño: “Aunque te agradecería mucho que siempre que te sientas furioso, me lo digas y busquemos una solución juntos, ¿vale?”
Para que la técnica funcione, las tres capas son fundamentales. Prepáralas con un lenguaje que resuene contigo y te haga sentir cómodo/a.
Aplicación con Niños
Reconducir los comportamientos inadecuados de los niños no es fácil, requiere paciencia y perseverancia, además de ser asertivo. Los malos comportamientos en niños son, muchas veces, difíciles de corregir o modificar. La asertividad es una buena forma de lograrlo y la técnica del sándwich puede ser de gran ayuda.
Los psicólogos recomiendan empezar a aplicar esta técnica a partir de los cinco años y elegir bien el momento de emplearla. El niño debe estar mínimamente calmado y receptivo. Si está muy enfadado, nervioso o cansado es bastante probable que no haga caso. También es importante marcar límites claros ante conductas intolerables.
Comunicación asertiva: la Técnica del Sándwich
La Técnica del Sándwich en el Ámbito Profesional y Liderazgo
La aplicación original de la técnica del sándwich se orientaba hacia el ámbito profesional, concretamente como herramienta de retroalimentación en el liderazgo. Sin embargo, su uso se ha ido extendiendo a otras disciplinas, como las Ventas, la Psicología o la Educación.
Uno de cada dos directivos se encuentra incómodo a la hora de dar retroalimentación sobre el desempeño a sus empleados en el ámbito laboral. Si esta información cercena la carrera profesional del trabajador, este recelo afecta al 75% de los gerentes. Dada la importancia de las habilidades de comunicación en el entorno empresarial, esta técnica es crucial para trasladar una retroalimentación negativa de forma asertiva.
Una de las principales ventajas de la técnica sándwich es precisamente su sencillez. Al comenzar con un halago, se consigue que el destinatario arranque la conversación con una actitud receptiva. De este modo, se reduce la resistencia a las críticas del empleado. Estudios neurocientíficos han comprobado que el cerebro procesa los halagos de forma similar a las recompensas económicas.
No obstante, es importante llevar a cabo la técnica sándwich de forma sutil y no con asiduidad. De lo contrario, el receptor puede captar la estrategia y sentirse manipulado, generando un mayor rechazo al feedback. Por otro lado, también puede provocar que el empleado se quede con la información positiva y no preste atención o no le dé importancia a las críticas, con lo cual perdería efectividad. Es fundamental ser concreto y no confundir al trabajador con largos discursos.
Ejemplo profesional: “Quiero destacar que aprecio mucho tu compromiso con tus tareas y la calidad de tu trabajo. Sin embargo, he notado que, en las últimas semanas, has estado llegando tarde al trabajo de forma regular. Sé que esto es algo que puedes corregir fácilmente, y confío en que volverás a tu puntualidad habitual, lo cual es muy valioso para el equipo.”
La Regla del Sándwich en la Moda (Sandwich Dressing)
La "regla del sándwich" o sandwich dressing es un concepto que se ha viralizado gracias a la influencer Lydia Tomlinson, experta en vídeos de moda donde explica cómo combinar colores o prendas. Esta técnica, que ha acumulado millones de visualizaciones, busca lograr una figura perfectamente equilibrada a través de la ropa.
Concepto y Objetivo en el Estilismo
Para explicar este concepto, hay que imaginar, literalmente, un sándwich. Esta comida está compuesta por un pan en la parte superior y otro en la parte inferior, mientras que lo diferente se sitúa en el medio. Para llevarla a cabo en materia estilística hay que imaginar el look de la misma forma, intentando crear un equilibrio entre arriba y abajo.
Para llevarlo a cabo hay que pensar en los pesos de las prendas, bien sea a través de sus colores, tejidos o formas. Por ejemplo, el color negro tiene más peso que el beige o el blanco, así como los pantalones wide leg tienen más peso que los pitillos. Una vez que comprendamos el peso de cada elemento del estilismo, es muy sencillo crear el efecto sándwich.

Cómo Aplicar la Regla del Sándwich en Tus Looks
Combinación de Colores
En este caso, tenemos que elegir un color para los estilismos que actuará como si fuera los panes del sándwich y lo añadiremos tanto a la mitad superior como en el calzado y, en caso de querer reforzar esa imagen, también en el bolso. Los colores, además, tienen su propio peso: el negro pesa más que el beige, y los colores vibrantes más que los tonos pastel, por lo que deberemos encontrar un equilibrio entre esos tonos para que el look no pierda la armonía.
Ejemplo: Si elegimos un abrigo negro, lograremos una armonía combinándolo con calzado del mismo tono y podemos reforzar ese equilibrio añadiendo un bolso negro.
Combinación de Prendas y Proporciones
Las proporciones también desempeñan un papel fundamental para lograr el equilibrio en los looks. En este caso, pensaremos en los panes del sándwich como un volumen concreto. Es decir, si optamos por ejemplo por una americana con hombreras, o por un abrigo de aspecto grande, lo mejor es que el calzado vaya en la misma línea y sirva como contrapunto a ese peso. En este caso, las deportivas chunky o las botas serán nuestras mejores aliadas.
Ejemplo: Si elegimos una americana oversized, tendremos que añadir algo de peso también en la parte inferior del cuerpo, por ejemplo a través de unas botas.

Un Truco Adicional
Asimismo, como truco general, añadir un cinturón a los looks ayuda a que la zona del medio (el interior del sándwich) tenga ese punto de diferenciación que armoniza todo el conjunto.
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