El Kinder Sorpresa, también conocido popularmente como Huevo Kinder, es un producto alimenticio italiano elaborado por la casa Ferrero. Fue introducido por primera vez en 1974 y actualmente se venden aproximadamente 1200 millones de huevos al año a nivel mundial. Estos huevos son huecos y contienen una cápsula con un pequeño juguete en su interior, ofreciendo una "sorpresa" con cada compra.
La Prohibición del Kinder Sorpresa en Estados Unidos
Origen de la Prohibición
Los huevos Kinder Sorpresa están prohibidos en Estados Unidos principalmente por motivos de seguridad, relacionados con la presencia de un "objeto no nutritivo", como una cápsula de plástico, dentro de un producto de confitería. Esta regulación se basa en la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, que prohíbe la inclusión de un artículo no comestible incrustado dentro de un dulce. La ley, tal como está redactada, no hace referencia explícita a niños o padres, sino a la naturaleza del producto en sí.
Según Mike Milne, portavoz del Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de EE.UU., "Los huevos Kinder están prohibidos, al igual que los estupefacientes". Un portavoz de Ferrero comentó en 2011 que, aunque la empresa se toma la seguridad muy en serio y los paquetes de Kinder Sorpresa incluyen una etiqueta de advertencia sobre el juguete, esto no es suficiente para las regulaciones de EE.UU. A diferencia de la mayoría de los demás países, la regulación estadounidense no considera legales los huevos Kinder porque la sorpresa no es visible desde el exterior del chocolate. Una alerta de importación publicada por la FDA específicamente en relación con los huevos Kinder Sorpresa resume el argumento para mantener la prohibición.
Incidentes en la Frontera
La prohibición ha llevado a incidentes en la frontera estadounidense, donde viajeros desprevenidos han sido detenidos y sus huevos incautados. Por ejemplo, en enero de 2011, Lind Bird, una residente de Manitoba, fue detenida y su vehículo registrado en la frontera estadounidense al norte de Minnesota, donde los agentes fronterizos encontraron e incautaron "sólo un huevo de chocolate". Bird recibió una carta oficial, lo que le resultó ridículo y difícil de tomar en serio.
Otro incidente similar ocurrió en junio de 2012, cuando dos hombres de Seattle regresaban a Estados Unidos desde Vancouver y sus huevos Kinder fueron confiscados. Estos incidentes no son aislados. Un testimonio adicional relata cómo amigos que viajaban desde Canadá e intentaron introducir 10 huevos Kinder para sus hijos, todos mayores de cinco años, en Pascua, pudieron enfrentar sanciones económicas. Realmente no sabían qué iba a pasar y se expusieron a las consecuencias legales de la prohibición.

Alcance de las Incautaciones
El alcance de las incautaciones en la frontera es significativo. En 2011, aproximadamente 60000 huevos Kinder Sorpresa fueron incautados. Aunque esta cifra se redujo a 30000 en 2015, el número sigue siendo considerable. Es probable que una parte de estas incautaciones esté relacionada con operaciones de contrabando intencionadas vinculadas a un mercado negro para estos huevos. Sin embargo, es difícil culpar a viajeros normales como Bird y Sweeney por desconocer la ley.
Análisis del Riesgo y Comparación
Argumentos de Seguridad
La principal preocupación de seguridad es el riesgo de atragantamiento. Se estima que 10 niños han muerto atragantados con juguetes Kinder Sorpresa en las casi cinco décadas que llevan vendiéndose estos huevos. Cada una de estas muertes es una tragedia, por supuesto, pero teniendo en cuenta los miles de millones de juguetes Kinder Sorpresa que existen, parece claro que el riesgo es mínimo.
En un caso particular, se argumentó que "la muerte no se produjo como consecuencia de que el niño mordiera el huevo, y parece que comer el huevo y tragarse el juego de ruedas fueron hechos separados". Del mismo modo, la mayoría de las otras muertes fueron probablemente sucesos independientes del consumo del huevo, por lo que el hecho de que el juguete estuviera inicialmente dentro del huevo no habría supuesto ninguna diferencia. Aún así, persiste la pregunta de si un niño podría confundir el juguete con algo comestible porque, para empezar, está dentro del huevo.
La Seguridad en Otros Alimentos
Aunque la cuestión de la seguridad es algo que debe tomarse muy en serio, es difícil que una prohibición total de este tipo de productos sea razonable, especialmente si se comparan los riesgos con los de otros alimentos comunes. Los niños se atragantan continuamente con otros alimentos, como perritos calientes, uvas y caramelos duros. En Estados Unidos, aproximadamente 140 niños mueren atragantados cada año con este tipo de alimentos.
En aras de la coherencia, quien apoye una restricción de las sorpresas Kinder por los riesgos que entrañan para los niños debería apoyar también restricciones en cientos de otros alimentos, muchos de los cuales causan muchas más muertes que los juguetes sorpresa Kinder. Afortunadamente, la mayoría de la gente se da cuenta de que tales restricciones serían simplemente demasiado intrusivas en la vida cotidiana.
Productos Similares y Excepciones
En los últimos años, se han introducido legalmente en Estados Unidos algunos productos inspirados en Kinder Sorpresa, como Choco Treasures (2013) y los huevos Kinder Joy (2017). Aunque estos lanzamientos han hecho creer a algunos que se ha levantado la prohibición, no es así. Los nuevos productos se diseñaron cuidadosamente para eludir la prohibición al no poner el juguete dentro del chocolate. En el caso de Kinder Joy, el chocolate y la crema están en un compartimento separado del juguete.

El Debate del Paternalismo Legal
El problema subyacente a la prohibición no es tanto la seguridad de los niños, sino una cuestión de paternalismo legal. No dice "los padres no pueden dar a sus hijos golosinas con objetos no nutritivos en su interior", sino que el objeto en sí está prohibido en la confitería.
Definición y Argumentos a Favor
Según el filósofo y legislador del siglo XVIII Jeremy Bentham, algunas leyes están diseñadas para protegerte del daño causado por ti mismo. El paternalismo legal es la opinión de que la ley debería, al menos a veces, exigir a las personas que actúen en contra de su voluntad por su propio bien, protegiéndolas así de las consecuencias indeseables de sus propias acciones. Este término deriva del latín "pater" (padre): al igual que un padre bondadoso protege a sus hijos, el Estado debería proteger a sus ciudadanos no solo contra el daño infligido por otros, sino también contra el que ellos mismos podrían infligirse.
Hay dos argumentos principales a favor del paternalismo legal:
- Si se les permite asumir riesgos insensatos, las personas pueden perjudicarse a sí mismas e imponer así costes a otros miembros de la sociedad (contribuyentes, familiares).
- A veces es necesario y aceptable restringir las acciones de las personas "por su propio bien".
Argumentos en Contra
El argumento en contra de la legislación paternalista es que tales leyes violan la libertad de las personas a vivir sus vidas como mejor les parezca. Si alguien quiere correr un riesgo que consideramos inapropiado, está en su derecho, y no corresponde al Estado interferir en esa elección. Es cierto que las decisiones de la gente pueden tener consecuencias negativas, pero eso no justifica leyes coercitivas.
El filósofo John Stuart Mill argumentó que "el único propósito por el cual el poder puede ser legítimamente ejercido sobre cualquier miembro de una comunidad civilizada, en contra de su voluntad, es para prevenir el daño a otros". En nuestra vida personal, se reconoce que imponer nuestras opiniones a los demás está mal; utilizar al gobierno para obligar a la gente es, en esencia, hacer exactamente eso.
Kinder Sorpresa a Nivel Mundial
Kinder Sorpresa, creado por la marca italiana Ferrero en 1974, tiene su principal mercado en Europa, aunque también se distribuye en algunos países de Oceanía y América Latina. Además de varios juegos, se lanzan habitualmente colecciones de figuras pintadas a mano con un tema determinado y limitadas. En los últimos años también se han introducido las "sorpresas de Internet", que consisten en un código en un papel dentro de la cápsula junto con el juguete, que se introduce en el portal de Internet de Kinder para abrir un minijuego. Al igual que muchos productos de Ferrero, Kinder Sorpresa no se comercializa durante el verano.
La seguridad de los huevos Kinder Sorpresa se ha debatido en otros países. En Reino Unido, en 1985, el Departamento de Comercio e Industria británico dictaminó en contra de una prohibición, argumentando que "la muerte del niño fue causada por la ingestión de una pequeña pieza del contenido del huevo. Otros productos y juguetes con piezas pequeñas están disponibles en el mercado." Los huevos Kinder están considerados como seguros para los niños por el tamaño de la sorpresa que contienen y por las advertencias que existen sobre que no se deben dar a niños menores de tres años, lo que difiere significativamente de la postura reguladora de Estados Unidos.