Harina de Pescado: Desafíos y Riesgos en su Producción y Uso

La harina de pescado es un producto de gran importancia en el sistema alimentario mundial, ampliamente valorado por su alto contenido proteico y de grasas saludables, indispensables para el rápido crecimiento de los animales. Sin embargo, su producción y manejo están asociados con una serie de desafíos y riesgos significativos, que van desde la combustión espontánea y los incendios, hasta la propagación de la resistencia a los antibióticos y la sobreexplotación pesquera ilegal.

harina de pescado en un entorno industrial

Riesgos de Combustión Espontánea e Incendios en la Harina de Pescado

Mecanismos y Factores de Riesgo

Durante el proceso de oxidación, es posible que la harina de pescado entre en contacto con el oxígeno contenido en la atmósfera. El calor generado por esta reacción puede hacer arder la harina espontáneamente. En la mayoría de casos, esto solo ocurre durante el almacenamiento o transporte, mas no en el verdadero proceso de producción.

En las plantas de procesamiento, es común hallar el uso de calentadores, hervidores, molinillos, secadores y transportadores, los cuales incrementan el riesgo de incendio. Además, los gabinetes y paneles eléctricos están presentes en todas las instalaciones dedicadas a este tipo de procesamiento. De este modo, los incendios en los gabinetes eléctricos suelen ser causados por fallas en los equipos, sobrecargas térmicas, cortocircuitos y la generación de arcos eléctricos. El sobrecalentamiento del equipo también es causado por partes defectuosas de las máquinas, cuerpos extraños o altas temperaturas. La harina de pescado puede presentar combustión espontánea, por lo tanto, se deben tener las precauciones necesarias para prevenir este fenómeno cuando se almacene o transporte.

Impacto de los Incendios

Un incendio en estas instalaciones puede dañar el equipo, apagar las líneas de producción y generar humo contaminante en la harina de pescado y el equipo de procesamiento. La identificación de los riesgos de incendio es el primer paso para proteger el equipo de procesamiento de aceite y harina de pescado.

Caso de Incendio en una Planta de Harina de Pescado

La noche de un sábado reciente, un incendio dentro de la empresa Transmarina del Perú SAC en el sector industrial de Santa Elena, del distrito de Paracas, alertó a la provincia de Pisco. Tres compañías de bomberos de Pisco solicitaron el apoyo de los hombres de rojo de Lima, Chilca, Chincha e Ica, quienes por más de ocho horas combatieron el fuego. La falta de un sistema de red contra incendios en la empresa hizo que el trabajo fuera más difícil. Afortunadamente, no hubo pérdidas humanas tras las 8 horas de trabajo.

Según informó el vicecomandante brigadier CBP Hugo Abregú Morales, el motivo del incendio, al parecer, fue un cortocircuito. La presencia de amoniaco, utilizado para el proceso de enlatado y congelado de la harina de pescado, complicó el trabajo de los bomberos. Abregú Morales precisó que “Trabajamos un total de 60 bomberos y participaron 17 camiones de bomberos, ante la falta de agua en el lugar, fue necesario pedir cisterna. El área afectada es de aproximadamente 200 metros cuadrados, sin la ayuda de las compañías vecinas no se hubiese podido controlar el fuego. No hubo pérdidas humanas ni heridos”. La alerta fue recibida al promediar las 10:45 de la noche del sábado y de inmediato fue atendida la emergencia.

bomberos combatiendo un incendio industrial

La Harina de Pescado y la Crisis de Resistencia a Antibióticos

Origen de la Resistencia

El sistema alimentario mundial está pasando apuros debido al aumento de bacterias resistentes que alimentan la amenaza de brotes epidémicos. En este contexto, un grupo de investigadores ha descubierto otra gran causa potencial del problema: la harina de pescado. Esta harina, producida para alimentar animales de granja e incluso otros peces, podría estar creando un cúmulo de resistencias a enfermedades en el fondo del mar, según un estudio publicado en Environmental Science and Technology.

La cría de pescado mundial tiene lugar en grandes cantidades con el fin de ser triturados, molidos y convertidos en harina de pescado. En general, esta harina es utilizada para alimentar peces con mayor valor comercial, los cuales son criados para consumo humano en recintos en tierra firme y, cada vez más frecuentemente, en el mar. Pero, cuando la cría de peces se realiza para elaborar alimentos, estos últimos están sujetos a un régimen intensivo de antibióticos elaborados para reducir brotes epidémicos en los populosos criaderos de peces. El empleo excesivo de antibióticos, necesarios para la supervivencia de los salmones en los canales y fiordos del sur de Chile, produce una resistencia bacteriana en los peces que podría generar serios problemas de salud pública.

Mecanismo de Propagación

A menudo ocurre lo contrario, la excesiva administración de antibióticos puede ocasionar el desarrollo de bacterias resistentes que poseen genes de resistencia a los antibióticos, dejando así sin efecto a los antibióticos mismos. Los genes de resistencia a los antibióticos pueden pasar de una bacteria a otra, lo cual deja la puerta abierta a la intensificación de brotes bacterianos, afirman los investigadores chinos del Instituto de Tecnología Dalian.

El Resistoma Acuático y su Impacto Ambiental

Sorprendentemente, solo un 35% de la harina de pescado producida es consumida por los peces; el resto se pierde en el entorno circundante. Por lo que los investigadores se han propuesto calcular el nivel de resistencia a los antibióticos que contienen las harinas que se pierden en el mar y cuál es su impacto en el fondo oceánico.

Para esto, comenzaron por reunir cinco muestras de harinas de pescado comerciales y las introdujeron en tubos de ensayo que contenían sedimentos marinos y agua de mar recogidos en la costa de una piscicultura China. Este ensayo ocurrió en un laboratorio para simular una interacción real entre harina de pescado y sedimentos oceánicos. Luego, extrajeron el ADN de cada muestra para analizar la presencia de componentes bacteriológicos.

infografía sobre la transferencia de genes de resistencia a antibióticos en el medio marino

El estudio reveló 132 tipos de genes de resistencia a los antibióticos. Entre estos, varios tipos de bacterias potencialmente dañinos para los humanos, tales como cepas que causan el cólera y la tuberculosis, fueron también encontrados. «Nuestro estudio da a entender cómo la alimentación repetida y prolongada a base de harina de pescado puede acelerar la aparición de bacterias resistentes e incluso de patógenos», sostienen los investigadores. También analizaron las muestras de 23 antibióticos y hallaron que casi dos terceras partes de estos están presentes en la harina de pescado. Esto sugiere que los fármacos se estarían acumulando en el organismo de los peces durante la crianza, perdurando aun durante la fase de transformación, lo cual aumentaría la presencia de genes de resistencia a los antibióticos.

Puesto que la harina de pescado es uno de los bienes de consumo más comercializados a nivel mundial, los investigadores sostienen que se está subestimando el riesgo que esta representa en tanto que agente propagador de enfermedades en el mar. De hecho, creen que la harina de pescado que está sumergida podría estar creando un enorme «resistoma» acuático, en el cual se estarían multiplicando y propagando bacterias resistentes dentro de la cadena alimenticia. El resistoma se define como el conjunto de genes que contribuyen de manera directa o indirecta a la resistencia a los antibióticos. En casos extremos, esto podría dar lugar a alimentos marinos infectados con enfermedades mortales para los humanos.

Recomendaciones

En vista de esto, los investigadores instan a un uso más moderado de los antibióticos durante el proceso de crianza. También esperan que sus conclusiones puedan promover el desarrollo de tecnologías que sean capaces de detectar y neutralizar los genes de resistencia a los antibióticos en peces, antes de que estos lleguen al mar y sirvan de alimento para la creciente masa de bacterias que se encuentra en el fondo.

Pesca Ilegal y Sobreexplotación para la Producción de Harina de Pescado

Contexto de la Crisis Pesquera en Chile

Funcionarios del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA), tras fiscalización documental y en terreno, comprobaron que una planta de harina y aceite de pescado utilizó materia prima de origen ilegal. Luego de un proceso de verificación documental entre unidades de Gestión de la Información (GIA), Comercio Exterior (COMEX) y PESQUERIAS de la Dirección Regional de SERNAPESCA Aysén, se constató que se produjo el destino de materia prima desde una planta de procesos de recursos provenientes de pesca industrial, en este caso correspondiente a desechos de merluza de cola, hacia la planta reductora ubicada en Puerto Chacabuco. Lo anterior por un total de 28 toneladas que contaban solo con guías de despacho y sin haber sido declaradas en el sistema de trazabilidad del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. De esto, se produjo un proceso de reducción en la planta que arrojó la producción de 6,25 toneladas de harina de pescado y 2,26 toneladas de aceite, sin contar con la respectiva acreditación de origen legal. Cabe señalar que, de acuerdo al estado de situación de las pesquerías emitido por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, la merluza de cola se encuentra en estado de AGOTADO o COLAPSADO.

Desde la década de 1980, el mar chileno era considerado una de las zonas pesqueras más productivas del mundo. En 1994, las capturas totales bordearon los 8 millones de toneladas y la industria desembarcaba la mayor proporción de este enorme volumen de pesca. Hoy, las cantidades totales se han reducido por debajo de la mitad, e importantes poblaciones de peces como el jurel (Trachurus murphyi) y la merluza común (Merluccius gayi) se encuentran en colapso. La industria pesquera en Chile, impulsada por el Estado desde la década de 1960, es responsable de su propio declive y ha arrastrado consigo a decenas de miles de familias que viven de la pesca. Esta crisis también ha negado la posibilidad de que millones de personas se alimenten de pescado, debido a que los enormes volúmenes de capturas que requiere la industria para hacer viable su negocio, son destinados a la fabricación de harina de pescado que alimenta a otros animales, o a la industria del pescado congelado para exportación y consumo nacional mediante retail.

barco de pesca industrial en alta mar

Detección de Harina de Pescado No Declarada

Una situación grave fue denunciada como “la punta del iceberg”, que hace inferir que las estadísticas de desembarques del Estado se encuentran fuertemente subestimadas con respecto a la verdadera dimensión de la crisis. En septiembre, más de 7.588 toneladas de pesca no declarada, avaluadas por un total de 11.000 millones de pesos, fueron decomisadas por Sernapesca a la empresa Bahía Coronel, vinculada al grupo liderado por Francisco Javier Errázuriz. El 25 de septiembre, el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) anunció la detección de 5.602 toneladas de harina de pescado no declaradas, distribuidas en tres bodegas en Coronel y Cabrero, pertenecientes a Salmones de Chile Alimentos S.A., una comercializadora ligada al grupo Errázuriz y que no se encontraba registrada ante Sernapesca. Se comunicó que este hallazgo se trataría del más grande anunciado por la institución y se habría producido en el marco de una auditoría iniciada en julio, tras detectar irregularidades en dos empresas pesqueras: Lota Protein y Bahía Coronel, donde el sistema de pesaje de los desembarques en plantas habría estado intervenido, posibilitando así los menores reportes en pesca.

Posteriormente, las cantidades procesadas por Bahía Coronel se recalcularon a 7.588 toneladas avaluadas en 11.000 millones de pesos, y se concluyó que para fabricar esta cantidad se debieron pescar más de 40.000 toneladas de pesca silvestre. Bahía Coronel es una empresa perteneciente al Grupo Errázuriz, liderado por Francisco Javier Errázuriz Ovalle. El grupo también está siendo investigado por fraude tributario, por crear empresas fantasmas, usar facturas falsas y simular transacciones con su producción de yodo. En la investigación contra el Grupo Errázuriz, se ha establecido que los montos de exportación de yodo declarados en Chile no coinciden con los recibidos en los puestos de destino, lo que estaría acreditando las irregularidades aduaneras y tributarias, declaró la fiscal Ximena Chong, quien lleva el caso.

En octubre, Sernapesca presentó una denuncia contra la empresa Bahía Coronel en el Juzgado de Letras de esa ciudad. El Ministerio Público inició una investigación de los eventuales delitos que hayan cometido los responsables del tráfico ilegal. Mientras tanto, se han registrado protestas de dirigentes de tripulantes de lanchas semi-industriales en caleta Lo Rojas y en Talcahuano, además de trabajadores de las plantas involucradas, encabezados por el gerente de la empresa Bahía Coronel.

Desafíos en la Fiscalización y Control

En la costa de la región del Biobío, con la disminución de las capturas con respecto a la década pasada y el aumento en el precio de la harina de pescado en el mercado internacional, la industria, a través de sus propios barcos y mediante otros empresarios de lanchas consideradas artesanales, se mantiene extrayendo enormes cantidades de pesca de forma legal y además de ello, no duda en pasar a la ilegalidad para aumentar sus ganancias.

Mientras disminuyen los volúmenes de captura, en los últimos años, el precio de la harina de pescado ha aumentado desde alrededor de 300 dólares por tonelada a mediados de la década de 1980, a más de 1.000 dólares por tonelada en 2008. Con el declive del jurel y la caída general en los desembarques, muchos barcos industriales que antes capturaban más cerca de la costa, ahora deben recorrer amplias regiones oceánicas del Pacífico suroriental para llenar sus bodegas de hasta 2.000 toneladas, muchas veces logrando escasas capturas. Trabajadores del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) que realizan prospecciones a bordo de barcos de la industria pesquera de la región del Biobío declararon que “Hay pésimos resultados en las prospecciones de jurel hasta mil millas en el océano abierto, ya que no se logra ubicar ningún tipo de cardumen, dado a las malas condiciones a las cuales la sobreexplotación pesquera ha llevado a las especies”.

La pesca pelágica en la región se realiza con el arte de cerco desde barcos industriales o lanchas de hasta 18 metros y entre 60 y 80 toneladas, que zarpan desde los puertos de Coronel, San Vicente y Talcahuano. Es común que las lanchas consideradas artesanales pesquen para la industria dentro de las 5 millas de protección para la pesca artesanal. Las naves pueden atracar y conectarse a un pontón (estructura flotante en la bahía) y de ese modo la pesca llega directamente a la industria que la reduce a harina de pescado. Este es el caso de empresas como Bahía Coronel, Camanchaca, Blumar, Orizon y Mar Food en Coronel. En Lota, Isla Quihua y Lota Protein, así como Blumar y Landes en San Vicente, también reciben descargas de este modo. La mayor parte de las pesquerías chilenas están en colapso y entre 2012 y 2015, la situación ha empeorado.

puerto pesquero con barcos y pontones industriales

Precarización Laboral y Corrupción en la Fiscalización

Los organismos del Estado que actuaron tardíamente ante la progresiva crisis, desde instituciones como la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) continúan otorgando altas cuotas tanto a la industria como a armadores semi-industriales, en cantidades del orden de decenas y cientos de miles de toneladas, fuera de todo enfoque de conservación ecológica. Intertek Caleb Brett, entidad auditora de la supervisión de los desembarques industriales desde 2001 en las macrozonas I y II entre Arica y Valdivia, es la encargada de certificar las lanchas de hasta 18 metros a partir de 2014, reemplazando a Sernapesca que disminuyó considerablemente su dotación de fiscalizadores en terreno.

Trabajadores de la fiscalización pesquera de Sernapesca e Intertek han relatado que es frecuente que armadores de lancha, de forma personal o mediante “jefes de flota”, ofrezcan dinero para que el fiscalizador entregue información errónea, como por ejemplo declarar que en la lancha viene mote (Normanichtys crockeri), una especie que no tiene cuota, en vez de sardina (Strangomera bentincki) o anchoveta (Engraulis ringens), especies que tienen cuota asignada, y cuya cantidad es descontada a la respectiva lancha o barco luego de cada desembarque. Además, los verificadores y certificadores, tanto en los servicios públicos como en las empresas privadas, están sometidos a una alta precarización laboral.

En Intertek Caleb Brett, los turnos frecuentemente duran más de 10 horas y la remuneración por turno bordea los 18 mil pesos. Los fiscalizadores son en su mayoría trabajadores eventuales que tienen contratos por faena. Los trabajadores eventuales rara vez ganan más de 250 mil pesos por la ocasionalidad de los turnos; los contratados, en cambio, pueden ganar hasta 600 mil pesos, pero deben trabajar prácticamente sin descanso, con turnos de más de 10 horas y estar disponibles día y noche, domingos y festivos, muchas veces sin acceso a alimentación. La inestabilidad laboral de los fiscalizadores eventuales con contratos por faena, el agobio laboral de eventuales y contratados, en conjunto con la poca conciencia que demuestran todos los trabajadores ante la catástrofe ambiental, hacen que muchos acepten sobornos de entre 300 a 500 mil pesos por alterar los informes de las lanchas. Trabajadores de Sernapesca relataron que “sobornos y amenazas no ocurren solamente a trabajadores de Intertek Caleb Brett sino que eran también muy frecuentes durante las fiscalizaciones a cargo de Sernapesca”. En los muelles de Talcahuano, San Vicente, Lota y Coronel, donde están las oficinas de las empresas pesqueras junto a los puntos de desembarque, se han registrado diversas agresiones a fiscalizadores de Sernapesca por parte del personal vinculado a armadores semi-industriales y a comercializadores de productos pesqueros.

Prácticas Ilegales en la Pesca de Arrastre

Para el caso de la altamente nociva pesca de arrastre industrial que explota poblaciones de peces demersales, es decir que viven asociados al fondo oceánico, trabajadores de Intertek Caleb Brett declararon que: “realizamos los muestreos por “pallets” de cajas, pues los peces vienen dispuestos de esa forma en el barco que llega. En ese caso, recibimos instrucciones para tomar un precario muestreo en función de la carga del barco. Este método de muestreo que se realiza en medio de una gran faena industrial, de forma muy rápida y apresurada, es insuficiente para cuantificar apropiadamente las especies, e incluso, muchas de ellas pueden pasar en cajas entre los pallets, y aún cuando se pudieran determinar correctamente en tierra, poco se puede hacer con la pesca que es descartada en alta mar”.

Impacto de la Industria Salmonera y Llamados a la Acción

Uno de los compradores de la harina de pescado decomisada hace algunas semanas era EWOS Chile Alimentos, la filial chilena del grupo de origen noruego EWOS, el segundo productor internacional de alimentos para la industria acuícola. Esta industria salmonera ha sido denunciada en reiteradas ocasiones debido a sus impactos ambientales y sociales, como el uso excesivo de pesticidas y antiparasitarios, la modificación del ambiente bentónico (fondo oceánico) y la biodiversidad en torno a centros de cultivo, además de la contaminación biológica mediante la dispersión de virus como el caso del virus ISA en 2008 y recientemente en 2015. Finalmente, la industria salmonera, junto a la agroindustria, requieren grandes cantidades de harina de pescado para funcionar.

¿Cómo afecta al ecosistema marino la pesca industrial?

La explotación del ambiente marino efectuada por empresas nacionales y extranjeras se realiza normalmente en un marco de malas prácticas dentro de la permisiva legalidad chilena, colapsando especies, contaminando y sobrecargando ecosistemas y pueblos que viven del mar. Pero además de esto, muchas empresas del sector pesquero suelen recurrir también a prácticas ilegales para generar aún más utilidades y continuar la sobreexplotación.

Perspectivas de la Conservación

Desde esferas institucionales llaman a hacer una explotación cuantificada y controlada, con la ilusión de que la legalidad entregará suficiente amparo a la conservación ecológica. En realidad, lo que hacen es registrar de forma extremadamente subestimada la crisis en curso. Los comités científicos continúan actuando en función de la explotación antes que de la conservación ecológica. Ya que la sardina y anchoveta tienen ciclos de vida más cortos que otras especies, podrían en teoría recuperarse más rápido mediante la aplicación de vedas y restricciones. Sin embargo, apenas se reporta un leve repunte de la biomasa, la institucionalidad pesquera rápidamente eleva las cuotas. La defaunación marina, proceso en marcha desde finales del siglo XIX, se ha vuelto progresivamente mayor después de la Segunda Guerra Mundial y ha llevado al colapso a distintas poblaciones de mamíferos, peces y aves marinas en los últimos decenios. Esta tendencia también es desalentadora en muchas otras regiones oceánicas del planeta. Desde la población despojada de las decisiones acerca del destino del territorio que habita, se debe proponer una alternativa distinta. En conjunto con los pescadores artesanales que quieran preservar su actividad, es necesario quitarle el control de las cadenas alimentarias marinas a la burguesía extractivista y al Estado, cuyos intereses en un mundo cada vez menos estable ambientalmente, parecieran querer llevar a toda la humanidad al colapso alimentario y a la modificación de un ambiente aún desconocido, pero que sabemos que de cuyos ciclos depende la estabilidad de la vida en el planeta entero.

Propiedades y Mercado de la Harina de Pescado

Con un 70% a 80% del producto en forma de proteína y grasa digerible, el contenido de energía de la harina de pescado es notablemente mayor que muchas otras proteínas animales o vegetales. Esto se debe a que proporciona una fuente concentrada de proteína de alta calidad y una grasa rica en ácidos grasos omega-3, DHA y EPA, indispensables para el rápido crecimiento de los animales. Los principales mercados de consumo son la República Popular China y la Unión Europea, aunque las exportaciones se realizan a más de cincuenta países por los dos productores mundiales más importantes, aportando estos el setenta por ciento de la oferta de harina de pescado a nivel global.

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