Las galletas saladas son uno de los aperitivos más habituales, pero ¿las has hecho alguna vez de manera artesana? Prepararlas es realmente sencillo y se convertirán en un clásico de tu cocina. Son perfectas para un piscolabis a media mañana, media tarde o como un auténtico rompehielos para tus invitados acompañadas de un buen vino o una cerveza fresca.

Ingredientes básicos
Para preparar una base clásica, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 400 gramos de harina (puedes usar harina integral si lo prefieres).
- 100 mililitros de aceite de oliva.
- 1 pizca de sal.
- 1 cucharadita de levadura en polvo (impulsor químico).
Preparación paso a paso
- Mezcla y amasado: Mezcla todos los ingredientes en un bol y amasa hasta que la mezcla no se pegue en las manos. Si sientes que la masa está muy seca y se desmorona, puedes añadir una cucharadita más de agua, pero evita que quede pegajosa.
- Reposo: Pon la masa en un bol, tápala con film transparente y déjala reposar durante una hora en la nevera para que tome cuerpo.
- Formado: Extiende la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 3-4 mm. Utiliza cortadores con la forma deseada o un cuchillo para hacer cuadrados, rombos o triángulos. Pínchalas con un tenedor para evitar que se hinchen demasiado al hornear.
- Horneado: Precalienta el horno a 170ºC - 180ºC. Hornea durante 8-12 minutos o hasta que adquieran un tono dorado bonito.
Galletas rellenas. Técnica para cortar la masa y rellenar.
Consejos para personalizar tus galletas
La ventaja de esta receta es que la base es muy neutra, lo que permite jugar con los sabores. Puedes añadir a la masa ingredientes como:
- Queso rallado maduro.
- Hierbas secas: tomillo, orégano o romero.
- Especias: pimentón dulce o picante, curry o semillas como las de sésamo.
- Otros: aceitunas picadas o ajo majado.
| Consejo | Resultado |
|---|---|
| Añadir semillas o hierbas | Aporta un sabor más intenso y una textura crujiente. |
| Pincelar con aceite | Mezclar un poco de aceite con gotas de agua y pincelar la superficie da un brillo dorado superior. |
| Congelación | Puedes formar rulos con la masa, envolverlos y congelarlos para hornear galletas frescas en cualquier imprevisto. |
Almacenamiento y conservación
Al igual que las galletas dulces, las galletas saladas se conservan estupendamente si se guardan en una caja metálica o un recipiente hermético. Manteniéndolas en un lugar seco y fresco, se conservan en buen estado durante aproximadamente una semana. ¡Es una alternativa fantástica para evitar los productos ultraprocesados y reducir el uso de envases!