El Cultivo y Cuidado del Membrillero: Una Guía Completa

Las últimas semanas de septiembre marcan el inicio de la temporada del membrillo, una fruta muy esperada y apreciada por su versatilidad y beneficios para la salud. La recolección del membrillo es una tradición arraigada en muchas regiones de España, uniendo a miles de familias en esta labor. Este artículo ofrece una guía detallada sobre cómo plantar un árbol de membrillo y los aspectos clave de su cultivo y recolección.

Historia y Beneficios del Membrillo

Los orígenes del membrillo en la dieta se remontan a la antigua Grecia, donde era considerado un símbolo de amor y fecundidad. La tradición dictaba que los recién casados debían consumirlo como ofrenda a Afrodita. El membrillo Santa Teresa destaca por ser una excelente fuente de energía de fácil asimilación. Su composición nutricional incluye vitaminas A, C y diversas variantes de la B, además de minerales esenciales como potasio, fósforo, hierro, calcio y sodio.

infografía con el perfil nutricional del membrillo

Características y Requerimientos del Árbol de Membrillo

El membrillero, científicamente conocido como Cydonia oblonga, pertenece a la familia de las Rosáceas. Se clasifica como un árbol de tamaño medio, pudiendo alcanzar hasta seis metros de altura, aunque para facilitar su cultivo y recolección, se suele mantener entre 2 y 3 metros. Por su tamaño, se recomienda plantarlo en jardines o patios amplios, ya que no es apto para macetas de terraza.

Este árbol requiere climas templados, con abundante luz solar y buena circulación de aire. Aunque no es excesivamente exigente en cuanto a cuidados, prospera mejor en terrenos fértiles y requiere riego en épocas de sequía para mantener la humedad.

Condiciones de Cultivo

El membrillero está adaptado a climas templados, caracterizados por inviernos fríos y veranos calurosos. Es resistente al frío, pero las heladas tardías pueden afectarle negativamente. Los suelos ideales para su desarrollo son aquellos con buen drenaje y una cantidad moderada de arena, aunque se adapta a diversos tipos de suelo, incluso a los pobres. Prefiere un pH ligeramente ácido (entre 5,6 y 7,2), si bien tolera suelos neutros. Los suelos calizos pueden provocarle clorosis y requerirán mejoras para asegurar una buena producción.

imagen de un árbol de membrillo en un jardín

Riego y Fertilización

El membrillero es resistente a la sequía, lo que significa que sus riegos deben ser espaciados y no excesivamente abundantes. Es preferible quedarse corto en el riego que excederse. Las raíces del membrillero toleran bien la humedad e incluso periodos breves de encharcamiento, lo que explica su uso como portainjerto para manzano y peral.

En cuanto a la fertilización, los excesos pueden provocar un crecimiento vegetativo desmedido que empobrece la calidad y dificulta la recolección de los frutos. Antes de la plantación, se recomienda incorporar estiércol o abonos verdes, así como fósforo y potasio. Una vez establecidos los árboles, se debe realizar una aportación de fósforo y potasio cada dos años, y de nitrógeno cada tres años, evitando excesos que puedan favorecer enfermedades fúngicas.

Riego:

  • Riegos espaciados y moderados.
  • Tolera bien la sequía; en muchos casos, el agua de lluvia es suficiente.
  • El exceso de riego produce más hojas y frutos grandes, pero en menor cantidad.

Abonado:

  • Antes de la plantación: Estiércol, abonos verdes, fósforo y potasio.
  • Árboles crecidos: Aportación de fósforo y potasio cada dos años, y nitrógeno cada tres años.

Multiplicación del Membrillero

La multiplicación del membrillero puede realizarse de varias maneras:

Reproducción por Semillas

Consiste en plantar las semillas en un sustrato con temperatura y humedad controladas. Tras la estratificación (que varía según el tipo de semilla), las plántulas se trasplantan a macetas individuales y luego a su lugar definitivo. Este método se utiliza principalmente para obtener patrones de injerto, ya que los frutos de árboles reproducidos por semillas no suelen ser óptimos para la venta.

Reproducción Vegetativa (Esquejes y Acodos)

Mediante esquejes, se seleccionan estacas de unos 30 cm de longitud y se colocan en un medio con condiciones controladas de temperatura, humedad y riego. Una técnica particular consiste en plantarlos de forma invertida e inclinada para mejorar el enraizamiento. El acodo se realiza en primavera, y el nuevo ejemplar se separa de la planta madre al año siguiente.

Reproducción por Patrón de Injerto

Es el método más común. El patrón BA 29 es el más utilizado. Los patrones se plantan a distancias de 6x6 metros. Los injertos permiten obtener ejemplares más productivos, pequeños y fáciles de manejar.

diagrama de los métodos de propagación del membrillero

Poda y Mantenimiento

La poda es crucial, especialmente en las etapas iniciales del árbol, para darle la forma deseada. En árboles adultos, la poda se limita a eliminar ramas muertas, torcidas o que crecen hacia el interior. El objetivo es mantener el árbol equilibrado, aireado y bien iluminado.

Las faenas de mantenimiento se distribuyen a lo largo del año:

  • Invierno: Aplicación de fertilizante y poda de ramas muertas o enfermas.
  • Primavera: Eliminación de malas hierbas, acolchado y fumigación preventiva.
  • Verano: Eliminación de malas hierbas y fumigación.
  • Otoño: Recolección de frutos y retirada de membrillos en mal estado.

Siembra y Plantación

Para simplificar el manejo, se recomienda realizar plantaciones puras de membrillo. Es aconsejable incorporar estiércol o abonos verdes antes de la plantación para mejorar el arraigo, crecimiento y precocidad. Las plantas se pueden adquirir en viveros regionales o de Mendoza, asegurando garantías sanitarias y de autenticidad genética, y eligiendo variedades recomendadas y plantas en buen estado vegetativo.

Los esquejes deben cortarse entre mayo y junio, provenir de plantas sanas y vigorosas, y tener unos 30 cm de largo. Se colocan en semi-sombra para evitar temperaturas excesivas. Tras el enraizamiento, se trasplantan a zanjas en posición vertical.

Las variedades más recomendadas en ciertas zonas incluyen INTA 147, Mutquín y San Isidro INTA. Para variedades productivas como INTA 147 o Mutquín, se sugieren marcos de plantación de 4x4 metros o 5x3 metros, resultando en 500 a 625 plantas por hectárea.

La época ideal para plantar es entre finales de otoño y durante el invierno para plantas a raíz desnuda, y en cualquier época del año para ejemplares en contenedor o con pan de tierra.

Manejo de Plantación en los Primeros Años

El manejo inicial es sencillo. El riego debe ser frecuente, no mayor a cada 15 días, especialmente tras la plantación. En el primer año, se recomienda despuntar el tallo a 60-80 cm para fomentar la ramificación lateral, asegurando que las ramas principales tengan una apertura respecto al tallo no mayor a 35 grados. Se deben seleccionar idealmente 3 brotes principales repartidos uniformemente alrededor del tronco, con ángulos de 120 grados entre sí y escalonados en altura (separados 10-20 cm).

Poda en membrillero

Recolección del Membrillo

La recolección se realiza a finales de verano o principios de otoño. Los membrillos maduros presentan un color amarillo intenso, desprenden un olor penetrante y han perdido la borra que cubre su piel cuando están jóvenes. Es importante no esperar a que estén completamente maduros para evitar que caigan del árbol o se pudran. Tras la recolección, deben conservarse en un lugar fresco y ventilado, y no mezclarse con otras frutas.

imagen de membrillos recién recolectados

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