Si estamos pensando en decorar una tarta, un cupcake u otros dulces que preparemos en casa, seguro que buscamos pequeños elementos que aporten un toque de frescura. En My Karamelli tenemos el mayor catálogo de flores comestibles para tartas y dulces del mercado. Lo bonito de decorar tartas es que no hay unas normas establecidas.

Tipos de Flores Comestibles y Materiales
Algunas de estas flores comestibles se distinguen por su realismo. Es lo que ocurre con las rosas rojas, que incluyen incluso la representación de los pliegues para conseguir un efecto tan realista que da la sensación de que sean auténticas. Esas mismas rosas no solo están disponibles en un color rojo de lo más embriagador, sino que también se pueden adquirir en un estupendo blanco.
Existe una amplia gama de colores y tipos de flores. Te podríamos decir que hay flores comestibles de todos los colores. Es el caso de las lilas de azúcar, las rosas silvestres de un color blanco tan tierno como el algodón, los narcisos amarillos, las flores azules o las orquídeas blancas.

Hay otro tipo de figuras para tartas que son más sencillas y solo se encuentran disponibles en una preparación de azúcar. Pero lo que ocurre con las flores comestibles es que los artistas que las diseñan y llevan a cabo tienen muchos más materiales y recursos de los que sacar partido. Algunas de las propuestas que hacemos en My Karamelli incluyen flores comestibles de oblea o de mazapán. Estos dos dulces dan mucho juego y podríamos decir que hay flores igual de fantásticas preparadas con mazapán u oblea que con azúcar.

Creatividad y Aplicaciones en Dulces
La imaginación no tiene límites, eso es algo que nunca debéis olvidar. Por ello es factible que utilicéis las flores de azúcar y comestibles en general en todo tipo de recetas y dulces. Lo primero en lo que podéis probarlas es con una tarta.
Podéis usar las flores con multitud de objetivos, como colocarlas formando unas palabras con las que le deis un mensaje muy especial a la persona por la cual hemos preparado el dulce. A partir de ahí quizá podáis usar las flores de manera más ajustada en un cupcake. Se pueden hacer auténticas maravillas con un poco de talento, inventiva y paciencia.