Filetes de Soja Texturizada: Qué Son y Cómo Cocinarlos

¿Qué es la Soja Texturizada?

La soja texturizada, también conocida como carne de soja o proteína vegetal texturizada (PVT), es un producto que ha ganado gran popularidad, especialmente entre quienes buscan reducir el consumo de carne o siguen dietas veganas y vegetarianas. Se obtiene de la harina de soja desgrasada, un subproducto de la legumbre de soja de más de 5.000 años de antigüedad, una vez extraído su aceite. El residuo sólido que queda después de desgrasar las habas de soja se deshidrata para hacer la harina de soja. Es un ingrediente 100% natural, sin aditivos químicos ni colorantes.

El término «texturización» se refiere al desarrollo de una estructura física que, al consumirla, proporciona una sensación similar a la de comer carne. La soja texturizada es un ingrediente seco, versátil y alto en proteínas, utilizado para crear productos como hamburguesas, albóndigas o salsas de origen vegetal.

Proceso de Fabricación de la Soja Texturizada

La soja texturizada se empezó a procesar de dos formas diferentes para lograr su característica textura.

Fabricación mediante Centrifugado

Con la primera forma se trataba de crear una estructura heterogénea y comprimida, aprovechando las fibras vegetales para la textura. Se sometían a un proceso de centrifugado similar al que se utiliza para fabricar fibras sintéticas en la industria textil. Para ello, se prepara una concentración de proteína de soja aislada añadiendo un alcalino a la mezcla de soja. Esta solución, que contiene aproximadamente un 20% de proteínas con un pH de 12-13, se deja «curar» para que se desdoblen las moléculas de la proteína hasta que su viscosidad alcanza la consistencia de la miel. Este concentrado de proteína se llama «dope».

Esta masa se transforma en fibras mediante centrifugado, coagulando hilos en un baño ácido que contiene ácido fosfórico y sal, y se mantiene con un pH de 2.5 aproximadamente. Después, las fibras se lavan para quitar el exceso de acidez y de sal. Las fibras de proteína de soja son el único ingrediente que emula las fibras de la carne.

Fabricación mediante Extrusión

La segunda técnica convertía la soja en una masa hidratable, laminar y masticable pero sin fibras. En 1964, se encontró una buena forma de procesar la soja con este método, produciendo partículas de soja esponjosas y elásticas a partir de una mezcla de harina de soja y agua, pasándola por una picadora extrusora de alimentos. Aunque este invento puede considerarse el impulsor del proceso de texturización, la revolución fue la creación de un proceso de cocción-extrusión continuo para producir una masa expandida y porosa, descrita como «pleximellar». Aunque no tuviera tanta textura fibrosa como con la primera técnica, el producto poseía características de masticabilidad y elasticidad que permitían imitar a la carne.

Un extrusor consiste básicamente en un tornillo gigante que rota dentro de un barril cilíndrico. La proteína de soja primero se pasa por vapor antes de entrar a la extrusora, controlándose la humedad, que debe ser de un 20-25%, y toma forma de bolitas. Después, la mezcla avanza por el barril, se calienta por la fricción y la energía de los elementos que transfieren calor, alcanzando temperaturas de 150-180ºC. Este rápido proceso de «cocción a presión» transforma la masa en una «fusión termoplástica» o «extrusión termoplástica». Al liberar la presión de forma repentina, se provoca la evaporación instantánea de parte del agua, dejando la masa esponjosa, porosa y laminar. El producto extrusionado se corta con un cuchillo giratorio en el exterior del tubo de salida. En el proceso de texturización por extrusión no se quita ni se añade nada, por eso la composición de los productos texturizados es básicamente la misma que la del material con el que se comienza.

Esquema del proceso de extrusión de soja texturizada, mostrando el tornillo y el barril

Beneficios Nutricionales de la Soja Texturizada

La soja texturizada es un alimento muy completo y nutritivo. Se caracteriza por su alto contenido en proteína vegetal y fibra, lo que la convierte en un ingrediente ideal para dietas ricas en proteínas. Contiene todos los aminoácidos esenciales, lo que la clasifica como una proteína completa, que incluso puede superar a la carne en este aspecto.

Además, es baja en grasas saturadas y sal, libre de azúcares, y una gran fuente de fibra dietética. Aporta minerales esenciales como hierro, calcio, fósforo y magnesio, así como vitaminas del grupo B. Naturalmente, no contiene colesterol. Según estudios, también contiene una cantidad apreciable de isoflavonas con función antioxidante en el organismo, tal y como ocurre con otros productos derivados de la soja. Su valor energético la convierte en la legumbre seca de mayor aporte.

Tipos y Formatos de Soja Texturizada

La soja texturizada se vende, generalmente, envasada y deshidratada, sin sabores ni especias. Su versatilidad se extiende a los diversos formatos en que se presenta, adaptándose a diferentes preparaciones culinarias:

  • Soja texturizada fina o granulada: Granulado muy pequeño, similar a una lenteja aproximadamente.
  • Soja texturizada gruesa: Trozos más grandes, parecidos a nueces pequeñas o carne desmenuzada.
  • Soja texturizada en tiras: Similar al pollo desmenuzado o a la carne mechada.
  • Filetes de soja texturizada: Piezas planas o redondas que simulan filetes o hamburguesas. También denominados milanesas de soja o, en algunas regiones, "legumbreta". Estos pueden variar en tamaño y forma (cuadrados, amorfos, triangulares) y son uno de los formatos clásicos.
  • Otros formatos incluyen cortezas y trozos de distintos tamaños.
Imagen de los diferentes tipos de soja texturizada deshidratada (fina, gruesa, tiras, filetes)

Dónde Comprar y Precios

Hasta hace poco, la soja texturizada solo se comercializaba en tiendas especializadas y herbolarios. Sin embargo, debido a su creciente popularidad, hoy en día es posible encontrarla en la mayoría de los supermercados, a menudo en la sección de alimentos ecológicos. Los formatos más comunes en supermercados son los filetes de soja texturizada, la soja texturizada gruesa y la fina, además de productos acabados como hamburguesas o albóndigas.

El precio de la soja texturizada deshidratada es asequible, rondando los 6€ por kilo, aunque puede variar ligeramente según el establecimiento, la marca y el tipo de soja.

Cómo Preparar y Cocinar los Filetes de Soja Texturizada

Uno de los mayores atractivos de la soja texturizada es su sabor y olor prácticamente neutros, lo que la hace un lienzo culinario perfecto para absorber los sabores de los condimentos y líquidos con los que se prepare. Cocinar la soja texturizada no es difícil, pero requiere un paso previo fundamental: la rehidratación.

Paso 1: Rehidratación de los Filetes de Soja

Aunque la soja texturizada deshidratada se puede consumir seca, lo habitual es hidratarla. Para los filetes de soja texturizada, que suelen ser más grandes y gruesos, se recomienda un proceso específico para asegurar que queden tiernos y jugosos:

  1. Hidratación inicial: Coloca los filetes secos en un recipiente hondo y cúbrelos con agua hirviendo (o caldo vegetal caliente, que aportará más sabor) y un cubo de caldo vegetal si lo deseas. Asegúrate de que queden totalmente sumergidos, para lo cual puedes colocar un peso encima. Deja reposar durante 30 minutos.

    🗯️ 3 SECRETOS para que la SOYA sepa a CARNE | Comer Vegano

  2. Hervido (opcional para filetes más gruesos): Para filetes particularmente grandes o gruesos, después de la hidratación inicial, se recomienda hervirlos durante 20 minutos con la olla tapada. Esto ayuda a garantizar una textura blanda y tierna en todas sus partes, resultando en una soja blandita en todas sus partes.
  3. Escurrido y prensado: Una vez hidratados y/o hervidos, pasa los filetes a un colador y escúrrelos bien para eliminar el exceso de líquido. Puedes presionar con suavidad, pero sin excederte para evitar que queden demasiado secos o se desmoronen. La soja absorbe el líquido y aumenta su tamaño, pudiendo incluso triplicarlo.
  4. Aromatización o marinado: Una vez escurridos, los filetes de soja texturizada están listos para ser marinados o mezclados con condimentos. Un buen marinado es clave, ya que el sabor de la soja dependerá en gran medida de los condimentos que utilices. Puedes usar salsa de soja, ajo, pimentón, especias al gusto, salsa barbacoa, o cualquier adobo de tu preferencia.

Si el tiempo de hidratación se excede, no hay problema. La cantidad de líquido para la rehidratación debe ser al menos el doble del volumen de la soja texturizada.

Paso 2: Técnicas de Cocción para Filetes de Soja Texturizada

Una vez rehidratados y marinados, los filetes de soja texturizada se pueden cocinar de diversas maneras, imitando la preparación de la carne, con una textura similar a la carne picada.

Cocción al Horno

Una excelente opción para los filetes es asarlos al horno. Después de hidratar y marinar los filetes, sumérgelos completamente en el marinado (si se utiliza un segundo marinado) antes de colocarlos en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Ásalos durante unos 20 minutos, o hasta que comiencen a dorarse por los bordes. Esto les aportará sabor y jugosidad. Tienen un sabor y una textura estupendas, blanditos y jugosos por dentro, y se pueden dorar sin problemas por fuera.

Filetes de soja texturizada marinados y asados al horno, dorados por los bordes

Cocción en Sartén (Desglasado)

Para realzar el sabor, puedes darles un "golpe de sartén" a tus filetes. Calienta una sartén antiadherente con un chorrito de aceite. Fríe los filetes marinados hasta que doren ligeramente. Si quieres aprovechar los ricos sabores que quedan en la sartén, retira los filetes y desglasa la sartén: pon el fuego al mínimo, añade un poquito de aceite (una cucharadita es suficiente) y algo de líquido (agua, caldo, vino). Esto creará una salsita cremosa en poco tiempo. Luego, vuelve a incorporar los filetes o sírvelos con esta salsa. Esta técnica te permite crear una salsa deliciosa para acompañar tus filetes.

Conservación

Una vez cocinados, los filetes de soja texturizada se pueden guardar en un recipiente hermético de vidrio en el frigorífico. Mantienen su calidad durante 4 a 5 días, e incluso pueden intensificar su sabor con el marinado con el paso del tiempo. Para recalentarlos, puedes pasarlos por la sartén o usar el microondas.

Usos Culinarios y Versatilidad

La versatilidad de la soja texturizada es enorme, permitiendo su uso en multitud de platos y adaptándose a diferentes formas. Desde un adobo con salsa de soja y ajo hasta un sofrito con pimentón o una salsa barbacoa, todo dependerá de tu creatividad. Ya hidratada, se cocina igual que lo harías con carne picada o desmenuzada. Es un ingrediente clave en la elaboración de hamburguesas vegetales, nuggets, salchichas veganas y albóndigas caseras.

Es un ingrediente económico, duradero, fácil de usar y muy agradecido si se cocina bien. Se considera un alimento perfecto para incorporar proteínas vegetales en la dieta, y también es ideal para los bebés y niños pequeños, para evitar el consumo excesivo de proteínas animales que puede perjudicar su salud a medio y largo plazo.

🗯️ 3 SECRETOS para que la SOYA sepa a CARNE | Comer Vegano

¿Se puede hacer soja texturizada en casa?

Es posible hacer un producto similar a la soja texturizada en casa sin una extrusora, aunque el resultado no será idéntico, su sabor y textura merecen la pena.

Preparación Casera

  1. Necesitarás judías de soja (blanca o amarilla).
  2. Deja la soja en remojo toda la noche.
  3. Cuécela en una olla a presión durante 5 minutos (o 12-15 minutos en olla normal). La idea es que no quede completamente tierna.
  4. Escurre la soja y déjala enfriar un rato.
  5. Bate la soja en una batidora hasta obtener una pasta.
  6. Extiende la pasta en una placa de horno cubierta con papel de hornear.
  7. Hornea, dándole la vuelta o removiéndola cada 10 minutos para evitar que se queme, durante 30-45 minutos (el tiempo puede variar según el grosor de la pasta).

tags: #filetes #de #soja #texturizada