El curanto es considerado el gran referente culinario del sur de Chile. Con una antigüedad que se estima en 11.000 años de vigencia en el territorio, esta preparación se sitúa entre las recetas más antiguas del mundo. Su origen se remonta a la Isla Grande de Chiloé, específicamente en la península de Lacuy en Ancud, donde la combinación de mariscos y productos marinos cocinados sobre piedras calientes dio paso a una tradición que integró posteriormente la papa, aportada por el pueblo huilliche, y las carnes ahumadas de cerdo, introducidas por los españoles.

El significado cultural: Una receta mestiza y comunitaria
Más allá de ser un plato, el curanto representa un valor comunitario esencial. Es una preparación festiva que requiere de muchas manos y voluntad, siendo casi imposible de realizar de manera individual. El término proviene del mapudungún kurantu, que significa "pedregal" o "piedra calentada al sol", aludiendo directamente a su técnica ancestral. Esta tradición, documentada desde el siglo XVI, actúa como un puente entre el mar y la tierra, uniendo familias y viajeros alrededor del fuego.
Métodos de preparación
Existen dos formas principales de elaborar esta joya gastronómica:
- Curanto en hoyo: Es el método tradicional que se realiza al aire libre. Se cava un pozo de aproximadamente medio metro de profundidad y se cubre el fondo con piedras que han sido calentadas en una fogata. Una vez retirado el fuego, se disponen los ingredientes en capas -mariscos, carnes, longanizas, papas, milcaos y chapaleles-, cubriéndose todo con grandes hojas de pangue o nalca para lograr una cocción al vapor con toques ahumados.
- Curanto en olla (Pulmay): Es una versión más sencilla y adaptada para espacios reducidos. Se prepara en una olla, lo que permite conservar el caldo de la cocción, que se sirve posteriormente en un recipiente junto al plato principal.

El Día del Curanto y su impacto nacional
Con el fin de resaltar la cultura alimentaria de las provincias de Llanquihue y Chiloé, se ha instaurado el Día del Curanto, celebrado el último sábado de agosto. Esta fecha no es azarosa: se eligió por ser próxima a las mareas más bajas de la temporada invernal, permitiendo la recolección abundante de mariscos, tal como se hacía hace milenios. Además, este evento busca romper la estacionalidad turística en los meses más fríos.
La celebración cuenta con un fuerte respaldo institucional y privado. La Municipalidad de Puerto Montt, a través de su Dirección de Turismo (DITUR) y el plan "Sabores del Puerto", coordina esta festividad en mercados municipales como Angelmó, Costanera Pueblito Melipulli, Pichipelluco, Alerce y Presidente Ibáñez. La colaboración de la Asociación Gremial de Mitilicultores de Chile, mediante la donación de cientos de kilos de choritos, ha sido fundamental para ofrecer esta experiencia a precios preferenciales.
Documental Minga
Alcance y colaboración
La fiesta ha trascendido fronteras locales, logrando la adhesión de restaurantes en ciudades como Valparaíso, Santiago, Talca y diversos puntos de la Isla Grande. Este evento no solo fomenta el consumo, sino que es un aporte directo al conocimiento de nuestro saber patrimonial para las nuevas generaciones y para aquellos que han llegado recientemente a la zona.
| Elemento | Descripción |
|---|---|
| Ingredientes base | Almejas, cholgas, choritos, picorocos, papas, longanizas y carne de cerdo. |
| Acompañamientos | Milcaos, chapaleles y caldo de cocción. |
| Técnica de cocción | Vapor mediante piedras calientes y hojas de pangue (nalca). |