Una parte fundamental de la alimentación infantil constituye la recomendación de llevar una dieta rica en frutas y verduras. Sin embargo, existen ciertas consideraciones importantes respecto a la introducción de algunas verduras, como las espinacas, en la dieta de los bebés. Si bien los purés elaborados con estas verduras pueden ser un buen complemento alimenticio, hay un motivo específico por el cual no deben administrarse a niños menores de un año.
Los Nitratos: Un Compuesto a Tener en Cuenta
Los nitratos son compuestos que se encuentran de forma natural en el ambiente y, por ende, en muchos vegetales y hortalizas. Especialmente, se concentran en aquellas de hoja verde, como las espinacas, las acelgas y la lechuga. En sí mismos, los nitratos son relativamente poco tóxicos. La principal preocupación surge de su transformación a nitritos dentro del organismo.

Cuando los nitritos entran en contacto con la sangre, compiten con el oxígeno para unirse a la hemoglobina. Esta unión interfiere con la capacidad de la sangre para transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo. Este proceso es el que puede derivar en una condición conocida como metahemoglobinemia.
El Síndrome del Bebé Azul: Una Consecuencia del Exceso de Nitritos
La metahemoglobinemia es un trastorno que se presenta con mayor frecuencia en los bebés expuestos a altas concentraciones de nitritos. El síntoma más característico de esta condición es la cianosis, que se manifiesta como una coloración azulada de la piel y las mucosas. Esta coloración se debe a la falta de oxígeno en los tejidos y es por ello que a esta afección se la conoce popularmente como el “Síndrome del bebé azul”.
Conscientes de este riesgo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han establecido recomendaciones específicas para la alimentación infantil.
Recomendaciones Oficiales y Niveles de Nitratos
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) no recomienda la introducción de acelgas ni espinacas en la alimentación de los bebés hasta los 12 meses de edad. Esta recomendación está avalada por la agencia.
En 2008, el Panel de Contaminantes en la Cadena Alimentaria (CONTAM) elaboró un informe en el que se evaluaron los riesgos y beneficios del consumo de acelgas y lechuga. Los niveles de nitratos en estos alimentos, en general, no suponen un riesgo para la mayoría de niños sanos. Sin embargo, para las acelgas y espinacas, se recomienda precaución.
Para las acelgas y espinacas, se aconseja evitar su consumo a menores de 1 año. En caso de incluirlas en la alimentación de bebés de entre 6 y 12 meses, se debe procurar no superar la cantidad de 35g/día.
La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) estableció en 2006 un Reglamento que fija los límites máximos de nitratos en lechugas y espinacas. Estos límites se reevalúan anualmente en base a los datos de control recogidos cada año.
Factores que Influyen en el Contenido de Nitratos
El nivel de nitratos en los alimentos depende de diversos factores, siendo la intensidad lumínica durante el cultivo uno de los más determinantes. Una elevada intensidad lumínica favorece el metabolismo de la planta, ayudando a fijar el nitrógeno en compuestos orgánicos como aminoácidos, proteínas y clorofila. Esto, a su vez, reduce el contenido de nitratos en la planta.
Por el contrario, cualquier factor que disminuya la intensidad luminosa o la velocidad de la fotosíntesis tiende a favorecer la acumulación de nitratos en la planta. Por esta razón:
- Los cultivos de invierno suelen presentar concentraciones de nitratos superiores a los de verano.
- Los cultivos en países del norte de Europa tienden a tener niveles de nitratos más altos que los de la zona sur.

Pautas Generales para la Compra y Cocción de Vegetales de Hoja
Para minimizar la ingesta de nitratos y asegurar una alimentación saludable para los bebés y niños, se recomienda seguir las siguientes pautas al comprar y cocinar vegetales de hoja:
- Adquiere vegetales frescos, de temporada y de producción local. Estos alimentos suelen tener un menor contenido de nitratos y una mayor cantidad de vitaminas y minerales.
- Almacénalos en el frigorífico y evita guardarlos por largos periodos.
- Lava bien las verduras antes de cocinarlas para eliminar posibles residuos.
- Desecha el agua resultante de la ebullición de las verduras, ya que parte de los nitratos pueden disolverse en ella.
- Consume en el día las verduras cocidas. No mantener a temperatura ambiente las verduras cocinadas (enteras o en puré). Conservar en frigorífico si se van a consumir en el mismo día, si no, congelar.
En resumen, aunque las frutas y verduras son esenciales en la dieta infantil, es crucial ser selectivo con la introducción de ciertas hortalizas de hoja verde en los primeros meses de vida del bebé. La presencia de nitratos en alimentos como las espinacas y acelgas justifica la recomendación de esperar hasta que el bebé cumpla el año de edad para introducirlas en su alimentación.