Cultivo y Cosecha de la Acelga: Una Guía Detallada

La acelga (Beta vulgaris var. cicla) es una planta de hoja verde, ampliamente cultivada por sus hojas grandes y tallos gruesos, que son comestibles y ricos en nutrientes. Pertenece a la misma familia de las betarragas y las remolachas, aunque a diferencia de estas se cultiva principalmente para aprovechar sus hojas en lugar de sus raíces. Es una verdura de bajo contenido calórico, pero rica en vitaminas (como A, C y K), minerales (especialmente hierro, calcio y magnesio) y antioxidantes, considerándose un alimento muy saludable, ideal para sumar al menú semanal. Se usa en una gran variedad de platos, ya sea cocida, salteada, al vapor o en sopas, guisos y ensaladas. Además, es fácil de cultivar y resiste bien diferentes climas, por eso cada vez más personas cultivan acelga en huertas caseras.

Campo de acelgas en diferentes etapas de crecimiento

Características Botánicas de la Acelga

La acelga es una planta bianual y de ciclo largo que no forma raíz o fruto comestible. Su raíz es bastante profunda y fibrosa, pudiendo llegar a 90 cm de profundidad buscando minerales. Sus hojas constituyen la parte comestible y son grandes, de forma oval tirando hacia acorazonada. Posee un pecíolo o penca ancho y largo, que se prolonga en el limbo; el color varía, según variedades, entre verde oscuro fuerte y verde claro.

Tiempos de Cosecha de la Acelga

Definición y Factores Influyentes

El tiempo de cosecha se refiere al periodo que transcurre desde la siembra o plantación de las acelgas hasta que sus hojas pueden ser recolectadas. Este intervalo no es siempre el mismo, ya que depende de cada variedad, de las condiciones climáticas del lugar y de la época del año en la que se cultive, así como si se cultiva en el exterior o en invernadero, la fertilidad del suelo, fisiopatías o enfermedades que pueda sufrir el cultivo, entre otros factores.

A pesar de que es muy complicado dar una cifra exacta que se cumpla en todas las condiciones, sí que podemos hablar de un tiempo de cosecha aproximado. Aunque no es exacto, se aproximará mucho a la realidad siempre y cuando el cultivo de acelga no se desarrolle bajo condiciones muy especiales.

Plazos Aproximados según Condiciones

A continuación, se presentan algunos ejemplos de tiempos de cosecha de la acelga en diferentes condiciones:

  • Clima templado y cultivo en exterior: La acelga suele necesitar unos 90 días desde la siembra hasta la recolección de las hojas de buen tamaño. Este plazo se puede acortar si en lugar de esperar a que las hojas pasen de los 20 cm de longitud, se recolectan cuando son más pequeñas, lo cual es ideal en un huerto familiar para alargar la temporada.
  • Clima templado y cultivo en invernadero: En estas condiciones, el tiempo de cosecha se suele acortar, situándose en unos 75 días después de la siembra. Al igual que en el caso anterior, este plazo se contabiliza hasta el momento en que las hojas alcanzan un tamaño de unos 20 o 25 cm de longitud.
  • Otras condiciones controladas: En climas óptimos y planificaciones muy medidas, es posible que la acelga pueda alcanzar el momento de la cosecha en menos tiempo, aproximadamente 50 o 60 días después de la siembra. En contraste, si las condiciones durante la temporada de cultivo no son favorables, habrá que esperar más tiempo el inicio de la recolección. Incluso, si la siembra no se ha realizado en la época correcta, es posible que las acelgas suban a flor antes de que puedan cosecharse sus hojas.

Generalmente, siguiendo todos los cuidados necesarios, la acelga suele estar lista para su cosecha entre los 50 y los 60 días después de la siembra.

Infografía: Ciclo de crecimiento de la acelga desde la siembra hasta la cosecha

Duración de la Temporada de Cosecha

Si el cultivo se ha planificado adecuadamente y no ha presentado incidencias importantes, la recolección de hojas podrá hacerse durante 60 a 80 días. El mejor método para mantener una cosecha permanente (o casi) es cortar las hojas externas cuando hayan alcanzado el tamaño deseado y dejar intactas las hojas más jóvenes en el centro. Esto permitirá que la planta siga produciendo hojas y se pueda cosechar continuamente.

Las hojas se suelen cortar cada 20 días aproximadamente, dando tiempo a la planta para que emita nuevas hojas tras cada corte. Por tanto, se podrán hacer 3 o 4 cortas en cada planta. Si se recolectan las hojas más a menudo, por ejemplo semanalmente, habrá que asegurarse de cortar menos cantidad, dejando siempre algunas hojas en la planta. Siempre dependiendo del crecimiento, se podrán cosechar hojas nuevas cada 1 o 2 semanas.

Como ya se mencionó, si las condiciones ambientales o las fechas de siembra no son las adecuadas, entre otras causas, es muy posible que la temporada de recolección se vea interrumpida prematuramente debido a que las acelgas se disponen a florecer. Aunque muchos dicen que un máximo de 2 cortadas completas de las hojas es lo recomendable para que la planta no se ponga amarga, la experiencia en cultivo orgánico ha demostrado que se puede tener por 3 a 4 años una planta de acelga con sabor impecable sin necesidad de sacarla de raíz.

Condiciones y Labores de Cultivo

Requerimientos Climáticos y Ambientales

  • Temperatura: La acelga es una planta de clima templado, que vegeta bien con temperaturas medias, y le perjudican bastante los cambios bruscos de temperatura. Cuando las temperaturas bajas siguen a las elevadas, pueden hacer que se inicie el segundo periodo de desarrollo, subiéndose a flor la planta. La planta se hiela cuando las temperaturas son menores de -5ºC y detiene su desarrollo cuando las temperaturas bajan de 5ºC. En el desarrollo vegetativo, las temperaturas están comprendidas entre un mínimo de 6ºC y un máximo de 27 a 33º C, con un medio óptimo entre 15 y 25º C. Las temperaturas de germinación están entre 5ºC de mínima y 30 a 35ºC de máxima, con un óptimo entre 18 y 22ºC. La semilla suele germinar a partir de los 10°C y puede soportar hasta unos 33°C.
  • Luminosidad: No requiere mucha luz; el exceso de esta junto a un aumento de temperatura son perjudiciales. Si bien tolera la sombra, crece mejor con 4 o 6 horas de sol al día.
  • Humedad Relativa: En cultivos en invernadero, la humedad relativa está comprendida entre el 60 y 90%.

La acelga es una hortaliza de temporada fría pero se da muy bien en verano. Soporta muy bien los rigores del frío mientras no hiele de forma extrema. Realmente, la acelga se puede sembrar durante todo el año, pero es importante evitar siempre los meses de más calor porque con la subida de temperaturas la planta puede sacar el tallo floral, volviendo las hojas más amargas e impropias para el consumo. En algunas regiones tropicales y subtropicales se desarrolla bien, siempre y cuando esté en zonas altas, y puede comportarse como perenne debido a la ausencia de invierno marcado.

Preparación del Suelo

La acelga necesita suelos de consistencia media; vegeta mejor cuando la textura tiende a arcillosa que cuando es arenosa. Requiere suelos profundos, permeables, con gran poder de absorción y ricos en materia orgánica en estado de humificación. Es un cultivo que soporta muy bien la salinidad del suelo, resistiendo bien a cloruros y sulfatos, pero no tanto al carbonato sódico. Requiere suelos algo alcalinos, con un pH óptimo de 7,2, vegetando en buenas condiciones en los comprendidos entre 5,5 y 8, y no tolerando los suelos ácidos.

Se dará una labor profunda al suelo, y si se aporta estiércol o compost, se aprovechará la labor para enterrarlo. Según la forma de recolección de la acelga, la preparación del suelo será diferente. Así, cuando la recolección se hace por corte de hojas, se puede cultivar en caballón o en era. Cuando se recolecta por plantas enteras es preferible cultivar en eras. Los caballones tendrán una separación entre sí de 40 a 50 cm. Es crucial que la acelga disponga de un suelo húmedo, sin encharcamientos; se debe mantener un riego regular que asegure un suelo húmedo, especialmente en épocas secas, pero sin excesos que puedan pudrir la raíz.

Siembra y Plantación

La plantación de la acelga se hace de forma directa y a chorrillo, y en la parte alta de su surco. La siembra directa de la acelga se realiza poniendo una semilla por alveolo. Se puede sembrar de forma directa en el suelo, en almácigos o al voleo entre luna nueva a cuarto creciente. Lo ideal es sembrar las semillas a una profundidad de 1 o 2 cm (recuerda que siempre es 3 veces el tamaño de la semilla), dejando unos 30 cm entre cada planta para que tengan espacio para crecer. Se recomienda remojar la semilla en agua por un par de días antes de sembrar.

La semilla generalmente tarda entre 5 y 14 días en germinar. De esta forma, se tarda entre 7 a 9 días en nacer la semilla de acelga, cuando las temperaturas están comprendidas entre 25ºC por el día y 15ºC por la noche. En invernadero es común germinar las semillas en semilleros, repicando las plantas cuando tienen cuatro o cinco hojas; de esta forma es posible trasladar las plantas al terreno definitivo de cultivo con un mes de adelanto respecto a las plantas de siembra directa.

Los marcos de plantación más empleados son de 7 plantas por metro cuadrado. Al tener raíces grandes que pueden llegar a 90 cm de profundidad, se sugiere separarla de la siguiente a una distancia de 30 a 40 cm en la misma hilera de la huerta. Si la siembra se realiza directamente en el suelo, cuando las plantas tienen 3 o 4 hojas se ralea cada golpe de siembra, dejando una sola planta. Las plantas que se eliminan se cortan con ayuda de una navaja, cuchillo o tijera, ya que si se arrancan se puede desarraigar la planta que queda en el suelo de cultivo.

Detalle de siembra de acelga en semillero y trasplante

Mantenimiento del Cultivo

  • Riego: Es fundamental regar de forma constante y generosa, manteniendo la tierra húmeda, y mantener el soporte bien cavado, suelto, oxigenado y bien formado para poder regar bien.
  • Fertilización: Los requerimientos de nitrógeno son elevados desde que comienza el rápido crecimiento de la planta hasta el final del cultivo. Las necesidades de potasio son elevadas a lo largo de todo el ciclo de cultivo. En el abonado de cobertera, con riego por gravedad, es común aplicar 10 g/m2 de nitrato potásico después de cada riego, no debiendo rebasar los 50 g/m2 en la suma del total de las aplicaciones. Esta dosis puede aumentarse hasta 100 g/m2 cuando la recolección se hace por corte periódico de hojas, abonando después de cada corte. Durante su crecimiento, muchos recomiendan agregar un fertilizante orgánico (como compost o humus), sobre todo si está en un espacio donde ya se sembraron otras plantas varias veces.
  • Control de Malezas: Durante los primeros estadios de la planta es común realizar labores al suelo para eliminar las malas hierbas. Cuando las plantas son más adultas, esta operación se sustituye por una escarda manual o química que mantenga el suelo limpio de malas hierbas. Si se acolcha el suelo, estas labores solo se realizarán antes de su instalación. Además, es importante mantener su área de siembra libre de malezas para evitar la competencia de nutrientes.

Recolección de Semillas

Se debe tener precaución cuando la planta eche el tallo y se espigue, ya que echará las semillas en verano. Es recomendable cortarlo antes de que tire sus semillas porque serán fértiles y pueden llenar el espacio de nuevas plantitas. Todos los tallos se llenarán de semillas, unas bolitas parecidas a flores chiquitinas, como si fueran tres cabecillas. Cuando estas estén del todo marrones y con aspecto de estar secas, se puede cubrir toda la planta con una bolsa de plástico grande y atarla al tallo. Luego, se arranca la planta para colgarla boca abajo a la sombra, y una vez seca, se recogen las semillas para guardarlas herméticamente y muy secas para evitar hongos. Siempre es importante asegurarse de que las semillas sean orgánicas, ya sean certificadas o de un guardador de semillas recomendado, puesto que obtener malas semillas puede causar un severo daño al equilibrio del ecosistema.

Variedades Comunes de Acelga

Existen diversas variedades de acelga, cada una con características particulares:

  • Amarilla de Lyon: Hojas grandes, onduladas, de color verde amarillo muy claro. Penca de color blanco muy puro, con una anchura de hasta 10 cm. Se distingue por su producción abundante y resistencia a la subida a flor.
  • Verde con penca blanca Bressane: Hojas muy onduladas, de color verde oscuro. Pencas muy blancas y muy anchas (hasta 15 cm.). Es una planta muy vigorosa, por lo que el marco de plantación debe ser amplio.
  • Verde penca blanca.

Asociación de Cultivos

La asociación correcta de cultivos puede mejorar el crecimiento y la salud de las plantas de acelga.

Asociaciones Favorables

La acelga se lleva muy bien con el apio, la lechuga, la cebolla, el repollo, los porotos verdes, los pimentones, los rabanitos, el tomate y la zanahoria.

Asociaciones Desfavorables

Se recomienda evitar sembrar acelga junto al puerro, la espinaca y el espárrago.

Plagas y Enfermedades de la Acelga

Como consejo extra, si bien la acelga es resistente, siempre conviene revisar las hojas para evitar plagas como pulgones o caracoles. A continuación, se detallan algunas de las plagas y enfermedades más comunes, junto con sus métodos de prevención y control:

Opciones para Controlar Plagas y Enfermedades con Biopreparados - TvAgro por Juan Gonzalo Angel

Enfermedades

  • Viruela (Cercospora): Es la enfermedad más conocida, manifestándose como pequeñas manchas redondas de color amarillo-café en la superficie de las hojas. Se puede prevenir con Bicarbonato, ya que es una especie de hongo.
  • Virosis: Provoca un enrulamiento o deformación de los extremos de las hojas. Para prevenirla, se debe evitar la presencia de insectos que puedan transmitirla al resto de las plantas, por lo que es aconsejable el Jabón Potásico para erradicarlos.
  • Esclerotinia: Se produce una pudrición blanda acuosa con abundante micelio blanco. Es un hongo que puede establecerse y destruir no solo ese cultivo, sino también los cercanos. La alta humedad favorece el desarrollo de esta enfermedad, por lo que debe evitarse el riego por surcos y favorecer un drenaje que permita disminuir la humedad excesiva.

Plagas

  • Pulgón (Aphis fabae y Myzus persicae): Estos pequeños insectos chupan la savia de los tallos y hojas, causando deformaciones en las plantas. Pueden ser vectores de virus que causan enfermedades. Los pulgones verdes (Myzus persicae) miden hasta 4 mm de longitud y se reconocen por su cuerpo globoso y su posición casi inmóvil en las hojas de sus hospederos, con el aparato bucal picador-chupador siempre inserto en el tejido vegetal. Una forma de prevenir es plantando rosales alrededor de la huerta, ya que se sienten muy atraídos por esta planta. Si la infestación es avanzada, la mejor opción es utilizar Jabón Potásico más Aceite de Neem (NK). En Chile, se encuentra una gran cantidad de especies que actúan como depredadores o parasitoides de pulgones, como las chinitas y la mosca de las flores, cuya larva se alimenta de pulgones; si no hay depredador natural, se debe usar el NK.
  • Caracol (Helix aspersa): Son moluscos que provienen de la familia de los gasterópodos y les gusta salir con clima húmedo. Tienen una boca con dientes que utilizan para devorar las hojas de la acelga. Se puede identificar su presencia por grandes orificios en las hojas o por líneas brillosas (baba de caracol) en los alrededores. Para combatirlos (tanto caracoles, babosas o cuncunas), se puede enterrar un vaso con cerveza (tipo piscina) alrededor de las hortalizas, donde estos animalitos caerán. Alternativamente, se puede usar una mezcla de 1 taza de agua, 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de harina y 1/2 cucharada de levadura como cebo. Otra posibilidad es esparcir cáscaras de huevo como pinchos alrededor de la hortaliza, así como ceniza o sal.
  • Plagas de final de verano y principio de otoño: Es importante observar y vigilar posibles plagas, que abundan en estas temporadas, sobre todo las mariposas que ponen larvas que luego se convertirán en gusanos voraces.

Valor Nutricional de la Acelga

La acelga es una verdura con un perfil nutricional impresionante. Es una rica fuente de vitamina B (B1, B3, B5, B6, B9) y Omega 3. Basándose en una porción normal de 200 gramos, su cantidad de calorías es bajísima (38 calorías), no obstante, entrega importantes aportes diarios:

  • 27% del potasio
  • 30% de calcio
  • 50% del hierro (¡tiene más que la espinaca!)
  • 50% del magnesio
  • 100% de la vitamina C
  • 25% de la vitamina E
  • 66% de la vitamina A
  • Aporte cercano al 10% de proteínas

Los alimentos de origen vegetal, como la acelga, contienen una gran cantidad de proteínas de mayor calidad y más fáciles de digerir, asimilar y absorber.

Conservación de la Acelga

Dado que la acelga puede tener una vida vegetativa de hasta cuatro años con cortas periódicas, se puede comer fresca muchas veces. Además, la acelga ultracongelada dura mucho tiempo y no pierde sus cualidades nutricionales.

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