Siembra y Cultivo de la Acelga: Guía Completa

La acelga (Beta vulgaris L. var. cicla), una planta bianual de la familia de las Quenopodiáceas, se cultiva principalmente por sus hojas, de las cuales en algunas variedades se utiliza el pecíolo carnoso (penca) y en otras la hoja entera. A diferencia de sus parientes las betarragas o remolachas, de la acelga se aprovechan sus hojas en lugar de sus raíces. Es una planta bastante rústica, lo que significa que se adapta a un amplio espectro de climas y aguanta bien condiciones adversas, siendo originaria del Mediterráneo.

La parte comestible de la acelga se compone de hojas grandes, ovaladas y a menudo acorazonadas, con un pecíolo o penca ancho y largo que se prolonga en el limbo. El color de las hojas varía, según la variedad, entre verde oscuro intenso y verde claro, y las pencas pueden ser blancas, amarillas o rojas.

Foto de acelgas frescas en el huerto

Valor Nutricional de la Acelga

La acelga es una verdura muy apreciada por su gran aporte nutricional. Es una rica fuente de vitaminas (A, C, E, y B1, B3, B5, B6, B9), minerales como potasio, magnesio, yodo, hierro y calcio, además de fibra y ácido fólico. Una porción normal de 200 gramos de acelgas tiene un bajísimo contenido calórico (aproximadamente 38 calorías), pero aporta una cantidad significativa de nutrientes:

  • 27% del potasio diario necesario.
  • 30% del calcio.
  • 50% del hierro (incluso más que la espinaca).
  • 50% del magnesio.
  • 100% de la vitamina C.
  • 25% de la vitamina E.
  • 66% de la vitamina A.
  • Cerca del 10% de proteínas.

Sus propiedades diuréticas, laxantes y relajantes la convierten en un alimento beneficioso para la salud. La vitamina A es crucial para una piel y cabello saludables, una buena visión y un sistema inmunológico fuerte. También contribuyen a la formación de glóbulos rojos y blancos, y anticuerpos, y su contenido de hierro ayuda a combatir la anemia y fomenta la producción de hemoglobina.

Infografía: Beneficios nutricionales de la acelga

Época Óptima de Siembra

En general, la acelga es una planta que se puede sembrar durante todo el año, especialmente en climas templados. Sin embargo, para obtener los mejores resultados y evitar problemas, es importante considerar ciertas condiciones climáticas.

Se recomienda evitar el cultivo en épocas de mucho calor, ya que las altas temperaturas pueden hacer que las acelgas "se espiguen" o suban a flor, lo que provoca que las hojas se vuelvan más amargas y menos apetecibles. De igual manera, es aconsejable no sembrar en verano, ya que el sol intenso puede afectar demasiado a las plantas jóvenes. Para la siembra en el exterior, la mejor opción es esperar a principios de primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas, lo que permite un desarrollo óptimo antes de la llegada de las temperaturas más elevadas.

Las semillas de acelga sembradas en semillero protegido pueden iniciarse en febrero, y en semillero al aire libre a partir de marzo-abril. Tienen una germinación rápida, y en unos 10 días es posible ver el verde brotar de la tierra.

Condiciones Climáticas y de Suelo

Requerimientos de Temperatura

La acelga es una planta de clima templado que vegeta bien con temperaturas medias. Las temperaturas ideales para su desarrollo vegetativo están comprendidas entre un mínimo de 6°C y un máximo de 27-33°C, con un óptimo entre 15 y 25°C. Las temperaturas de germinación se sitúan entre 5°C de mínima y 30-35°C de máxima, siendo óptimas entre 18 y 22°C.

La planta detiene su crecimiento por debajo de los 5°C y se hiela cuando las temperaturas son inferiores a -5°C, sufriendo daños en las hojas. Los cambios bruscos de temperatura, especialmente si las bajas temperaturas siguen a elevadas, pueden inducir el segundo periodo de desarrollo y hacer que la planta suba a flor prematuramente.

Necesidades de Luminosidad y Humedad

Aunque la acelga le gusta el sol, tolera bastante bien la semisombra. Sin embargo, el exceso de luz combinado con un aumento de temperatura puede ser perjudicial. La planta necesita una humedad regular, ya que no tolera bien los periodos de sequía. Es ventajoso mantener el suelo húmedo y esponjoso, por ejemplo, mediante un sistema de riego exudante.

La humedad relativa óptima en cultivos de invernadero está comprendida entre el 60 y 90%. En algunas regiones tropicales y subtropicales, puede comportarse como perenne si se cultiva en zonas altas y no hay un invierno marcado.

Características del Suelo Ideal

La acelga requiere un terreno fresco, profundo y bien abonado, con buena capacidad de absorción y rico en materia orgánica en estado de humificación. Prefiere suelos de consistencia media; vegeta mejor cuando la textura tiende a arcillosa, que retienen mejor la humedad, que cuando es caliza o arenosa.

Es un cultivo que soporta muy bien la salinidad del suelo, resistiendo a cloruros y sulfatos, pero no tanto al carbonato sódico. Requiere suelos algo alcalinos, con un pH óptimo de 7,2, vegetando en buenas condiciones en un rango entre 5,5 y 8, y no tolerando los suelos ácidos.

Proceso de Siembra de la Acelga

Preparación del Suelo

Antes de sembrar, es fundamental preparar el suelo. Se debe dar una labor profunda y, si se aporta estiércol o compost, se aprovechará la labor para enterrarlo. Elija un lugar soleado con suelo bien drenado y rico en materia orgánica. Deshierbe y afloje la tierra trabajándola con una horquilla de pala. Para un cultivo natural, opte por la rotación de cultivos y el acolchado para nutrir el suelo y limitar las enfermedades.

Semillas y Métodos de Siembra

Antes de sembrar las semillas de acelga, es recomendable ponerlas en remojo en agua por un par de días. Las semillas pueden sembrarse directamente en el suelo, en almácigos o al voleo, preferiblemente entre luna nueva y cuarto creciente. Se siembran a una profundidad de unos 2 a 2,5 cm (aproximadamente 3 veces el tamaño de la semilla) y se cubren ligeramente con tierra.

Si se cultiva en macetas, se pueden usar recipientes con un volumen de 25 litros. Para siembra directa en el suelo, las semillas de acelga se pueden sembrar en hileras separadas unos 30-45 cm. En semilleros protegidos, es común germinar las semillas para luego repicar las plantas cuando tienen cuatro o cinco hojas, permitiendo un trasplante al terreno definitivo con un mes de adelanto.

Esquema de siembra de acelgas, profundidad y espaciado

Raleo y Trasplante

Asegúrese de regar bien la tierra después de la siembra, sin ahogar las semillas. Cuando las plantas jóvenes hayan alcanzado unos centímetros de altura (3 o 4 hojas), se deben ralear, dejando un espacio de unos 20-30 cm entre cada planta, o un marco de cultivo de 50x30 cm. Las plantas que se eliminan deben cortarse con una navaja, cuchillo o tijera para evitar desarraigar las plantas restantes.

Las plantas de acelga agradecen que se las escarbe para favorecer el desarrollo de las raíces. Es importante tener en cuenta que las acelgas alcanzan un tamaño considerable, por lo que, si se cultiva en huertos urbanos o mesas de cultivo, el espaciado debe ser de unos 30-40 cm.

Manejo y Cuidado del Cultivo

Riego

La acelga necesita un riego ligero y frecuente para mantener el suelo húmedo y esponjoso, especialmente en épocas de sequía. Un consejo para mantener las hojas tiernas es regar con abundancia (pero sin anegar el suelo). Se debe regar solamente cuando el suelo empiece a secarse, evitando a toda costa los encharcamientos, ya que el exceso de humedad puede propiciar enfermedades como el mildiu.

La acelga precisa de un riego de 2 o 3 veces por semana, dependiendo de la intensidad del calor ambiental. Un sistema de riego exudante es ventajoso para mantener la humedad regular que la acelga necesita.

Abonado

La acelga es relativamente exigente en abono, por lo que se debe preparar un suelo rico en nutrientes y abonar regularmente. Debido a su ciclo largo, es necesario reforzar el abonado cada cierto tiempo, incorporando humus puro de lombriz o compost maduro al suelo. Los requerimientos de nitrógeno son elevados desde que comienza el rápido crecimiento de la planta hasta el final del cultivo. Las necesidades de potasio son elevadas a lo largo de todo el ciclo de cultivo.

En el abonado de cobertera con riego por gravedad, es común aplicar 10 g/m² de nitrato potásico después de cada riego, sin rebasar los 50 g/m² en el total de las aplicaciones. Esta dosis puede aumentarse hasta 100 g/m² si la recolección se hace por corte periódico de hojas, abonando después de cada corte. Las hojas serán más grandes cuanto más abonada esté la planta.

Control de Malas Hierbas

Durante los primeros estadios de la planta, es común realizar labores al suelo para eliminar las malas hierbas. Cuando las plantas son más adultas, esta operación puede sustituirse por una escarda manual o química que mantenga el suelo limpio. Si se acolcha el suelo, estas labores solo se realizarán antes de su instalación.

Asociaciones de Cultivos

La acelga se lleva muy bien con el apio, la lechuga, la cebolla, el repollo, los porotos verdes, los pimentones, los rabanitos, el tomate y la zanahoria. Por otro lado, las malas asociaciones de cultivos para la acelga son el puerro, la espinaca y el espárrago.

Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades

Es crucial estar atento a posibles plagas y enfermedades, especialmente a finales de verano y principios de otoño. Favorezca los métodos naturales para mantenerlas a raya.

Plagas Comunes

  • Pulgón (Aphis fabae, Myzus persicae): Pequeños insectos de color verde o negro (hasta 4 mm), que chupan la savia de tallos y hojas causando deformaciones y pudiendo transmitir virus. Una forma de prevenir es plantar rosales alrededor del huerto, ya que se sienten atraídos por ellos. Si la infestación es avanzada, el Jabón Potásico + Aceite de Neem (NK) es muy eficaz. En Chile, chinitas (mariquitas) y larvas de mosca de las flores son depredadores naturales de pulgones.
  • Caracol (Helix aspersa) y Babosa: Moluscos que salen con clima húmedo y devoran las hojas, dejando grandes orificios o líneas brillosas de baba. Para combatirlos, se pueden colocar trampas con cerveza (vaso enterrado) o una mezcla de 1 taza de agua, 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de harina y 1/2 cucharada de levadura. Esparcir cáscaras de huevo trituradas, ceniza o sal alrededor de la hortaliza también actúa como barrera.
  • Larvas minadoras (coleópteros): De color blanco, de 2 a 3 cm, producen galerías en las hojas, dañando la planta.
  • Gusanos de raíz (coleópteros oscuros): De mayor tamaño (6 a 12 cm), producen daños en las raíces, propiciando la aparición de hongos.
  • Mariposas: Ponen larvas que luego serán gusanos voraces a finales de verano y principios de otoño; es importante vigilar su presencia.
Ilustración de trampas ecológicas para babosas y caracoles

Enfermedades Frecuentes

  • Mildiu: Hongo asociado al exceso de humedad y mal riego. Para evitar su aparición, riegue solo cuando el suelo empiece a secarse y evite los encharcamientos.
  • Viruela: Se manifiesta como pequeñas manchas redondas de color amarillo-café en la superficie de las hojas. Se puede prevenir con Bicarbonato, como es común para algunos hongos.
  • Virosis: Provoca un enrulamiento o deformación de los extremos de las hojas. Se debe prevenir la presencia de insectos (vectores) con Jabón Potásico.
  • Esclerotinia: Causa una pudrición blanda acuosa con abundante micelio blanco. Es un hongo que puede destruir no solo el cultivo afectado sino también los cercanos. La alta humedad favorece su desarrollo, por lo que se debe evitar el riego por surcos y favorecer un drenaje que disminuya la humedad excesiva.
  • Roya y otros hongos: Pueden aparecer en tallos y hojas debido a la humedad constante. Los tratamientos preventivos con fungicida biológico rico en cobre pueden ser eficaces.

Cuando las hojas comienzan a amarillear, puede ser por falta de nutrientes (reforzar el abonado) o por la presencia de pulgones (fomentar la presencia de tijeretas y mariquitas para su control biológico).

Cosecha y Almacenamiento

Momento y Método de Cosecha

Las acelgas se cosechan cuando las hojas adquieren un tamaño de unos 25 cm de largo, o cuando han transcurrido de 3 a 4 meses desde su siembra. La cosecha puede realizarse desde junio hasta principios de otoño. Lo curioso de la cosecha de la acelga es que puede hacerse de forma escalonada: a partir de los 30 días desde el trasplante (o 45-50 días de la siembra), se pueden empezar a cortar las hojas más grandes y periféricas, dejando el resto de la planta en la tierra. Para cosecharlas, es importante cortar las hojas por la base, dejando un pequeño trozo de tallo para favorecer el rebrote.

Aunque algunos recomiendan no hacer más de 2 cortadas completas de las hojas para evitar que la planta se ponga amarga, la experiencia con métodos orgánicos ha demostrado que una planta de acelga puede mantener un sabor impecable por 3 a 4 años con cortes periódicos sin necesidad de arrancarla de raíz. Puede cosechar las hojas a medida que las necesite o cortar toda la planta de una vez.

Las costillas de las acelgas blancas son muy apreciadas en la cocina, hervidas en agua con sal y luego preparadas con la salsa deseada. Las partes verdes de las hojas pueden usarse de manera similar a las espinacas.

Foto de cómo cosechar hojas de acelga de manera escalonada

Conservación de las Acelgas

Las acelgas pueden guardarse en una bolsa de plástico perforada en el frigorífico durante aproximadamente una semana. Si desea conservarlas durante más tiempo, puede escaldarlas y congelarlas, manteniendo así sus cualidades nutricionales.

Obtención de Semillas

La acelga es una planta bianual, lo que significa que no florece hasta el segundo año de cultivo. Si se desea recolectar las propias semillas, se debe esperar a que la planta florezca en su segundo ciclo. Cuando los tallos se llenen de semillas (pequeñas bolitas marrones y secas), se cubre toda la planta con una bolsa de plástico grande y se ata al tallo. Luego se puede arrancar la planta para colgarla boca abajo a la sombra. Una vez seca, se recogen las semillas y se guardan herméticamente en un lugar muy seco para evitar hongos. Es importante cortar el tallo floral antes de que las semillas maduren si no se desea que se dispersen y llenen el área de nuevas plantitas.

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