La empanada gallega es uno de los pilares fundamentales de la gastronomía de Galicia, un manjar de origen centenario que ha evolucionado desde la época medieval hasta convertirse en un emblema presente en cada hogar y restaurante tradicional. Aunque existen múltiples variantes, desde el atún hasta el pulpo, la versión con navajas destaca por su sabor auténtico y su estrecha vinculación con los productos de las rías gallegas.

Ingredientes necesarios
Para la masa
- 300 g de harina
- 15 g de levadura fresca
- 250 ml de agua (preferiblemente el agua resultante de abrir las navajas, colada)
- 1/2 cucharadita de sal
Para el relleno
- 1/2 kg de navajas frescas
- 3 cebollas, 2 dientes de ajo y perejil fresco
- Aceite de oliva, sal, azafrán y pimienta al gusto
- Manteca blanca de cerdo
Elaboración paso a paso
1. Preparación de la masa
Se coloca la harina en un bol formando un hueco en el centro. La levadura se deshace en el agua templada y se añade a la harina junto con la sal. Se amasa bien durante un buen rato hasta obtener una masa lisa y algo blanda. Si la textura resulta dura, humedece tus manos en agua y continúa trabajando la mezcla. Finalmente, introduce la masa en el bol, tápala con un paño blanco y déjala reposar en un lugar cálido hasta que doble su tamaño.
2. Preparación del relleno
Mientras la masa leva, abre las navajas en una cacerola con un poco de agua. Retira la carne a medida que se vayan abriendo. Pica las cebollas, los ajos y el perejil, y ponlos a pochar en una sartén con un fondo de aceite. Añade sal, azafrán, pimienta y las navajas, mezclando todo bien. Reserva este sofrito hasta que esté completamente frío antes de montar la empanada.

3. Montaje y horneado
Unta el molde con manteca blanca de cerdo. Estira la masa adaptándola a la forma del molde y deja el sobrante por los bordes. Reparte el relleno de manera uniforme y cubre con la masa que sobresalía. Cierra los bordes realizando los clásicos pellizcos o trenzado característicos. Pincha la superficie con un tenedor o brocheta en varios sitios para dejar salir el vapor y rocía generosamente con aceite. Hornea a 180º hasta que la masa alcance un tono dorado uniforme.
Consejos para un resultado perfecto
- Equilibrio: Las capas de masa deben ser finas para que no resulten pesadas tras el horneado.
- Humedad: Asegúrate de que el relleno esté frío antes de ponerlo sobre la masa cruda para evitar que esta se ablande.
- Salida de vapor: Hacer un pequeño orificio en el centro, a modo de "chimenea", es vital para que la empanada no se agriete debido al vapor interior.
- Conservación: Una vez cocinada, se mantiene en condiciones óptimas durante 2 o 3 días. Si hace calor, es preferible conservarla en la nevera.