La empanada de pollo y bechamel es un plato clásico, reconfortante y versátil, ideal para cualquier ocasión. Su popularidad radica en la combinación de una masa sabrosa y un relleno cremoso y lleno de sabor. Esta receta se puede adaptar tanto utilizando masas comerciales, que aportan gran practicidad, como elaborando una masa totalmente casera, para quienes disfrutan del proceso completo de la cocina.
La Versatilidad de la Masa
Para la elaboración de la empanada de pollo y bechamel, se pueden emplear tanto láminas de hojaldre comercial, que resultan muy prácticas y rápidas, como una masa de empanada casera. La elección de la masa no solo afecta el tiempo de preparación, sino también la textura final del plato. Una masa casera, elaborada con esmero, puede aportar un valor añadido significativo, realzando la experiencia culinaria.
Elaboración de Masa Casera
Para quienes prefieren la masa casera, el proceso puede iniciarse combinando dos yogures griegos naturales (sin azúcar) en un bol. A esta mezcla se le añaden 400 gramos de harina, 10 gramos de sal y media cucharadita de azúcar moreno. Con la ayuda de una rasqueta de panadería, se comienza a integrar los ingredientes. Cuando la masa empiece a ser difícil de trabajar con la rasqueta, se continúa amasando con las manos sobre una superficie enharinada durante aproximadamente 5 minutos. Una vez lista, la masa se coloca en un bol, se tapa con un paño y se deja reposar durante 30 minutos. Pasado este tiempo, la masa se divide en dos porciones, se espolvorea la mesa de trabajo con harina y se estira una de las partes para formar la base de la empanada.

El Relleno: Cremoso y Sabroso
Los ingredientes para el relleno de esta empanada son sencillos y combinan a la perfección para crear un resultado exquisito. Los componentes principales son la pechuga de pollo, el puerro (o cebolla) y los champiñones, que se unen a una bechamel que aporta cremosidad y un sabor inigualable.
Preparación del Pollo
Para comenzar con el relleno, se cortan aproximadamente 300 gramos de pechuga de pollo en cuadraditos pequeños y se sazona con sal y pimienta negra molida. En una cazuela, se calientan 20 gramos de mantequilla a fuego medio. Una vez derretida, se añade la pechuga de pollo y se dora. Algunas variantes de la receta sugieren dorar primero cebolla cortada en trocitos pequeños en aceite caliente, para luego agregar el pollo cortado en tiras y dorarlo. Posteriormente, se pueden incorporar unas lonchas de jamón de york cortadas en tiras.
Los Champiñones y la Bechamel
Mientras el pollo se cocina, se lavan y cortan los champiñones en láminas. Estos se saltean en una sartén con un poco de aceite de oliva y sal hasta que estén tiernos, y luego se reservan. La elaboración de la bechamel es un paso crucial para la cremosidad del relleno. En un cazo, se derrite una cucharada sopera de mantequilla. Cuando esté fundida, se añade una cucharada de harina y se tuesta ligeramente para eliminar el sabor a crudo. Poco a poco, se incorpora leche (aproximadamente 250-500 ml) sin dejar de remover con unas varillas para evitar la formación de grumos. Si a pesar de ello quedan grumos, se puede recurrir a una batidora para obtener una salsa homogénea. Una vez lista la bechamel, se sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Si se desea, se pueden añadir trozos de jamón cocido a la bechamel antes de mezclarla con los demás ingredientes.

Unión de los Ingredientes del Relleno
Finalmente, la bechamel se une al pollo y los champiñones (y opcionalmente el jamón) en la cazuela. Se mezcla todo bien hasta obtener un relleno homogéneo y cremoso. En este punto, el relleno está listo, pero es recomendable dejarlo enfriar un poco antes de proceder a montar la empanada, especialmente si se van a utilizar masas comerciales que pueden ser más sensibles al calor.
Montaje y Horneado de la Empanada
Una vez que el relleno se ha enfriado ligeramente, se procede al montaje de la empanada. Si se utiliza masa de hojaldre comercial, se colocará la primera lámina sobre papel de horno o directamente en la bandeja de horno. Si se opta por masa casera, se estira una de las porciones preparadas para formar la base.
Relleno y Cierre de la Empanada
Se extiende el relleno de pollo y bechamel sobre la base de masa, procurando dejar un borde libre de aproximadamente 2 cm. Si se utilizan lonchas de queso (como queso emmental), se pueden colocar sobre el relleno antes de tapar. Se estira la otra lámina de masa (ya sea comercial o la segunda porción de masa casera) y se coloca con cuidado sobre el relleno, cubriendo la empanada. Se unen los bordes de ambas masas, sellándolos firmemente. En el caso de la masa casera, se puede realizar un repulgue característico: pellizcando la masa entre los dedos pulgar e índice, tirando ligeramente hacia fuera y doblando hacia dentro con el dedo índice para crear un borde decorativo y seguro.

El Toque Final y el Horneado
Antes de hornear, se pinta toda la superficie de la empanada con huevo batido. Esto le dará un acabado dorado y brillante muy apetitoso. Con un tenedor, se pincha la masa superior para permitir que el vapor escape durante el horneado. El horno debe estar precalentado a una temperatura de 190-200 ºC, con calor arriba y abajo. La empanada se hornea en la zona media-baja del horno durante aproximadamente 20 a 35 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente, siguiendo las instrucciones específicas del fabricante si se usan masas comerciales.
Empanada de Bechamel con Pollo | Receta de Cocina en Familia
Variantes y Presentación
La empanada de pollo y bechamel es un plato que admite múltiples variaciones. Algunas recetas incorporan huevos cocidos picados al relleno para aportar un sabor y textura adicionales. El uso de cebolla caramelizada, crema de champiñón o queso crema puede enriquecer aún más el sabor. Esta empanada es ideal como aperitivo, entrante, o como plato principal acompañada de una ensalada fresca. Su versatilidad la hace perfecta para cafeterías, panaderías o como parte de menús de restauración, combinando tradición con una elaboración cuidada.
El resultado es una empanada con un aspecto dorado y un sellado marcado, a menudo decorado con semillas. Su aroma suave, con notas de cebolla caramelizada, realza su componente lácteo. Las empanadillas de pollo y bechamel quedan espectaculares, muy cremosas por dentro y con un sabor delicioso, siendo un éxito garantizado en casa, ya que son fáciles de preparar y muy apreciadas tanto calientes como frías.