Las empanadas representan una delicia culinaria apreciada en diversos países, y Argentina se destaca por su rica tradición en la preparación de este plato. Su popularidad se debe a su sabor excepcional y a la relativa sencillez de su elaboración, especialmente cuando se emplean tapas prefabricadas disponibles en supermercados y almacenes de barrio.
Las "tapas para empanadas" se encuentran en una amplia variedad de opciones en los puntos de venta. Algunas marcas buscan atraer a los consumidores ofreciendo paquetes con mayor cantidad de unidades, como 16 en lugar de las tradicionales 12. Otras innovan con separadores para garantizar que cada tapa se despegue entera, mientras que algunas invierten en empaques más sofisticados, reemplazando las bolsas plásticas por contenedores cerrados.
En un análisis comparativo realizado por Clarín Gourmet, se evaluaron cinco marcas masivas de tapas para empanadas disponibles en comercios de cercanía. El costo de la docena de tapas para empanadas, dependiendo de su origen, oscilaba entre aproximadamente $900 y $1500. Las marcas seleccionadas para esta cata fueron: La Salteña, Signo de Oro, La Mocita, Tapa Manía y Loris. El enfoque se centró en las variedades de masa criolla, ideales para horno, en contraste con la masa de hojaldre, que tiende a ser más laminada y crujiente.
Características de las Tapas de Empanadas Industriales
Las tapas de empanadas industriales deben poseer una cualidad esencial: ser tiernas y elásticas. Esta característica facilita su relleno y previene que se rompan durante el proceso de armado o cocción. Tradicionalmente, las tapas criollas tienen un diámetro de 12 centímetros, mientras que las versiones "rotiseras" son más grandes, alcanzando los 14 centímetros. A diferencia de las empanadas caseras, que a menudo incorporan grasa de cerdo o manteca, las tapas comerciales suelen elaborarse con margarina, un componente de origen vegetal producido mediante procesos industriales como la hidrogenación de aceites. Si bien este ingrediente puede no aportar beneficios nutricionales adicionales, sí contribuye a reducir los costos de producción.
Al momento de adquirir tapas de empanadas, es fundamental verificar no solo la fecha de vencimiento, sino también la presencia de separadores. Estos elementos, a menudo pequeños cuadrados transparentes, son cruciales para facilitar la separación de las tapas y asegurar que se mantengan enteras. Las tapas para empanadas pueden ser congeladas sin afectar su textura o sabor. Para descongelarlas adecuadamente, se recomienda colocarlas en el refrigerador hasta que recuperen su flexibilidad.
Atemperar las tapas antes de armar las empanadas simplifica significativamente la tarea. Los discos, al ser retirados de la heladera, pueden presentar una rigidez inicial. Unos 10 minutos a temperatura ambiente son suficientes para que la masa recupere su elasticidad y pueda adaptarse al relleno sin rasgarse. Es importante señalar que, si se dejan a temperatura ambiente, no deben permanecer fuera de la heladera por más de dos horas para prevenir el crecimiento bacteriano.
Las expectativas para una buena tapa de empanada incluyen un sabor neutro y la resistencia a romperse durante la manipulación o en el horno. Una falla común en este tipo de masa es que se abra durante la cocción.

Ranking de Calidad de Tapas de Empanadas de Supermercado (Clarín Gourmet)
El análisis de Clarín Gourmet arrojó los siguientes resultados en cuanto a la calidad de las tapas de empanadas de supermercado:
Primer Puesto: La Salteña
Este producto, perteneciente a Molinos Río de la Plata, se distingue por su empaque innovador que incluye una base plástica a modo de bandeja, previniendo la deformación de los discos durante el transporte. Presenta dos octógonos negros, indicando exceso en grasas saturadas y sodio. La masa se caracteriza por ser húmeda y fresca, similar a la recién elaborada, lo que elimina la necesidad de humedecer los bordes para sellar las empanadas. Aunque su cocción puede ser ligeramente más prolongada que la de sus competidoras, el resultado final es óptimo. Se ubica en un rango de precio medio, ofreciendo una buena relación entre calidad y costo.
Segundo Puesto: Loris
La empresa Loris, originaria de San Andrés, Partido de San Martín, es la única marca que no presenta octógonos de advertencia en su empaque. Destaca por ser el producto más económico de la comparativa, con un costo aproximadamente un 40% inferior al de las tapas más caras. El paquete señala que son secas, y esta característica se confirma en la masa, que es notablemente más "seca" que la de sus competidoras, con bordes ligeramente cuarteados. A pesar de ello, su manipulación es muy sencilla.
Tercer Puesto: Signo de Oro y Tapa Manía
Este puesto es compartido por dos productos que presentan desafíos distintos. Signo de Oro se posiciona en la línea económica, ofreciendo una excelente relación precio-calidad. Su masa es suave y húmeda, aunque requiere humedecer los bordes para un sellado adecuado. Sin embargo, su empaque exhibe cuatro octógonos: exceso en grasas totales, grasas saturadas, sodio y calorías. En el caso de Tapa Manía, la masa es suave y tersa, con buena humedad, lo que permite un sellado sin necesidad de humedecer y evita que se abran en el horno. La masa se adhiere perfectamente con una leve presión. Su principal desventaja es su precio, siendo una de las opciones más costosas, además de presentar tres octógonos: exceso en grasas totales y saturadas, y calorías.
Puesto Cuatro: La Mocita
Aunque la masa de La Mocita presenta buena humedad y es fácil de trabajar, sus bordes tienden a ser secos. El producto muestra dos excesos: en grasas saturadas y en calorías. Su principal inconveniente es el precio, ya que son las tapas más caras de la cata, un costo que no se justifica dada la calidad, que es similar a otras opciones de menor valor.

Receta de Empanadas Chilenas de Carne (Empanadas de Pino)
Las fiestas patrias chilenas, que se celebran el 18 de septiembre, son una ocasión especial para disfrutar de las tradicionales empanadas de carne, conocidas como "empanadas de pino". Estas empanadas se caracterizan por ser "calduas", es decir, jugosas, y su masa es notablemente fácil de preparar.
Un truco particular en esta receta, compartido por la madre de la autora, consiste en añadir una pequeña cantidad de harina al relleno. Esta adición ayuda a espesar el "pino" (relleno de carne) una vez frío, facilitando su manipulación al momento de armar las empanadas. Al cocinarse en el horno, el relleno recupera su jugosidad y consistencia caldosa.
El "pino" tradicionalmente se elabora con cebolla, carne picada y una mezcla de especias. A la hora de armar las empanadas, se suelen incorporar trozos de huevo duro, aceitunas y pasas.
Ingredientes Principales para el Relleno:
- Paprika o ají de color: Ambos son válidos según la disponibilidad.
- Carne: Se prefiere carne picada. Algunas recetas combinan carne picada y molida, o utilizan únicamente carne molida.
- Harina: El ingrediente secreto para asegurar la jugosidad del relleno.
- Cebolla: Esencial para la base del pino.
- Especias: Comino, orégano.
- Caldo o agua.
Preparación de la Masa:
- En un bol, mezclar la harina con la sal.
- En una olla pequeña, calentar manteca vegetal y agua hasta que hiervan.
- Verter la mezcla hirviendo sobre la harina. Agregar vino blanco (frío o a temperatura ambiente).
- Mezclar inicialmente con una espátula y luego integrar con las manos hasta obtener una masa homogénea.
- Envolver la masa y refrigerar por al menos 1 hora, o hasta por 2 días.
Preparación del Relleno ("Pino"):
- Precalentar una olla a fuego medio.
- Agregar aceite, cebolla, comino, paprika y orégano. Cocinar la cebolla hasta que esté bien cocida y dulce (aproximadamente 15 minutos), revolviendo cada par de minutos.
- Incorporar la carne y mezclar por un par de minutos.
- Agregar la harina y mezclar.
- Añadir caldo o agua y llevar a hervor. Cocinar por un minuto más tras el hervor.
- Enfriar completamente el relleno, idealmente prepararlo de un día para otro.
Armado de las Empanadas:
- Cocinar huevos duros, pelarlos y cortarlos en cuartos.
- Dividir la masa en 6 porciones iguales. Estirar cada porción hasta obtener un grosor de 2-3 mm.
- Utilizar un plato de 20 cm de diámetro para cortar círculos de masa.
- Colocar aproximadamente 4-5 cucharadas de relleno en el centro de cada círculo.
- Sobre el relleno, añadir un trozo de huevo duro y una aceituna.
- Pintar ligeramente el borde del disco de masa con huevo batido. Doblar la masa por la mitad y sellar los bordes, procurando eliminar el aire.
- Doblar los lados hacia adentro y la parte inferior hacia arriba para dar forma rectangular a la empanada. Presionar las esquinas para asegurar el sellado.
- Colocar las empanadas en una bandeja y pintarlas con más huevo batido.
PINO PARA EMPANADA CHILENA. Así se hace el PINO MÁS DELICIOSO para rellenar la empanada perfecta.
La empanada de pino chilena es reconocida tanto en Chile como a nivel internacional. Tradicionalmente, se consume al horno durante las fiestas patrias del 18 de septiembre, pero es un plato versátil que puede disfrutarse en cualquier época del año, idealmente acompañado de un buen vino tinto.
Para la masa de empanada chilena al horno, se pueden mezclar harina, sal y polvo de hornear, creando un hueco en el centro para añadir manteca o mantequilla ablandada, agua y vino blanco. Tras formar una bola, se deja reposar por 30 minutos. Luego, se divide en porciones de 90-100 gramos, se bolean y se estiran. El relleno se prepara sofriendo cebolla en aceite, añadiendo carne, especias, y una cucharada de harina para espesar la salsa. Finalmente, se hornean las empanadas a 200 ºC durante 20-30 minutos o hasta que doren.
Las empanadas pueden acompañarse con una salsa pebre, que se prepara picando finamente cebolla, tomates y cilantro, sazonando con jugo de limón o vinagre, aceite, salsa de ají rojo y sal al gusto.

Existen variaciones en la preparación. Algunas recetas sugieren añadir pimentón (rojo, verde, amarillo), aceitunas cortadas, pasas o incluso arándanos al relleno. En cuanto al vino, algunas personas prefieren usar vinagre de vino para un toque más ácido y menos humedad. El tamaño del huevo duro cortado también puede variar, siendo recomendable cortarlo en cuartos para un equilibrio entre sabor y tamaño.
Es importante destacar que algunas preparaciones, como las empanadas de cocktail, pueden diferir en tamaño y contenido (por ejemplo, sin huevo). Históricamente, las empanadas de las monjas en Santiago, como las Monjas Clementinas y Agustinas, eran famosas por usar carne molida, siendo una opción popular en la década de 1950 y anteriores, especialmente para clases medias y bajas que no podían permitirse carne picada.
En cuanto a las versiones fritas, la cantidad de ingredientes debe ajustarse proporcionalmente si se desea preparar un gran número de empanadas. Se recomienda usar carne molida magra, ajo, cebolla, ají de color, comino, sal, pimienta y pasas. Para espesar el jugo, se puede usar maicena mezclada con agua fría. La masa para empanadas fritas o al horno se puede hacer fácilmente con harina de trigo, grasa (o manteca/mantequilla) y agua. Una vez formadas las bolas de masa, se estiran hasta un grosor de aproximadamente 2.5 milímetros. Los bordes se humedecen con agua tibia para sellar las empanadas, que luego se pliegan y se les da forma.
La preparación de la masa para empanadas caseras es un proceso accesible, que requiere pocos ingredientes y resulta ideal tanto para empanadas fritas como al horno. Utilizando harina de trigo "0000", grasa (o manteca/mantequilla) y agua, se puede obtener una masa de excelente calidad.

Para la conservación de las tapas de empanada, se pueden colocar dentro de una bolsa o recipiente y llevar al freezer.