Introducción al Chorizo Parrillero
El chorizo parrillero es un tradicional embutido blanco originario de América Latina, también conocido como chorizo criollo o chorizo argentino. Una de las diferencias más notorias con respecto a otros tipos de chorizo es su color y la ausencia de curación, ya que se vende crudo, preparado exclusivamente para ser cocinado a la parrilla.
Mientras que el chorizo español se elabora de manera similar pero con el condimento del pimentón, que le otorga su característico color rojo, el chorizo parrillero se elabora principalmente con carne de cerdo y vacuno, especias, ajo y vino blanco. A diferencia del chorizo español, que pasa por un proceso de curación y secado extenso, el chorizo parrillero no se cura en ningún momento.

Características y Composición del Chorizo Parrillero
El chorizo parrillero es un embutido graso, con un alto contenido calórico. Sin embargo, es un embutido muy versátil que, si se cocina adecuadamente, pierde gran parte de su grasa. Para su cocción, especialmente a la parrilla, es importante pincharlo con un cuchillo o tenedor a lo largo de su superficie para facilitar la salida de la grasa.
La elaboración básica del chorizo parrillero se realiza con carne de cerdo, tocino de cerdo y especias. En algunas versiones, como el chorizo criollo argentino, se suele mezclar carne de cerdo y vacuno. El ajo y el vino son componentes clave que aportan aroma y humedad, potenciando el perfil aromático del embutido.
En España, el chorizo de freír, similar al parrillero, se elabora a partir de carne de cerdo y condimentado con pimentón, lo que le da su color rojo distintivo. Suele encontrarse fresco o ligeramente oreado.
Elaboración Tradicional del Chorizo Parrillero
La elaboración del chorizo parrillero en España tiene una historia de más de 400 años. Tradicionalmente, se utilizaban las partes del cerdo menos nobles para su confección. El proceso implicaba picar el tocino y el magro, especiar y sazonar la mezcla, para finalmente amasarla y embutirla en la tripa del cerdo mediante una acupoladora.
En la actualidad, la preparación de chorizos caseros sigue siendo una técnica culinaria arraigada, especialmente en Argentina. Permite personalizar la receta, ajustando la proporción de grasa y carne, experimentando con especias, niveles de picante y tipos de vino. Los chorizos caseros son embutidos frescos que se obtienen a partir de carne de cerdo picada, mezclada con especias, sal, ajo y vino, y embutida en tripa natural.
El proceso de elaboración casera no requiere equipamiento industrial complejo. Basta con picar la carne y la grasa, incorporar los condimentos, mezclar hasta obtener una preparación homogénea y embutir en tripas naturales previamente hidratadas.
Ingredientes para Chorizo Casero (Receta Argentina)
- 1 kg de carne de cerdo (paleta o bondiola)
- 250 g de panceta fresca
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 cucharadita de ají molido
- 2 cucharaditas de sal fina
- 1 cucharadita de pimienta negra molida
- 1/2 vaso (60 cc) de vino blanco seco
- Tripa natural de cerdo (aprox. 2 metros)
- 1 pizca de nuez moscada (opcional)
- Agua, cantidad necesaria
Pasos para la Elaboración de Chorizo Casero
- Picar la carne y la panceta en cubos pequeños, o pasar todo por la máquina de picar.
- Mezclar en un bol grande la carne, la panceta, el ajo picado, el pimentón, el ají molido, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
- Agregar el vino blanco y mezclar bien durante 5 minutos para integrar sabores, logrando que la mezcla quede húmeda y ligada.
- Lavar la tripa en agua fría y dejar en remojo 10 minutos con un poco de vino blanco o jugo de limón para quitar olores.
- Cargar la mezcla en una manga pastelera grande o embudo especial para embutidos. Rellenar la tripa con cuidado, evitando burbujas de aire y sin apretar demasiado.
- Atar los chorizos cada 12 cm, girando la tripa o usando hilo de algodón.
- Pinchar suavemente las burbujas de aire con un palillo.
- Dejar reposar los chorizos 30 minutos en la heladera antes de cocinar.

Variedades y Formatos de Chorizo Parrillero
En la actualidad, podemos encontrar diferentes tipos de chorizos parrilleros. Los chorizos frescos, cuya tripa es totalmente transparente, dejan ver el rojo intenso de la carne que llevan dentro. También existen formatos más pequeños, como el mini chorizo parrillero, perfecto como aperitivo y a menudo envasado al vacío.
Existe una versión de chorizo parrillero picante, elaborada con especias adicionales, que resulta diferente pero igual de deliciosa.
Formas de Cocinar el Chorizo Parrillero
El chorizo parrillero es un embutido muy versátil que se puede cocinar de diversas maneras: a la parrilla, a la sartén o incluso al horno. Es un componente esencial del clásico choripán argentino, que consiste en pan con chorizo asado a la parrilla y salsa chimichurri.
Cocción a la Parrilla
Para cocinar a la parrilla, se hacen pequeñas incisiones o se pinchan los chorizos y se colocan en una parrilla caliente hasta que estén completamente cocidos y dorados. También se pueden cortar por la mitad longitudinalmente o dejarlos enteros, y a veces se vuelven a asar por unos minutos antes de servir.
Cómo hacer un chorizo a la parrilla | Parrilla para principiantes
Cocción en Sartén o Plancha
Si se prefiere utilizar este alimento para integrar en otro plato o cocinar en sartén, el proceso puede variar. Una forma de prepararlo es dejándolo "sudar" lentamente. Es ideal preparar este chorizo sobre una rejilla y dejar que la grasa que va sudando caiga sobre una fuente.
Una receta para cocinar chorizo parrillero en sartén o asadera incluye lavar los chorizos, colocarlos en una asadera junto con papas y cebolla cortadas en pedazos grandes. Se hornea hasta que las papas estén tiernas, y luego se retira el papel aluminio para dorar unos minutos más.
Chorizo al Vino
El chorizo al vino es un plato tipo “tapas” muy popular en restaurantes españoles. Para su preparación, se pueden hervir los chorizos en vino tinto con hojas de laurel. Una versión más elaborada puede incluir cebollas picaditas, pasta de tomate y vino tinto, logrando una salsa espesa y sabrosa.
Para esta receta, se recomienda usar chorizos españoles de buena calidad que contengan pimentón. Se sofríe cebolla picada en aceite de oliva, se añade vino tinto y pasta de tomate, y luego se cuece el chorizo en esta mezcla.

Chorizo a la Pomarola
El chorizo a la pomarola es una receta típica de Argentina que se puede preparar en cacerola o al disco. Es una alternativa a la cocción a la parrilla, y puede hacerse incluso con chorizo vegano. Es un plato económico, fácil y rápido de preparar, ideal para recibir invitados.
La preparación implica agregar a la cacerola tomates en lata, agua y caldo caliente, y cocinar a fuego bajo y tapado. El chorizo a la pomarola, con su personalidad fuerte, es el protagonista de la mesa y su acompañamiento debe ser liviano. Es ideal para preparar un sándwich, acompañado de salsa criolla.
Recetas Destacadas con Chorizo Parrillero
Entre las recetas que hay que probar por lo menos una vez en la vida, no puede faltar:
- Huevos rotos con patatas y chorizo.
- El bollo preñado, el cual es un chorizo parrillero envuelto en masa de pan.
- El choripán, acompañado de salsa chimichurri y, opcionalmente, curtido de cebolla y tomate, o guacamole.
Para el choripán, la variedad de chorizo ideal son las blandas o semi-blandas. Chorizos estilo español duros o algunos chorizos mexicanos muy suaves no son adecuados. La longaniza o algunos chorizos argentinos son buenas opciones. Incluso salchichas estilo gourmet o las de hot dogs pueden usarse como último recurso.
Salsa Chimichurri para Choripán
Para preparar la salsa chimichurri, se combinan los ingredientes en un tazón mediano y se mezclan bien. Se puede preparar con anticipación y guardar en refrigeración.

Información Nutricional y Conservación
El chorizo parrillero es un embutido graso con un elevado poder calórico. Por ejemplo, una porción puede contener aproximadamente 320 kcal, 26 gr de grasas, 2 gr de carbohidratos y 18 gr de proteínas.
En cuanto a su conservación, los chorizos crudos pueden durar hasta 3 días en la heladera, bien tapados. Freezados, se conservan hasta por 3 meses.