Los elásticos intermaxilares, conocidos coloquialmente como “gomitas”, son dispositivos esenciales en el tratamiento de ortodoncia. Estas pequeñas gomas transmiten fuerza a los dientes y se utilizan en todas las modalidades de ortodoncia, incluyendo brackets metálicos, estéticos, ortodoncia lingual e Invisalign.
Su función principal es corregir la oclusión del paciente, estableciendo una unión mecánica entre el maxilar superior y la mandíbula para lograr un perfecto engranaje dental. A diferencia de las ligas de los brackets, los elásticos intermaxilares se encargan de corregir la mordida mediante la aplicación de fuerzas específicas.

Características técnicas de los elásticos
El ortodoncista personaliza el tratamiento según el caso, prescribiendo gomas de diferente diámetro y fuerza para producir un movimiento eficiente sin provocar daño tisular. La elección depende del tipo de movimiento planificado:
- Fuerza: Se mide en onzas (oz) y puede ser leve, media o severa.
- Diámetro: Se mide en milímetros (mm) y existen diversas longitudes para adaptarse a cada necesidad biomecánica.
Desde el punto de vista histológico, el objetivo es mantener la vitalidad del ligamento periodontal e inducir una respuesta celular óptima de aposición y reabsorción durante el cambio de posición dental.
Aplicaciones según el tipo de maloclusión
La forma de colocarlos depende estrictamente del tipo de maloclusión que presente el paciente:
Maloclusión Clase II
El maxilar superior está adelantado respecto al inferior, dificultando la masticación. Se enganchan los elásticos desde el sector antero-superior hasta los molares inferiores, tanto en el lado derecho como en el izquierdo.
Maloclusión Clase III
La mandíbula se encuentra en una posición adelantada, provocando una mordida cruzada anterior. El uso de elásticos está indicado para llevar la mandíbula hacia atrás, conectando el sector antero-inferior con los molares superiores.
Mordida abierta
Ocurre cuando los dientes superiores e inferiores no contactan. Los elásticos pueden colocarse en forma de cuadrado, trapecio o triángulo para cerrar el espacio entre las piezas dentales.

Consejos para el uso y mantenimiento
La colaboración del paciente es imprescindible para el éxito del tratamiento. Dado que las gomas pierden elasticidad con el uso, es fundamental reemplazarlas cada 12 a 24 horas. Deben retirarse siempre durante las comidas y para el cepillado dental.
Adaptación y manejo de molestias
Es común experimentar presión, dolor de cabeza o molestias mandibulares durante los primeros días. Estas sensaciones disminuyen a medida que el paciente se adapta. Para aliviar posibles irritaciones causadas por los brackets, se recomienda:
- Aplicar cera dental en las áreas que causan roce con la mucosa.
- Utilizar hielo (sin contacto directo con la piel) como antiinflamatorio natural.
- Mantener una higiene rigurosa: remover los elásticos, cepillar durante tres minutos y utilizar cepillos interproximales.
Uso de Elásticos Intermaxilares
Higiene bucal durante el tratamiento
Al tener un cuerpo extraño en la boca, los residuos alimenticios se acumulan fácilmente en la estructura metálica. Es vital realizar una limpieza profunda:
- Retirar los elásticos y partes removibles.
- Cepillar la parte frontal, posterior y el borde de las encías.
- Limpiar los aparatos removibles con agua fría o tibia y jabón neutro, evitando el uso de pasta dental o productos químicos abrasivos.
Recuerda que el éxito del tratamiento depende de la constancia. Si olvidas usarlos, no intentes compensar el tiempo; mantén la regularidad según las indicaciones exactas de tu ortodoncista para evitar retrasos en el alineamiento dental.
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