La denominación de origen del pisco, un destilado de uva, ha sido objeto de una prolongada polémica entre Chile y Perú, países que reclaman para sí la exclusividad sobre esta bebida. En este contexto, el expresidente chileno Sebastián Piñera jugó un papel destacado al proponer un acercamiento y la búsqueda de acuerdos binacionales.
La controversia sobre la autenticidad y origen del pisco se remonta a décadas atrás, generando constantes discusiones sobre la calidad y la denominación de esta bebida alcohólica. La situación se intensificó con lo que se ha denominado la "guerra comercial" entre Chile y Perú por la denominación de origen, sumando nuevos episodios a raíz de las estrategias impulsadas por ambos gobiernos para defender su producción a nivel internacional.
La propuesta de Sebastián Piñera
Durante su visita a Lima para asistir a la clausura de los Juegos Panamericanos, Sebastián Piñera reabrió la polémica sobre el pisco al proponer en una entrevista televisiva que ambos países compartieran la denominación de origen. Esta denominación es reconocida en exclusiva por 30 países a favor de Perú, entre ellos Israel, Indonesia, India y Sudáfrica.
Piñera fundamentó su propuesta en la existencia de un libro de un historiador argentino que sitúa el origen del pisco en la época colonial de Chile. "Es un tema no resuelto. Los peruanos creen que es peruano, y nosotros decimos que es chileno. En Perú hay un pueblo que se llama Pisco, y en Chile también. Busquemos una manera de entendernos. Lo lógico sería unir fuerzas para promover la exportación del pisco al mundo, en lugar de estar enfrentados", afirmó el entonces mandatario.
A juicio del jefe de Estado, el pisco peruano era “extraordinario” y el chileno también le gustaba mucho. Planteó que ambas naciones debían entenderse al respecto y poner fin a las disputas sobre la pertenencia del popular brebaje, señalando que "hay pisco en Perú y en Chile. Hay un pueblo que se llama Pisco en Perú, yo lo conozco, y un pueblo que se llama Pisco en Chile. Este es un tema que no está resuelto".
El entonces presidente mencionó que un historiador argentino remontó el pisco a la historia de la Colonia en Chile, y reiteró que "hay pisco en Perú y en Chile. Hay un pueblo que se llama Pisco en Perú y un pueblo que se llama Pisco en Chile. Los peruanos creen que es peruano y nosotros creemos que es chileno".
La propuesta de Piñera buscaba un entendimiento mutuo, argumentando que era más lógico unir fuerzas para promover la exportación del pisco a nivel mundial en lugar de mantener un enfrentamiento constante.
La respuesta de Perú y la estrategia chilena
La respuesta de Perú no se hizo esperar. La Asociación de Exportadores (ADEX) rechazó enfáticamente el ofrecimiento de Piñera, argumentando que la denominación de origen del pisco corresponde única y exclusivamente a su país. Para la ADEX, la propuesta no era factible, ya que la denominación de origen del pisco está circunscrita a cinco regiones de Perú: Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna. Fuera de ese ámbito, cualquier producto similar debe denominarse aguardiente.
Como ejemplo, la ADEX citó el caso del champagne, que debe su nombre a la región francesa homónima, y cualquier otro vino espumoso elaborado con el mismo método y uvas en el mundo no puede llevar esa denominación.
Tras el contundente rechazo peruano, Chile decidió concentrarse en fortalecer su propia producción e impulsar una estrategia a su favor. La administración de Sebastián Piñera había sugerido previamente que ambas naciones se "complementaran" para ser reconocidas en los mercados internacionales, pero esta sugerencia fue rechazada por el ministro de Cultura peruano de aquel entonces, Rogers Valencia, quien afirmó que, dentro de la normativa peruana, "el aguardiente de Chile no podía ser considerado pisco" y que estaban dispuestos a enseñarles "cómo se hace".
A raíz de esta situación, Chile implementó un plan para defender su producción a nivel internacional, con una inversión total de 7.100 millones de pesos (aproximadamente US$9,5 millones) para los próximos cuatro años. Esta estrategia se basó en dos ejes principales:
- Defensa en tribunales internacionales: Fortalecer y garantizar la denominación de origen del pisco chileno mediante una ofensiva legal en tribunales internacionales. A pesar de haber perdido varios litigios contra Perú, como el ocurrido en India en 2019, Chile buscó respaldar el derecho de sus productores a usar la palabra "pisco".
- Posicionamiento internacional: Una fuerte campaña promocional orientada principalmente a mercados prioritarios como Estados Unidos, China, Reino Unido y Argentina.
El subsecretario de Agricultura chileno, José Ignacio Pinochet, explicó que este plan proporcionaría al pisco chileno las herramientas necesarias para respaldar el derecho de los productores a usar la denominación, posicionando la bebida en el lugar que merece con el apoyo del gobierno.

El panorama legal y las opiniones divididas
La Asociación de Productores de Pisco AG de Chile había manifestado previamente la falta de apoyo estatal para su defensa legal en el extranjero. Claudio Escobar, gerente general de la asociación, señaló que era la primera vez que la posición del Estado chileno cambiaba, reconociendo el valor patrimonial del pisco para el país. Consideró que la estrategia chilena marcaba un antes y un después, dada la barrera impuesta por el bloqueo y la política de Estado de Perú.
Escobar afirmó que Chile es el primer país productor y consumidor de pisco del mundo, con más de 300 años de historia y el derecho a usar la marca. La industria del pisco en Chile genera más de 3.500 empleos permanentes y 40.000 indirectos, con más de 10.000 hectáreas plantadas que producen alrededor de 35 millones de litros de pisco al año.
Por otro lado, desde Perú, José Moquillaza, embajador de la marca Perú para el pisco, opinó que la inversión chilena sería "dinero perdido". Argumentó que cualquier consumidor podría verificar rápidamente el origen del pisco en internet, lo que confirmaría su procedencia peruana. Sugirió que Chile debería llamar a su destilado con nombres autóctonos chilenos como "Elqui, Curicó o Limarí".
La disputa por la denominación de origen del pisco continúa, y el éxito de la estrategia chilena para lograr el reconocimiento internacional aún está por verse.

Hechos relevantes en la disputa
A lo largo de la disputa, varios eventos han marcado la pauta:
- 2019: La Corte Central de Propiedad Intelectual del Tribunal de Comercio Internacional de Tailandia falló a favor de Chile, acogiendo los argumentos de la Asociación de Productores de Pisco AG y confirmando el registro de la indicación geográfica Pisco Chile. El Ministro de Agricultura, Antonio Walker, destacó el apoyo gubernamental a la denominación de origen. El Subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Yáñez, resaltó el esfuerzo del Gobierno de Chile para apoyar a la industria pisquera nacional, siguiendo los lineamientos del Presidente Sebastián Piñera.
- Gestiones internacionales: Rodrigo Yáñez sostuvo una reunión con el Director de Propiedad Intelectual del Departamento para la Promoción e Industria de Comercio Internacional de India, Sushil K.
- Apoyo estatal: El presidente de la Asociación de Productores de Pisco AG, Francisco Hernández, expresó que, por décadas, los productores de pisco tuvieron que enfrentar solos las demandas de Perú al intentar ingresar a nuevos mercados. El apoyo estatal de Chile les permitía "emparejar la cancha y competir en igualdad de condiciones".
- Rechazo de "tregua": En marzo de 2019, Lima rechazó una "tregua" propuesta por Santiago para poner fin a la disputa histórica.
- Reconocimientos en otros países: Países como Ucrania y Colombia también han reconocido los derechos de Perú sobre la denominación del producto.
- Declaraciones de parlamentarios chilenos: El diputado Eguiguren argumentó que el pisco es chileno y su denominación de origen es la segunda más antigua del mundo, basándose en evidencia proporcionada por los propios peruanos. Criticó el éxito de la estrategia de marketing peruana, atribuida a recursos millonarios del Estado. El senador Jorge Pizarro calificó la declaración del Presidente Piñera como "muy mala" y ambigua, insistiendo en que el Pisco es chileno y el Estado debe defenderlo.
- Definición de la zona pisquera chilena: La zona de producción del pisco chileno fue definida por el decreto con Fuerza de Ley 181 del 15 de mayo de 1931.