La vesícula biliar es un órgano pequeño, con forma de pera, situado bajo el hígado. Almacena la bilis, un líquido producido por el hígado que ayuda a la digestión. Cuando el organismo necesita bilis, como después de que una persona come, la vesícula biliar se contrae y empuja la bilis a través de las vías biliares hacia el interior del intestino delgado. La bilis ayuda al proceso digestivo al descomponer la grasa de los alimentos que pasan al intestino. La vesícula biliar también envía bilis al intestino delgado, un proceso que ayuda al torrente sanguíneo a absorber fácilmente vitaminas y nutrientes.

¿Qué son los Cálculos Biliares?
Los cálculos biliares son depósitos de materia sólida predominantemente cristales de colesterol en la vesícula biliar. La mayor parte de los trastornos de la vesícula biliar y de las vías biliares son causados por cálculos biliares. En el mundo occidental, el componente principal de la mayoría de los cálculos biliares es el colesterol, una grasa (lípido) que normalmente se disuelve en la bilis (pero no en el agua).
Formación de los Cálculos Biliares
El hígado puede secretar demasiado colesterol, que se transporta junto con la bilis a la vesícula biliar, donde el exceso de colesterol forma partículas sólidas y se acumula. Cuando el hígado secreta un exceso de colesterol, la bilis llega a sobresaturarse con este exceso y crea partículas sólidas, conocidas como cristales de colesterol. Estos cristales microscópicos se almacenan en la vesícula biliar, donde se aglomeran y se convierten en cálculos biliares.
Otros tipos de cálculos biliares se forman de la misma manera, pero las partículas sólidas son compuestos de calcio o bilirrubina (el principal pigmento de la bilis). Los cálculos biliares compuestos de bilirrubina, denominados cálculos pigmentarios, son de color negro (formados en la vesícula biliar) o de color marrón (formados en las vías biliares). Los cálculos pigmentarios de color negro se desarrollan con mayor probabilidad en personas con enfermedad hepática alcohólica, y/o cirrosis, personas mayores o personas con anemia hemolítica (que se produce cuando el cuerpo destruye los glóbulos rojos sanguíneos antes de tiempo). Los cálculos pigmentarios de color marrón se pueden formar cuando la vesícula biliar o las vías biliares se inflaman o se infectan o cuando se estrechan las vías biliares.
A veces se acumulan partículas microscópicas de colesterol, sales de calcio, bilirrubina y otros materiales, pero no forman cálculos. Este material se denomina barro biliar. El barro biliar se desarrolla cuando la bilis permanece en la vesícula biliar demasiado tiempo, como sucede durante el embarazo. El barro biliar suele desaparecer cuando se resuelve la causa, por ejemplo, al finalizar el embarazo. Sin embargo, el barro biliar puede formar cálculos biliares o entrar en las vías biliares y obstruir los conductos.
Factores de Riesgo
Los factores de riesgo para la formación de cálculos biliares incluyen:
- Sexo femenino
- Edad avanzada
- Obesidad (particularmente en hombres)
- Inactividad física
- Diabetes y prediabetes
- Anomalías lipídicas como colesterol alto
- Enfermedad cardíaca aterosclerótica
- Antecedentes familiares de cálculos biliares
Síntomas de los Cálculos Biliares
Alrededor del 80% de las personas con cálculos biliares no tienen ningún síntoma durante muchos años, y a veces nunca, en especial cuando los cálculos permanecen dentro de la vesícula biliar. Generalmente, los cálculos biliares no producen síntomas. Alrededor del 80% de los cálculos biliares no producen síntomas ni otros problemas.
Cólico Biliar
Los cálculos biliares a veces causan dolor, que puede persistir durante horas, en la parte superior del abdomen. Este dolor se desarrolla cuando los cálculos pasan desde la vesícula biliar hacia el interior del conducto cístico, el conducto colédoco o la ampolla de Vater, y obstruyen el conducto. Entonces la vesícula biliar se inflama y causa el dolor característico denominado cólico biliar. El dolor se localiza en la región abdominal superior, la mayoría de las veces en el lado derecho, por debajo de las costillas. A veces es difícil precisar la localización, sobre todo en las personas con diabetes y las de mayor edad. El dolor, de modo característico, aumenta en intensidad a lo largo de 15 minutos a 1 hora y permanece estable, generalmente durante menos de 6 horas pero, ocasionalmente, hasta 12 horas. Una vez que el dolor comienza a desaparecer, lo hace en un plazo de 30 a 90 minutos, dejando un dolor dordo. Con frecuencia, los pacientes sienten náuseas y vomitan. Ingerir una comida copiosa puede desencadenar un cólico biliar, tanto si se ingieren alimentos grasos como si no. La probabilidad de desencadenar dolor por cálculos biliares no es mayor para los alimentos grasos que para otros alimentos. Los cálculos biliares no causan eructos ni distensión abdominal. Los cálculos biliares no causan eructos ni hinchazón.
Aunque la mayoría de los episodios de cólicos biliares remiten espontáneamente, el dolor vuelve a aparecer en el 20 al 40% de estas personas cada año, y pueden producirse complicaciones. Entre los cólicos, los pacientes se encuentran bien.
Complicaciones
Cuando cualquiera de estos procesos se interrumpe, podrías desarrollar una serie de problemas e infecciones por la enfermedad de la vesícula biliar. El síntoma más común de la enfermedad de la vesícula biliar es el dolor por inflamación. El dolor usualmente aparece en la parte superior derecha del abdomen. Otros síntomas que puedes experimentar incluyen: náuseas, vómitos, fiebre y orina oscura.
- Colecistitis aguda: Si persiste la obstrucción, la vesícula biliar comienza a inflamarse. Cuando la vesícula biliar está inflamada, las bacterias proliferan y puede producirse una infección. Por lo general, la inflamación causa fiebre. En los casos graves, la vesícula biliar se puede rajar o reventar y liberar bilis adentro del abdomen, causando dolor severo.
- Cálculos en las vías biliares: Los cálculos en la vesícula biliar (también un trastorno denominado colelitiasis) a veces pasan al interior de las vías biliares, o también pueden formarse cálculos directamente en el interior de las vías biliares. Los cálculos en el colédoco se denominan coledocolitiasis. Estos cálculos a veces obstruyen una vía biliar. La obstrucción del colédoco o de la ampolla de Vater es más grave que la obstrucción del conducto cístico. La obstrucción del colédoco puede causar un ensanchamiento de las vías (dilatación).
- Colangitis aguda: La obstrucción en las vías biliares puede producir fiebre, escalofríos e ictericia (coloración amarillenta de la piel y del blanco de los ojos). Esta combinación de síntomas indica que ha aparecido una infección grave. Las bacterias pueden migrar al torrente sanguíneo y causar infecciones graves en el resto del organismo (sepsis). También se pueden producir focos de pus (abscesos) en el hígado.
- Pancreatitis: Los cálculos que obstruyen la ampolla de Vater también pueden obstruir el conducto pancreático, causando la inflamación del páncreas y dolor.
- Perforación y peritonitis: La inflamación de la vesícula biliar producida por cálculos biliares puede llevar a una erosión en la pared de la vesícula biliar y provocar una perforación. La perforación tiene como consecuencia la fuga del contenido de la vesícula biliar a la cavidad abdominal, causando una inflamación grave (peritonitis).
- Íleo biliar: Un cálculo que se introduce en el intestino delgado puede ser lo bastante grande como para causar una obstrucción intestinal. Esta complicación, poco frecuente, es más probable en personas de edad avanzada.
Diagnóstico de los Cálculos Biliares
El médico sospecha la presencia de cálculos biliares en las personas con dolor característico en la región superior del abdomen (causado por la inflamación de la vesícula biliar). A veces se detectan los cálculos biliares al realizar una prueba de diagnóstico por la imagen por alguna otra razón.
Pruebas de imagen
- Ecografía abdominal: Es la prueba de elección para los cálculos en la vesícula biliar. Tiene un 95% de precisión en la detección de cálculos en la vesícula biliar. La ecografía utiliza ondas sonoras para producir imágenes de la vesícula biliar y de los conductos biliares.
- Tomografía Computarizada (TC): Utiliza rayos X para producir imágenes detalladas del abdomen, del hígado, de la vesícula biliar, de los conductos biliares y del intestino, para ayudar a identificar la presencia de inflamación en la vesícula biliar o un bloqueo en el flujo biliar.
- Colangiopancreatografía por Resonancia Magnética (CPRM): Es un tipo de examen por RMN que produce imágenes detalladas del hígado, de la vesícula biliar, de los conductos biliares, del páncreas y del conducto pancreático. Es muy buena para mostrar la presencia de cálculos biliares, de inflamación de la vesícula biliar o del conducto biliar, y de bloqueo del flujo biliar.
- Ecografía endoscópica (EUS): A veces, la ecografía se realiza con un endoscopio, un tubo de visualización insertado a través del esófago, el estómago y el intestino delgado. Durante la ecografía endoscópica se pasa un endoscopio que contiene un diminuto dispositivo de ultrasonido en su extremo a través de la boca hasta el estómago y el intestino delgado. Se coloca cerca de las vías biliares y de la vesícula biliar y puede mostrar imágenes de las estructuras mejor que la ecografía convencional.
- Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (CPRE): En la CPRE se introduce por la boca un tubo de visualización (endoscopio) dotado de accesorios quirúrgicos, pasando por el esófago y el estómago hasta llegar al interior del intestino delgado. A través del endoscopio se pasa un catéter fino por la abertura entre el intestino delgado, el colédoco y el conducto pancreático, hasta el interior del colédoco. Luego, por el catéter se inyecta en las vías biliares un medio de contraste radiopaco visible en las radiografías y se obtienen radiografías para detectar cualquier anomalía.

Análisis de Sangre
Se realizan análisis de sangre para evaluar cómo está funcionando el hígado y si está dañado (pruebas de función hepática). Los resultados suelen ser normales, a no ser que los cálculos obstruyan las vías biliares. Si hay cálculos bloqueando los conductos biliares, los resultados suelen ser anómalos, lo cual indica un estancamiento de la bilis en el hígado (colestasis). A menudo los resultados reflejan un aumento de la bilirrubina y de determinadas enzimas hepáticas. Si hay una infección en la vesícula biliar, el conteo de glóbulos blancos en la sangre podría estar elevado.
Tratamiento de los Cálculos Biliares
Si los cálculos biliares causan dolor recurrente u otros problemas, se extirpa la vesícula biliar. Los cálculos biliares que no causan síntomas (litiasis asintomática) no requieren tratamiento. Los cambios en la alimentación (por ejemplo, la adopción de una dieta baja en grasas) no sirven si los cálculos biliares causan dolor.
Evita la Cirugía: Consejos Médicos para Cálculos Biliares
Cirugía para Cálculos en la Vesícula Biliar (Colecistectomía)
Si los cálculos causan episodios de dolor incapacitantes y repetidos, el médico puede recomendar la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar (colecistectomía). La extirpación quirúrgica evita los episodios de cólico biliar, pero no afecta a la digestión. No se requieren restricciones dietéticas especiales después de la intervención quirúrgica. Durante la colecistectomía, el médico busca también cálculos en las vías biliares.
- Colecistectomía laparoscópica: Aproximadamente el 90% de las colecistectomías se realizan mediante un tubo de visualización llamado laparoscopio. Después de practicar unas pequeñas incisiones en el abdomen, se introduce el laparoscopio. A través de las incisiones se hace pasar el instrumental quirúrgico para extirpar la vesícula biliar. La colecistectomía laparoscópica disminuye las molestias postoperatorias, acorta el tiempo de estancia en el hospital, proporciona mejores resultados estéticos y reduce el periodo necesario para la recuperación.
- Cirugía abdominal abierta: El resto de las colecistectomías se realizan mediante cirugía abdominal abierta, la cual requiere una incisión más amplia en el abdomen.
- Colecistotomía percutánea: Si no se le puede hacer una cirugía, su médico podría drenar la bilis de la vesícula biliar. Este procedimiento lo lleva a cabo un radiólogo. Se coloca un tubo a través de la piel directamente hacia el interior de la vesícula biliar utilizando la guía por ultrasonido o por TC. La bilis infectada o atascada es extraída para reducir la inflamación. Este procedimiento se hace típicamente en pacientes que están muy enfermos como para extirparles la vesícula biliar.
Medicamentos para Disolver Cálculos Biliares
En algunas ocasiones, los cálculos biliares pueden disolverse con medicamentos, como por ejemplo, los ácidos biliares (ácido ursodesoxicólico), tomados por vía oral. Estos medicamentos no siempre tienen éxito. La disolución de los cálculos biliares con medicamentos tiene mayores probabilidades de éxito cuando los cálculos están formados por colesterol y la abertura de la vesícula biliar no está obstruida. Aun cuando los cálculos puedan disolverse con éxito, la mitad de estas personas desarrollan cálculos biliares otra vez en el término de 5 años. Este tratamiento tiene un uso limitado, y los médicos lo utilizan por lo general cuando la cirugía es demasiado arriesgada.
El ácido ursodesoxicólico, un medicamento tomado por vía oral, puede ayudar a prevenir la formación de cálculos en personas obesas que están perdiendo peso rápidamente después de una cirugía para bajar de peso, que están siguiendo una dieta muy baja en calorías, o que están tomando medicamentos agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1).
Tratamientos Endoscópicos para Cálculos en las Vías Biliares
La mayoría de los cálculos en las vías biliares se pueden eliminar durante la CPRE. Durante este procedimiento, denominado esfinterectomía endoscópica, se pasa a través del endoscopio un instrumento que se utiliza para cortar el esfínter de Oddi (que es el lugar donde la vía biliar común se conecta al intestino delgado). A veces, el extremo de la vía biliar también se corta y se ensancha. Si los cálculos no caen en el interior del intestino delgado por sí mismos después del corte, se inserta un catéter con una pequeña cesta en su extremo utilizando el endoscopio. Se puede utilizar para atrapar el cálculo y sacarlo fuera de la vía. El corte practicado en el extremo de la vía biliar deja una abertura lo bastante amplia para que cualquier cálculo que se forme en el futuro pase de forma más fácil al interior del intestino delgado. Los cálculos biliares localizados en la vesícula biliar no pueden extraerse utilizando esta técnica.
La CPRE con esfinterectomía endoscópica tiene éxito en el 95% de las personas. Hasta el 5% sufren complicaciones poco después de la CPRE con esfinterectomía endoscópica, como inflamación del páncreas (pancreatitis) y, con menos frecuencia, sangrado y perforación o infección de las vías biliares.
Enfoques Naturales y Alternativos para el Dolor de la Vesícula Biliar
Los médicos a menudo tratan el dolor de la vesícula biliar con medicamentos antiinflamatorios o analgésicos. Sin embargo, algunos de estos medicamentos tienen efectos secundarios peligrosos y pueden aumentar el riesgo de dependencia. Los enfoques naturales para el alivio del dolor se han convertido en una alternativa a los medicamentos dañinos. Antes de seguir tratamientos naturales, consulta con tu médico acerca de tus opciones y riesgos.
Cambios en el Estilo de Vida y Dieta
- Actividad física regular: Puede reducir los niveles de colesterol y ayudar a prevenir la formación de cálculos biliares. Mantener un peso saludable y realizar actividad física puede reducir el dolor de la vesícula biliar y disminuir la cantidad de ataques de dolor. Se recomienda al menos 150 minutos de actividad física a la semana. Consulta con tu médico antes de realizar cualquier actividad extenuante, ya que algunas actividades pueden causar tensión en el abdomen y empeorar los síntomas.
- Dieta saludable: Los malos hábitos alimenticios y el consumo de alimentos ricos en azúcares y grasas pueden contribuir a la enfermedad de la vesícula biliar y a los cálculos biliares. Una dieta con menos grasa y más fibra puede evitar los cálculos biliares y mejorar tu salud. Los alimentos fritos y otros alimentos o condimentos que contienen grasas son más difíciles de descomponer y pueden causar dolor. El aumento de los alimentos ricos en nutrientes en la dieta, como verduras y frutas, puede mejorar la función de la vesícula biliar y evitar complicaciones. Algunos alimentos que se recomienda incorporar en la dieta son:
- Hojas verde oscuro
- Nueces
- Arroz integral
- Granos integrales
- Pescado
- Aceite de oliva
- Frijoles
- Frutas cítricas
- Lácteos bajos en grasa
Remedios Caseros y Suplementos
- Compresas calientes: Aplicar calor puede calmar y aliviar el dolor. Una compresa caliente puede calmar los espasmos y aliviar la presión de la acumulación de bilis. Moja una toalla con agua tibia y aplícala en el área afectada durante 10 a 15 minutos, o usa una almohadilla térmica o botella de agua caliente.
- Menta: Contiene mentol, un compuesto calmante que promueve el alivio del dolor. Se puede usar para aliviar el dolor de estómago, mejorar la digestión y aliviar las náuseas. Beber té de menta regularmente podría reducir la cantidad de ataques de dolor de vesícula biliar.
- Vinagre de sidra de manzana: El vinagre de sidra de manzana crudo contiene propiedades antiinflamatorias que podrían ser útiles para aliviar el dolor de la vesícula biliar. Disuelve 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana con agua tibia y bébelo. Es importante no beber vinagre de sidra de manzana directamente, ya que el ácido puede dañar los dientes.
- Cúrcuma: Esta especia se usa para tratar muchas afecciones de salud. Contiene curcumina, conocida por sus beneficios antiinflamatorios y curativos. La cúrcuma estimula la vesícula biliar para que produzca bilis y ayude a vaciarse. Incorporar la cúrcuma en tu dieta puede reducir la inflamación y el dolor de la vesícula biliar. Puede consumirse como té o suplemento oral, siempre consultando a un médico sobre las dosis apropiadas.
- Magnesio: Puede ser un componente útil para vaciar la vesícula biliar y aliviar los espasmos y el dolor. La deficiencia de magnesio puede aumentar el riesgo de formación de cálculos biliares. Para aliviar los síntomas del dolor, mezcla una cucharadita de polvo de magnesio en agua tibia para beber cada pocas horas. También está disponible como suplemento oral, previa consulta médica.
Limpieza de la Vesícula Biliar (Remedio Alternativo)
Una "limpieza de la vesícula" - también conocida como limpieza de vesícula o de hígado - es un remedio alternativo para librar al cuerpo de cálculos. En la mayoría de los casos, la limpieza de la vesícula implica comer o tomar una combinación de aceite de oliva, hierbas y algún tipo de jugo de fruta durante varias horas. Aunque el aceite de oliva pueda actuar como laxante, no hay ninguna evidencia que sea un tratamiento efectivo para los cálculos biliares. Las personas que prueban la limpieza de la vesícula quizás vean lo que parece ser cálculos biliares en sus heces el próximo día. La limpieza de la vesícula tiene riesgos, y algunas personas tienen náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal durante el período que dura la limpieza.