Sustantivos contables e incontables

Introducción a los sustantivos contables y no contables

Los sustantivos contables designan conceptos que se pueden computar o enumerar. Estos sustantivos deben ser tangibles y pueden separarse o dividirse en unidades, formando grupos. Por otro lado, los sustantivos incontables, también llamados medibles, designan magnitudes que se interpretan como sustancias y, por lo tanto, conceptos mensurables. Estos no se pueden dividir, separar o contar en unidades; si bien es posible medirlos (fraccionarlos), no se pueden cuantificar como unidades ni formar grupos o conjuntos.
Esquema comparativo de sustantivos contables e incontables

Características de los sustantivos contables

Los nombres contables se pueden usar en plural con determinantes definidos (las casas, mis amigos, estas familias), con numerales cardinales (tres mesas, dos ideas, cuatro palabras), con indefinidos, igualmente en plural (muchos viajes, varias actitudes, bastantes contratiempos, cuántas manzanas), con adjetivos (novelas cortas, gratos recuerdos) y sin modificador alguno (Faltan detalles).Los nombres contables suelen aceptar los cuantificadores medio y mitad, como en medio pastel ~ la mitad del pastel, o en Le habían comido medio lado, donde podría decirse también … la mitad del lado. La misma alternancia se observa en a mitad del camino ~ a medio camino.Los nombres contables son relativamente raros usados en singular sin artículo u otro determinante. Entre las excepciones se documentan los titulares de prensa de muchos países americanos, como en Murió soldado de EE. UU. al estallar coche bomba en capital iraquí. Este empleo se estudia en los § 15.2f, g. También se exceptúan ciertas oraciones negativas, como en Nadie, hasta ese día, le había conocido mujer, o interrogativas retóricas (¿Hay persona capaz de soportarlo?), así como otras que se construyen con los verbos buscar, necesitar, querer, pedir y otros similares que se caracterizan por introducir contextos inespecíficos: En los días que siguieron lo ayudé a buscar casa en Muérdago. Los nombres contables se usan también en singular y sin determinante en ciertos contextos estereotipados, como en Guardo copia; Espero confirmación; Llevan pistola; Ya tienes carro, pero son raros en los demás entornos sintácticos.

Características de los sustantivos incontables

Los nombres no contables se construyen en singular con los indefinidos mucho, poco, bastante, demasiado, tanto, cuanto (o cuánto), etc. y sus variantes de género, como en mucho vino, poca alegría, bastante paciencia, demasiada arena, tanto esfuerzo, cuánta agua. Nótese que los sustantivos paciencia, esfuerzo y alegría poseen significación abstracta, pero se comportan gramaticalmente como arena, agua o pan. Ejemplos incluyen: Me quedaba mucho tiempo para pensar; -Cómo anda todo por Rosario? -Mucho frío; ¡Cuánta agua! ¡Parece que está bravo!; ¡Cuánta belleza había en esas pocas frases, cuánta profundidad!; Sabes bien que se suicidó y que en cierto modo yo tengo algo de culpa; Comen demasiado queso y beben demasiado vino; Las dos hojas rudimentarias que salen de dicho embrión recuerdan con bastante claridad dos ramas bronquiales cuyo oficio desempeñan en la germinación; No dio demasiada importancia a los hechos; Edelmiro esperaba que bajara el cochero del pescante para poner un poco de paja y agua delante de las bestias.En algunos contextos, se usan expresiones como harta gente, harto maquillaje, harto calor, harta risa con un sentido de 'mucho'.

Sustantivos contables y no contables en inglés. Countable and uncountable nouns.

Particularidades de los sustantivos incontables

Los sustantivos no contables admiten mitad (la mitad del agua, la mitad del valor), pero suelen rechazar medio.Los verbos abundar y escasear dan lugar a la misma alternancia que con los nombres contables, pero con nombres no contables usados con determinante. Por ejemplo, Escaseaba la munición (no contable en singular) ~ Escaseaban los proyectiles (contable en plural). Los nombres contables en singular se admiten en estos casos en la interpretación genérica (por tanto de ‘clase’ o ‘tipo’): Abunda el atún; Escasea la perdiz roja (§ 15.8).Piensan muchos autores que el paralelismo descrito entre sustantivos contables en plural y no contables en singular se debe a que los nombres no contables constituyen una suerte de plurales léxicos, en el sentido de que denotan conjuntos de partículas (aceite, arena) o bien de individuos (público, gente). Esta interpretación se suele considerar bien orientada, a pesar de que no da cabida a los sustantivos no contables abstractos: mucha calma, demasiada suerte, un poco de libertad. El simple hecho de que pan en Quiero pan admita paráfrasis como ‘cierta cantidad de la materia pan’ pone de manifiesto que los sustantivos no contables construidos en singular pueden denotar cantidades incluso cuando no van precedidos de un cuantificador.Los nombres no contables se pueden usar sin artículo ni otros determinantes como sujetos en singular (casi siempre pospuestos) de ciertos verbos de existencia o acaecimiento, como en Falta gente, Salía agua, o Le ha entrado humo en los ojos.

Cambio de categoría entre contable e incontable

En algunos casos, los sustantivos incontables se convierten en contables. Un ejemplo claro es: Hemos comprado tres panes: ¿será suficiente? También puede pasar al revés, que los sustantivos contables se conviertan en incontables, pero es menos habitual.La diferencia de significado entre Échale manzana y Échale una manzana radica en que, en el primer caso (Échale manzana), imaginamos esa fruta como una sustancia (como podríamos decir Échale agua). Estos cambios de categoría convierten la noción de sustantivo contable e incontable en una noción resbaladiza.

La "prueba de la mitad"

En ocasiones, puede resultar útil emplear la noción de "mitad". Esto significa que cuando los sustantivos son incontables, podemos combinarlos con la idea de "mitad" sin que pierdan su identidad. Por ejemplo, la mitad del agua sigue siendo agua, la mitad de la gente sigue siendo gente, la mitad del dinero sigue siendo dinero, etc. En cambio, no sucede lo mismo con los sustantivos contables, ya que la mitad de una mesa ya no es una mesa, la mitad de una cabra deja de ser una cabra, etc. De todas formas, esta prueba no es válida para los casos que se refieren a realidades abstractas.

Sustantivos "pluralia tántum" y plurales estilísticos

Los conceptos de sustantivo contable y sustantivo pluralizable no son equivalentes. Los llamados pluralia tántum son sustantivos que se utilizan casi siempre en plural (en alguna de sus acepciones): agujetas, albricias, apuros, celos, cimientos, comestibles, fauces, preces, represalias. Estos sustantivos tienen en común una propiedad importante con los llamados plurales estilísticos, como aguas, babas, ganas, murallas, ropas, tiempos (§ 3.8m y ss.): el plural no aporta propiamente información semántica en ninguno de los dos casos, por lo que en el capítulo del número se llaman plurales inherentes. Existe diferencia estilística entre el agua del río y las aguas del río, o entre Se alisó la ropa y Se alisó las ropas, pero no se designan necesariamente en esos pares entidades diferentes.Estos sustantivos suelen rechazar los cuantificadores que permiten establecer cómputos, es decir, los numerales cardinales (dos, cuatro, mil) y también ciertos indefinidos como varios, diversos o determinados. Esta notable diferencia muestra que las nociones expresadas por dichos nombres son cuantificables, pero no son computables o enumerables. Resultan naturales, pues, secuencias como muchas provisiones, algunas represalias, tantas ganas, pocas esperanzas o demasiados celos, pero no lo son en la misma medida otras como tres provisiones, cuatro represalias, diversas ganas, tres esperanzas o varios celos. Los sustantivos mencionados pueden aparecer en plural, pero no son nombres contables. De hecho, presentan más propiedades en común con los no contables, hasta el punto de que algunos autores los consideran una subclase morfológica de estos últimos. Desde este punto de vista, el sustantivo celos (‘sospecha o recelo ante cierto comportamiento de la persona amada’) sería un nombre no contable, al igual que celo (‘cuidado, diligencia, esmero’), ya que no admite cuantificadores numerales, sino tan solo cuantificadores indefinidos que reproducen en la concordancia el plural que los caracteriza morfológicamente.

Variaciones y usos particulares

La distinción entre sustantivos contables (casa, duda) y solo pluralizables (celos, cimientos) está sujeta a considerable variación histórica y geográfica. El DRAE usa la marca U. m. en pl. (‘usado más en plural’) ante algunos nombres no contables que son plurales inherentes porque se documentan a veces en singular, lo que corresponde a su interpretación como sustantivos contables. Es posible, aunque poco frecuente en los textos, emplear ojera como contable: El surco de dos ojeras profundas los [=‘los ojos’] bordeaba, pero es mucho más común usarlo como uno de los pluralia tántum o plurales inherentes: Tenía unas enormes ojeras. A este grupo se asimilan en la actualidad muchos de los plurales estilísticos a los que se ha hecho referencia. Así, el uso en plural del sustantivo ropas no implica que ropa sea un nombre contable: Efrén, en su huida, no pudo esquivar las ropas tendidas y se colgó de ellas. Este último valor es mucho menos frecuente en la lengua actual de lo que lo era en la antigua, pero se registra de manera ocasional en textos relativamente recientes: A mí me pasaba como a la mujer que ha puesto varias ropas a secar en la buhardilla.De manera análoga, se emplea dinero en el español general con plural estilístico, como en Otra modalidad es el financiamiento con dineros del Ministerio, pero su uso como nombre contable (dos dineros, tres dineros) es raro fuera de la lengua medieval: … peche diez sueldos y tres dineros. Se emplea hoy tabaco como nombre contable (‘cigarro puro’) en varios países del área caribeña: Él prendió un tabaco, mientras Lucía preparaba café. En Tolima y otras partes de Colombia, un tabaco designa también el tiempo que suele tardar una persona en fumarse un cigarro puro: El pueblo queda a un tabaco de acá.El sustantivo no contable gente es pluralizable en el español general (gentes), y da lugar a una diferencia estilística con relación al singular: Se ríen de las gentes que lo saben todo. El uso de gente como nombre contable (‘persona, individuo’: tres gentes, varias gentes) está más restringido geográficamente. Ejemplos: Alrededor de la tina, en la que podían caber cinco gentes, había muchas plantas; Tuvimos unas diez mil gentes en una pequeña población; Con muy pocas gentes había hablado Dugarte; Y a propósito, muchas gentes nos preguntan con vehemente curiosidad si el Japón es de veras una democracia. Aunque con menor frecuencia, se registra también este uso en algunas partes de Castilla. Se usa gente como nombre individual en muchos países, como en Es buena gente (‘Es una buena persona’) o en Ella es una gente (por ‘una persona’) muy simpática.

Influencia del predicado

Es importante tener en cuenta que la presencia o ausencia de artículo con los nombres no contables está en función del predicado con el que se construyan. Así, los nombres que designan la carne de los animales son no contables (pollo, ternera, cerdo, etc.), mientras que los que denotan los animales mismos son contables (un pollo, dos terneras, varios cerdos). Ello explica el contraste de significado que se observa en alternancias como ¿Quieres {pollo ~ un pollo}?, pero en él interviene el hecho de que querer pertenece al grupo de verbos mencionado anteriormente. Nótese ahora que el sustantivo cerdo es también no contable, y designa igualmente la carne de un animal en la oración Entre los muslimes no podía probar el cerdo en público, donde aparece construido con artículo. Ello muestra que el verbo desempeña un papel importante en la presencia o la ausencia del determinante. También es nombre no contable el sustantivo café en Marta detesta el café y en otras muchas construcciones similares en las que no se puede prescindir del determinante, a diferencia de lo que sucede en Falta café o en ¿Hay café?

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