El consomé de pollo ha sido un remedio casero popular para el resfriado común desde al menos el siglo XII. Su preparación es una práctica común en todo el mundo desde hace siglos, y generaciones de prácticamente todas las culturas confían en los beneficios de esta comida. Si bien no es un medicamento, el caldo caliente de pollo nos hace sentir mucho mejor cuando estamos enfermos, y la ciencia moderna ha comenzado a desvelar las razones detrás de esta creencia popular.
Beneficios del Consomé de Pollo Casero
El caldo de pollo es un alimento que seguro has consumido alguna vez en tu vida y es considerado de manera popular como uno de los remedios caseros por excelencia. Contiene muchos nutrientes y ofrece diversas propiedades beneficiosas para la salud, especialmente cuando se prepara en casa.
Alivio Sintomático y Rehidratación
Beber líquidos calientes, como el caldo, puede brindar alivio de los síntomas por un corto período de tiempo. El vapor del consomé de pollo puede abrir la nariz y garganta congestionadas, lo que facilita la respiración. Inhalar los vapores aumenta la temperatura de las vías nasales y respiratorias, aflojando la mucosidad espesa que a menudo acompaña a las enfermedades respiratorias. Estudios demuestran que la sopa de pollo es más eficaz contra la mucosidad que solo el agua caliente. Además, las hierbas y especias, como la pimienta y el ajo, que a veces se usan en la sopa de pollo, también ayudan con la mucosidad, y el caldo, que contiene agua y electrolitos, ayuda a la rehidratación del cuerpo.
Propiedades Antiinflamatorias y Antimicrobianas
El caldo de pollo es un antiinflamatorio, siendo muy bueno ingerirlo si tienes un resfriado. Algunos estudios señalan que tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas, lo que ayuda a mitigar los síntomas de infecciones respiratorias y resfriados. Esto se debe a la combinación de aminoácidos y minerales que refuerzan el sistema inmunológico y reducen la inflamación de las vías respiratorias. La inflamación es parte de la respuesta natural del cuerpo a una lesión o enfermedad, y cuando ocurre en las vías respiratorias superiores, produce síntomas como congestión o secreción nasal, estornudos, tos y mucosidad espesa. Curiosamente, las investigaciones muestran que la sopa de pollo puede reducir la cantidad de glóbulos blancos que viajan a los tejidos inflamados, inhibiendo directamente la capacidad de los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco, de moverse al tejido inflamado.
Apoyo al Sistema Digestivo
La mayor parte de nuestra salud depende del tracto digestivo, y muchos científicos han descubierto que algunas enfermedades modernas son causadas por un desequilibrio de la flora intestinal. El caldo de pollo es una excelente opción para quienes tienen problemas digestivos o estómago sensible, ya que la cocción prolongada permite que los nutrientes se liberen en el líquido, lo que facilita la absorción por el cuerpo. Esto lo convierte en una comida ligera y nutritiva, ideal para recuperarse de malestares o cuando estamos debilitados. Cuando se prepara caldo de huesos, la gelatina que se libera ayuda a retener la humedad en el tracto digestivo, manteniendo lubricadas las paredes del estómago e intestinos, lo que contribuye a una digestión suave y efectiva, especialmente en personas con problemas digestivos crónicos. El umami también puede mejorar la digestión de los nutrientes, preparando el tracto digestivo para absorber proteínas más fácilmente y reduciendo los síntomas gastrointestinales que muchas personas experimentan al no encontrarse bien.
Fortalecimiento de Huesos y Articulaciones
El cartílago del hueso de pollo contiene sulfato de condroitina, glucosamina y otros compuestos conocidos por su capacidad para reducir la inflamación y el dolor articular. Consumir caldo de pollo regularmente puede ser beneficioso para quienes sufren de problemas en las articulaciones, ya que estos compuestos ayudan a regenerar los tejidos y mejorar la movilidad. Además, el caldo de pollo preparado con huesos aporta una gran cantidad de minerales esenciales para la formación y fortificación de los huesos, como calcio, magnesio, fósforo y colágeno. Estos nutrientes son necesarios para mantener huesos fuertes y prevenir problemas como la osteoporosis.
Mejora del Apetito y Digestión: El Poder del Umami
El pollo es uno de los alimentos con más sabor umami, la quinta categoría de sensaciones gustativas, debido a la presencia de glutamato de forma natural. Esta partícula realza los demás sabores, haciendo que un alimento sea más apetecible y aumentando el apetito, algo esencial cuando estamos enfermos. Los procesos inflamatorios afectan al apetito, debilitando el sistema inmune, pero el caldo de pollo puede revertir este efecto. Estudios demuestran que el sabor umami de la sopa de pollo puede ayudar a estimular un mayor apetito. El profesor de nutrición y dietética, Colby Teeman, destaca que el sabor es fundamental para las propiedades curativas de la sopa de pollo, especialmente cuando las enfermedades agudas disminuyen el apetito, impidiendo la obtención de nutrientes esenciales para la recuperación.
Efecto Calmante y Mejora del Sueño
Los aminoácidos presentes en el caldo de pollo, como la glicina, la prolina y la arginina, juegan un rol clave en la recuperación del cuerpo. Por ejemplo, la glicina tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. La glicina, uno de los aminoácidos principales del caldo de pollo, tiene un efecto calmante en el sistema nervioso. Tomar una taza de caldo de pollo antes de dormir puede ayudar a mejorar la calidad del sueño, reducir el estrés y promover una sensación de calma.

Los Riesgos del Consomé de Pollo Industrializado
Aunque los cubos de caldo representan practicidad y sazón en la cocina para la preparación de sopas, arroces, pastas, marinados y guisos, su consumo recurrente puede significar severos daños en la salud. Cuando no se tiene mucho tiempo, los cubos de consomé de pollo son una alternativa que añade sabor, son baratos y muy prácticos, por lo que muchos suelen utilizarlos. Sin embargo, su consumo habitual no es recomendable, ya que implica algunos riesgos para la salud.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha advertido que su consumo habitual no está recomendado, pues aunque se vende como un condimento de caldo de pollo, en realidad prácticamente no contiene esos ingredientes y, en cambio, está lleno de grasas y sales.
Alto Contenido de Sodio
Estos cubos de caldo de pollo industrializados contienen componentes con altos niveles de sodio que pueden dañar la salud, en especial de aquellos que padezcan hipertensión. La razón principal para no consumirlos habitualmente se debe a que su primer ingrediente es la sal. La sal, también conocida como cloruro de sodio, es un compuesto de estructura cristalina que abunda en la naturaleza; el sodio es un mineral necesario en nuestro organismo, pero si se consume en exceso es dañino. Dependiendo del tipo y la marca, el consumo de 250 mililitros de caldo preparado varía de 1.36 a 3.43 gramos de sal, según Profeco. El consumo diario de este tipo de productos puede llevar a ingerir mucha más sal de la que se tiene conciencia y, como consecuencia, elevar los riesgos de padecimientos como la presión arterial elevada o hipertensión.
Glutamato Monosódico (MSG) y Otros Aditivos
La Profeco indicó que estos cubos también contienen importantes cantidades de glutamato monosódico (MSG), un potenciador del sabor que se añade comúnmente a los alimentos procesados. Cumple la función de potenciar los alimentos procesados para activar terminaciones de la lengua y hacer que el sabor de cada alimento sea más fuerte. Su uso es controvertido, ya que se le relaciona con cuadros de dolores de cabeza, sudoración, opresión en el pecho, ardor en la boca y mareos, según advirtió el organismo.
Además, los caldos y consomés de pollo en cubo o en polvo están hechos a partir de una mezcla de sal, fécula de maíz, glutamato monosódico, carne y grasa de pollo, azúcar, condimentos, colorantes, saborizantes naturales y artificiales, y proteínas y grasas vegetales.
Falta de Nutrientes Esenciales
Los cubos de caldo de pollo no tienen un aporte significativo de nutrientes. 250 mililitros de producto preparado proporcionan de 0.19 a 0.69 gramos de proteínas y de 0.16 a 0.55 gramos de grasa que no son totalmente de origen cárnico, ya que también se adicionan proteínas y grasas vegetales. Además, diversas marcas no cumplen con el porcentaje mínimo de carne que publicitan. Las versiones enlatadas ultraprocesadas, con y sin fideos, carecen de muchos de los antioxidantes que se encuentran en las versiones caseras y, en su mayoría, prácticamente carecen de vegetales.
Grasas y Otros Componentes Perjudiciales
Profeco también destacó que, por las características del proceso, las presentaciones en cubo suelen tener más grasa que las de polvo. Los riesgos de consumir mucha azúcar en estos productos pueden ser más perjudiciales, pues se mezcla con grasas vegetales, colorantes, saborizantes artificiales, fécula de maíz, espesantes y aglutinantes. Adicionalmente, estos productos pueden contener aceite hidrogenado, es decir, grasas trans.

Origen de los Cubos de Caldo Industrializados
La invención de los cubos de caldo tuvo lugar a principios del siglo XX en Europa. Tres empresas que siguen en el mercado -Maggi, OXO y Knorr- se preguntaban cómo crear caldos y sopas económicos y fáciles de transportar. En 1910, la firma británica OXO introdujo su cubo, y en ese mismo año, Knorr también lo lanzó al mercado francés.
Alternativa Saludable: Preparación de Caldo de Huesos Casero
La Profeco sugiere que se prepare un caldo de huesos de pollo, que además contiene colágeno y aminoácidos, proteínas fundamentales para el cuerpo humano. Al elaborar el caldo de huesos de pollo con esta tecnología, se obtiene un ahorro que va desde el 70% comparado con el producto comercial.
Ingredientes
- 2 huesos de pechuga de pollo
- 2 hojas de hierbabuena
- Un pedazo de cebolla
- Un diente de ajo
- 2 litros de agua
- Sal de grano
Procedimiento
- Enjuagar los huesos de pechuga con agua potable, de preferencia.
- En la cacerola colocar los 2 litros de agua con los huesos y el resto de los ingredientes.
- Tapar y dejar hervir a fuego bajo durante 10 minutos.
- Retirar del fuego y enfriar.
- Colar el líquido en un recipiente de tamaño adecuado.
- Refrigerar toda la noche.
- Al día siguiente, retirar la grasa.
- Se puede congelar en un recipiente con tapa hermética. Otra opción para conservarlo es envasarlo al vacío.
Datos de Interés
- Tiempo de elaboración: 30 minutos más una noche de reposo.
- Caducidad: 5 días en refrigeración.
- Rendimiento: 2 litros.
- Costo promedio: 7 pesos.
Preparación y Beneficios del Caldo de Hueso con Nathaly Marcus en Las 3 R´s
Consejos al Utilizar Productos Industrializados
Si vas a utilizar caldos y consomés de pollo en cubo o en polvo para la preparación de tus alimentos, la Profeco ofrece los siguientes consejos:
- No agregues sal: Ten presente que el contenido de sal en estos productos es elevado. Una taza de caldo preparado tiene hasta 3.43 gramos de sal, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que las personas adultas no superen los 5 gramos de sal al día.
- Revisa las etiquetas: Todas las marcas deben ostentar el etiquetado frontal nutrimental y la tabla nutrimental.
- Verifica el empaque: Antes de utilizarlo, revisa que el empaque no esté abierto o maltratado y que esté dentro de la fecha de caducidad.
- Sigue las instrucciones: Siempre sigue las instrucciones de preparación indicadas en el empaque.
En resumen, la ciencia más reciente sugiere que la sopa de pollo, aunque no es una cura absoluta para los resfriados y la gripe, realmente beneficia a los pacientes. Parece que la abuela volvió a tener razón.