La piña, también conocida como ananá o ananás, es una de las frutas más cotizadas del mundo, reconocida por su sabor dulce y exótico con atractivo aroma. Al ser un fruto de reconocimiento mundial, muchos se preguntan de dónde proviene y dónde se cultiva, una respuesta ligada intrínsecamente a sus orígenes.

Orígenes y Dispersión Histórica de la Piña
Esta fruta tropical pertenece de forma autóctona a lugares extendidos por América del Sur. La llegada de la piña a otras tierras data de la época de los conquistadores nativos de España y Portugal quienes, en su recorrido por América, conocieron de esta exótica tentación y la llevaron a suelo europeo. Logró posicionarse como una de las principales protagonistas en los grandes banquetes reales. Gracias a la propagación de sus cultivos, su presencia no solo se limitó a la clase social alta; hoy es muy común visitar la tienda y encontrar piñas jugosas a disposición de los consumidores.
La piña, originaria de América, llegó a la isla de El Hierro a finales de 1986 desde Venezuela, de la mano de canarios que regresaban a casa.
La Piña: Una Bromeliácea Única
La piña (científicamente Ananas comosus) es una planta monocotiledónea perenne que crece como un pequeño arbusto, perteneciente a la familia de las bromeliáceas. Es una planta de escaso porte, terrestre y acaule, con una roseta basal de hojas rígidas, sésiles, lanceoladas, estrechamente imbricadas y con espinas de puntas cortas, de 30 a 100 cm de largo.
La concavidad de sus hojas es característica y permite el paso del agua de lluvia o de los sistemas de riego hacia la roseta, favoreciendo el crecimiento de su única fruta en el centro, lo cual ocurre una vez al año. El tallo, rojizo, se hace visible alrededor de los tres años, creciendo longitudinalmente hasta alcanzar entre 1 y 1.5 m. Del tallo brotan inflorescencias en forma de espiga, formadas por varias docenas de flores violáceas. Las flores son hermafroditas y el periodo de floración se extiende por un mes o más. La planta es autoestéril, un rasgo seleccionado por los criadores para favorecer la reproducción vegetativa.
El fruto es una pequeña baya que se fusiona tempranamente con las adyacentes en un sincarpio o infrutescencia grande y de forma ovoide. El corazón del sincarpo, más fibroso, se forma a partir del tallo axial engrosado, y las paredes del ovario, la base de la bráctea y los sépalos se transforman en una pulpa amarilla, apenas fibrosa. El término «piña» se adoptó por su semejanza con el cono de una conífera.
Condiciones Climáticas y del Suelo Ideales para el Cultivo
La piña es un cultivo claramente tropical que no crece normalmente por encima de los 800 m s. n. m. No tolera las heladas ni las inundaciones. Para su cultivo, es imprescindible que la temperatura óptima sea de aproximadamente 24,5 °C con una humedad relativa cercana al 85%. Requiere de altas temperaturas para fructificar, alrededor de los 24 °C; los excesos de calor, superando los 30 °C, perjudican la calidad del fruto al exacerbar el ciclo metabólico. El régimen de lluvias debe estar entre los 1000 y 1500 mm anuales.
Acepta cualquier tipo de suelo, siempre que cuente con buen drenaje; los suelos anegados pueden causar la podredumbre de las raíces. Es ligeramente acidófilo, prefiriendo un pH entre 4.5 y 6.5. Exige buenas concentraciones de nitrógeno y potasio, algo de magnesio y cantidades limitadas de calcio y fósforo. Como parte de la preparación del suelo, la mayoría de los cultivadores potencian su calidad incorporando residuos de origen vegetal, sometidos a descomposición vigilada para evitar la colonización por parásitos.

Técnicas de Cultivo y Manejo
La piña puede ser sembrada en el suelo haciendo uso de su corona o de retoños frescos y libres de parásitos para evitar la contaminación del cultivo. Los vástagos se plantan en línea, dejando 40-45 cm entre plantas y algo más entre hileras, con una densidad total de 37 500 a 50 000 plantas por hectárea. Las plantaciones con destino industrial son más apretadas, de hasta 80 000 plantas.
La planta tiene una vida corta, máximo cuatro años, y hasta los 16 o 18 meses, dependiendo de cuándo haya sido plantada, no da su primer fruto: una única piña. Como mucho, volverá a dar otro fruto después de muchos meses y, con suerte, podría incluso llegar a dar un tercero. Sin embargo, produce dos o tres hijos o esquejes, que se cortan y trasplantan.
Manejo Específico en el Cultivo
- Cobertura Plástica: En algunas regiones, como El Hierro, se utilizan surcos cubiertos de plástico negro entre los que brotan las hojas de la piña. Esta cobertura mantiene una temperatura similar para que la planta no sufra estrés, creando un microclima que ayuda a la recuperación de la planta si hace frío por la noche.
- Inducción de la Floración: Para controlar la producción y tener piña todo el tiempo, en el campo se ha encontrado una forma de provocar la floración de la planta. Se inducen con un líquido, una gotita de carburo de calcio, solo a las plantas fuertes y seleccionadas para reproducirse.
- Descoronado: Una tarea delicada es descoronar la piña, lo que significa quitar una pequeña parte de la corona para evitar que crezca mucho y le quite fuerza al fruto. Este proceso requiere concentración para no dañar la piña.
- Control de Plagas: La delicadeza de la piña requiere protegerla de plagas y enfermedades como la cochinilla o el pulgón, preferiblemente sin productos químicos en los cultivos ecológicos.
- Protección contra el Viento: En zonas expuestas a vientos fuertes, se utilizan mallas que actúan como vallas para proteger las plantas.
Siembra, poda y fertilización de la piña - La Finca de Hoy
Cosecha y Postcosecha
El tiempo de la cosecha de la piña es fundamental para obtener un fruto de calidad, y debe hacerse cuando la fruta alcance la madurez adecuada. Es un fruto no climatérico, es decir, hay que cosecharlo ya maduro, pues una vez cortado, la maduración se detiene por completo y empieza a deteriorarse. El rendimiento del 30 % se considera aceptable, de 12 000 a 18 000 frutos de entre 1 y 2.5 kg por hectárea. Normalmente, las plantas se renuevan cada dos ciclos de cosecha para evitar la disminución del rendimiento.
El éxito de la postcosecha de la piña dependerá del método de conservación. Si se mantiene a temperatura ambiente para ser consumida fresca, puede resistir de 2 a 4 semanas. Si se resguarda bajo cadena de frío, su vida media se extiende de 4 a 6 semanas aproximadamente. La piña de buena calidad generalmente se almacena solo durante 4 a 5 días después de la cosecha en condiciones normales.
Para elegir una buena piña, se recomienda buscar aquellas de ojos grandes, forma simétrica, corona verde y la parte de abajo amarilla. El olor también es un factor clave, ya que la fruta comienza a madurar en su base, donde debe percibirse su fragancia.
Principales Regiones Productoras y Exportadoras
Hoy, la piña es el segundo cultivo frutal tropical en volumen, solo superado por el plátano, y conforma más del 20 % de la producción comercial de este tipo de frutos, de la cual el 70 % se consume fresca en el país de origen.
- Líderes Globales: Los principales productores son Costa Rica, Brasil, Filipinas, Indonesia e India, que concentran el 50 % de la producción mundial. Otros productores de relieve son Kenia, México, Nigeria, Tailandia y China.
- Costa Rica: Es un productor importante de piñas de exportación. En la provincia de Heredia, específicamente en un sector rural de La Virgen de Sarapiquí, se ubican campos orgánicos que producen grandes volúmenes. Por ejemplo, un campo puede producir 20 mil frutas a la semana en época de cosecha, tardando 15 meses en crecer orgánicamente una piña.
- Ecuador: Según registros de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), entre enero y noviembre de 2021, las exportaciones de piña de Ecuador alcanzaron los US$46 millones, un 22% más que en el mismo periodo de 2020. Chile se ha transformado en un mercado clave para la piña ecuatoriana, aunque el primer destino comercial sigue siendo la Unión Europea, con Holanda y Alemania como principales compradores.
- El Hierro (España): En la isla de El Hierro, la producción anual de piña tropical es de 900.000 kilos, consumiéndose casi exclusivamente en Canarias. La mayoría de la producción sale para Gran Canaria y Tenerife, donde un 60% o 70% se sirve a turistas. En esta región se cultivan variedades como la 'roja española' y la 'MD2'.
- Hawái (Estados Unidos): En el siglo XX, Hawái era un productor dominante de piñas, especialmente en Estados Unidos.
Valor Nutricional y Usos de la Piña
El valor nutricional de la piña es una de sus propiedades de mayor relevancia que le han conferido el título de “superalimento”. En su composición se estima que existe un 85% de agua y un bajo contenido calórico (aproximadamente 48 calorías por 100 gramos). Es una rica fuente multivitamínica donde impera la Vitamina C, y otras en menores cantidades pero de igual importancia como la Vitamina B1, Vitamina A y ácido fólico, elementos que cumplen una función antioxidante y que potencian la respuesta del sistema inmunológico.
Esta fruta es reconocida en la medicina natural por sus propiedades y beneficios al organismo. Ofrece una gran propiedad digestiva tras su consumo, atributo que deriva de la presencia de la bromelina, una de las enzimas más influyentes de su composición natural con efecto proteolítico, contribuyendo a la descomposición de proteínas. Además, es rica en fibra insoluble que produce una sensación de saciedad y facilita el tránsito intestinal.
El fruto para su consumo puede estar fresco y en conserva. En Occidente se usa habitualmente como postre y en ensaladas, aunque cada vez más como ingrediente dulce en preparaciones de comida oriental. Es el ingrediente principal de algunos cócteles, como la piña colada. En México se elabora el tepache, una bebida refrescante fermentada que utiliza como base la cáscara de la piña. Debido al coste del transporte del fruto fresco, se producen numerosos subproductos industrializados, en especial zumos, yogures, helados y mermeladas.